Resumen y sinopsis de Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán
Publicada en dos partes, en Madrid la primera, en 1599, y en Lisboa, en 1640, es esta obra, el Guzman de Alfarache, con el Quijote, la máxima expresión de la novela hispánica. Picaresca, ejemplar, plena de reflexiones sobre el honor, la moral , la riqueza. Un clásico imprescindible , y bajo la cuidada edición, con estudio preliminar, del catedrático Florencio Sevilla.
El Guzmán de Alfarache es, en rigor, la primera gran novela plenamente realista de la Europa moderna. Nadie antes había imaginado un retrato tan vivo, minucioso y profundo de un marginado como protagonista y pasarían muchos siglos hasta volver a encontrar una mirada narrativa tan perspicaz sobre tantos ambientes, personajes o situaciones. Pocas obras antes del realismo han sabido comunicar con más eficacia y una trama mejor elaborada el placer de reconstruir la realidad como fruto de la invención.
Aunque hoy en día casi todo el mundo conoce al Quijote, muy pocos saben que cuando se publicó Guzmán de Alfarache en 1599, este libro tuvo muchísimo más éxito y se vendió bastante más que la obra de Cervantes. Mateo Alemán consiguió crear el mayor pelotazo editorial de su época con la historia de Guzmán, un chico que decide irse de casa para buscarse la vida cometiendo robos, timos y todo tipo de gamberradas por España e Italia. Lo que hace verdaderamente único a este libro es que funciona como una doble cara: por un lado, te diviertes con las aventuras y las picardías del joven delincuente, pero por otro, el protagonista ya de anciano y arrepentido te frena la historia para darte sermones y consejos sobre lo mal que está actuar así.
Esta mezcla hace que la lectura sea superinteresante porque el autor aprovecha para lanzar una crítica destructiva contra la sociedad de su tiempo. Nos enseña un mundo hipócrita donde la gente solo se preocupa por las apariencias y el dinero, obligando a los más pobres a perder los escrúpulos para no morir de hambre. Es verdad que al tener tantas reflexiones morales y frases hechas antiguas el libro te pide leerlo con atención y calma, pero merece la pena por lo bien que retrata la mente humana. Al final, es un clásico imprescindible que te deja un sabor de boca un poco amargo y pesimista, pero que resulta tremendamente honesto al enseñarnos esa lucha eterna entre lo que queremos ser y lo que las dificultades de la vida nos obligan a hacer.