Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

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Entradas de diciembre de 2011

El lamento del escritor analógico

21 de diciembre de 2011 en Autores, best-seller, Literatura, Mundo Editorial

Queja del escritor

Desde luego, llueven los ejemplos de autores reconocidos que parecen algo perdidos al afrontar estos nuevos tiempos de redes sociales y cultura compartida. De grandes literatos a mediocres ensalzados, son numerosos los encontronazos, revueltas, malentendidos y salidas de tono en cuanto nos acercamos de puntillas al espinoso tema de los ebooks.

Los hay que reniegan de su esencia, ya que parece que la literatura se banaliza al mutar de papel a unos y ceros, y luego los hay que se asustan ante una bajada de sus ventas en papel y no tardan en acusar a la descargas fuera del mercado. Ni a la crisis, ni a un libro fallido, ni a que su editorial ya no gasta lo mismo en promoción que antes, no, eso, por lo visto, resulta impensable. Es mejor buscar un chivo expiatorio informe, anónimo, y que por lo tanto, no pueda defenderse. Si se hace todo en base a conjeturas y cavilaciones, mejor que mejor. Es más, puede que ponerse en el disparadero sirva para aquellos autores que se han acostumbrado a vivir de la polémica y conseguir esos minutos extra en radios y televisiones que se les había negado en los últimos tiempos.

Pero seamos serios, la pose gamberra tiene su gracia unas cuantas veces, pero lo que no puede hacer un provocador es quejarse de la respuesta que reciba. Es una lección dolorosa, pero el mundo de las redes sociales no es el de los diarios y revistas de antaño, donde unas declaraciones «audaces» sólo recogían el feedback de unos cuantos amigos y un par de críticos. Ahora hay que tener en cuenta que el diálogo es mucho más amplio, Internet es un altavoz prodigioso, pero el eco es tan poderoso que puede llegar a dejarte sordo.

En cuanto a las descargas digitales, hay que dejar las cosas claras. El parque de ereaders en España, aunque en continuo crecimiento, todavía es ridículo como para afectar de verdad a las ventas de un libro en papel. Como ya hemos comentado en otras ocasiones, una descarga no es un libro leído, ni una venta no realizada. Teniendo en cuenta que en el mundo de las ebooks se descargan archivos con cientos de títulos a la vez, mucho hay que afinar para saber qué novelas pueden resultar afectadas en un futuro. Lo que está claro es que los usuarios de lectores electrónicos quieren usarlos, es de perogrullo, sería interesante para los autores cuyos libros circulan por la red que se preguntaran los motivos por los cuales sus editoriales no los ponen a la venta. ¿Acaso no quieren llegar a todos sus lectores? ¿Acaso no quieren ser leídos?

Es más, creo que ya es hora de que muchos autores dejen el apesebramiento del 10% y comiencen a explorar los nuevos caminos que se abren ante ellos en este momento. Es difícil para un escritor novato, pero los que mantienen una fiel comunidad de seguidores lo tienen mucho más fácil para dar un paso hacia delante y negociar nuevos contratos, dejar de lado a editoriales tradicionales e incluso, para los más valientes, liarse la manta a la cabeza y publicar en solitario.

Nadie ha dicho que sea sencillo, desde luego, nos enfrentamos a un cambio profundo en la industria cultural y va a suponer un reajuste doloroso para los autores ya establecidos y con pocas ganas de actualizarse. Espero que todos, desde los más grandes a los que viven de rentas antiguas, sean capaces de darse cuenta.

Alejandro Dumas y sus recetas de cocina

20 de diciembre de 2011 en Autores, Literatura

Diccionario de cocina

A nadie se le escapa que los libros de cocina son un regalo perfecto para Navidad, aunque en muchas ocasiones no sean más que un recopilatorio de fotos bonitas con recetas que te exigen tener en la cocina desde extrañas algas a instrumentos como sifones.

Tampoco es raro regalar ediciones curiosas de grandes autores clásicos de la literatura y son muchas las editoriales que realizan un gran trabajo de documentación buscando obras poco o nada editadas en castellano y que puedan resultar de interés. Pues bien, uniendo estos dos preceptos de la obra perfecta para regalar en fiestas, nos encontramos con un libro de lo más curioso, el Diccionario gastronómico de Alejandro Dumas (padre).

Desde luego, la figura de Dumas parece fuente de inagotables anécdotas, que todavía hoy resultan frescas y sorprendentes. Dumas, autor -con o sin «ayuda»- fue el responsable de innumerables folletines hoy ensalzados como clásicos literarios, como Los tres mosqueteros o El conde de Montecristo, pero no hay que olvidar sus libros históricos, de viaje o incluso periodísticos. Que Dumas era un personaje más grande que la vida también es cierto, se enriqueció varias veces, lo perdió todo, se compró una mansión a las afueras de París y al final tuvo que esconderse en casa de su hijo mientras los acreedores le daban caza. Mujeriego, provocador y bon-vivant, el autor francés fue toda una estrella de su época.

Aunque su padre fue un general del ejército francés, su abuelo trabajó como maître del Duque de Orleans y se ve que esa curiosidad por la cocina se le metió en la sangre y aprovechaba siempre que podía para pasar un rato entre fogones. Es más, su fama como conocedor de la cocina francesa era la comidilla entre otros autores de la época como Bouilhet o Flaubert; se decía que incluso pagaba en el hotel que se alojaba en París para que le dejaran hacer sus pinitos en la cocina.

El Diccionario gastronómico que comenzó a escribir en 1858 es fruto de esa pasión, aunque casi serviría como remate a su obra, once años más tarde, poco antes de morir. Que nadie se engañe, esta no es una obra que se tomara a la ligera y tampoco es un recetario basado en sus obras. Es un libro de cocina que combina también la pasión de Dumas por las anécdotas, por las increíbles historias escritas y vividas a lo largo de su vida. Un libro a todas luces diferente que la editorial Gadir recupera para el disfrute de todos los amantes de la cocina, la historia y los grandes autores.

Libros relacionados:
Xaraguá. Cienfuegos VI

Los libros de Lecturalia en 2011 (y V)

19 de diciembre de 2011 en best-seller, Literatura

Método - Juli Zeh

Seguimos con nuestra lista particular de libros favoritos. Como en el artículo anterior, hemos preguntado a diferentes profesionales del mundo de la literatura para conocer sus recomendaciones acerca de los títulos que más les han llamado la atención de este año que termina. En esta ocasión, tenemos la aportación de Javier Ruescas, escritor de novela juvenil, conocido por obras como Tempus fugit o Los cuentos de Bereth, y del traductor Manuel de los Reyes, que ha adaptado a nuestro idioma obras tan conocidas como La chica mecánica de Bacigalupi o El rebaño ciego, de John Brunner.

Javier nos ha confeccionado una lista ambientada, sobre todo, en el género en el que se especializa. Encabeza su lista La sombra de la luna, de José Antonio Cotrina, obra de la que dice: “en mi opinión, un desenlace épico para una de las mejores sagas que ha dado el género juvenil fantástico español”. Por otro lado, también menciona Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea, de Annabel Pitcher, “un conmovedor relato sobre la familia, el primer amor y el valor para enfrentarse a los prejuicios”; Divergente, de Veronica Roth, “una distopía cargada de acción trepidante, personajes fuertes y emoción a raudales”; Bendecida por la sombra, de Richelle Mead, “tercera parte de una gran saga juvenil, con un ritmo trepidante y un argumento más que adictivo”; y Zafiro, de Kerstin Gier, “segunda parte de esta original trilogía alemana sobre viajes en el tiempo, romance y adolescentes que ningún lector de juvenil debe perderse”.

Por otro lado, el traductor Manuel de los Reyes nos habla de libros que aún no se han traducido al español, y que esperamos ver pronto en nuestras librerías habituales. Estos son Who Fears Death?, de Nnedi Okorafor (que Manuel describe como “la historia de un viaje iniciático, tanto físico como espiritual, con un Sáhara posapocalíptico como telón de fondo”); Of Blood and Honey, de Stina Leicht (“irresistible mezcla de tradición feérica y repaso histórico a los conflictos que sacudieron Irlanda en los años setenta”); y God’s War, de Kameron Hurley (“contundente crítica al fundamentalismo y la intolerancia en todas sus formas, amenizada por una espectacular trama de aventuras”). En cuanto a las que sí podemos leer en nuestro idioma, el título predilecto de Manuel es El método, de Juli Zeh, que define como “una distopía que nos traslada a un futuro no muy lejano en el que las autoridades velan por la salud de la población… tanto si a ésta le gusta como si no”. Añade que: “Aunque la trama languidezca en los compases finales, las extrapolaciones sociopolíticas de esta sátira contemporánea se bastan para revestirla de un atractivo especial”. Pero si tuviera que recomendar un solo título publicado en 2011, Manuel mencionaría Brave New Worlds, la antología recopilada por John Joseph Adams; “un espectacular compendio que aglutina varios de los mejores relatos de ciencia-ficción de las últimas décadas”.

Autores relacionados:
Annabel Pitcher
Javier Ruescas
José Antonio Cotrina
Juli Zeh
Kerstin Gier
Libros relacionados:
Bendecida por la sombra
Divergente
El método
La sombra de la luna
Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea

Cómo se hace un libro (I): El trabajo del editor

18 de diciembre de 2011 en best-seller, Literatura, Mundo Editorial

Imprentas

Resumiéndolo mucho, podríamos decir que el trabajo del editor consiste en evaluar y seleccionar las obras, la lectura detenida y la corrección de las mismas, así como convertirlas a un formato apto para imprenta y, tras la impresión (y corrección de los errores, de haberlos, de las pruebas de imprenta) la posterior puesta en el mercado del libro utilizando todos los medios de promoción y distribución a su alcance. Pero se hace necesario diferenciar claramente la labor de los editores de las grandes editoriales comerciales y la de los que pertenecen a pequeñas empresas. En las grandes editoriales existe personal especializado, ya sea en nómina o externo, que se ocupa de ciertos aspectos como la maquetación, las relaciones con imprenta y distribuidores, las correcciones o el diseño, limitándose la labor del editor prácticamente a la evaluación y selección. En las pequeñas, sin embargo, el editor participa (e incluso lleva él solo) en todo el proceso que va desde la llegada del libro a sus manos (o su encargo) hasta la colocación del libro en el punto de venta (y todo lo que viene después, que no es poco).

Los libros se escriben por varias razones. La principal es por iniciativa del autor, pero no es raro que un editor se ponga en contacto con él para hacerle un “encargo”. Las razones de estos encargos son variopintas, pero suelen responder a una expectativa de ventas generada, por ejemplo, por una fecha significativa (el aniversario de un hito histórico, una efeméride, etcétera) o por seguir las tendencias editoriales de ese momento. Por ejemplo, un editor bien podría ponerse en contacto con un autor especializado en literatura de terror para encargarle escribir un libro sobre zombis ahora que el mercado parece estar demandando esa temática.

El trabajo del editor es esencial, porque es él el que elegirá qué títulos van a publicarse y cuales no, al menos en editoriales pequeñas. En las grandes, ellos son los que criban qué enviarán a los responsables últimos de la publicación, ya estemos hablando de un Consejo de Administración, un Director o, en el caso de instituciones, el diputado o concejal de turno. Paralelamente a esto, el marketing ha adquirido cada vez más importancia, y en gran parte de las editoriales la opinión de los expertos en mercadotecnia es imprescindible para la aceptación de un original, imponiéndose a veces incluso su criterio al del editor. Este hecho es especialmente significativo en las grandes editoriales comerciales.

Otra función esencial del editor es la de “cuidar” al autor. Los escritores son fundamentales para el desarrollo del proyecto editorial por muchas razones, y a veces dan auténticos quebraderos de cabeza al editor, sobre todo cuando son autores de éxito. Los editores con poca experiencia tienen dificultades para enfrentarse a las demandas de autores agresivos, aunque también sucede al contrario: un autor novel puede verse totalmente desprotegido ante un editor sin escrúpulos, y ya no estoy hablando tan sólo de las peliagudas relaciones contractuales, sino sobre todo del libro en sí mismo, si bien es cierto que algunos autores son reacios a introducir cambios en el texto original incluso cuando es evidente que son necesarios para la correcta comprensión del futuro libro. El autor debería ser consciente de eso: aunque el libro le pertenece de forma genuina, es el editor el experto en convertirlo en un producto vendible.

Homenaje improvisado a Joaquín Bosque Maurel

17 de diciembre de 2011 en Actividades, Autores, Ensayo

Joaquín Bosque Maurel

El pasado 29 de noviembre, y en un acto organizado por el Área de Cultura de la Diputación Provincial de Granada al que Lecturalia fue invitada expresamente, se produjo la presentación del libro Granada. Historia y cultura, del eminente geográfo zaragozano Joaquín Bosque Maurel, y que se convierte en el trigésimo sexto título de la colección Los libros de la estrella. Aunque sea aragonés de nacimiento y esté radicado desde hace décadas en Madrid vinculado a la Universidad Complutense (de la que es profesor emérito de Geografía Humana ), buena parte de su obra, que es considerada imprescindible para los estudios sobre geografía en nuestro país (y con gran repercusión en el extranjero), habla sobre Andalucía y, en especial, sobre Granada, ciudad a la que llegó en su juventud y en la que se formó, hasta el punto de que su tesis doctoral versó sobre ella. Entre sus libros más accesibles para el público no especializado podríamos mencionar En torno a Andalucía: Estudios de Geografía Humana y La creación del patrimonio cultural de la ciudad de Granada.

No obstante, puede ser precisamente el novísimo Granada. Historia y cultura una buena piedra de toque para el que quiera acercarse a su obra. Se trata de un texto más que recomendable para expertos y profanos y, desde luego, casi imprescindible, por su concisión y su lectura amena totalmente alejada de enrevesadas explicaciones (que no de erudición), para el lector interesado en conocer los entresijos culturales y humanos de la ciudad de la Alhambra, aparte de unos breves apuntes sobre su historia. La edición, plagada de ilustraciones y mapas a todo color, es notable y muy visual, y el libro es lo suficientemente exhaustivo para contentar también a los que ya tengan nociones sobre el tema.

Lo que en principio era una presentación editorial más, sin embargo, se convirtió rápidamente en un merecido homenaje al octogenario autor, que con cierto mal disimulado embarazo (“¡Yo he venido a hablar de mi libro!”, podría haber gritado, y tal vez con razón, emulando a Paco Umbral ) acogió los elogios vertidos tanto por el vicepresidente provincial, José María Guadalupe, como por dos de sus colegas y discípulos, Francisco Villegas (de la Universidad de Granada) y Carles Carreras (de la de Barcelona). Los elogios no se limitaron a la actividad profesional de Bosque Maurel, sino que se hicieron extensivos a su condición humana, abundando las anécdotas que hicieron que el numeroso público (que prácticamente llenó la sala) pudiera conocer un poco mejor al autor zaragozano. Villegas, además, aprovechó para pedir encarecidamente que Bosque Maurel fuera reconocido cuanto antes como hijo predilecto de la ciudad, lanzando un guante a Guadalupe que el político aceptó de buen grado y entre sonrisas.

Los libros de la estrella es una de las colecciones más conocidas del organismo provincial nazarí, aunque fuera de Granada tal vez sean más populares sus dos colecciones de poesía, Maillot amarillo, dirigida por el omnipresente Luis García Montero, y Genil, esta vez a cargo de Antonio Carvajal.

Los libros de Lecturalia en 2011 (IV)

16 de diciembre de 2011 en Autores, Literatura, Narrativa, Poesía

Constatación brutal del presente

Ya que en Lecturalia os hemos ofrecido algunas recomendaciones nuestras acerca de libros interesantes que hemos leído durante el 2011, también hemos querido traeros la lista de otras personas, los títulos que más han llamado la atención a lectores profesionales, aquellos que trabajan en el amplio mundo de la literatura, ya sea como profesores, escritores, traductores, etc. Queremos ofreceros un pequeño menú de degustación escogido por aquellos que, en todos los aspectos de lo literario, se sumergen a diario en el apasionante mundo del libro.

Anika Lillo, conocida por su multitudinaria web Anika entre libros, lee hasta el agotamiento, y confiesa que le resulta complicado elegir sólo cinco títulos para nuestra selección. Además, cuatro de los cinco títulos que recomienda son de autores hispanohablantes: Cuaderno de noche, de Inka Martí, que narra sueños de la autora; El lector de cadáveres, de Antonio Garrido, una novela histórica basada en el primer forense de la China medieval; El comandante, de Jürg Amann, biografía novelada basada en las notas de Rudolf Höss, comandante de Auschwitz; Tom Z. Stone, de J. E. Álamo, una de género negro ambientado en la serie Z de la editorial Dolmen; y Noches de sal, un thriller de David Mateo con aspectos sobrenaturales.

Por otro lado, Fernando Ángel Moreno, profesor de Teoría del lenguaje literario de la Complutense de Madrid, también apunta unos cuantos títulos de autores españoles. Fernando Ángel ha leído pocos libros publicados en este año, ya que su trabajo le obliga sobre todo a leer libros muy anteriores, pero sí ha podido encontrar unas cuantas obras de este 2011 que quiere destacar porque considera que no han tenido el relieve que merecían, a pesar de que incluso han sido premiadas. Así, en cuanto a novelas inéditas, Punto de fisión, de David Torres le parece estupendamente escrita, y añade que “su mala leche y la excelente capacidad narrativa del autor ofrecen una lectura muy entretenida”. Pero, como novela española del 2011, reconoce una especial debilidad por Constatación brutal del presente, de Javier Avilés, que define como “un magnífico experimento narrativo que combina la ciencia ficción con la teoría literaria de manera brillante”. Entre los ensayos, opta por el de David Roas: Tras los límites de lo real. También nos recomienda un cómic: Neonomicón, de Alan Moore, por los numerosos niveles de lectura que ofrece. Por último, en el capítulo de las reediciones, no puede dejar escapar la nueva edición de En las montañas de la locura, la novela de Lovecraft, de la que destaca la excelente introducción de Vicente Molina Foix.

Por parte de Raúl Quinto, escritor conocido sobre todo por su faceta poética, las recomendaciones son también muy interesantes. Raúl coloca a los cinco siguientes entre sus preferencias en lo que se refiere a lecturas del 2011: Porno ficción, de Diego Doncel, Diario anónimo, de José Ángel Valente, Poesía completa de Javier Egea (edición de Bartleby Ediciones), La novia de King Kong de David Mena (cuyo manuscrito obtuvo el primer premio del Certamen Andalucía Joven de Narrativa de 2010), y Reacciona, un compendio de artículos de varios autores (entre ellos nombres como Baltasar Garzón o José Luis Sampedro) que pretende analizar la situación política actual.

Autores relacionados:
Alan Moore
Antonio Garrido Molina
David Torres
David Mateo Escudero
Diego Doncel
Libros relacionados:
Constatación brutal del presente
Cuaderno de noche
Diario anónimo
El comandante
El lector de cadáveres

El manuscrito rechazado

15 de diciembre de 2011 en Autores, Literatura

Manuscrito rechazado

A pesar de lo que podría parecer, el editor medio no suele ser un ente infalible, y es de conocimiento común que algunos de los mayores clásicos del canon actual fueron, algunos más y otros menos, rechazados en su momento por alguna editorial. Las razones eran variadas, pero generalmente se debían a la imposibilidad, ya fuera por razones de rentabilidad o de censura, de publicar ciertas obras con conceptos novedosos o incluso escandalosos, y, con sorprendente frecuencia, también a la incapacidad de los encargados de la lectura de manuscritos (llamémosle ignorancia, cerrazón mental o simplemente pereza). Así, C. S. Lewis, que os resultará familiar por las Crónicas de Narnia, fue rechazado más de 800 veces antes de conseguir que un editor invirtiera en su obra. ¡800 rechazos! Está claro que Lewis era persistente, y de no haberlo sido nos habríamos perdido una de las mayores y más influyentes sagas de fantasía de la literatura, y fue su obstinación lo que lo hizo grande, al igual que a Gertrude Stein, que dedicó 22 años de su vida a ser rechazada de manera constante por una larga lista de editores. Margaret Mitchell no tuvo que sufrir tanta humillación, pero su Lo que el viento se llevó tuvo que soportar 25 negativas, suficientes como para que hubiese metido sus folios en un cajón grande y hubiera seguido con su empleo de articulista en un periódico de su nativa Atlanta. Y por si no fuera suficiente sufrir el amargo trago del “no”, algunos tuvieron que lidiar con comentarios más que despectivos. El periódico The San Francisco Examiner le devolvió un texto a Rudyard Kipling, autor del aclamado Libro de la selva, con la respuesta “lo siento, Sr. Kipling, pero ud. simplemente no sabe utilizar la lengua inglesa”. Otro editor le aconsejó a F. Scott Fitzgerald que se deshiciera del personaje de Gatsby, y a George Orwell le aseguraron que “no se vendían las historias de animales”. Siendo justos, es posible que algunos editores realmente estuvieran velando por sus intereses económicos, Rebelión en la granja no tenía aspecto, por lo menos de primeras, de convertirse en un superventas; por otro lado en muchas casas editoriales la cantidad de manuscritos recibida es tan inmensa que es imposible leer a fondo y tratar con la consideración merecida todas las obras entrantes. Y también había quien velaba por su propia supervivencia, muchos editores preferían echarse atrás, con independencia de la excelencia de la obra, ante el temor a ser juzgados por obscenidad, como ocurrió con escritores como James Joyce o Nabokov.

Pero también habría que avisar al escritor en ciernes de que no siempre se trata de incompetencia editorial. Es posible, quién sabe, que ese manuscrito que te devuelven, una y otra vez, no sea una obra adelantada a su tiempo, sino simplemente una recopilación de basura repleta de fallos ortográficos y clichés narrativos que sólo podrá ver la luz bajo el amable resplandor de un sello de autoedición (por otro lado, autoeditarse es precisamente lo que tuvieron que hacer escritores de indudable calidad como Marcel Proust o Beatrix Potter, tras interminables negativas editoriales). A veces, la culpa sí es tuya.

Autores relacionados:
Beatrix Potter
Clive Staples Lewis
Francis Scott Fitzgerald
George Orwell
Gertrude Stein

Los libros de Lecturalia en 2011 (III)

14 de diciembre de 2011 en Autores, Literatura, Narrativa

En la corte del lobo

Siempre es complicado elegir libros de entre la marabunta que se adueña de la biblioteca, la mesita de noche e incluso del cuarto de baño de cualquier amante de la lectura. Y si tienes que elegir sólo cinco, puede ser una decisión complicada, más que nada porque es difícil no dejarse ninguna obra meritoria en el tintero. Lo más sencillo será, con seguridad, mencionar aquellos que, por una razón u otra, destacan en nuestra memoria. Aunque leo todo tipo de títulos, es inevitable que afloren las preferencias personales, por lo que veréis a continuación una mayoría de libros de corte fantástico.

El 2011 ha sido un año literario marcado por el polémico trabajo de concienciación del escritor de fantasía cómica anglosajón Terry Pratchett, cuya campaña a favor de la eutanasia no ha dejado indiferente a nadie. Este año han caído en mis manos varios de sus libros más recientes, como son I Shall Wear Midnight, Nación y Snuff, de los cuales sólo Nación está, en estos momentos, publicado en España. Mientras que Nación (no ambientada en Mundodisco) y Snuff mantienen la tónica habitual de Pratchett, sin presumir de grandes excelencias, I Shall Wear Midnight supera las entregas anteriores de la saga juvenil de Tiffany Aching, recordándonos la capacidad de Pratchett para adaptar los mitos y las leyendas y concederles una nueva vida, creando personajes entrañables y complejos.

Y sin salir del género de lo fantástico, dos de las obras más llamativas que he tenido el gusto de leer este 2011 han sido La chica mecánica de Paolo Bacigalupi, y Mirando a las estrellas, de A. F. Black, ambas muy atractivas por su exquisita ambientación y formación de personajes casi metafóricos. Sin embargo, donde el primero, loado por la crítica y cubierto de gloria promocional, no cumple su promesa de magnificencia, el segundo, de una manera mucho más tranquila y lenta, ofrece una narración completa y satisfactoria.

Este año ha sido, sobre todo, un año de relecturas y redescubrimientos. A principios del 2011 seguían en demanda las obras relacionadas con la figura de Enrique VIII y de los Tudor en general. Aparecían en todos los idiomas libros sobre Ana Bolena, su hermana María y demás amantes y esposas del rey inglés. No todas estas obras gozan de una gran calidad, siendo muchas de corte más romántico que histórico. Es por esto por lo que he repetido la lectura de la excelente En la corte del lobo, de Hilary Mantel, publicada este año en España por Destino, una fabulosa pieza de estilo original y meticulosa documentación, ganadora del Man Booker.

Pero el 2011 ha sido, ante todo, el año de George R.R. Martin. Ha sido el año en que, aprovechando la salida de Dance of Dragons (Danza de dragones) y de la serie Juego de tronos de la HBO, me he atrevido con la saga Canción de hielo y fuego. Y es tan espléndida, sorprendente y épica como me habían prometido.

Autores relacionados:
A.F. Black
George R. R. Martin
Hilary Mantel
Paolo Bacigalupi
Terry Pratchett
Libros relacionados:
En la corte del lobo
Juego de tronos. Canción de Hielo y Fuego I
La chica mecánica
Mirando las estrellas
Nación

Escritores a la altura de sus personajes: Ian Fleming

13 de diciembre de 2011 en Autores, Biografí­as, Literatura

Ian Fleming

Cabe la posibilidad de que nunca hayas oído hablar de Ian Fleming. Pero es casi imposible, a nivel internacional, que no hayas oído hablar nunca de James Bond. Aunque fueron las películas (y las inolvidables interpretaciones de actores como Sean Connery o Roger Moore) las que concedieron reconocimiento mundial al personaje, resulta que éste reflejaba, en alguna medida, la vida de su creador. Y no hablamos tanto del suave, caballeroso y taimado personaje interpretado por Timothy Dalton, sino más bien del brutal, peligroso e imperturbable personaje de Daniel Craig.

Antes de dedicarse a las novelas de espías, Fleming se dedicaba a, ¡sorpresa!, ser un espía. El Director de Inteligencia Naval de su nativa Inglaterra lo reclutó personalmente durante la Segunda Guerra Mundial. En poco tiempo ascendió a nada menos que Comandante, y era conocido por sus ingeniosos planes que pretendían, más que nada, confundir y enfadar al enemigo. Entre ellos destacó una estrategia por la que soldados británicos se hacían pasar por soldados alemanes heridos, asesinando luego a las tropas alemanas que acudían a rescatarlos, con la intención primordial de obtener documentos clasificados relacionados con la máquina Enigma, el famoso codificador que utilizaban los alemanes en sus mensajes secretos (para más información sobre Enigma y su equivalente británico, recomiendo la excelente novela Criptonomicón de Neal Stephenson). La operación nunca se llevó a cabo, para gran irritación del matemático Alan Turing y de los demás participantes en el proyecto. Fleming también formó parte de una importante operación de espionaje en España, llamada Goldeneye, que estableció su base en Gibraltar para poder reaccionar a tiempo en caso de que nuestro país decidiera alinearse con el Eje.

No contento con todo esto, Fleming se encargó de formar una unidad de asalto especial de 138 supersoldados que se especializaba en llevar a cabo todas esas actividades que tan bien se le daban al Sr. Bond (pero ante todo, lo que los diferenciaba de otros militares era que estaban entrenados para reconocer y proteger documentos e información importante). Tras la guerra, Ian se marchó a Jamaica a vivir la gran vida tropical, desde donde todavía confabulaba con los grandes políticos del mundo, en una residencia que le ofreció un ornitólogo llamado James Bond, que sería recordado por algo muy diferente a sus respetados libros sobre pájaros. Entre las propuestas más extravagantes de Fleming, destacaba aquella que presentó al propio presidente Kennedy (muy aficionado, por cierto, a las novelas de Bond): una campaña que desacreditara a Fidel Castro, utilizando la noción de que las barbas atraían la radioactividad, produciendo esterilidad. Parece ser, además, que el aspecto mujeriego del agente 007 también se inspiraba en la vida de Fleming, pero en 1952 finalmente abandonó sus costumbres de seductor de oro y se casó con la aristócrata Anne Charteris, con quien había tenido una relación atormentada desde hacía décadas, llena de celos, infidelidad y sexo sadomasoquista. En resumen, la realidad a veces supera la ficción, y por muy impresionantes que sean las aventuras de Bond, es interesante recordar que muchas de ellas estaban basadas en las experiencias de una persona muy real llamada Ian Fleming.

Autores relacionados:
Ian Fleming
Personajes relacionados:
James Bond

Decorando con libros

12 de diciembre de 2011 en Literatura

La pasión por los libros es una pulsión difícil de ocultar. A los que nos gusta leer a cualquier hora y cualquier lugar solemos traspasar ese gusto por los libros a todos los aspectos de nuestra vida, siendo nuestra casa un lugar donde se nos reconoce a primera vista, bien sea por las largas estanterías llenas de libros o por las pilas de novelas que esperan su lugar, amontonadas por todas partes.

Pues bien, si por fin habéis arreglado vuestra casa, no tenéis libros en bendito desorden hasta debajo de los sillones y vuestra mesita de noche no alberga una copia a escala de la Biblioteca Nacional -como es mi caso, por desgracia-, os recomiendo esta galería de tipos de papel pintado relacionado con la literatura, una verdadera maravilla con distintos estilos que a mi me ha convencido. En cuanto despeje alguna pared de libros, seguro que encuentro espacio para poner más… libros dibujados.

Papel pintado
Papel pintado

La verdad es que son impresionantes y espero que puedan comprarse en España algún día. Podéis pegar un buen vistazo a la colección completa aquí. Por si acaso, ¿conocéis otros diseños parecidos? La respuesta, como siempre, en los comentarios.


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