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Entradas de marzo de 2009

El Vampiro de Polidori

31 de marzo de 2009 en Divulgación

Villa Diodati

Era ya la segunda visita del grupo al completo a la casa de Lord Byron en el lago Leman, cerca de Ginebra, y todos, Mary Shelley -entonces todavía con su nombre de soltera: Mary Godwin-, Percy Shelley, Lord Byron y su médico William Polidori, disfrutaban del plácido verano cerca de Ginebra.

Lord Byron tuvo la idea de que cada uno de ellos creara una historia aterradora, mejor todavía que las que solían leer en Fantasmagoria, un volumen sobre cuentos de fantasmas que leían cada noche; lo cierto es que la idea no tuvo igual seguimiento. Percy Shelley empezó algo pero acabó haciendo cualquier otra cosa -como era habitual en el poeta-, y Byron comenzó una historia pero la dejó a medias, sin demasiado interés por continuarla.

Sólo Polidori y Mary Shelley se tomaron en serio la idea. El resultado de la joven inglesa está en la mente de todos: en Villa Diodati escribió el germen de lo que luego se convertiría en una de las novelas más famosas de todos los tiempos, Frankenstein o el moderno Prometeo.

En el caso de Polidori, lo que consiguió esos días en Villa Diodati es un poco más complicado de explicar. Polidori era el médico personal de Byron y combinaba hacia él una serie de sentimientos enfrentados, mezcla entre la admiración y el odio, todo a raíz de la actitud de Byron hacia él, pasando de la humillación al compañerismo sin demasiada lógica. Lo cierto es que Polidori albergaba aspiraciones artísticas y era ahí precisamente donde a Byron le gustaba darle fuerte en el orgullo a su joven médico. Nada ni nadie podía hacerle sombra a Byron, así como nada podía crecer a su alrededor.

El Vampiro

Así que en esos días de creación terrorífica, Polidori escribió una historia de tintes sobrenaturales sobre el incesto titulada Ernestus Berchtold o el Edipo moderno. Un relato lastrado, al parecer, por la costumbre de Polidori de meter notas al pie tan grandes que podían ocupar más de media página.

Sin embargo, el legado de Villa Diodati para Polidori viene dado por su creación más famosa: El Vampiro. Aprovechando el fragmento que Byron había escrito para la ocasión, Polidori da rienda suelta a una historia que sienta las bases de la narrativa moderna sobre vampiros y de paso aprovecha para hacer una semblanza de Byron en el papel de Augustus Darvell, el aristócrata sediento de sangre protagonista de la historia.

En su primera edición, El Vampiro apareció con el subtítulo de Un cuento de Byron. Eso no le gustó nada al poeta, que intentó subsanar la situación publicando el fragmento escrito por él mismo como complemento a su poema Mazeppa; el libro de Polidori tuvo una reedición detrás de otra y fue traducido al francés y al italiano. El mismo Goethe afirmó que era lo mejor que Byron había escrito.

Polidori no disfrutó mucho de su éxito. Apenas publicó algunos poemas más alejado de la influencia de Byron y acabó con su vida a la manera romántica, suicidándose. Sin embargo, como siempre a lo largo de vida, no logró ser el romántico que fue Byron, quitándose la vida por unas deudas de juego y no, como debería haber sido, víctima de un amor imposible. Aunque, bien mirado, quizás ese amor no correspondido fuera, al fin y al cabo, el del propio Byron.

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Anécdotas de escritores (III)

31 de marzo de 2009 en Divulgación

-El célebre novelista, periodista y abogado francés Paul Tristan, más conocido como Tristan Bernard, se encontró un día con un amigo por el paseo marítimo de Deauville, llevando una nueva gorra de patrón de yate. Cuando su amigo le preguntó de dónde había sacado el gorro nuevo, Bernard le contestó que lo había comprado con lo que había ganado la noche anterior en el casino. Su amigo le felicitó, pero Bernard lo detuvo, lamentándose: ¡Ay, amigo mío, pero con todo el dinero que perdí podría haberme comprado el yate!

-El conocido humorista británico Alan Coren, decidido a publicar un libro, buscó consejo entre sus amigos editores y conocedores de la profesión, quienes coincidían en que los libros que mejor acogida tenían entre el público eran los que versaban sobre gatos, golf o nazis. Enseguida, Coren reunió varios de sus artículos y los publicó bajo el título Golf para gatos. Su portada mostraba un gato con uniforme nazi, con un palo de golf entre sus patas.

-En 2003, el inventor Selmer Bringsjord, del Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York, presentó un programa de ordenador llamado Brutus One que, tras siete años de desarrollo, era capaz de “crear” relatos. Para probar su eficacia, su inventor publicó en internet uno de sus relatos artificiales, junto con tres otros relatos escritos por seres humanos. Sólo un 25% de los 4000 lectores pudo adivinar cuál era el relato creado por Brutus y cuáles eran los escritos por seres humanos.

Chaplin

Esto puede parecer muy impresionante, pero el propio inventor tuvo que admitir que tenía sus limitaciones, aclarando que Brutus One era sólo la primera versión del programa. Según Bringsjord, el programa era un gran imitador de los estilos literarios que le introducían en la memoria, pero que hasta la fecha sólo podía producir relatos de 500 palabras con un narrador masculino y ambientados en el entorno de una universidad.

-Durante un ensayo de una de sus obras de teatro, un joven actor llamado Charlie que ganaba tres libras a la semana le propuso a Sir Arthur Conan Doyle, al que conocemos sobre todo por ser el creador de Sherlock Holmes, que deberían unir sus ingresos y repartirlos al 50% de manera periódica durante el resto de sus vidas. Aunque la propuesta se dijo en broma y a Doyle le hizo bastante gracia, no la aceptó por razones obvias. Su respuesta al joven fue: No creo que eso sea buena idea, Sr. Chaplin.

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DRM Social, la alternativa al restrictivo DRM del mercado

30 de marzo de 2009 en Divulgación

ebook

Ya he hablado en otras ocasiones sobre el llamado DRM Social o Fingerprinting a la hora de sus uso en el libro electrónico, pero voy a intentar explicar un poco mejor en que consiste esta método para el control de e-books.

La mayoría de grandes editoriales está convencida que con el libro digital vendrá la hecatombe de la piratería a gran escala, ya que consideran al lector medio alguien que se bajará los libros de las redes P2P o sitios de descargas directas en cuanto tenga la ocasión. Para evitarlo, la solución que están aplicando se basa en el uso de DRM, el acrónimo en inglés de Digital Rights Management.

El DRM es una solución de software mediante la cual se limitan las posibilidades de reproducción del archivo, así como las de su copia. El DRM puede limitar el número de equipos en los que se puede leer, el número de copias, o incluso el dispositivo específico en el que se puede leer -existe una variante, la de Amazon, en la que incluso limita qué se puede leer en su propio lector electrónico.

Ese método ya ha sido utilizado con anterioridad por el mundo de la industria discográfica con resultados de dudoso éxito, por no hablar de fracaso absoluto. La limitación de derechos frente a la copia privada produce movimiento en contra, un movimiento que suele proveer de herramientas capaces de eliminar las limitaciones impuestas por el DRM, y que, además, acaban siendo declaradas completamente legales. A cada restricción le pueden salir decenas de métodos capaces de eliminarla.

Otro de los grandes problemas del DRM y la cultura de los libros se aprecia en dos puntos clave. El primero de ellos es el préstamo de libros. Con un DRM severo, a menos que le prestes a un amigo el lector de e-books con el libro dentro, no habría manera de conseguirlo. La industria parece empeñada en que cada lector se tenga que comprar el libro si quiere leerlo, algo completamente fuera de toda lógica y tradición.

El otro problema, que es todavía más serio, es la de la pérdida del lector físico, borrado de discos duros, o, simplemente, cese del sistema editorial o actualización del lector. ¿Qué pasa con todos esos libros que te habías bajado? ¿Podrás bajarlos de nuevo? ¿Leerlos en el tu lector de siguiente generación? Con el DRM se planten problemas a todas estas situaciónes.

Frente a esto, aparece el DRM Social. ¿En qué consiste? En incluir los datos del comprador -nombre, dirección de correo electrónico- dentro del libro, así como una marca de agua que permite rastrear el ejemplar. No hay más limitaciones de uso que las de la licencia usada con el libro, claro que nada impide también la eliminación de este DRM; quien piense que no existirá una distribución al margen de la oficial está perdiendo el tiempo. Pero la gente que lee, y puede pagarlos, acaba comprando libros, así que siempre es más sencillo ponérselo fácil al cliente y no tratarlo como a un delincuente.

El uso de DRM Social permite dejar libros, permite asegurarse una continuidad en el tiempo aunque se cambie de formato o evolucione la tecnología de los e-readers. Además, la tecnología no tiene que ser cerrada y las editoriales no dependerían de un elemento externo para imponer la tecnología DRM tradicional y que actualmente está cobrando un pequeño porcentaje de las ventas.

Como problemas del DRM Social podemos nombrar el saber qué datos son los que se deben incorporar al e-book sin caer en problemas de privacidad, o bien, como todo en el mundo del libro electrónico, el no saber exactamente cómo va a evolucionar el mercado o cómo va a reaccionar el lector habitual frente a los nuevos modos de comportamiento social que el mundo digital va a establecer.

Grandes obras para descargar en Internet. Las aventuras de Tom Sawyer

30 de marzo de 2009 en Divulgación

Tom Sawyer

Aunque este libro esté compuesto principalmente para solaz de muchachos y muchachas, espero que no por eso haya de ser desdeñado por la gente talluda, pues entró también en mi propósito el intento de hacer que los mayores recordasen con agrado cómo fueron en otro tiempo y cómo sentían y pensaban y hablaban, y en qué curiosos trances se vieron a veces enredados.

Así acaba el prefacio de Las aventuras de Tom Sawyer, de Mark Twain, libro que a pesar de sus años sigue entreteniendo a lectores de toda edad y condición más allá del río Missisipi. Escrito en 1876, refleja la vida en una típica población sureña a principios del siglo XIX, centrándose en las aventuras y desventuras del joven y pudiente Tom Sawyer y de su amigo Huckleberry Finn, quien más adelante vería reflejadas sus propias aventuras en un libro propio.

Ahora podemos reírnos con las travesuras de estos diabletes, los capones que les arreaba la tía Polly, el esclavo negro Jim, los planes malvados del indio Joe (sí, el libro no pasa la prueba de lo políticamente correcto…), a través de la edición disponible la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, o descargando el PDF que ofrece el ministerio de Educación de Cultura de Uruguay.

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100 novelas que debes leer (I)

29 de marzo de 2009 en Divulgación
  • The Telegraph lista los cien libros imprescindibles para cualquier lector.
  • Llama la atención el predominio de la literatura anglosajona frente al resto de idiomas.

El prestigioso diario británico The Daily Telegraph ha publicado recientemente en su página web una lista de las 100 novelas de ficción que todos deberíamos leer en algún momento. Obviamente, al ser un periódico inglés, favorecen a autores anglosajones, pero ello no quita que se trate de una lista muy interesante. A continuación os enumeramos los primeros veinticinco:

  • 100. El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien. Cómo no, esta obra maestra de la fantasía épica es de lectura obligada (y no vale con sólo ver las películas, por muy largas que sean).
  • 99. Matar a un ruiseñor, de Harper Lee. Novela gótica sureña que obtuvo el Pulitzer allá por 1961.
  • 98. La casa y el mundo, de Rabindranath Tagore. La novela fundamental del escritor indio más relevante. Obtuvo el Premio Nobel de Literatura de 1912, y aunque es conocido sobre todo como pensador y poeta, La casa y el mundo tuvo gran peso por su contenido político y filosófico.
  • 97. La guía del autoestopista galáctico, de Douglas Adams. La serie de libros que nos enseñó que la respuesta al universo, a todo, es 42. La obra se publicó como respuesta al éxito que ya había obtenido su autor con su serie radiofónica (posteriormente también se adaptó para televisión y, más recientemente, para cine).
  • 96. Las mil y una noches, anónimo. O de cómo evitar que te mate tu marido contándole una historia distinta cada noche.
  • 95. Las desventuras del joven Werther, de Johann Wolfgang von Goethe. La novela epistolar y semi-autobiográfica del Sturm und Drang alemán que impulsó el movimiento romántico.
  • 94. Hijos de la medianoche, de Salman Rushdie. Entendida como una metáfora del paso de la India antigua a una sociedad más moderna pero igual de pobre y desafortunada, esta novela ha sido definida en ocasiones como el Cien años de soledad indio.
  • 93. El topo, de John le Carré. Una de las novelas de espías más conocidas, y considerada la obra más importante del genio de la intriga le Carré.
  • 92. Cold Comfort Farm, de Stella Gibbons. La obra cómica que narra las desventuras de una chica de alta sociedad que acaba viviendo con sus parientes campestres; si bien no parece estar traducida al español se han realizado varias adaptaciones al cine (entre ellas destaca La hija de Robert Poste, de John Schlesinger).
  • 91. El Genji Monogatari de la Dama Murasaki. Posiblemente la primera novela considerada como tal de la historia; narra las aventuras y desventuras del príncipe Genji en un Japón pretérito.
  • 90. Bajo la red, de Iris Murdoch. Primera novela de la célebre autora irlandesa, de claros tintes existencialistas, personajes torturados y lenguaje sofisticado.
  • 89. El cuaderno dorado, de Doris Lessing. La autora galardonada con el Premio Nobel 2007 utiliza técnicas postmodernistas para crear este juego narrativo que explora la guerra, el comunismo y los derechos de la mujer.
  • 88. Eugene Onegin, de Alejandro Pushkin. Un clásico de la literatura rusa, repleta de personajes, historias entrecruzadas, sátira e incluso tintes autobiográficos.
  • 87. En el camino, de Jack Kerouac. El gran referente de la Generación Beat.
  • 86. Papá Goriot, de Honoré de Balzac. Ambientada en el París decimonónico, la novela de Balzac analiza los diferentes estratos de la sociedad y de la propia condición humana.
  • 85. Rojo y negro, de Stendhal. Aludiendo al color del uniforme militar (rojo) y de la sotana de un sacerdote (negro), esta obra psicológica de Stendhal se centra en las vicisitudes de un joven que intenta medrar en la sociedad francesa del XIX.
  • 84. Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas. ¿Quién no recuerda aquello de “Uno para todos y todos para uno”?
  • 83. Germinal, de Émile Zola. La decimotercera de los veinte volúmenes que componen la serie Les Rougon-Macquart, Germinal suele considerarse la mejor novela escrita en lengua francesa.
  • 82. El extranjero, de Albert Camus. Denuncia de la sociedad moderna y del aislamiento del ser humano ante una nueva perspectiva carente de valores ni sentido.
  • 81. El nombre de la rosa, de Umberto Eco. Nunca la Poética de Aristóteles fue tan emocionante.
  • 80. Oscar y Lucinda, de Peter Carey. Lucinda, una rica heredera australiana, apuesta con Oscar, un sacerdote anglicano, que no es capaz de transportar una iglesia de cristal de Sydney a Gales. Sus vidas cambiarán para siempre.
  • 79. Ancho mar de los Sargazos, de Jean Rhys. ¿Qué ocurrió con la esposa de Rochester, en la novela de Charlotte Brönte Jane Eyre? ¿Por qué acabó encerrada en un desván, loca de atar? La novela de Rhys analiza la vida de este personaje desterrado, y se considera una de las grandes novelas feministas de nuestros tiempos.
  • 78. Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll. Lo que surgió como una narración improvisada para las hijas de un amigo se acabó convirtiendo en una obra mítica que nos proporcionó a personajes tan maravillosos como el Sombrerero Loco, el Gato de Cheshire o la Reina de Corazones.
  • 77. Trampa-22, de Joseph Heller. Novela histórica y satírica ambientada en la Segunda Guerra Mundial
  • 76. El proceso, de Franz Kafka. Terrible narración sobre un hombre que es acusado de un crimen que desconoce. Una crítica a la burocracia y a la crueldad de un sistema judicial inhumano y absurdo.
  • 75. Sidra con Rosie, de Laurie Lee. Novela basada en la propia infancia del autor que examina el paso de la niñez en un entorno rural, familiar y tradicional a una vida adulta donde la aparición del progreso tecnológico poco a poco rompe el ambiente idílico donde se ha criado.


Las 100 novelas que debes leer. Índice de artículos

  • PÁGINA 1: Las mejores novelas del 100 al 75
  • Página 2: Las mejores novelas del 75 al 50
  • Página 3: Las mejores novelas del 50 al 25
  • Página 4: Las mejores novelas del 25 al 1


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Concurso de Booktrailers en Círculo

28 de marzo de 2009 en Noticias

Booktrailer

Ya comentamos hace un tiempo que los booktrailers se iban asentando como una formato más para la promoción de libros y mientras esperamos una exitosa campaña viral por internet que lance al best seller 2.0, Círculo de Lectores riza el rizo y combina el booktrailer con un concurso para ir preparando el lanzamiento de El siglo de las quimeras, un thriller de terror en forma de tetralogía, que aparecerá para junio. ¿En que consiste el concurso? los participantes tienen a su disposición la sinopsis del libro, las fichas de personajes, escenarios, imágenes y música para hacerse una idea de rodar un booktrailer terrorífico de menos de un minuto. El ganador será elegido de entre tres finalistas por Philippe Cavalier, autor del libro, y el premio una videocámara, aunque supongo que un ejemplar del libro tampoco estaría mal (señores de Círculo, no sean agarrados).

Sea como sea, parece que el concurso intenta crear expectación por el libro antes de su aparición, pero le veo el problema que le va a interesar más a los estudiantes de Comunicación Audiovisual o Bellas Artes que a los posibles lectores del libro. Una vez con el booktrailer en la mano, y según se desprende de las bases, este será utilizado para su exhibición en librerías, presentaciones o páginas web, entrando de lleno en esas nuevas formas de promoción que se hacen necesarias tanto por los cambios y oportunidades que las nuevas tecnologías van imponiendo, como por el ahorro de tiempo y dinero que suponen este tipo de campañas frente a las tradicionales.

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Entrevista a Rodolfo Martínez

28 de marzo de 2009 en Entrevistas

Holmes1

Ya hemos hablado en Lecturalia con anterioridad de los llamados pastiches holmesianos, continuaciones, o narraciones, de la obra de Arthur Conan Doyle. Hoy os traemos una pequeña entrevista con uno de los escritores españoles que más ha cultivado el pastiche, y posiblemente el que lo ha hecho con un estilo más personal: Rodolfo Martínez

Lecturalia: ¿Qué es para ti un pastiche? Hay opiniones en las que una simple continuación, en este caso Holmesiana, de la obra original, sin mezcla, no es un pastiche.

Rodolfo Martínez: Pues en realidad, no tengo muy claro lo que es un pastiche, una definición clara y precisa. Básicamente, supongo, la acepción que más se acepta, al menos en el entorno literario, lo convierte en algo muy parecido a la fan fiction. Incluso pastiches escritos por escritores “de verdad” (nótese el deliberadísimo entrecomillado) como Las nuevas andanzas del Lazarillo de Tormes de Cela, por poner un ejemplo, no dejan de ser la obra de un fan que está escribiendo sobre un personaje o un universo de ficción que le guste, le atrae, le obsesiona o las tres cosas a la vez.

De hecho, creo que eso es lo que distingue el pastiche de la franquicia: el impulso original es el de un admirador de lo que está “pasticheando“, no el de un asalariado al que le han encargado escribir una novela de tal o cual escenario.

L: ¿Cómo empezaste a escribir tu primer pastiche? ¿Por qué Holmes?

R: Pues mi primer pastiche, por lo que recuerdo, fue una continuación de Star Wars. Tendría unos trece o catorce años, probablemente. Y era lo que he dicho: un fan recreando un universo de ficción que le gustaba y escribiendo nuevas aventuras de sus personajes favoritos. A eso siguieron un intento de continuar la Trilogía de la Fundación de Asimov y el 2001 de Clarke.

Todo eso fueron intentos fallidos, evidentemente.

Mi primer pastiche holmesiano llegó un par de años más tarde. Y, en realidad, contaba las aventuras de un lejano descendiente de Holmes que vivía en la España del mediados del siglo XXI. Algo más tarde escribí la primera versión de lo que se acabaría convirtiendo en “La aventura del asesino fingido“, el relato final incluido en Sherlock Holmes y la sabiduría de los muertos.

¿Por qué Holmes? No sé exactamente por qué. El personaje me fascinaba. Y toda la parafernalia que lo rodeaba también, así como su entorno. Supongo que fue, simplemente, un intento más de hacer algo con universos de ficción que me gustaban. Pero al contrario que con las continuaciones de Star Wars o de Fundación, la idea de escribir sobre Sherlock Holmes no se desvaneció cuando llegué a la edad adulta.

Holmes1

L: ¿Decidiste respetar el canon a rajatabla o te fuiste dando licencia a medida que avanzabas?

R: Depende. ¿Qué consideramos canon?

Siendo estrictos, éste son única y exclusivamente los relatos originales de Arthur Conan Doyle. Sin embargo, buena parte de los holmesianos consideran canónica la biografía del personaje escrita por Baring-Gould.

Intenté siempre que mi Holmes fuera consistente (en cuanto a acciones y motivaciones) con el de Conan Doyle. Asumía que los cuentos y novelas de éste eran parte del pasado (y a veces del futuro) del Holmes que yo estaba recreando. Y, como he dicho, creo que nada de lo que he escrito sobre el personaje contradice una sola línea del Holmes canónico.

Con la biografía fui más fléxible. Me pareció una guía útil, y la seguí siempre que pude. Donde las necesidades narrativas me llevaban a prescindir de ella, no tenía problema en hacerlo. Al fin y al cabo, incluso partiendo del juego de que Holmes es un personaje real del que Baring-Gould escribió una biografía, no tenía por qué aceptar que todo lo que contó su biografío era cierto. Yo podía tener otros datos que me dijeran otra cosa.

L: ¿Fantasía y Holmes? ¿Qué reacción esperabas del público?

R: Sí, me pareció una mezcla evidente, desde el principio. Al fin y al cabo, en el XIX inglés se produce una interesante explosión de la literatura fantástica, a la que el propio Conan Doyle no es ajeno. Así que por qué no. Por otro lado me parecía interesante enfrentar a un racionalista extremo como Holmes con elementos fantásticos. Ver cómo los justificaba y los racionalizaba cuando no podía negarlos.

Nunca tuve muy claro qué reacción esperar, la verdad. Me sorprendió la acogida tan favorable que tuvo mi primera novela de Holmes, Sherlock Holmes y la sabiduría de los muertos, aunque analizado a posteriori no es tan sorprendente. Al fin y al cabo, sigo muy de cerca el canon (estamos en el XIX, es Watson quien narra la historia, estamos investigando tres casos de los que Conan Doyle habla de pasada en “El problema del puente de Tor“…).

Sabía que la reacción con las siguientes historias, entre el sector más holmesiano de los aficionados, sería menos favorable.

No me importó. Tenía clara una cosa. Dos, para ser exactos. Mi Holmes debía ser coherente con el Holmes canónico. Pero, al mismo tiempo, no tenía sentido hacer con él lo mismo, contar el mismo tipo de historias que contaba el canon. Al fin y al cabo, para eso ya estaba el canon, y dar más de lo mismo me parecía una pérdida de tiempo. Así que fue una elección deliberada por mi parte llevar a Holmes a lugares totalmente nuevos y, en ocasiones, inesperados. Sabía que eso me iba a granjear enseguida la antipatía de los holmesianos más ortodoxos, pero no me importó, en tanto escribiera buenas novelas y yo sintiera que estaba siendo fiel a Holmes, tal como yo lo veía.

L: ¿Cuál crees que es el mejor de tus pastiches?

R: Creo, sinceramente, que el segundo, Sherlock Holmes y las huellas del poeta. Por ambición en el escenario y la historia, y también por los resultados. Y sobre todo, por la sensación que sigo de teniendo de que, sin dejar de ser fiel a Holmes, supe llevarlo por caminos inesperados. Aunque confieso que la parte central de Sherlock Holmes y el heredero de Nadie, donde cuento las andanzas del joven Sherlock en el oeste americano, está también entre mis favoritos

Holmes3

L: ¿Y de los pastiches holmesianos en general?

R: Mi favorito sigue siendo Adiós, Sherlock Holmes, de Robert Lee Hall. En buena medida por lo que apuntaba antes: es consistente, coherente y fiel con el Holmes canónico, pero al mismo tiempo, lo lanza hacia lugares nuevos e inesperados. Y lo hace de un modo brillante.

L: ¿Piensas continuar o ya has agotado lo que tenías que contar acerca de Holmes?

R: En principio (y recalco lo de “en principio”, porque con estas cosas nunca se sabe y es mejor ser prudente) Holmes es, para mí, un ciclo cerrado. Cierto que me gustaría volver, en algún momento del futuro, a la fórmula del relato, al, digamos, método canónica: cuentos largos, narrados por Watson y ambientados a la luz de gas del siglo XIX. Pero ya veremos si eso llega a cristalizar o no.

Lo que sí que me gusta mucho es el universo de ficción que he ido construyendo en estas cuatro novelas. Un universo de ficción en el que, usando la figura de Holmes como foco, he ido reconstruyendo y amalgamando buena parte de los cosmos ficticios que me fascinaron de joven. Desde luego, me gustaría volver, tarde o temprano, a ese escenario. Probablemente ya sin Holmes. Y no será una sorpresa para nadie si digo que es muy posible que el centro de atención narrativo sean en esta ocasiones Kent y Kane.

Pues hasta aquí la entrevista. Muchas gracias a Rodolfo Martínez por la atención prestada.

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Patrick Süskind y El Perfume

27 de marzo de 2009 en Divulgación

El perfume

El perfume es uno de esos libros que, como lector, te acompañan siempre, un libro que no dudas en recomendar a quien no lo ha leído y que prestas con el convencimiento de que estás haciendo algo necesario. La historia de Jean-Baptiste Grenouille, el mundo de sensaciones a las que nos arrastra Süskind, la empatía por un ser tan despreciable, la calidad del narrador, te hace cerrar el libro con la sensación de que tardarás un tiempo en volver a disfrutar tanto de un libro.

Como ya sabréis, y si no ya tardáis en buscar el libro y poneros a leerlo, la historia de El perfume es la historia de Grenouille, que nace con un extraño y terrorífico rasgo: no emite ningún olor. Esta característica le otorga una naturaleza casi inhumana a ojos (olfato) de los demás y unida a su baja condición social y a su aspecto desagradable le convierten en un ser asocial que sólo parece encontrar su sitio cuando comienza a trabajar como ayudante de un perfumista. Obsesionado por conseguir el perfume perfecto, no duda en matar para conseguir destilar la mejor de las esencias.

De este libro se realizó una versión cinematográfica sorprendente, a la par que recomendable, por ser capaz de trasladar buena parte del espíritu de la obra a la pantalla, algo que prácticamente nadie creía posible tras leer el libro. Todo esto viene a cuento de que hoy Patrick Süskind cumple sesenta años disfrutando de un anonimato autoimpuesto (ni siquiera fue al estreno de la película ni quiso participar en ningún aspecto en ella). Tras El perfume ha publicado otros libros, el último de ellos Sobre el amor y la muerte en 2006, aunque con ninguno de ellos ha conseguido el éxito de la historia de Jean-Baptiste Grenouille.

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El hombre que escribió 200.000 libros

27 de marzo de 2009 en Divulgación

How to write

Mi compañera Gabriella ya comentaba en otra entrada el concurso del Grupo Diagram sobre libros con títulos extraños.

Aprovechando que han otorgado el premio al mejor -si mejor es la palabra adecuada- título de los últimos treinta años, que ha recaido en Greek Rural Postmen and Their Cancellation Numbers (Los carteros rurales griegos y sus números de cancelación) he estado investigando un poco por la red y he acabado en la web de un joven escritor llamado Brian Paddok.

Brian Paddok ha publicado un libro con uno de esos títulos que tanto gustan en el premio Diagram, que resulta ser How to write a How to write book (Cómo escribir un libro sobre cómo escribir libros) -un título recursivo donde los haya-. Dejando a un lado la calidad del libro, que desconozco, resulta que ha sido nombrado entre los candidatos Diagram y parece que le ha sentado mal. Muchos de los libros que son nominados en el Diagram son obras extranjeras o de consulta -de ahí muchos títulos largos y complejos-, pero, ¿qué pasa cuando le toca a alguien que se ha tomado muy en serio la obra que ha escrito?

Lo cierto es que Brian Paddok lo toma como un insulto. La verdad, lo que tenía que haber hecho era pensarse dos veces el título del libro y tener un poco más de sentido del humor. Quién sabe si la promoción, aunque no le guste, que conlleva el Diagram mejore un poco sus ventas. Quizá hasta salga en el volumen recopilatorio que están preparando en Estados Unidos.

Cheese Outlook

Por otro lado, el ganador de la edición de este año tiene mucha miga: El profesor Philip M. Parker, autor de más de 200.000 libros. No hemos puesto ningún cero de más, de verdad. Como es evidente, al profesor Parker no le hace falta ningún libro de cómo escribir libros, es más, todas sus obras, incluyendo la ganadora del Diagram The 2009-2014 World Outlook for 60-Milligram Containers of Fromage Frais, han sido escritas por una máquina escritora automática y patentada por él mismo. Es, posiblemente, el autor más publicado del mundo, superando incluso a César Vidal. Desde la revista Bookseller dicen que este hecho no afecta al premio, teniendo en cuenta la cantidad de libros y memorias que hay en circulación escritas por negros literarios.

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Grandes obras para descargar en Internet. El Quijote de Cervantes

27 de marzo de 2009 en Divulgación

Cervantes - El Quijote

Si acudimos a la Biblioteca Virtual del Instituto Cervantes y miramos la lista de libros virtuales más leídos, el primero no es otro que aquel que justifica el mismo nombre del Instituto: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes. Quien aún no haya leído las hazañas del alucinado don Quijote y su fiel escudero Sancho puede hacerlo ahora de mil maneras posibles, también mediante las redes de Internet.

El aludido Instituto Cervantes ofrece su lectura en línea en formato html, pero quien prefiera leerlo sin conexión a Internet puede descargar alguna de las seis versiones catalogadas en el Proyecto Gutenberg. Dos de estas versiones están hechas en unos formatos pensados para ser leídos a través de un teléfono móvil o un dispositivo portátil: EPUB, que es un estándar para el ebook alternativo al de Amazon, y Plucker, creado por la empresa Palm, especializada en teléfonos móviles.

Si don Quijote hubiera vivido en pleno siglo XXI seguro que su pasión por los libros de caballerías le habría conducido a llevárselos por todas partes, guardados en su móvil, y sus paisanos el cura y el barbero lo hubieran tenido mucho más difícil para echarlos al pasto de las llamas. Lo que ya no está tan claro es si el caballero de la triste figura se hubiera atrevido a escuchar la versión hablada que existe de su obra en la Biblioteca Cervantes, ideal para personas invidentes y estudiantes con alergia a la letra, ya sea ésta impresa o digital.

Poco más se puede decir que no se haya dicho ya de una obra que está considerada como la piedra inaugural de la novela occidental (en algunos sitios por inaugural y en otros por piedra, que opiniones las hay para todos los gustos). El Quijote es también el libro que todo el mundo afirma haberse leído pero pocos lo han hecho realmente de cabo a rabo. Así que nunca es tarde para darle un buen repaso.

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