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Grandes Bestsellers (IV): El nombre de la rosa

AutorAlfredo Álamo el 25 de septiembre de 2014 en Divulgación

El nombre de la rosa

Umberto Eco logró un éxito insospechado en 1980 con su primera novela, El nombre de la rosa, haciendo que muchos lectores se preguntaran quién era ese autor que había permanecido oculto hasta casi los cincuenta años. La respuesta, claro, era sencilla: Umberto Eco era uno de los más importantes académicos italianos de su época. Sus estudios en semiótica ya habían gozado de un gran éxito en el ámbito universitario, siendo especialmente conocido por Apocalípticos e integrados, publicado en 1965.

Eco estudió Filosofía en Turín, especializándose en Filosofía Medieval y, en concreto, analizando la figura de Santo Tomás de Aquino. Aunque posteriormente se dedicaría más al campo de la semiótica, Eco siguió interesado en la cultura y el pensamiento medieval, investigando y publicando varios ensayos. Esta pasión por Tomás de Aquino y el pensamiento religioso en la Edad Media resulta evidente en su primera novela, El nombre de la rosa.

Ambientada a finales de 1327, Eco utiliza su enciclopédico conocimiento de la época y de su cultura para relatarnos una investigación que el monje Guillermo de Baskerville, acompañado de su aprendiz, Adso de Melk -el narrador de la historia-, lleva a cabo en una apartada abadía del norte de Italia. El personaje de Guillermo de Baskerville, que tan bien interpretó Sean Connery en la adaptación cinematográfica de la obra, es el resultado de mezclar Sherlock Holmes -al que todos conocemos-, con Guillermo de Occam, uno de los pensadores más importantes de la Edad Media, y al que debemos la idea de «la navaja de Occam».

El éxito de El nombre de la rosa fue arrollador. Con más de cincuenta millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, Eco ganó también premios como el prestigioso Strega y ha sido escogido en numerosas selecciones como una de las mejores novelas de la historia.

¿Qué es lo que hace grande a El nombre de la rosa? La habilidad de Eco para mezclar filosofía, historia, teología y política con una narración detectivesca, a la que acompaña además con el despertar a la edad adulta del narrador. Sin duda, una novela inspiradora que ha servido de base para cientos de bestsellers posteriores, de los cuales muy pocos han llegado siquiera a rozar la excelencia de la novela escrita por Eco.

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Amazon prepara un nuevo tipo de edición social

AutorAlfredo Álamo el 24 de septiembre de 2014 en Noticias

Editar

Dentro de las novedades que Amazon prepara cada año en busca de asentar su programa de publicación, que muchos conoceréis como KDP, nos acaba de llegar una interesante propuesta que implica no sólo a los autores sino también a un buen número de lectores.

Amazon va a preparar un nuevo sistema a través del cual los autores que así lo deseen podrán subir argumentos y manuscritos inéditos a su web. Las primeras páginas de estos textos serán accesibles por parte de los lectores, que podrán votar cuáles son sus historias favoritas. De ahí se pasará a un equipo profesional designado por Amazon que decidirá finalmente las posibilidades de cada uno.

Amazon publicará esos libros, que habrán pasado primero el filtro social y luego el editorial, en su plataforma digital. Las condiciones no están nada mal, ya que ofrecen 1.500 dólares como anticipo por los derechos sólo en las ventas de Amazon. Además, si en cinco años no ha ganado más de 5.000 dólares, los autores pueden retirar el libro de Amazon. Además, y esto es lo que me parece más interesante, los autores mantienen todos los derechos sobre el libro impreso. Está claro que hoy en día las editoriales quieren todos los derechos sobre el libro, pero si funciona bien en digital siempre se pueden hacer pequeñas tiradas POD e ir sacando algo de dinero.

¿Qué ganan los lectores? Pues -además del agradecimiento eterno de los autores- aquellos que hayan acertado con los finalistas se llevarán una copia gratis de la edición final. Hay que recordar que estos lectores nominan sólo con las primeras páginas, así que me parece una buena recompensa.

Este sistema supone un avance de lo que está probando ahora Amazon a base de concursos y me parece más interesante y menos viciado, siempre y cuando el número de lectores sea de una escala importante. Es posible que así encuentren novelas que se vuelvan muy populares entre los lectores habituales de Kindle.

¿Y vosotros? ¿Os gustaría implicaros de esa forma en el proceso de selección de una novela? ¿O pensáis que el resultado final será demasiado predecible y «en la media»? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Vía: The Bookseller

Alternativas al registro de la propiedad intelectual para tus novelas

AutorAlfredo Álamo el 23 de septiembre de 2014 en Divulgación

Correo

Hay autores que no acuden al registro de la propiedad intelectual una vez han terminado su obra, bien porque no disponen -o no quieren gastar- el dinero de las tasas, o porque no quieren desplazarse hasta el registro, que en ocasiones puede estar lejos de su domicilio. Si bien hoy en día se puede realizar en varias comunidades autónomas el registro vía telemática, el proceso es bastante farragoso, casi tanto como imprimir el libro y llevarlo a mano (o, como se puede hacer) en un CD. Dejando a un lado los problemas que implican los formatos digitales (borrado, error, etc.), la verdad es que antes de enviar tu novela a una editorial -y sobre todo si eres una autor poco conocido y estás comenzando en el oficio- deberías plantearte algunas salvaguardas.

Lo primero que hay que dejar claro es que el registro es lo mejor. En caso de problemas va a ser una prueba decisiva para el juez, ya que es oficial y establece sin problemas una cronología de la obra. Si de todas formas no quieres usar este método recuerda que si tienes problemas y plagian tu obra te va a tocar demostrar tanto que tu libro es anterior como que el plagiador ha podido tener acceso a ella. Si el plagio es literal, menos trabajo, con las fechas casi siempre es suficiente. Así que:

Guarda siempre todos los correos relacionados con tus textos. Esto incluye los que envías a amigos o conocidos para que te ayuden en el proceso de escritura. No muestres tu trabajo a desconocidos, por mucha fama que tengan en las redes sociales. En caso de un proceso judicial, la cronología de los correos puede ayudar a dirimir la cuestión.

Envíate a ti mismo la novela impresa por correo certificado y no lo abras. De este modo también se marcará el momento determinado en que se metió dentro del sobre. De nuevo, será una prueba más que ayude en el proceso.

Utiliza una alternativa en la web, como safeCreative, donde se generan unas claves basadas en el archivo y un sellado de tiempo, que demuestra que no ha sido modificado desde el momento en que lo subes hasta que se vuelve a consultar. Parece una buena alternativa, pero falta ver cómo funcionará en caso de juicio.

En cualquier caso, si al final te enfrentas a un caso así y te copian, es mejor buscar una solución mediada antes de lanzarse a la denuncia, sobre todo con las nuevas tasas judiciales. Si tienes que buscar un abogado y llegar al juzgado la cosa se complica bastante y es mejor que tengas claras tus opciones, sobre todo si es un problema de «ideas parecidas» algo que es muy difícil de demostrar y necesita de peritos y expertos. Lo mejor es el registro, está claro, pero si no has pasado por él, procura tener cuidado con tus textos, aunque, seamos claros, los plagios no son tan frecuentes como muchos piensan.

Grandes bestsellers (III): Ella, de H. Rider Haggard

AutorAlfredo Álamo el 22 de septiembre de 2014 en Divulgación

Ella

Si hablamos de H. Rider Haggard probablemente lo estemos haciendo de uno de los autores más vendidos de la historia de la literatura, pero del cual hoy en día casi no se habla. Creador del mítico Allan Quatermain y autor de Las minas del rey Salomón, su obra abarca otros títulos como Eric Ojos Brillantes, El pueblo de la bruma o La hermandad. Hoy me gustaría destacar una de sus novelas más fascinantes y que se convirtió en uno de los libros más vendidos del siglo XX: Ella.

Pero hablemos un poco de Rider Haggard. Nacido en una familia de clase media alta, que le pagó una educación correcta, pero sin gastar demasiado dinero en él, ya que nunca contó con la confianza de su padre, falló en sus intentos de entrar en el ejército y el Foreign Office, pero acabó trabajando en Sudáfrica para el comisionado del Transvaal. De vuelta en Inglaterra, trató de trabajar como abogado, sin demasiado éxito, descubriendo que ganaba más con sus novelas de aventuras. Muchos de sus personajes están basados en auténticos exploradores que conoció mientras vivía en África. También su conocimiento de la zona se deja ver en su obra.

Sin duda, Las minas del rey Salomón fue su primer éxito, a la que siguió inmediatamente Allan Quatermain, y son consideradas las primeras novelas ambientadas en lo que se ha llamado El mundo perdido, un recurso literario que pronto sería utilizado por otros autores. Rider Hagaard se diferenció de otros autores coloniales por la simpatía con la que los nativos africanos son tratados en su mayoría de novelas, teniendo en cuenta la época, claro.

Con Ella, Haggard logró un éxito sin precedentes. Publicada como serial entre 1886 y 1887, esta mezcla de aventura colonial y relato fantástico caló hondo entre el público de todo el mundo. La historia nos cuenta el viaje de Horace Holly y Leo Vincey a un reino perdido en el interior de África, donde encuentran a un grupo de nativos cuya reina en la misteriosa (y blanca) Ayesha.

Con más de 85 millones de copias vendidas desde su publicación, Ella es uno de los libros de aventuras más influyentes de la historia de la literatura, tanto por su tratamiento de la acción como por los roles característicos de sus personajes. Traducida a más de cuarenta idiomas, Ella ha sido adaptada al cine en diez ocasiones. De hecho, su popularidad hizo que fuera la base de La Colonne de Feu, dirigida en 1899 por Georges Méliès, una de las primeras películas que se rodaron. La más conocida por el público actual es la producida por la Hammer en 1965, con Ursula Andrews en el papel de Ayesha y el inolvidable Peter Cushing como secundario.

En 1905, H. Rider Haggard publicó Ayesha, el retorno de Ella, una secuela ambientada en el Tíbet y en la que introdujo más elementos cercanos al ocultismo y a las civilizaciones perdidas, dos de sus pasiones que unió también en la vida real, cuando entregó un falso ídolo al explorador Percy Fawcett a su vuelta de Brasil, haciendo creer a todo el mundo que procedía de la Atlántida.

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La cabeza de Lovecraft a juicio por racista

AutorAlfredo Álamo el 19 de septiembre de 2014 en Noticias

El World Fantasy Award es uno de los grandes premios otorgados dentro del mundo de la ciencia ficción y la fantasía. Hasta el momento, el trofeo físico que iba ligado al galardón era un busto de H. P. Lovecraft, maestro del horror cósmico y de la literatura weird, al que se considera uno de los autores fundamentales en el nacimiento del fantástico contemporáneo.

HP Lovecraft Public domain vía Wikimedia Commons

Pues bien, puede que los días de gloria de la cabeza de Lovecraft estén llegando a su fin: el autor Daniel José Older ha lanzado una petición para cambiar la cabeza del autor de Providence y sustituirla por la de Octavia Butler. ¿La razón? Según Older, H. P. Lovecraft era un racista y su imagen como representación de la literatura fantástica es un insulto a las minorías. A esta petición ya se ha sumado más gente, como la escritora Nnedi Okorafor, ganadora del premio en 2011, que, ya había declarado que poseer la cabeza de un racista como Lovecraft era uno de sus más preciados honores. De paso, también se critica la validez de Lovecraft como narrador y se le relega al puesto de dejar una profunda huella en la ficción especulativa.

Según Older, no puede ser que, según él, alguien que abogó por el genocidio sea la cara del honor más alto de la fantasía. La discusión sigue adelante y parece que se ha enconado, Lovecraft cuenta con una verdadera legión de seguidores que no están de acuerdo con las tesis de Older, de entre los que habría que destacar a S. T. Joshi, quien no niega el racismo de Lovecraft, pero lo contextualiza e incide en que no debería afectar a la importancia de su obra.

Ahora, el comité organizador de los premios tiene una reunión en noviembre en la que decidirán si la cabeza de Lovecraft duerme el sueño de los justos en un almacén y es la cara de Octavia Buttler -afroamericana- la que sustituirá al creador de los mitos de Cthulhu.

¿Qué os parece? Dejando a un lado lo raro que se hace recibir un premio que sea un busto de otra persona, ¿ese racismo de Lovecraft es razón suficiente para relegarlo? ¿Tiene que ser el busto de alguien de una minoría étnica su sustituto?

Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

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Grandes bestsellers (II): El principito

AutorAlfredo Álamo el 18 de septiembre de 2014 en Divulgación

Cuando Antoine de Saint-Exupéry escribió El principito, seguro que no podía imaginar el alcance que esta pequeña obra iba a tener en el futuro. Con más de 140 millones de copias vendidas en todo el mundo desde su publicación en 1943, El principito es uno de los libros más vendidos de la historia de la literatura, un icono reconocible de nuestra cultura contemporánea que ya ha sido adaptada al cine, el teatro, la televisión o incluso la ópera.

el Principito Le petit prince por Nicholas Wang, licencia CC BY-SA 2.0

Antoine de Saint-Exupéry es conocido hoy por esta obra infantil, pero sería injusto no hablar de la carrera literaria de este autor francés. Antes de la II Guerra Mundial, Saint-Exupéry ya había destacado con obras como Vuelo nocturno o Tierra de hombres, con los que había ganado, nada más y nada menos, que el Premio Femina y el de la Academia Francesa, dos de los más prestigiosos de su país. Además, El aviador o Correo del Sur completaban sus libros, siempre influidos por su gran pasión: la aviación. Saint-Exupéry no podía dejar de volar, había consagrado su vida a ello y recorría Europa pilotando sin descanso.

La obra de Saint-Exupéry ya había alcanzado, pues, fama internacional antes de la II Guerra Mundial y tras luchar como piloto de guerra en la Batalla de Francia, se estableció en Estados Unidos con el propósito de convencer al gobierno norteamericano de que se implicara en la guerra contra Alemania. Pasaron los meses y el autor francés seguía sin conseguir resultados, la guerra avanzaba y su salud no era la mejor. Le aconsejaron que escribir un libro infantil podría ayudarle con la presión que sentía.

En 1942 se lanzó a la escritura de El principito, a caballo entre Nueva York y una mansión rural en Asharoken, dedicándole prácticamente todo su tiempo. Con la ayuda de varios expatriados franceses más que ayudaban con la revisión, Saint-Exupéry terminó el manuscrito a finales de octubre de 1942, incluyendo las famosas ilustraciones. Su primera edición fue en inglés, en 1943, y poco después salió la versión francesa, que no pudo venderse en Francia hasta 1946, una vez liberada del dominio nazi.

El Principito es la obra de un hombre casi al límite de su resistencia mental. En ella encontramos un gran simbolismo para cada elemento, su esposa como la rosa, los baobabs como las grandes dificultades. Casi podríamos decir que es un libro que Saint-Exupéry escribió de manera terapéutica, para curarse a sí mismo, tratando de ordenar sus pasiones y sus demonios de una manera poética con la que llegó a conectar con millones de personas.

Por desgracia, no hubo oportunidad para que Saint-Exupéry pudiera explicar su obra o disfrutar de su inmenso éxito. En 1943 volvió a unirse a las Fuerzas Francesas Libres y viajó hasta el norte de África para volver a realizar vuelos de reconocimiento. En julio de 1944, su avión desapareció. El piloto alemán Horst Ripper comentó tras la guerra haber abatido un avión de similares características a las del autor francés en la zona en que fue visto por última vez. Según Horst, si hubiera sabido quién pilotaba el avión, jamás habría disparado. Era uno de sus admiradores.

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Premio Nobel de Literatura 2014: los candidatos

AutorAlfredo Álamo el 17 de septiembre de 2014 en Noticias

Suecia

¿Quién será el ganador del Premio Nobel de Literatura en 2014? En estos momentos, los miembros de la Academia Sueca ya deben estar ultimando su decisión. A pocas semanas del fallo del premio, son muchas las especulaciones sobre quién sucederá a la autora canadiense Alice Munro en el galardón literario más prestigioso del mundo.

De nuevo suena el nombre de Haruki Murakami como el candidato más famoso y cuya obra parece cada año como candidata, pero, visto lo visto, corre el riesgo de convertirse en uno de esos eternos candidatos al premio, pero que nunca lo alcanzan. Se comenta que el éxito le ha llegado demasiado joven.

Este es el año de la literatura africana, así que no sería de extrañar que un autor como Ngugi wa Thiong’o pudiera llevarse el premio. No sólo cuenta su calidad literaria, sino su trayectoria política y social, donde ha destacado en varias ocasiones.

No podemos olvidar a varias autoras que suenan con fuerza para hacerse con el premio, como Joyce Carol Oates, EEUU, Assia Djebar, Argelia, o Svetlana Alexievich, Bielorrusia, de la que, pese a sus premios, todavía no ha publicado nada en castellano. ¿Premiaría la Academia a dos mujeres seguidas? Creo que todavía no se ha dado el caso.

No podemos dejar fuera los grandes aspirantes, eternos algunos, como Milan Kundera, que este año, precisamente, vuelve con una nueva novela, Amos Oz, Salman Rushdie, Cees Nooteboom o el poeta sirio Adonis, uno de los firmes candidatos si al final se decide volver a premiar poesía.

Ahora también suena el nombre de Philip Roth, que ya ha anunciado su retirada del mundo literario, o el de António Lobo Antunes, un candidato que enarbola la lengua portuguesa, ausente desde el Nobel de Saramago en 1998. Umberto Eco también suena: Darío Fo fue el último italiano en ganar el premio en 1997.

¿Qué? ¿Que cuál es el favorito en Lecturalia? Pues como siempre, nos decantamos por Thomas Pynchon, el autor estadounidense alérgico a la fama, del que se acaba de publicar su nueva novela, Al límite.

¿Y vosotros? ¿Qué autor vivo pensáis que merece ganar el Premio Nobel de Literatura en 2014? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

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Grandes bestsellers (I): Lo que el viento se llevó

AutorAlfredo Álamo el 16 de septiembre de 2014 en Divulgación

Lo que el viento se llevó

Lo que el viento se llevó es uno de los libros más vendidos de la historia. Sus ventas se cuentan por millones y tras su adaptación cinematográfica se convirtió en un icono cultural del siglo XX, fácilmente reconocible.

Su autora, Margaret Mitchell, se crió en el Sur de los Estados Unidos, en una familia de hondas raíces y tradición sureña. Para Mitchell, el sur era un estado de la imaginación, además de un lugar real. Aficionada ya desde niña a la literatura, Mitchell trabajó varios años para el Atlanta Journal, diario en el que escribió más de cien reportajes y entrevistas. En 1926 decidió dedicarse por completo a la literatura y a su familia; ya hacía un tiempo que había comenzado la escritura de Lo que el viento se llevó y tenía plena confianza en sus posibilidades.

Mitchell supo recrear con habilidad ese Sur que muchos americanos llevaban en la cabeza, una mezcla de realidad con toques de decadencia, orgullo, exceso y obstinación, concentrados en personajes como Scarlett O’Hara (que en principio iba a llamarse «Pansy O’Hara») o Rhett Buttler. La propia familia de Mitchell fue dueña de una factoría esclavista antes de la Guerra Civil, con lo que sabía perfectamente cómo se había reaccionado en la zona de Alabama y Georgia, sobre todo tras el fin de la contienda. Esa mezcla de realidad y ficción, de amor y guerra, de cierta nostalgia por el viejo sur, logró llegar a millones de personas.

En 1929 Mitchell casi había terminado el libro, pero al primer impulso frenético le había seguido una cierta sequía. Ahí entró en juego uno de los más importantes editores de la época, Howard Macmillan, quien logró convencer a la autora americana para que le dejara llevarse el manuscrito. Dicen que Macmillan tuvo que comprarse una maleta extra para transportarlo. En cualquier caso, el libro encantó al editor, quien animó a Mitchell a terminar el libro y le dio un sustancioso anticipo. La máquina editorial se puso en marcha y en 1936 el libro ya estaba terminado. La publicidad con la que se había anunciado el lanzamiento hizo que 50.000 personas reservaran copias con antelación.

La crítica aceptó el libro sin reticencias y Lo que el viento se llevó cosechó comentarios halagadores en casi todos los diarios. Mitchell consiguió hacerse con el Premio Pulitzer de Novela. Pero antes del éxito, David O. Selznick ya se había interesado en comprar los derechos para la gran pantalla. El resultado es por todos conocido, una película mítica que triunfó en todo el mundo, aupando a la obra de Mitchell a la inmortalidad.

Mitchell murió en 1949, tras ser atropellada cuando paseaba camino del cine. Su obra ha sido continuada y ampliada en varias ocasiones con el permiso de sus herederos, pese a que en vida no mostró ningún interés en escribir una secuela. Además, varios libros sobre los personajes de Lo que el viento se llevó han sido publicados sin permiso a lo largo de los años.

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Alan Moore y su novela de 1 millón de palabras

AutorAlfredo Álamo el 15 de septiembre de 2014 en Noticias

Palabras

Alan Moore es conocido por su obra dedicada al cómic, siendo creador de algunos de los títulos más importantes de las últimas décadas, como Watchmen, V de Vendetta, Miracleman, La cosa del pantano, Hellblazer, From Hell, Promethea o La liga de los caballeros extraordinarios, entre otros. Además, Moore ha publicado narrativa, aunque se había limitado a una pequeña novela, La voz del fuego.

Pues bien, Moore acaba de anunciar que está terminando el primer borrador de Jerusalem, una novela que le ha ocupado desde 2008 y que acaba de alcanzar el millón de palabras. Para que nos hagamos una idea de la magnitud del libro, este sería el doble de Guerra y Paz o unas 200.000 más que la Biblia. Vamos, nada que Ken Follett no agrupe en una de sus últimas trilogías.

Lo cierto es que siendo una obra de Moore no puede ser algo corriente. Al parecer abarca la historia de su barrio en Norhampton, donde creció, y mezcla eventos históricos con sus propias memorias y grandes dosis de su habitual fantasía, mezcla de magia del caos y visiones oníricas. Por lo visto, Moore ha decidido incluir numerosos experimentos literarios, alguno al más puro estilo James Joyce, y habrá capítulos narrados con estilos diferentes, saltando incluso al teatro.

Moore todavía no tiene editor para el libro y sabe que será difícil encontrar a alguien que decida publicarlo tal y como a él le gustaría, pero lo va a intentar. El libro final puede ser de un tamaño descomunal, imposible de manejar a mano, y no descarta que sea publicado en libro electrónico. Según él, si le dan un buen y gigantesco volumen impreso que disfrutar en casa, el resto le da igual.

¿Qué queda esperar? Pues nada más y nada menos que termine de corregir el libro. ¿Un millón de palabras? Espero que no decida reescribir muchos capítulos o se convertirá en una auténtica historia interminable. En cualquier caso, cuando Jerusalem esté terminada será uno de los acontecimientos literarios de la década. Sea cual sea.

Vía: The Guardian

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Los diez mejores libros del siglo XX

AutorAlfredo Álamo el 12 de septiembre de 2014 en Divulgación

Diez

125 escritores han sido elegidos para elaborar la lista de los diez mejores libros del siglo XX, entre otros interesantes listados, como los diez mejores libros del siglo XIX o los diez mejores libros de misterio. La iniciativa surge del periodista y editor J. Peder Zane, quien se ha encargado de preparar The Top Ten: Writers pick their favorite books.

Peder Zane ha reunido a autores de la talla de David Foster Wallace, Norman Mailer, Stephen King, Jonathan Franzen, Michael Chabon o Margaret Drabble, entre otros muchos, para dar forma a un completo listado creado a partir de sus preferencias. El listado final consta de 544 títulos y responde a la pregunta de qué libros consideran los más grandes de la historia, sean novelas, cuentos, obras de teatro o poemas.

Este es un listado muy subjetivo, claro. Definir a un libro por su grandeza siempre lleva a una visión personal. ¿Es grande porque me ha gustado a mí o porque le ha gustado a mucha gente? ¿O lo es por su importancia en la tradición literaria? ¿Tal vez por los temas que trata? El editor se ha encargado de analizar los resultados de manera exhaustiva, así que se pueden consultar los porcentajes y analizar qué autor es más importante o cuáles son las diferencias entre ellos.

Pero seguro que queréis conocer el resultado de algunos de estos listados, ¿verdad? Pues vamos con el de los diez mejores libros del siglo XX.

  • 10 – Pálido fuego, de Vladimir Nabokov.
  • 9 – Cuentos completos de Flannery O’Connor.
  • 8 – Al faro, de Virginia Woolf.
  • 7 – El ruido y la furia, de William Faulkner.
  • 6 – Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez.
  • 5 – Dublineses, de James Joyce.
  • 4 – Ulises, de James Joyce.
  • 3 – En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust.
  • 2 – El gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald.
  • 1 – Lolita, de Vladimir Nabokov

Podemos ver que James Joyce y Nabokov son los dos autores que más parecen haber influido en la literatura del siglo XX. ¿Qué os parece? ¿Faltan autores? ¿Novelas? Sin duda, el punto de vista anglófilo es evidente.

Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Via: Brain Pickings

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