Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico 113.592 libros, 24.686 autores y 96.229 usuarios registrados

Entradas de febrero de 2010

Simplemente poesía

28 de febrero de 2010 en Divulgación

Cuadernos

No nos engañemos: si fuera por las grandes editoriales, esas que hacen caja con los best-sellers de turno (ya sean biografías de políticos o novelas sobre zombies, valgan los ejemplos), la poesía habría desaparecido de las librerías hace mucho tiempo. A no ser, como ya dije en su momento en este mismo lugar, que el autor sea un famoso. No un poeta famoso, aclaro: un famoso, sin más, sea este cantante, futbolista, torero o astronauta. Y así ocurre que, en muchas librerías, la única poesía que podemos encontrar, aparte de ciertas sinopsis de contracubierta (algunos editores son unos cachondos, es evidente), son los volúmenes anotados de Cátedra. Así, el común lector, ese que devora novelas sin ton ni son, sigue pensando que la poesía rima sí o sí, y que Quevedo y Bécquer siguen siendo el no va más. El común lector, si sigue comprando en esas librerías, no tendrá manera de conocer que, desde Bécquer, la poesía ha evolucionado tanto que ya no la reconocería ni su madre (alguna habitante de la Antigua Grecia, musa entre las musas, si hay que hacerle caso a Robert Graves).

Hagamos la prueba: démosle a uno de esos comunes lectores (alguien alejado de los círculos poéticos del lugar, que siempre los hay) una servilleta con un poema escrito en ella de, por ejemplo, Leopoldo María Panero; por ejemplo

No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.

El común lector se preguntará por qué no rima. ¿Es esto poesía? Podrás hablarle entonces de todos los avances que se hicieron en los últimos cien años, del Modernismo, las vanguardias. Incluso de que aquí tuvimos a varios monstruos de la decapitación de la rima (seguro que les suenan Lorca o Alberti aunque no haya leído nada de ellos). Tal vez entienda que las cosas han evolucionado muchísimo. Incluso podemos llegar a convencerle de que Panero, aparte de ser un loco entrañable (a ratos) es uno de los poetas más importantes de la historia de la literatura en nuestro idioma. Aunque sus poemas no rimen.

Podemos rizar el rizo y alcanzarle a ese común lector un ejemplar de Cuadernos amarillo, rojo, verde y azul, del malogrado Pedro Casariego Córdoba. Mejor no comentarle que su viuda, Ana, se apellida Ruiz de la Prada o atará cabos que no existen tras un rápido vistazo al librito. Para quien no lo haya visto nunca, el título no engaña: está dividido en cuatro partes, cada una impresa en papel de un diferente color (excelente la edición de Árdora, por cierto). Las ilustraciones son del propio autor, y forman un todo con el texto. ¿Es esto poesía?, nos volverá a preguntar. Sí, y no sólo las letras, también los dibujos: ellos forman parte de lo que el autor quería contar. Efectivamente, esto también es poesía, aunque no rime, esté impresa en papel de colores y tenga dibujos que parecen hechos por un niño.

Afortunadamente para las grandes editoriales, la poesía se sigue moviendo pero nunca les quitará espacio en las grandes librerías y centros comerciales. La poesía sigue evolucionando, eso sí, gracias a editores independientes, a asociaciones culturales, a grupos universitarios, y a individuos anónimos que dejaron de ser comunes lectores, visitaron librerías sin luces de neón en donde no se acepta el pago con tarjeta y empezaron a escribir poemas sin rima en servilletas de bar, mas difícilmente llegará a ser considerada popular.

Y creo que es más feliz así.

Autores relacionados Autores relacionados:
Federico García Lorca
Francisco de Quevedo
Gustavo Adolfo Bécquer
Leopoldo María Panero
Rafael Alberti

Literatura deliciosa

27 de febrero de 2010 en Divulgación

Comida, bar y novela negra

Desde siempre los libros se han concentrado en examinar y reflejar las grandes preocupaciones del hombre: desde consideraciones sociales como el orden político hasta conceptos espirituales como el amor o la moral. Pero hay otra constante que muestra el interés humano por uno de los actos más imprescindibles del ser vivo: alimentarse. Muchas obras reflejan la necesidad perentoria de comer, manifestando un desorden social donde el rico o el poderoso se alimenta sobradamente y el pobre o débil pasa hambre: ahí tenemos la mismísima Sagrada Biblia, donde además la comida es frecuentemente metáfora o eje principal de una parábola o incluso de un dogma de fe (como es la Eucaristía). De este desigualdad social cuya representación máxima es la falta o exceso de alimento encontramos miles de ejemplos, destacando las novelas realistas de Dickens, o la propia picaresca española, donde la batalla diaria por comer del Lazarillo de Tormes o del Guzmán de Alfarache son un hilo narrativo que da pie a sus múltiples aventuras y peripecias. La apreciación por el alimento, y la lucha por éste, puede observarse también en las enseñanzas y moralejas de las fábulas, tanto Esopo como Tomás de Iriarte (y tantos otros) utilizaron la imagen de distintos tipos de alimento para desarrollar sus historias.

Para otras obras narrativas la comida es una parte indisociable de la vida cotidiana, dentro de un tejido intricado de componentes físicos: Junto con la detallada descripción de vestuario, arquitectura o jardinería, aparecen segmentos destinados exclusivamente a explicarnos la dieta de los personajes protagonistas. Tal es el caso de grandes estructuras narrativas como El sueño en el pabellón rojo, de Cao Xueqin o de Don Quijote de la Mancha, cuyo recetario de platos tradicionales castellanos ha sido analizado con frecuencia. La comida se utiliza para describir al propio personaje del hidalgo:

“Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda”

y sus hábitos se describen en el consejo que éste le da a Sancho:

“Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estomago”

También entran en juego las suposiciones populares acerca del alimento; Cervantes menciona que el hidalgo consumía lentejas, un plato considerado por los médicos de la época como alentador de la locura.

La comida ha llegado a ser, para algunos autores, un elemento con vida propia, un personaje de la novela, como ocurre en determinadas obras del realismo mágico. Seguramente la más conocida en este sentido es Como agua para chocolate, de Laura Esquivel, donde la habilidad de la protagonista para la cocina, y su comunión personal con ésta, conforma una trama adicional que se entremezcla con las acciones de sus participantes, llegando a producir asombrosos resultados. Esquivel propone una relación emocional entre el alimento y el ánimo, tanto del cocinero como del que saborea sus platos. Ya a menor escala, pero cobrando importancia como elemento ritual, símbolo de la familia y de todas sus implicaciones, aparece también en las obras de Isabel Allende o de Gabriel García Márquez. Para otros escritores, sin embargo, el alimento como ritual es divorciado de sus implicaciones y lazos emocionales y presentado como un contexto social, una excusa para ubicar a un conjunto de personajes. Esto es habitual en la novela negra, donde el encuentro de diferentes protagonistas fundamentales para la intriga puede darse en un restaurante, o, con mayor frecuencia, en una fiesta donde el comer y el beber son las dos ocupaciones principales. Así, las “garden parties” (fiestas de jardín) eran esenciales para reunir a los sospechosos de Agatha Christie. La dieta de cada detective es asimismo imprescindible para definirlo como persona, he ahí las particularidades del propio Poirot o del famoso Carvalho de Vázquez Montalbán.

Nuestra conclusión es menos que sorprendente: así como en la vida diaria el alimento marca nuestro ritmo, nuestros encuentros sociales y nuestros grandes eventos, en la literatura toma el mando de lo cotidiano, de lo extraordinario e incluso de lo mágico.

Autores relacionados Autores relacionados:
Esopo
Agatha Christie
Cao Xueqin
Charles Dickens
Gabriel García Márquez
Libros relacionados Libros relacionados:
Como agua para chocolate
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
Guzmán de Alfarache
Lazarillo de Tormes
Sueño en el pabellón rojo

El monje, de Matthew Lewis, al cine

26 de febrero de 2010 en Noticias

Monje

Si se tiene que escoger una sola obra para hablar de la literatura gótica del siglo XVIII y XIX está claro que El monje, escrito por Matthew Lewis en 1796 es la mejor candidata de todas. Su lectura ha fascinado a generaciones enteras atraídos por el ambiente oscuro y tenebroso de sus páginas.

El monje trata de sobre el opresivo ambiente religioso en la España de la época, con la Inquisición de por medio, premoniciones, amores secretos, duelos, maldiciones, criptas, engaños, demonios, asesinatos y fantasmas. ¿Quién puede dar más? Lo cierto es que es una de esas obras fundamentales para todo aficionado al terror aunque su estilo recargado pueda rechinar hoy en día. Personalmente, me encanta, sobre todo ese final sombrío y desolador al que incluso actualmente más de un editor pondría pegas.

Pues bien, el próximo 19 de Abril comienza el rodaje, en coproducción franco-española, de El monje, cuyas primeras tomas se realizarán en el Monasterio de Santes Creus en Tarragona y luego pasarán a filmar en Girona y Francia.

Con un presupuesto aceptable, aunque no muy alto, 11 millones de euros, Diminik Moll, director conocido por su divertida -y oscura- Harry, vuestro amigo que os quiere, tendrá que sacar lo mejor de sus actores, Vincent Casell Promesas de Este, Doberman, El odio– y el español Sergi Lopez El laberinto del fauno, El cielo abierto, Harry, un amigo que os quiere-, Geraldine Chaplin -uf, de Doctor Zhivago a El orfanato, decenas de películas- , Déborah François y Rosa Renom.

Lo cierto es que cuenta con un buen plantel para una película que tiene todos los números para convertirse en una obra de culto a poco que Moll logre reproducir el insano ambiente de El Monje, una obra que puede adaptarse sin ningún problema al lenguaje cinematográfico y que tiene suficiente trasfondo como para realizar un guión en condiciones. En el apartado de arte contará con un profesional como Antxón Gómez, habitual de las últimas producciones de Almodóvar, como La mala educación o Hable con ella, que tendrá que demostrar cómo se desenvuelve en una producción de época junto a la diseñadora de vestuario Bina Daigeler, con más de cuarenta películas a sus espaldas.

En esta ocasión no podemos dejaros un tráiler de la película ya que no ha comenzado siquiera el rodaje. Por ahora esperamos impacientes las primeras imágenes y con la esperanza de que no se convierta en una adaptación tan fallida como lo fue finalmente Solomon Kane.

Para los detallistas, no es la primera adaptación de El monje: en 1973 Ado Kyrou llevó al cine un guión de Luis Buñuel que contó con actores tan conocidos -en la época- como Franco Nero o Nathalie Delon. Al parecer, la obra de Lewis era considerada de culto entre el movimiento surrealista y de ahí el proyecto, que contó con un buen presupuesto y un gran equipo técnico. La película El Fraile (1991), de Paco Lara también estaba basada en El Monje, pero casi que la dejamos sólo para los muy aficionados a la Serie B.

Autores relacionados Autores relacionados:
Luis Buñuel
Matthew Lewis
Libros relacionados Libros relacionados:
El monje

El Diluvio de Ralf König

25 de febrero de 2010 en Noticias

Diluvio

Si ya os comentamos en otra ocasión las ganas que teníamos de hincarle el diente a la obra de Crumb sobre el Génesis, ahora nos llega otra novedad del mundo del cómic que nos parece de lo más interesante.

El famoso dibujante Ralf König -aquí más información en el blog-, se lanza también al mundo de la Biblia con su particular versión del Diluvio Universal en su nueva novela gráfica Arquetipo.

Para aquellos que conozcan la naturaleza iconoclasta de König no resultará una sorpresa, pero para muchos es posible que su mezcla de mitos cristianos y mundo actual, Noé es un insurgente capaz de destruir el mundo mientras que Dios está jubilado, sea quizás demasiado ácida. Hay que tener en cuenta que el dibujante alemán utiliza grandes dosis de humor en sus obras, y es así como hay que entenderlas.

Según el propio König

Espero que la novela resulte más cómica que crítica, lo cierto es que la comedia y la religión siempre se han llevando muy bien, por lo menos para los cómicos

Arquetipo es el segundo volumen de la aventura de König que ya hizo lo mismo que Crumb sobre el Génesis con Prototipo, y ahora está preparando un tercer cómic con las aventuras de San Pablo en Atenas, al cual no le tiene demasiado aprecio:

No me gusta San Pablo, todos los fundamentalistas cristianos basan su rechazo hacia el deseo y el cuerpo, y sobre todo hacia la homosexualidad, en frases procedentes de las Epístolas Paulinas

Por si alguien no se había dado cuenta, König es agnóstico, gusta de un humor peculiar y es un homosexual orgulloso de su sexualidad, aunque dice que en sus últimas obras ya hay menos presencia del tema gay -aunque no del sexo-.

La frase que puede definir la actitud del dibujante frente a las críticas está muy clara, sobre todo después de los problemas que tuvo durante los años 90 con obras como El condón asesino:

Ahora voy a tener algún escándalo con los religiosos, pero ellos también se tendrán que aguantar

Vía: Yahoo!

Autores relacionados Autores relacionados:
Ralf König
Libros relacionados Libros relacionados:
Arquetipo
El condón asesino
Prototipo

No puedes engañar a todos los lectores todo el tiempo

25 de febrero de 2010 en Noticias

Lector

Así de contundente empieza un post del blog del Kindle sobre una encuesta realizada entre los poseedores del lector de Amazon, encuesta claramente enmarcada en la disputa abierta entre la tienda online, Apple y los editores en Estados Unidos y de la que os hemos hablado en otras ocasiones. Aunque no deje de ser, por tanto, un estudio que barre para casa, algunas de las conclusiones son muy interesantes y no estaría de más que los editores, y no sólo los de los EE.UU., las tuviesen en cuenta.

Por un lado, el cambio de hábito de lectura (o de compra de libros, que al fin y al cabo es lo que les interesa a los editores) entre los usuarios de Kindle. Un 61% compraban quince o más libros físicos, mientras que ahora tan sólo un 15% de los lectores continúan a ese ritmo. Esta disminución se ve ampliamente compensada: un 64% compra online quince o más libros al año y más de la mitad de estos voraces lectores comprará más de treinta libros.

Por otra parte, parece que la guerra de precios, cuya última puesta en escena ha sido la aparición de Apple y las grandes editoriales, las Big Six, en los medios frente a Amazon, ha conseguido que los compradores empiecen a cuestionarse los precios de los libros. Así de los 1.892 entrevistados sólo seis no sabían quiénes eran las Big Six (Hachette Book Group, HarperCollins Publishing, Macmillan, Penguin Group, Random House y Simon & Schuster) y más de un 60% estaban bastante de acuerdo en investigar el acuerdo entre Apple y las editoriales respecto a la fijación del precio de los libros electrónicos. Un par de preguntas trataban directamente el enfrentamiento entre Amazon y Macmillan y parece que la plataforma online cuenta con el favor del público, ya que lo ven como un posicionamiento contra la política de precios altos que intentan imponer los editores.

Hay que destacar otro punto que me ha parecido muy interesante: la mayor parte (un 93%) considera que los precios de la tapa dura son excesivos y buena parte de los poseedores de un Kindle están dispuestos a mirar más allá del best seller de turno, buscando descatalogados (término a desaparecer con la edición online) o de editoriales pequeñas, que ven superado en buena parte su problema de visibilidad.

Vía: Dos doce

Fernando Marías ganador del Premio Primavera

24 de febrero de 2010 en Noticias

Fernando Marías

200.000 euros se ha lleva Fernando Marías al hacerse con su novela Todo el amor y casi toda la muerte el Premio Primavera de este 2010.

El jurado compuesto por Ana María Matute, Antonio Soler, Ángel Basanta, Ramón Pernas y Ana Rosa Semprún han decidido otorgar el premio -convocado por Espasa Calpe y el Corte Inglés– a Marías y el segundo premio, con 30.000 euros de consolación, a María Tena por La fragilidad de las panteras.

De Fernando Marías se puede decir mucho y añadir poco, ya que es una de las figuras más interesantes del panorama literario actual. Escritor tanto de literatura juvenil -ganó el Premio Nacional en 2006, además de el Ateneo de Sevilla o el Gran Angular, como de narrativa para adultos. Marías también ha destacado como guionista con películas como Luz prodigiosa o El segundo nombre.

Por su parte, María Tena todavía tiene una corta carrera publicando, que no en la literatura, siendo finalista del Herralde en 2002, con dos novelas y participando en varias prestigiosas antologías

En ediciones anteriores del Premio Primavera, que podéis consultar en Lecturalia, fueron merecedores del galardón autores como Luis Sepúlveda, Agustín Sánchez Vidal o Nativel Preciado.

Fuente: Europa Press

Autores relacionados Autores relacionados:
Agustín Sánchez Vidal
Ana María Matute
Antonio Soler
Fernando Marías
Luis Sepúlveda
Libros relacionados Libros relacionados:
La fragilidad de las panteras
Todo el amor y casi toda la muerte

La era del diamante, de Neal Stephenson

24 de febrero de 2010 en Reseñas

La era del diamante

Neal Stephenson es un hábil demiurgo. En 1996, su obra La era del diamante: Manual ilustrado para jovencitas obtuvo tanto el premio Hugo como el Locus, dos de los premios de ciencia ficción y fantasía más importantes a nivel internacional. La complejidad de la obra, su lectura a interminables niveles y su desarrollo de diversas teorías e investigaciones referentes al fascinante mundo de la nanotecnología, le han valido a este escritor un gran éxito que se ha mantenido también con sus novelas posteriores, entre las cuales destaca la ya clásica Criptonomicón, gran favorita de hackers, criptógrafos e historiadores por igual.

Al igual que cada era del hombre se ha visto representada por un metal o material (la era del bronce, la era del hierro, etc.), “la era del diamante” tiene varios significados. Por un lado el título nos habla del contexto temporal de la obra, un futuro más o menos lejano en el que la construcción de estructuras diamantinas a través de la nanotecnología define la estructura tecnológica de la sociedad; y por otro lado habla de la formación social: en este futuro posiblemente distópico el mundo se divide en phyles o tribus, siendo las más importantes Nueva Atlantis, una formación neo-victoriana, la Han (china) y la Nippon (japonesa), existiendo asimismo muchas otras tribus menores. La referencia al diamante surge de la época de la reina Victoria de Inglaterra, época que intentan recrear los neovictorianos, la tribu alrededor de la que se desarrolla gran parte de la narración.

La inmensa cantidad de información presente en la obra puede resultar, sobre todo para aquellos de nosotros menos educados en las maravillas de la ciencia y la tecnología, abrumadora. La era del diamante no es un libro de rápida asimilación, y se presta a lecturas repetidas para terminar de entender muchos de los aspectos de ésta. Lo que queda claro es que nos encontramos, en el fondo, ante una bildungsroman, una novela de aprendizaje por la cual Nell, nuestra protagonista, se educa y crece mediante el apoyo de un “manual”, un libro interactivo que la prepara para enfrentarse a la vida, guiada por la inteligencia artificial de este libro-máquina y a la vez por la “ractriz” real que se oculta tras el libro y con quien Nell formará un vínculo filial. Stephenson explora, a través de este libro, los límites de la inteligencia artificial, ya que aunque en su obra aparecen diversos ejemplares de este manual, sólo el de Nell la conduce a una madurez completa y funcional, debido al apoyo de esta figura humana y maternal, y a la vez tropieza con la metaliteratura conforme se fusiona la vida de Nell con la vida descrita, mediante cuentos de hadas, en el libro. El proceso de aprendizaje de Nell se muestra en el abigarrado contexto social y cultural de este extraño mundo futurista que nos presenta el autor, donde se explora el uso de la información como poder absoluto, la relevancia de la educación, y el eterno enfrentamiento entre Oriente y Occidente. Este mundo se ubica unos 80 o 100 años posteriores en el tiempo al mundo de Snow Crash, novela de la que ya hablamos en Lecturalia.

La habilidad de Stephenson para crear mundos tecnológicamente subversivos nace, probablemente, de su procedencia de una familia de científicos. Sin embargo sus mundos extraños crean personajes extraños, con los que resulta muy difícil crear una simbiosis lectora, y su narrativa a menudo se ve disminuida por un exceso descriptivo que impide el desarrollo fluido de la trama. De cualquier forma sus tramas siempre resultan múltiples, con ramificaciones elocuentes frecuentemente gratuitas cuya única intención es mostrar nuevos o diferentes aspectos del universo que ha creado. Sea como sea, es posible que Stephenson no sea el narrador más eficiente al otro lado del charco, pero sin duda es un demiurgo impresionante.

Autores relacionados Autores relacionados:
Neal Stephenson
Libros relacionados Libros relacionados:
La era del diamante

Las reglas de los escritores

23 de febrero de 2010 en Divulgación

Reglas

El diario inglés The Guardian ha preguntado a varios escritores qué reglas se autoimponen como autores y que recomiendan al resto. Los entrevistados son, entre otros, Michael Moorcock, Hilary Mantel, Will Self, Roddy Doyle, Margaret Atwood y Zadie Smith. Algunas de las reglas son bastante comunes, como la de leer mucho (excepto Will Self que recomienda dejar de leer ficción) o la de tener en cuenta que escribir es un trabajo y difícilmente te va a hacer rico, aunque como dice Hillary Mankel no puedes poner tu alma en la literatura si estás pensando en pagar los impuestos. Tal y como dice Margaret Atwood: has elegido tú el trabajo, así que no te quejes.

Mankel también recomienda escribir un libro que te gustaría leer (si no te interesa a ti, difícilmente le interesará a nadie), aunque el consejo que más me ha llamado la atención de esta autora es el aislarse cuando tengas un bloqueo: puedes ir a pasear, pintar, tomar un baño… pero no busques la compañía de otra gente, mantente en un espacio narrativo propio. Zadie Smith coincide en buscar el aislamiento, sobre todo de las personas que te son más cercanas, cuando escribes. Y tener Internet desconectado si utilizas el ordenador.

Una vez está escrito el libro, Zadie Smith aconseja en dejar pasar un tiempo hasta la edición, y Margaret Atwood cree necesario dárselo a leer a algún amigo ya que nunca podrás tener la experiencia de la primera lectura, que es la que, al fin y al cabo, tendrán los posibles lectores; Atwood incide en que es mejor no dejar esa lectura crítica a alguien con quien mantengas una relación amorosa, a no ser que quieras acabar con esa relación.

De los consejos de Roddy Doyle destacaría el de escribir las primeras cincuenta páginas lo más rápidamente posible, una vez hecho parar y empezar a preocuparte de la calidad. Y sentir la ansiedad. También recomienda encontrar un título lo antes posible y no tener miedo a cambiar de ideas: una buena idea puede ser substituida por otra mejor. Por su parte, Michael Moorcock tiene claro que una novela tiene que tener tres partes: introducción, nudo y desenlace, y que copiar a tu escritor favorito para ir aprendiendo es una buena idea. Pero, sobre todo, tiene claro un último consejo: olvídate de todo esto y crea tus propias reglas.

Autores relacionados Autores relacionados:
Hilary Mantel
Margaret Atwood
Michael Moorcock
Roddy Doyle
Zadie Smith

Telefónica y Vodafone: dos modelos para el libro electrónico

23 de febrero de 2010 en Opinión

Vodafone 360

Estaba cantado, los grandes de las conexiones 3G en España no podían dejar de lado demasiado tiempo el negocio que puede ser -o no- el mercado del e-book en todas sus gloriosas y variadas encarnaciones.

Algo debe tener el agua cuando la bendicen, reza el dicho popular, y lo cierto es que el libro electrónico está subiendo como la espuma entre aquellos que creen ver una oportunidad semejante a la popularización del MP3 en la música o el DivX para el vídeo.

Sin embargo, la actitud de Telefónica y de Vodafone ha nacido con dos concepciones diferentes, aunque, todo sea dicho, apenas se sabe nada de los planes a largo plazo de estas operadoras, empresas que tampoco destacan por su capacidad de hacer las cosas en línea recta.

Por un lado tenemos a Vodafone con su servicio 360: al parecer han llegado a un acuerdo con Todoebook, una de las plataformas veteranas en España, para ofrecer parte de su catálogo a los dispositivos móviles que se conecten mediante el apartado ebook de Vodafone 360. De ese modo, y por ahora, sólo se podrán leer ahí, sin capacidad para pasarlos a un PC o a un lector de e-books. Desconozco cómo estarán maquetados o el precio que van a cobrar, pero desde luego, y es una opinión personal, veo poco futuro a servicios capados y restrictivos. ¿Tendrá previsto Vodafone dar línea 3G a una gama de lectores más adelante?

Telefónica, por su parte, se mueve a ritmo de transatlántico e irrumpe en la bocana del puerto editorial ocultando a todos los otros yates que se afanaban en amarrar. Por lo visto ya han alcanzado un acuerdo con Publidisa, en estos momentos muy arriba en la distribución digital, para ofrecer sus contenidos a través de un nuevo sistema, que llevaría no sólo libros, se extendería a revistas e incluso a libros de texto.

El formato sería ePub limitado con DRM y también PDF, tratando además de utilizar su posición tanto en España como en el mercado latinoamericano, ampliando de ese modo la base de consumidores.

En el caso de Telefónica sí que apuestan por un lector de e-books propio al estilo Kindle, aunque no mencionan cómo será la conexión 3G ni tampoco el precio medio de los e-books a través de su plataforma.

En definitiva, un paso adelante en la conectividad pero que puede determinar precios y tendencias de consumo ajenos al mundo editorial y al de los lectores tradicionales. Un poco más de confusión al ya de por sí borroso futuro inmediato del libro digital.

La interpretación del asesinato, de Jed Rubenfeld

22 de febrero de 2010 en Reseñas

La interpretación del asesinato

Pongámonos en situación. Estamos en Nueva York, 1909, en plena expansión de una de las ciudades más importantes del mundo, en la que cada semana se levanta un edificio más alto que el anterior, rompiendo récord tras récord de altura. Sigmund Freud, acompañado de Carl Jung y dos más de sus seguidores, llega para impartir unas conferencias sobre psicoanálisis que pueden determinar el futuro de sus teorías en Estados Unidos.

A partir de esta premisa, basada en un viaje real de Sigmund Freud a los Estados Unidos del que apenas hablaba, Jed Rubenfeld crea un libro muy entretenido y con el que tanto los amantes de la intriga como cualquiera con ganas de revivir esa interesante época a principios del XX, disfrutarán de lo lindo.

Rubenfeld se inventa al personaje principal, Younger, un joven psicoanalista de gran talento, encargado de acompañar a Freud durante su estancia en América. La acción se desarrolla al encontrar un cadáver en uno de los edificios de apartamentos más exclusivos de la ciudad, con un aparataje ciertamente… desviado.

Un segundo ataque parecido al primero deja como resultado a una joven traumatizada que ha perdido el habla… una situación que es ideal para el tratamiento por psicoanálisis y que, desde ese momento, atrapa al joven Younger y, de paso, a Freud y al resto de su grupo. Además, por si fuera poco, alguien poderoso quiere que Freud salga del país lo antes posible, desacreditando su figura a favor de la de Jung, menos “explícito” en la teoría sexual, ario y de clase alta.

La interpretación del asesinato nos sumerge desde la alta sociedad neoyorquina a los fumaderos de opio de Chinatown, con un Freud y un Jung retratados de manera magistral y con un sentido del humor desbordante. Este es uno de esos libros que se lee con una sonrisa en la boca y pasando páginas sin parar.

Encontramos asesinatos, conjuras, conductas inapropiadas, celos, odio, venganza, más asesinatos, amor, complejo de Edipo -en realidad, muchos, muchos complejos-, y un tratamiento del psicoanálisis como ejemplo de las nuevas teorías que iban a cambiar, o tratar de hacerlo, a la conservadora mentalidad americana.

Un libro recomendable al 100% y cuya documentación histórica es ejemplar, hasta tal punto que en un curioso epílogo, el autor nos comenta qué ha cambiado y qué ha mantenido de ese Nueva York, y las razones de bailes de fechas o de lugares. Todo un ejemplo de buen hacer.

Autores relacionados Autores relacionados:
Carl Gustav Jung
Jed Rubenfeld
Sigmund Freud
Libros relacionados Libros relacionados:
La interpretación del asesinato