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Adiós a las armas… de 47 maneras diferentes

AutorAlfredo Álamo el 13 de julio de 2012 en Divulgación

Adios a las armas

Ernest Hemingway aportó un buen puñado de obras maestras a este mundo de luces y sombras que es la literatura. Su importancia como escritor a veces se nos escapa a los que no somos practicantes del idioma de Shakespeare y por eso nos llaman la atención noticias sobre él como la que nos llega ahora: publicarán Adiós a las armas con cuarenta y siete finales distintos.

Hay que revisar bien la noticia para entender bien de qué están hablando. Los cuarenta y siete finales no son finales alternativos como tales, sino, más bien, los distintos borradores que manejó el autor americano antes de dar con las palabras definitivas. En los buenos viejos tiempos en los que no se podía borrar una frase de la máquina de escribir no es de extrañar que se acumularan las páginas llenas de cambios. Afortunadamente para los herederos de Hemingway y sus actuales editores, al parecer nadie tiraba una página a la papelera y gracias a ello podemos acceder hoy al proceso creativo que rodeó el final de una de las obras clave de la literatura norteamericana.

No contentos con esta versión en DVD con finales alternativos, el libro aparecerá con material de archivo que hasta el momento se había limitado a investigadores y académicos. Además, también vendrá con los títulos que se barajaron para el libro, tales como Love in War, Every Night and All, World Enough and Time, Of Wounds and Other Causes o The Enchantment. Por si fuera poco, también habrá párrafos descartados de algunos capítulos.

A falta de saber su podrán algún día montar la voz en off de Hemingway para el making off de una nueva versión, ¿qué os parece este tipo de ediciones? ¿Es interesante saber qué descartó el autor para encontrarle significados nuevos a una obra o es una maniobra más para exprimir el legado de un autor famoso?

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Incluyendo al lector en el proceso creativo

AutorAlfredo Álamo el 12 de julio de 2012 en Divulgación

Alienated

Dentro de las nuevas maneras de experimentar con la creación literaria han surgido varias iniciativas que, gracias a las nuevas tecnologías de comunicación, permiten una mayor relación entre el autor y el lector de su obra. Aclaro que este tipo de pruebas y de usos de la tecnología no son más que alternativas al proceso creativo de toda la vida, que nadie crea que el futuro va a ser así de manera exclusiva, tan sólo son otras maneras de escribir que se adaptan a nuevos escenarios, ni más ni menos.

Me ha llamado la atención el proyecto que ha presentado el autor Jeff Norton en la que ha incorporado al proceso de creación de su última novela, el libro juvenil Alienated, a un grupo de cien jóvenes con los que ha ido consultando cada capítulo, así como el desarrollo general de la narración. Además, también organizó un concurso abierto, también juvenil, para elegir ilustraciones.

Según Norton, el resultado final ha sido enriquecedor y el libro, tras las indicaciones de los lectores, ha mejorado el manuscrito inicial, que ya estaba aprobado por la editorial, de una manera sustancial. Está claro que esta es una manera de trabajar que echará para atrás a muchos autores, pero puede que a otros les atraiga. Por eso Norton quiere crear una web en la que los autores puedan ir mostrando extractos de su trabajo y entrar en contacto con lectores que den su opinión. Ojo, no estamos hablando de preguntar qué es lo que quieren leer, sino mostrar un trabajo ya perfilado y trabajar con ese material hasta que funcione.

A mí, personalmente, me gusta la idea para cierto tipo de novelas o libros con públicos determinados, quizá buscando más la literatura de género y popular, menos dada al mensaje interior o críptico del autor. Como en la mayoría de estos proyectos, es una herramienta más dedicada a un tipo de producción determinada, algo que para aquellos autores dispersos, entre los que me incluyo, puede servir de manera ocasional.

¿Y vosotros? ¿Os gustaría participar en el proyecto creativo de un escritor? Y si sois escritores, ¿aceptaríais la opinión de un puñado de desconocidos sobre vuestro hijo nonato?

Vía: The Bookseller

Las mejores películas sobre literatura

AutorAlfredo Álamo el 11 de julio de 2012 en Divulgación

Memorias de África

Está claro que la simbiosis entre literatura y cine es una de las más largas y fructíferas que se conocen. A veces esta relación va mucho más allá de una simple adaptación de una novela, dejando a un lado que un buen guión es una excelente pieza literaria, y el mundo de las películas se interesa por la vida y obra de un escritor. Otras veces lo hace por el ambiente que rodea a la creación literaria, sus luces, sus sombras, sus éxitos y sus miserias. Y es que el acto creador, tanto el literario como el teatral o cinematográfico, nos permite acercarnos lo más posible a la esencia del ser humano.

¿Cuáles son las mejores películas que muestran el mundo de los escritores? Bien, como siempre, la respuesta a esta pregunta no deja de ser personal, pero vamos a intentar destacar algunas de las más conocidas de entre las que más nos han gustado. Recordad que es un listado incompleto, como siempre, y que esperamos vuestros aportes en los comentarios.

  • El ladrón de orquídeas, de Charlie Kaufman, es una película que respira literatura y muestra las inquietudes de todos los que nos hemos acercado alguna vez a las letras. La búsqueda, y pérdida, de identidad, una constante en la obra de Kaufman, nos acerca en esta ocasión a esa gran discusión entre arte, entretenimiento, posteridad o éxito. Y muchas cosas más. Excelente.
  • El almuerzo desnudo. Está claro que adaptar, como tal, la obra de Burroughs es casi imposible, así que David Cronenberg pone mucho de su propia locura para enseñarnos la visión alucinada y distinta de un escritor basado en el propio autor.
  • Misery. Stephen King es uno de los maestros a la hora de crear personajes escritores. Misery es uno de sus mejores ejercicios en ese sentido y Rob Reiner aprovecha un excelente guión del gran William Goldman para firmar una película difícil de olvidar. Quién no ha soñado con tener alguna vez un fan tan fiel como el que interpreta Katy Bates, ¿verdad?
  • Memorias de África. La fascinante historia de Karen Blixen en África, una novela autobiográfica, le permitió a Sydney Pollack llevarse 7 Premios Oscar y conseguir una de las películas inmortales de la historia del cine. Yo tenía una granja en África, a los pies de las colinas. Magistral.
  • Smoke. Esta lista no estaría completa sin la interesante colaboración de Wayne Wang y Paul Auster que dio lugar a una peculiar película que transmite ese ambiente mágico de las novelas del autor neoyorquino, transmutado en William Hurt y con un Harvey Keitel magistral.
  • Barton Fink es una de mis películas favoritas de los hermanos Coen, y eso es decir mucho. Es una de las historias sobre el acto de crear y de la industria -en este caso el cine, pero aplicable a la editorial- más impactantes que he visto. Personajes, escenarios y giros surrealistas de los Coen por doquier.
  • El crepúsculo de los dioses (Sunset Boulevard) es una película imprescindible de Billy Wilder que ataca las costuras de la creación, de la realidad, de la fama y de la esencia misma del éxito y del fracaso. Si no la habéis visto… tenéis que hacerlo, no vaya a ser que algún día lleguéis a lo más alto del estrellato literario.
  • La señora Parker y el círculo vicioso nos traslada a la vida de una de las mujeres más fascinantes de los felices veinte, Dorothy Parker, durante su época en el Hotel Algonquin. Parker fue periodista y escritora, y la película es capaz de trasladar tanto su ingenio como también el ambiente especial de aquellos momentos. Más que interesante.
  • Leaving Las Vegas está basada en la novela del mismo nombre escrita por John O’Brien y no es una historia fácil, la verdad. Con gran carga autobiográfica, Leaving las Vegas nos habla de un escritor que decide abandonarse por completo a la bebida hasta morir. La vida de algunos autores siempre ha sido problemática; el autor de la novela se suicidó al poco de comenzar el rodaje.
  • Volver a empezar. La gran obra de Garci y que supuso el primer Oscar para una película española. El director narra a través del personaje de Albajara, profesor de Berkeley, escritor galardonado con el Nobel y exiliado desde la Guerra Civil, de vuelta a su Gijón natal.
  • La flor de mi secreto. Almodóvar usa cómo personaje principal a una autora de novela romántica. Aquí vemos de la mano el aspecto humano del personaje, su vida como mujer, y su vida reflejada en palabras, en lo que escribe. De las más emotivas de su autor.

Bonus extra: En la boca del miedo. Sí, sé que no es de las mejores películas del mundo, pero respira amor por la literatura de género. Carpenter logra uno de los mejores acercamientos al mundo de H.P. Lovecraft sin mencionarlo siquiera. Electrizante.

Bien, ¿y vosotros? ¿Qué película sobre literatura echáis de menos en este listado?

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Tiempo para leer (I)

AutorGabriella Campbell el 10 de julio de 2012 en Divulgación

Tiempo - Libro

Hay personas a las que no les gusta leer. Esto es así y tenemos que aceptarlo, por mucho que nos cueste comprenderlo a los que no podemos vivir sin devorar libros, ya sean de ficción, de ensayo o de poesía. Puede deberse a que en el colegio les obligaron a leerse El Quijote con doce años y todavía tienen pesadillas con tomos gigantes por las noches, puede ser que no hayan encontrado un libro que les resulte realmente apasionante, puede ser que se criaran en una casa en la que no había ni una sola obra literaria, o en un entorno en el que leer estaba mal visto. Aunque nuestro primer instinto puede ser el intento de evangelización que suele acompañar al lector feroz (el tradicional “eso es que no has leído tal libro de tal autor”), debemos controlar nuestro afán de proselitismo y aceptar que no todos comparten nuestra pasión exacerbada.

Un caso aparte es el de los que se excusan con el consabido “yo es que no tengo tiempo para leer”. Los que se valen de esta respuesta son, con frecuencia, personas que en su juventud fueron ávidos lectores, pero que con la exigencia de un trabajo, una casa que mantener, una vida familiar y miles de eventos más que se empeñan en despejar de libros nuestra mesita de noche, ya no disponen de tranquilidad para sentarse y disfrutar de una buena obra. En este par de artículos me gustaría señalar algunos trucos, sugerencias e ideas que podrían ayudar a este tipo de exlectores (a no ser, claro, que se trate simplemente de una mera excusa de aquellos que nunca han leído pero prefieren no admitirlo). Recordad que leer tiene muchísimos beneficios (como podéis ver aquí, o aquí), así que merece la pena hacer un pequeño esfuerzo extra.

Hay dos formas fundamentales de encontrar tiempo para la lectura (y esto, claro, es aplicable para cualquier otra actividad). Por un lado, puedes asignarle un periodo de tiempo fijo a esto de leer, como puede ser una media hora justo antes de dormir. Pero si realmente crees que no tienes posibilidad ni de hacer eso, puedes intentar robarle tiempo a otras actividades.

-Primero, piensa en todas esas pequeñas cosas que haces que realmente no te aportan nada. Cronometra el tiempo que pasas en las redes sociales, por ejemplo, te sorprenderá ver cómo poco a poco se va acumulando y probablemente descubras que les dedicas mucho más de lo que querrías admitir. Lo mismo puede decirse del email, del móvil, o de la televisión. ¿Seguro que no podrías dedicarle unos diez minutos de ese tiempo a la lectura?

Ten el libro a mano. Descubrirás que hay montones de pequeños momentos cotidianos en los que puedes leer mientras realizas tareas que apenas requieren de tu atención (hervir agua, esperar a que se llene una bañera, ¡hasta cepillarte los dientes!). Y no hablemos ya de leer mientras caminas. No lo recomendaría por motivos de seguridad, pero seguramente recordaréis este artículo en el que lo describíamos. Para todo esto vienen bien los libros pequeños y fáciles de manejar, o algún lector electrónico resistente a manchas y a golpes ocasionales.

En la segunda parte del artículo continuaremos con nuestras sugerencias para encontrar tiempo para leer.

Las mejores obras de la literatura criminal, según Ian Rankin

AutorGabriella Campbell el 9 de julio de 2012 en Divulgación

El sueño eterno

El periódico anglosajón The Daily Mail publicó hace poco en su versión online una lista de lo más llamativa: los diez libros preferidos, dentro del género policíaco, del escritor escocés Ian Rankin. Para los que no conozcáis a Rankin, se trata de uno de los autores de suspense mejor valorados del mundo; si recordáis aquel artículo que publicamos sobre obras de arte esculpidas de libros, gran parte de estas esculturas misteriosas iban dedicadas a Rankin. Además de novela, donde destaca su personaje más popular, el investigador John Rebus, ha escrito relatos, ha participado en una gran cantidad de producciones para televisión y hasta creó una novela gráfica para Vertigo, protagonizada por John Constantine de la serie Hellblazer. Por todo esto, nos resulta muy interesante ver cuáles son las elecciones de Rankin a la hora de seleccionar su top 10:

  • 1. Memorias privadas y confesiones de un pecador justificado, de James Hogg.
  • 2. Casa desolada, de Charles Dickens.
  • 3. Crimen y castigo, de Fyodor Dostoyevski.
  • 4. El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, de Robert Louis Stevenson.
  • 5. Brighton Rock, de Graham Greene.
  • 6. El sueño eterno, de Raymond Chandler.
  • 7. Rosseana, de Maj Sjöwall y Per Wahlöö.
  • 8. El asiento del conductor, de Muriel Spark.
  • 9. El nombre de la rosa, de Umberto Eco.
  • 10. Carne trémula, de Ruth Rendell.

Como podéis ver, Rankin se decanta por una serie de títulos de lo más variopinta. Si bien apunta algunos clásicos del género negro, como el thriller tradicional de investigador privado aficionado a la bebida de Raymond Chandler, o la obra de misterio criminal de Ruth Rendell (conocida sobre todo en España por la adaptación poco fiel que realizó para la gran pantalla Pedro Almodóvar), al mismo tiempo hace mención de obras pretéritas que generalmente no se asocian con la novela negra, pero que sin embargo han marcado a muchos de los grandes escritores del género actual: este es el caso de Crimen y castigo o de El nombre de la rosa. En Casa desolada, de Dickens, aparece el personaje de Vidocq, un detective francés real de la época y personaje singular, que luego influiría en la creación de muchos investigadores del género negro contemporáneo. Dickens también había hecho uso de él en Grandes esperanzas, como inspiración para uno de sus personajes.

Tal vez la obra menos conocida de la lista sea la de James Hogg, que se publicó por primera vez en 1824, y que muestra un tratamiento psicológico bastante adelantado a su época, donde la relación del protagonista, un asesino y criminal que se considera libre de culpa por estar “justificado por la gracia de Dios” con cierta entidad sobrenatural de procedencia desconocida otorga a la obra un ambiente oscuro y terrorífico propio de la novela gótica. En cuanto a Rosseana, se ha dicho del equipo escritor formado por Sjöwal y Wahlöö que ha sido antecesor de la ola actual de género policíaco nórdico, donde destacan escritores como Asa Larsson o Henning Mankell.

¿Creéis que esta es una buena selección? ¿Qué obras de este género recomendaríais vosotros?

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Tuiteratura: La deconstrucción de los clásicos

AutorAlfredo Álamo el 7 de julio de 2012 en Divulgación

Tuiteratura

¿Qué podría pasar si unimos elementos tan dispares como grandes obras de la literatura y una red social como Twitter? Pues, ni más ni menos, que un resultado para muchos inesperado: La tuiteratura (twitterature para los ingleses que inventaron el término), un curioso experimento que se atreve a dar un enfoque jamás visto a obras que parecían no admitir nuevas interpretaciones.

El ejemplo más conocido de esta tuiteratura la tenemos en la adaptación de Hamlet en la que cada miembro del elenco tenía su propia cuenta de Twitter. Así @Julieta tuiteaba desde su balcón, buscando a su @Romeo, mientras @montescos y @capuletos se cruzaban no pocas palabras.

Sin embargo, esta forma de tuiteratura no va más allá de una representación diferente del clásico de Shakespeare. Curiosa, divertida e interesante, pero quizá al usar una obra de teatro la sensación de cambio no sea igual que si hubiera sido una novela. Otra de las formas de esta nueva tendencia es resumir en menos de 20 tuits, y de una manera comprensible, algunas de las obras más conocidas de la literatura. Aquí no consiste el reto en escoger frases y acortar sinopsis, sino en unir esa cercanía que tiene Twitter con el espíritu de la obra en cuestión.

Puede parece que me lo estoy inventando, pero en realidad esto corresponde a un libro, Twitterature: The World”s Greatest Books in Twenty Tweets or Less (Tuiteratura: Los libros más grandes del mundo en veinte tuits o menos) de Alexander Aciman y Emmett Rensin. En la contra podemos encontrar un gran ejemplo:

@Hamlet: WTF is doing Polonius behind the courtain? (¿Qué coño hace Polonio detrás de la cortina?)

Ni que decir tiene que la obra tiene un gran componente humorístico, aunque, según sus autores, no pretenden que todos los tuits sean el mejor chiste del mundo. Hay mucha ironía y humor negro en estas páginas. De entrada, muchos críticos literarios se han horrorizado con esta deconstrucción de los clásicos. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Os animáis con El Quijote, por ejemplo?

@Quijote: Que te repito que son gigantes @Sancho
@Sancho: Que no mi señor @Quijote que son molinos. Ahora le mando un DM con las fotos.
@Quijote: Paso, yo cargo. #vivalacaballería
@Sancho: LOL

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Por qué escribir

AutorGabriella Campbell el 6 de julio de 2012 en Opinión

George Orwell

Hemos hablado mucho en Lecturalia sobre las razones que nos pueden llevar a leer, pero ¿cuáles son los motivos que impulsan a una persona a escribir? Se lo hemos preguntado, de manera póstuma, a un maestro de la pluma, a uno de los grandes que debía de tener razones mayúsculas para hilar palabras e historias, creando algunas de las obras más importantes de la literatura universal. Hablamos nada menos que de Eric Arthur Blair, mejor conocido como George Orwell, autor de libros como 1984 o Rebelión en la granja.

En su ensayo de 1946 Por qué escribo, Orwell nos presenta cuatro razones que a él le parecen fundamentales para escribir. Son las siguientes:

1. Por puro egoísmo. Orwell lo define como un “deseo de parecer listo, de que hablen de ti, que te recuerden cuando hayas muerto, para vengarte de los adultos que te menospreciaron cuando eras un niño, etc.”. También afirma que “los escritores serios son por lo general más vanidosos y egocéntricos que los periodistas, pero les interesa menos el dinero”.

2. Por entusiasmo estético. Nos sentimos impulsados por el deseo de colocar palabras en el orden adecuado, de disfrutar del impacto de un sonido con otro o del ritmo de una buena historia. Queremos compartir una experiencia estética que a nuestro juicio es valiosa. Hasta el escritor más seco y objetivo tendrá ciertas palabras favoritas, ciertas frases que utilice por razones poco utilitarias… o tal vez le emocione la tipografía y la disposición de párrafos y márgenes hasta formar una página perfectamente encuadrada.

3. Por impulso histórico. Orwell considera que este impulso es un “deseo de ver las cosas como son, de averiguar la verdad de los hechos y acumularlos para la posteridad”.

4. Por motivaciones políticas. Aquí se utiliza el término “político” en un sentido amplio, es decir, como deseo de hacer un mundo mejor, como tendencia a enseñarle a los lectores mundos posibles y ofrecerles puntos de vista distintos y revolucionarios acerca de su sociedad presente. Orwell afirma que ningún libro está totalmente libre de influencia política, y que la misma opinión de que el arte debe ser creado en el vacío, libre de motivaciones socio-políticas es, a su vez, una opinión política.

Podríamos decir que estos cuatro puntos que nos presenta Orwell se resumen en tres aspectos muy relacionados con lo literario. Primero, escribimos por razones egoístas. Segundo, escribimos por obsesión estética. Y tercero, escribimos porque tenemos un propósito, ya sea histórico, político o social. Más allá de este análisis, resulta muy común escucharle a los que escriben que lo hacen por necesidad, porque si no se volverían locos, y que es un acto de desahogo y de vómito. Imagino que esto podría encuadrarse, en cierta manera, en la primera de las razones expuestas por Orwell, con algún matiz de la segunda.

Y yo os pregunto, a todos los que nos leéis que también os dedicáis a la escritura, ¿estáis de acuerdo con Orwell? ¿Qué motivos o razones os impulsan a vosotros? ¿Cuáles añadiríais sin dudarlo a la lista?

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El IVA de los libros

AutorAlfredo Álamo el 5 de julio de 2012 en Opinión

IVA Libros

Estos días de zozobra económica y de ajustes, recortes, optimización de los recursos y redistribución de los ajustes tributarios al consumo, nos encontramos ante dos grandes incertidumbres que afectan directamente a los libros: el IVA de los libros físicos y de los ebooks.

En el caso de los libros físicos, en la actualidad se disfruta en España de una modalidad de IVA superreducido del 4%. Algo que poca gente conoce a la hora de calcular el precio de un libro y compararlo con otros productos en el mercado. Esto, sin duda, es una gran ayuda al sector editorial que está viendo con ojos enrojecidos cómo desde Bruselas se empieza a arrugar la nariz frente a este tipo de prebendas. Según los profesionales del sector, la supresión de este gravamen por otro más alto, pasando a un más que probable 8% en un futuro -si no a un 18% o lo que se imponga en unos meses-, podría suponer un verdadero golpe económico para ellos, que están empezando a notar los efectos de la crisis con una notable caída en las ventas en los últimos meses. Así que ya sabéis, si pensáis que los libros son caros ahora… esperad a que se quite el IVA del 4%.

En el caso del IVA para los libros electrónicos la cosa tiene hasta más chicha. A día de hoy en España el IVA para este tipo de libros está al 18%, algo que desde el sector se tilda de incongruente, ya que sean físicos o digitales, los libros son libros y deberían estar igual de gravados. Otra cosa sería que al bajarle el IVA a los ebooks estos bajaran también de precio en el mismo porcentaje, algo que siempre ha despertado cierto escepticismo.

Pero la cosa no queda ahí. En la Unión Europea le han leído la cartilla a Francia y Luxemburgo por bajar por su cuenta el IVA sin esperar a que desde Bruselas se llegue a un acuerdo para unificar físico y digital (con su habitual rapidez, agilidad y presteza que tanto les caracteriza). Hay que tener en cuenta que en el espacio europeo de comercio se tributa al tipo de IVA del país que vende y no desde el que se efectúa la compra. ¿Resultado del tipo al 3% luxemburgués? Que empresas como Amazon tienen su sede allí y aplican ese IVA, con lo que les queda un margen de maniobra y beneficio la mar de apañado.

¿Qué es lo que va a pasar? Pues ejerciendo de adivino, yo diría que el IVA de los libros en Europa se va a unificar, tanto entre países como entre formatos, y no, no creo que el 4% se mantenga durante mucho tiempo. ¿Y la ley del libro? ¿Se mantendrá en vigor mucho tiempo? Pues viendo el camino que se está tomando… lo dudo mucho.

Se acerca la Semana Negra 2012

AutorAlfredo Álamo el 4 de julio de 2012 en Noticias

XXV Semana Negra 2012

Tras un año complicado, quizás el más difícil en la historia de este veterano festival literario, la Semana Negra de Gijón está a punto de comenzar la que será su vigésimo quinta edición, en esta ocasión situada en los terrenos del antiguo astillero Naval Gijón, un nuevo cambio de localización tras numerosas disputas y problemas, pero con las mismas ganas de siempre por disfrutar de la literatura y el ocio a partes iguales.

Ya hemos comentado en otras ocasiones la propuesta de la Semana Negra, en la que se une la feria en su estado más popular con tenderetes de libros, restaurantes, escritores, conferenciantes, churreros y aficionados a la literatura popular. La Semana Negra es un evento que levanta pasiones, tanto a favor como en contra, pero lo que es innegable es su capacidad de atracción, que mueve a miles de personas cada año desde numerosos puntos de la geografía española.

En esta ocasión se anuncia la llegada de un gran número de autores, como siempre en el Tren Negro, que visitarán Gijón del 6 al 15 de Julio (terminando justo antes de que comience el Festival Celsius en la cercana Avilés), y que comprenden un amplio espectro de la literatura nacional e internacional. Tenemos, por ejemplo, desde a Agustín Fernández Mallo a Manuel Vilas o Javier Calvo, de Cristina Fallarás al veterano Andreu Martín, los oscuros Ismael M. Biurrun y Emilio Bueso, junto al no menos duro Juan Ramón Biedma. Desde fuera nos llegan Ken MacLeod, Kim Newman e Ian Watson, entre otros. La lista es larga de verdad y es mejor que os paséis por su web para manteneros actualizados.

Como siempre, se prestará un especial interés al mundo del cómic, que en esta ocasión se centrará en la relación entre viñeta y política, reflexión ideal para presentar la revista Mongolia, con la presencia de varios de sus autores.

¿Algo más? Pues habrá videocine, conciertos, homenajes, como el de Ana María Matute, que también asistirá, y un sinfín de actividades asociadas a la Semana Negra. Diez días febriles, tanto de día como de noche, que son una verdadera oportunidad para vivir la literatura desde un punto de vista diferente.

Más información en la Web de la Semana Negra

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El ladrón de libros

AutorGabriella Campbell el 3 de julio de 2012 en Noticias

Atlas de Wytfliet

¿Qué tienen en común una copia del Leviatán de Thomas Hobbes de 1651, un ejemplar de 1619 de La armonía del mundo de Kepler, otro de El Diccionario Geográfico de los Estados Unidos de Joseph Scott de 1795 y el Atlas de Wytfliet (1597)? Pues tienen en común dos cosas: primero que pertenecen (o pertenecían) a la Biblioteca Real de Suecia, y segundo que cayeron en las avispadas manos de su empleado, Anders Burius. Forman parte de una lista de 56 obras que se supone que fueron a parar a este ladrón literario, quien los vendía a la casa de subastas alemana Ketterer Kunst.

A Burius ya lo pillaron en el 2004, y el suyo se convirtió en un caso célebre, ya que se suicidó poco después de descubrirse el pastel. No contento con abrirse las muñecas, cortó una tubería de gas, lo que ocasionó una explosión en su edificio que hirió a otras 11 personas. Parece ser que sus compañeros se extrañaban de que con su sueldo de bibliotecario pudiera permitirse coches y ropa de lujo, pero este personaje estuvo trabajando en la Biblioteca Real de Suecia durante 10 años antes de que nadie se percatara de que faltaban obras (Burius robaba y modificaba fichas para ocultar sus delitos), y hay indicios de que sustrajo valiosos textos de otras bibliotecas donde había trabajado antes de ésta. En total, Burius llevaba robando desde 1986; solo con lo que se llevó de la Biblioteca Real de Suecia se estaba embolsando libros con un valor conjunto de unos cuatro millones de euros. Si tenemos en cuenta que la Biblioteca Real de Suecia es el equivalente a nuestra Biblioteca Nacional, adonde se envían copias de todas las obras que se publican, es posible que 56 libros, apenas unas gotas en el océano de libros que gestionan, sean relativamente fáciles de perder, si es a lo largo de varios años y a manos de un bibliotecario muy inteligente y poco ético.

Pero ha sido ahora cuando se han empezado por fin a recuperar las obras. Uno de los bibliotecarios descubrió que una de sus piezas desaparecidas más preciadas, el Atlas de Wytfliet, del que solo existen ocho copias en el mundo, estaba a la venta en Nueva York. El nuevo dueño de la obra era W. Graham Arader, un especialista en compraventa de mapas que a su vez lo había adquirido en la casa de subastas Sotheby’s en Londres en el año 2003, sin saber nada de su procedencia ilegal. En su momento pagó unos 100.000 dólares (unos 80.000 €), toda una ganga, ya que en la actualidad estima que tiene un valor de 450.000 dólares (unos 356.000 €). Sotheby’s le ha reembolsado a Arader lo que pagó por el libro y le ha devuelto la obra a la biblioteca sueca. Arader, que ya ha colaborado en otras ocasiones con las autoridades de otros países para recuperar mapas robados, se ha quejado de la escasa difusión que le ha dado la Biblioteca Real al tema de las desapariciones, ya que ni siquiera llegó a publicar una lista de los títulos en busca y captura (que, por cierto, podéis ver aquí).

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