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Sin Alma, de Gail Carriger

AutorRaquel Vallés el 1 de diciembre de 2010 en Reseñas

Sin Alma, de Gail Carriger

Sin alma, de Gail Carriger, es una entretenida novela de aventuras con ambientación en una Inglaterra alternativa donde los seres sobrenaturales están integrados en la sociedad, asfixiante y teatral, del Londres victoriano. Según reza la portada se trata de una novela de vampiros, licántropos y sombrillas, y el apartado de la sombrilla lo pone Alexia Tarabotti, hija de un italiano y de una dama de la sociedad, bien casada en segundas nupcias y que centra su vida en conseguir casar a sus dos hijas menores, dando por imposible a Alexia. Nuestra protagonista ha heredado de su padre una tez morena, una nariz prominente y una constitución robusta, así como un carácter fuerte, pecados imperdonables para cualquier familia bien situada socialmente. Pero la principal herencia de Alexia es desconocida por su familia; Alexia no tiene alma.

Vamos a situarnos un poco. En esta Inglaterra utópica la Iglesia Anglicana se crea al “regularizar” a hombres lobo y vampiros y, desde entonces, se han convertido en parte habitual de la sociedad, siguiendo unas normas estrictas, organizados en manadas y colmenas, respectivamente, y con una institución dedicada a mantener el orden, la ORA. Los seres sin alma son preternaturales, aunque los vampiros los conocen por el despectivo nombre de chupa-almas, y eran usados tradicionalmente como cazadores de sobrenaturales gracias a la capacidad para anular los “poderes” de estos. El hecho de poseer alma y la cantidad de esta es fundamental en el mundo de Carriger, ya que de ello depende la posibilidad de convertirse o no en un ser sobrenatural.

A pesar de fantasmas y vampiros Londres sigue siendo un lugar abierto a la especulación científica y a los avances técnicos y, mientras los zepelines cruzan los cielos, la Royal Society y demás clubs científicos llenan las páginas de los periódicos con sus descubrimientos, al servicio de su majestad y de su imperio, obviamente. Tenemos seres sobrenaturales, avances científicos, ambientación steampunk, una protagonista cabezona… faltaba un romance, y ¿qué mejor para una historia romántica que un highlander? En este caso, un hombre lobo escocés.

Con estos ingrediente Carriger consigue una entretenida historia que se mueve sin transición de la comedia a la aventura fantástica pasando por el romance, sin dejar de ser una sátira. Sin alma es la primera novela de una serie de cuatro y con ella la autora ha conseguido, además de ser Best Seller del New York Times, ser finalista del Premio Locus.

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Librinos: Llegan a España los Dwarsligger

AutorVíctor Miguel Gallardo el 30 de noviembre de 2010 en Noticias

Librinos

Algo más de un año ha tardado en llegar a España un nuevo formato de libro que en Holanda, el país que lo vio nacer, ha tenido un gran éxito. Estamos hablando de los Dwarsligger (vocablo en neerlandés que podría traducirse como “traviesa”), que vieron la luz en los Países Bajos en septiembre del año pasado y que ahora aparecen en España de la mano de Ediciones B, que se ha hecho con los derechos de comercialización del formato. El nombre que recibirán aquí dista bastante del original, al ser comercializados bajo la denominación de “Librinos”.

La patente de los “Librinos” se realizó en Holanda en 2006 por parte de la editorial Jongbloed BV. Esta empresa estaba especializada en la edición de biblias y libros de salmos, que como todos sabemos suelen utilizar un papel de gramaje muy bajo: en el caso de Jongbloed suelen usar papel de 24 gramos por metro cuadrado, frente a gramajes más tradicionales dentro de la industria editorial como 90 gramos por metro cuadrado o 110 gramos por metro cuadrado. Ese papel extremadamente fino se denomina comúnmente, por extensión, “papel Biblia”. Pues bien, una de las tres características principales de los librinos es la utilización de este papel. Las otras dos serían el formato de impresión y lectura, apaisado, y el pequeño tamaño del “libro” resultante, de 80 x 120 mm. (en comparación con otros tamaños estándar como el A5 de 210 x 150 mm.). Las tres son características llamativas, aunque seguramente la que más llame la atención sea la lectura de forma apaisada; el bajo gramaje del papel junto con esta peculiaridad, hace que, según los defensores del librino, sea más fácil de leer y las páginas, al contrario de lo que es habitual, tiendan a abrirse en vez de a cerrarse. Su pequeño tamaño lo hace perfecto para lecturas en medios de transporte público, por cierto.

Lo que Jongbloed patentó es el formato en sí, seguramente porque tenían en mente ampliar su línea editorial, algo que han logrado a base de licenciar títulos de otras editoriales (en su mayor parte best-sellers, pero también libros técnicos o infantiles) para adaptarlos al formato Dwarsligger. Su catálogo todavía no es muy extenso, dada la relativa juventud de la iniciativa, pero ya se han vendido cerca de 400.000 ejemplares sumando el casi centenar de títulos que Jongbloed está comercializando. Ahora Ediciones B recoge el testigo y lanza oficialmente el librino en España, a precios muy competitivos (no pasan de los 10 euros), y en principio con sólo seis títulos, todos de recorrido comercial más que convincente: Africanus. El hijo del cónsul (de Santiago Posteguillo), El Psicoanalista (de John Katzenbach), Posdata: te quiero (de Cecelia Ahern), El Círculo Mágico (de Katherine Neville), Invierno en Madrid (de C. J. Sansom) y el sempiterno Entrevista con el vampiro (de Anne Rice).

Habrá que esperar a ver si el librino se hace un hueco en el mercado editorial español, se consolida y amplía su catálogo o, incluso, si da el salto hasta Hispanoamérica. Teniendo en cuenta que la nueva aventura de los librinos empezó el 24 de noviembre pasado, aún es pronto para vaticinar su éxito o su fracaso.

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Asfixia, de Chuck Palahniuk

AutorAlfredo Álamo el 29 de noviembre de 2010 en Reseñas

Asfixia

Chuck Palahniuk es uno de los pocos autores contemporáneos que poseen la maravillosa capacidad de sorprenderme con cada libro que sacan. Como David Foster Wallace era otro de los escasos autores con ese don, espero que al bueno de Chuck todavía le quede bastante jugo perverso en las venas como para seguir escribiendo de la manera en que lo hace.

Asfixia no es una novela para una lectura casual, así que aquellos que se acerquen a esta novela buscando pasar una tarde intrascendente, será mejor que se lo vayan pensando dos veces, sobre todo si tienen ciertos reparos morales frente al sexo, el lenguaje malsonante y la capacidad innata del ser humano para hacerse daño a uno mismo.

De entrada nos encontramos con uno de los protagonistas más egoístas y a la vez más entrañables que he leído: Víctor Mancini. Ejemplo constante de potencial malgastado, infancia destrozada, odio a sí mismo, ser humano contemporáneo y contradictorio. Eso y un montón de adictos al sexo capaces de crear leyendas urbanas con ratones, aspiradoras, botellas de dos litros y productos inflamables.

La historia de Mancini y su madre, su lucha por crecer, por abandonar su pasado y al mismo tiempo recuperar un tiempo de infancia que nunca tuvo está descrito de manera genial por Palahniuk a golpes secos, a frases cortadas y contundentes. Es uno de esos libros que engancha, y no precisamente por la garganta, y que no puedes dejar de leer hasta que lo terminas.

Lo cierto es que el planteamiento no es para quienes buscan resoluciones vibrantes. La historia de Asfixia se vuelve tan errática, contradictoria y vacía como lo está el propio Mancini, así que es posible que muchos se aburran en el final de sus idas y venidas, pues esperan una solución, una brillante conclusión que nunca llega.

En resumen, Asfixia es un libro que hará las delicias de los seguidores de Palahniuk, de muchos que busquen una literatura diferente y que defraudará a los que necesitan historias redondas, finales definidos o gustan de pelear siempre a la contra.

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Aprenda a asesinar en cómodas lecciones

AutorRaquel Vallés el 28 de noviembre de 2010 en Divulgación

PD James - Todo lo que sé sobre novela negra

Todo lo que sé sobre novela negra es el último libro de P.D. James quien, a sus noventa años y con más de cincuenta como escritora a sus espaldas, puede presumir de ser una de las grandes Damas de crimen, etiqueta tras la que siempre me he imaginado a una señora canosa haciendo galletas de jengibre mientras planea como matar al vecino. Tras más de veinte libros escritos ha decidido compartir con sus lectores algunas de sus técnicas, al tiempo que repasa la historia de la novela negra más clásica centrándose en las figuras claves de la Edad Dorada, Agatha Christie, Dorothy L. Sayers, Margery Allingham y Ngaio Marsh.

Aunque el libro comienza haciéndose una pregunta, de qué hablamos cuando hablamos de una historia de detectives, P.D. James identifica algunos elementos necesarios: un crimen, generalmente un asesinato, un círculo cerrado de sospechosos, todos ellos con sus motivos y los conocidos medios y oportunidad, un detective, profesional o no, y una conclusión resolutiva al final de libro que encaje lógicamente con los rompecabezas que el lector ha ido encontrando a lo largo del libro. Con este cóctel se han hecho la mayor parte de las novelas de género que se han escrito.

P.D. James también nos cuenta como se enfrentó en los años cincuenta con la posibilidad de escribir su primera novela y cómo la novela policíaca, la que leía por entretenimiento, le parecía la más adecuada para aprender como escritora. Creía que en estas historias el escritor tenía que resolver algunos aspectos técnicos importantes y necesarios para llegar a ser un buen novelista, y que debía crear una historia realista, con una trama verosímil y emocionante y unos personajes creíbles.

A la hora de crear esos personajes creíbles y siguiendo los elementos claves, había que definir al detective, a la víctima y a los sospechosos, aunque asegura que los personajes cuando toman todos sus matices es en el momento de la escritura. Es interesante lo que comenta sobre la creación del detective Adam Dalgliesh, su principal personaje. En primer lugar, no tuvo dudas en cuanto a que debía ser un hombre, ya que en ese momento no había mujeres detectives. Por otra parte, decidió que era más realista si se trataba de un detective profesional y no un amateur y que su carácter no debía de ser excéntrico si no un tipo bastante normal (aunque fuera poeta). Respecto a su vida personal no dudó en matar bien pronto a su mujer y a su hijo para evitar tener que contar cosas que no le interesaban; fíese usted de las damas del crimen.

Es, sin duda, un libro interesante para acercarse al mundo de la novela enigma y que puede complementar el clásico Suspense de Patricia Highsmith, dos autoras totalmente diferentes en sus planteamientos, en sus personajes y en su forma de enfrentarse a la hoja en blanco, pero las dos grandes perpetradoras de asesinatos y asesinos.

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La pasión persa

AutorVíctor Miguel Gallardo el 27 de noviembre de 2010 en Divulgación

Persépolis

De entre todos los dibujantes y guionistas de cómic aparecidos en la última década he de reconocer que siento una devoción especial por la iraní Marjane Satrapi. Por alguna extraña razón sus historias me conmueven hasta la médula, de esa forma extraña en que sólo lo hacen las obras maestras. El concepto de “obra maestra” es, definitivamente, subjetivo: yo no podré convencer jamás a un detractor de Satrapi de que sus historias lo son al igual que es inútil que haga lo propio conmigo un fanático de, por poner dos ejemplos sangrantes de distintos ámbitos, David Lynch o Cortázar.

Entrando en materia, la obra más conocida de Satrapi es, sin duda, Persépolis, una historia autobiográfica que la catapultó de la noche a la mañana a la popularidad en Francia, su patria chica. Criada en la Persia (perdón, Irán) prerrevolucionaria, y descendiente de una dinastía destronada, Satrapi creció en una opulencia relativa y en un ambiente laico nada favorable al rey. Su familia apoyó de forma franca la revolución que destronó al Sha y a la dinastía Pahlavi, pero se encontraron de bruces con la nueva realidad de su país: se pasó de un régimen obsoleto e injusto a una teocracia extremista. La Revolución iraní, con cimientos supuestamente firmes y asentados en múltiples focos progresistas, degeneró en el régimen islamista más radical (salvando las distancias con los “vecinos” talibanes) de toda la historia.

La revolución iraní conllevó unos cambios intolerables para una parte de la sociedad del país que tal vez se antoje minúscula, pero la familia de la autora se puede contar entre ellos, lo que condiciona el conjunto. Es lo normal en estos casos: los acomodados cubanos también fueron, en líneas generales, los más perjudicados tras al advenimiento castrista. No soy quién para juzgar uno u otro proceso, pero soy consciente de que existieron y de que, cómo no, cada cual ha de luchar por sus propios intereses. Sin ánimo de ser demagógico, el éxito de la obra de Satrapi ha de ser entendido dentro de su contexto: la amplia repercusión de Persépolis se puede comprender mejor dentro de una sociedad como la francesa, inmersa en una simbiosis forzosa con el mundo musulmán debido a la gran cantidad de inmigrantes magrebíes y subsaharianos, que si Satrapi hubiera permanecido más tiempo en Austria, el primer país al que emigró desde su Irán natal.

Pollo con ciruelas

No obstante, Persépolis, dejando a un lado el contexto que rodeó a la autora, es una magna obra, una de esas novelas gráficas que te golpea directamente en la cara, pero, lo siento, no por sus referencias a la política de su tiempo (no, esto no es Maus), sino por su valor puramente humano. Después de todo, gracias a que pertenecía a una “familia bien” pudo emigrar a Europa. Luego volvió a Irán, en donde fue una incomprendida ya que la gente de su edad ya había pasado a formar parte del sistema impuesto por los “revolucionarios”, pero igualmente pudo emigrar de nuevo (esta vez a su destino definitivo, Francia). Espero que Satrapi sea consciente de que es una persona con suerte.

Persépolis es una bonita historia que merece ser leída y disfrutada en todos los niveles (existe una fiel película de animación que es francamente recomendable). Yo no la calificaría como “recomendable”, sino más bien como “imprescindible”, sobre todo para los que no saben nada del régimen actual iraní. Con todo, no es la mejor obra de la autora: el cómic Pollo con ciruelas, algo posterior, es para muchos su obra cumbre. Para mí también: allí donde Persépolis sienta las bases para conocer el estilo de esta gran autora, Pollo con ciruelas (y, en menor medida, Bordados) la define claramente como una de las mejores historietistas de nuestra historia reciente.

Si Persépolis en vez de ser recomendable es imprescindible, Pollo con ciruelas deja de ser imprescindible para convertirse en Esencial. Así, con mayúsculas.

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Anécdotas de escritores (IX)

AutorGabriella Campbell el 26 de noviembre de 2010 en Divulgación

Moby Dickr

Algunos escritores no tienen mucha suerte a la hora de publicar sus obras, aunque éstas luego se conviertan en clásicos de la literatura. En el caso de Herman Melville y Moby Dick, fue un desastre tras otro. Primero, sus editores británicos cambiaron el título del libro sin su consentimiento (por razones de márketing decidieron llamarlo “La ballena”. Por otro lado, cuando Melville les envió el manuscrito, la última página acabó aplastada e ilegible, de tal forma que no llegó a imprimirse. Así, la obra se publicó sin su final, y el libro obtuvo numerosas críticas de especialistas que se mostraron descontentos con su final abrupto. Pasaron varios años antes de que los lectores británicos se enterasen de que Ishmael sobrevivía al ataque de la ballena blanca.

Tampoco tuvo mucha suerte en Estados Unidos. La nave donde se imprimía la obra se incendió dos años después de la publicación inicial, perdiéndose las planchas y miles de libros no vendidos. El editor se negó a crear planchas nuevas ni a compensar a Melville. En total, durante toda su vida, el autor sólo vendió 3800 copias de un libro que hoy en día ha vendido millones.

-Rudyard Kipling se mostró muy agradecido con la enfermera que había cuidado de su hijo primogénito. Le regaló un manuscrito, diciéndole que si algún día necesitaba dinero posiblemente podría obtener algo de dinero con su venta. Varios años más tarde, efectivamente, la enfermera lo vendió, y pudo vivir el resto de su vida de la venta. Kipling le había regalado el manuscrito original de El libro de la selva.

-A Edgar Allan Poe nunca le faltaron empleos, gracias a su gran talento como escritor y redactor, pero los perdía con gran facilidad debido a su alcoholismo. Siempre andaba escaso de fondos, y su aspecto dejaba mucho que desear, tanto que cuando presentó su poema El cuervo a la revista Graham’s Magazine, rechazaron el poema, pero les dio tanta lástima que iniciaron una colecta para darle algo de dinero. En total consiguieron 15 dólares. Cuando finalmente consiguió vender su poema, al New York Mirror, sólo le pagaron 10.

La penuria económica acompañó siempre a Poe. Con 17 años, recién matriculado en la Universidad de Virginia, perdió apostando todo el dinero destinado a mantenerlo durante el curso, y en poco tiempo debía más de 2500 dólares. Se pasó el semestre entero completamente borracho, pero aun así consiguió las notas más altas en sus exámenes.

-Durante la era dorada de Hollywood, los productores andaban locos por conseguir guiones para sus películas, recurriendo a autores populares sin molestarse realmente en averiguar algo sobre ellos. Así, un productor quiso contratar a Goethe (1749-1832) como guionista, y otro intentó entrevistarse con Robert Louis Stevenson (1850-1894). Otro intentó ponerse en contacto con William Makepeace Thackeray (1811-1863), halagando su obra Henry Esmond y ofreciéndose a comprarle los derechos para una adaptación cinematográfica. El editor a cargo de sus derechos en aquel momento, Bennett Cerf, le envió una rápida respuesta, asegurándole que el autor precisamente estaba en ese momento trabajando en un emocionante “thriller”, que se llamaría La feria de las vanidades. Estos casos no son propios sólo de aquella época; no hace tanto, tras la producción de la película basada en Sentido y sensibilidad, un agente preguntó si la señorita Austen estaría disponible para una entrevista. Con todo, teniendo en cuenta la reciente invasión de títulos estilo Orgullo y prejuicio y zombies, no podemos descartar la posibilidad de dicha entrevista.

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El Quijote en YouTube

AutorAlfredo Álamo el 25 de noviembre de 2010 en Noticias

El Quijote en YouTube

No os vamos a sorprender si os decimos que El Quijote es la obra más conocida de la literatura española y que es símbolo de toda la grandeza que encierra uno de los idiomas más hablados, vivos y fascinantes de todo el mundo.

Todos los años se realiza una lectura ininterrumpida del Quijote, de viva voz y presencial, acto al cual se acerca muchísima gente y que ya en años anteriores hizo uso de Internet para compartir la experiencia con varias sedes del Instituto Cervantes. Se ve que la idea de unir la tradición del Quijote con las últimas tecnologías de comunicación ha tenido éxito y este año se nos anuncia El Quijote 2.0.

La RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española se han puesto de acuerdo con YouTube para conseguir la lectura del Quijote más multitudinaria e internacional de la historia, una apuesta sincera por la tecnología y las redes sociales que acerca a unas instituciones centenarias al mundo social del siglo XXI.

Participar es muy sencillo y cualquiera puede hacerlo, siempre y cuando, como requisito previo, se disponga de un ordenador, una conexión a internet y una webcam -o cámara de cualquier tipo-. Vamos a explicaros cómo hacerlo para que podáis formar parte de esta gran ocasión.

Lo primero es entrar en la página web de El Quijote en YouTube, la cual podéis encontrar aquí. Luego tenéis que introducir vuestro usuario de YouTube o bien registraros, no cuesta más que un minuto. Automáticamente pasaréis al segundo paso, en el que se os mostrará el texto de El Quijote que se os ha asignado. A partir de ese momento tendréis seis horas para subir el vídeo de vuestra lectura a YouTube.

Antes de grabaros, con una webcam es lo más sencillo, pero serviría con una cámara normal, siempre que luego podáis pasar el archivo al ordenador, es aconsejable practicar un poco: leer en voz alta un par de veces el texto, imprimirlo para leerlo con mayor comodidad o no ponerte nervioso son algunas de las recomendaciones que podéis encontrar en la ayuda de la web.

Una vez os hayáis grabado lo único que tenéis que hacer es subir el vídeo a YouTube. Desde el mismo sitio de El Quijote tenéis un enlace que os llevará a la pantalla de subida de vídeo -o de grabación directa con una Webcam, si es que tenéis-, donde os detallan los puntos más técnicos, algo que, para una grabación tan corta y sencilla, no debería daros problema alguno.

Nosotros ya tenemos nuestro fragmento preparado, ¿a qué estáis esperando para haceros con el vuestro? Dad la bienvenida al Quijote a nuestro siglo XXI.

Más información: El Quijote en YouTube [sitio oficial]

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Premio Cervantes 2010 para Ana María Matute

AutorAlfredo Álamo el 24 de noviembre de 2010 en Noticias

Ana María Matute - Cervantes 2010

Ana María Matute es la nueva ganadora del Premio Cervantes 2010, preciado galardón de las letras españolas que ya poseen autores como Juan Marsé, Antonio Gamoneda, José Emilio Pachecho o Sergio Pitol. Desde 1992, cuando fue para Dulce María Loynaz, que una mujer no conseguía este reconocimiento.

Ya en los últimos años su nombre se daba por uno de los favoritos y este año es sin duda el que más se ha visto escrito por los mentideros de Internet. Y es que Ana María Matute se merecía, en mi opinión, este premio hacía ya algunos años: pocos autores pueden arrogarse una mayor implicación en el mundo de las letras como esta escritora barcelonesa que ya cuenta con casi todo el resto de premios habidos y por haber, como el Nadal, el Planeta, el Nacional de la Crítica, el Quijote o el Nacional de las Letras Españolas.

Tanto con sus libros para adultos como con sus relatos infantiles y juveniles, Ana María Matute ha conseguido ser una referencia necesaria en la literatura contemporánea española. Puede que parezca un cliché, pero Olvidado Rey Gudú me parece una obra necesaria para cualquiera que piense siquiera en aprender a escribir, no sólo literatura juvenil o fantástica, sino simple literatura.

Este año Destino acaba de editar La puerta de la luna, una antología de cuentos completos que se presenta con estas sugerentes palabras:

Pocas cosas existen tan cargadas de magia como las palabras de un cuento. Ese cuento breve, lleno de sugerencias, dueño de un extraño poder que arrebata y pone alas hacia mundos donde no existen ni el suelo ni el cielo. Los cuentos representan uno de los aspectos más inolvidables e intensos de la primera infancia. Todos los niños del mundo han escuchado cuentos. Ese cuento que no debe escribirse y lleva de voz en voz paisajes y figuras, movidos más por la imaginación del oyente que por la palabra del narrador.

Hace poco, en una entrevista, Matute comentaba que «Un premio no hace a un escritor, hace lectores». Es cierto que la proyección que un Cervantes, como un Nobel, da a la obra de un autor es tan grande que muchos lectores indecisos acabarán enfrentados a sus palabras. En su caso, por fortuna, no saldrán defraudados.

Patti Smith gana el National Book Award

AutorGabriella Campbell el 23 de noviembre de 2010 en Noticias

Éramos unos niños

El National Book Award es seguramente el segundo premio literario más importante en Estados Unidos después del prestigioso premio Pulitzer. Se entrega anualmente desde el año 1950, y los ganadores reciben una estatuilla de bronce y 10000 dólares, aunque la recompensa económica siempre acaba siendo mayor, ya que la recepción del premio suele resultar en infladas ventas para el libro galardonado. Si bien los ganadores suelen ser escritores poco conocidos o comercialmente casi ignorados, sí que ha habido algunos autores cuyos nombres nos suenan sobradamente: entre ellos está Philip Roth (por El teatro de Sabbath en 1995) o Ralph Ellison (por El hombre invisible, en 1953).

Este año la categoría de “no ficción” ha tenido una ganadora totalmente inesperada: la rockera veterana Patti Smith, con su obra Éramos unos niños, libro de carácter autobiográfico que se centra en la amistad que compartía con el fotógrafo Robert Mapplethorpe, desde que se conocieron, en el mes de julio de 1967, hasta que Robert falleció, en 1989. Aunque la obra se centra en su relación con el fotógrafo, también se narran encuentros con grandes personalidades de la época: desde Andy Warhol al poeta Allan Ginsberg. Aunque Patti sea conocida sobre todo por su carrera musical, la literatura ha tenido siempre una gran influencia en todo su trabajo, y sus letras son consideradas por muchos como verdadera poesía, como es el caso de otros grandes de la música como Bob Dylan o Tom Waits.

Al aceptar el premio, Smith recordó sus años de ambición literaria, particularmente el tiempo que pasó trabajando en la librería Scribner’s de la Quinta Avenida de Nueva York. Ella soñaba con tener un libro propio, uno que hubiera escrito ella, que pudiera poner en las estanterías de esa librería. Dijo que cuando abría las cajas que contenían las copias del libro ganador del National Book Award, se preguntaba cómo sería ganarlo. Ahora, con 63 años y con su primer libro, por fin sabe lo que se siente.

Smith no fue la única gran sorpresa de la noche. La escritora Jaimy Gordon obtuvo el premio en la categoría de ficción por su obra Lord of Misrule, una novela sobre el mundo del caballo centrada en la figura del dueño de un establo que se acerca a la bancarrota. La propia Gordon fue la más sorprendida, lleva publicando libros a través de pequeñas editoriales casi desconocidas desde hace años, y reconoció no haber preparado discurso de aceptación por la sencilla razón de que, aunque sabía que estaba nominada, no pensó que ganaría. Los demás premios fueron para Terrance Hayes, en la categoría de poesía, por Lighthead; para Kathryn Erskine, en la categoría de literatura infantil y juvenil por Mockingbird, protagonizado por una niña de once años con síndrome de Asperger que intenta superar la muerte de su hermano; y el escritor Tom Wolfe se llevó una medalla honorífica por su contribución al mundo de la literatura estadounidense.

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Libros en tu navegador

AutorAlfredo Álamo el 22 de noviembre de 2010 en Divulgación

HTML 5 - Libro

Muchas veces hablamos de los ebooks, de los lectores electrónicos o de un montón de gadgets dedicados a la lectura, olvidándonos de que la mayoría de nosotros nos pasamos el día leyendo delante de un monitor bien brillante. Si bien el grado de concentración no es el mismo, los ojos no están muy cerca de la fuente de luz y la dispersión de la mirada es muy alto, lo cierto es que pasamos horas y horas trabajando de esa manera.

Mientras esperamos a que se desarrollen monitores más amigables a la hora de enfrentarnos a la lectura, no está de más comentar ciertas herramientas dedicadas a la lectura que podemos encontrar en la web. Sin duda, los servicios más conocidos basados en Flash, como Issuu, han logrado darle un nuevo empujón a los fanzines, e incluso a algunas revistas. El problema es que muy pocas publicaciones han pensado en adaptar el tamaño de sus páginas al de nuestros monitores. No sé vosotros, pero si yo tengo que navegar por una revista dándole al zoom, la verdad es que me canso enseguida, y teniendo en cuenta que en Internet un segundo de distracción es un enlace de distancia, pues la verdad es que deberían replanteárselo.

¿Cómo debería de ser la experiencia de lectura a través del navegador? Es una buena pregunta. No todos los libros, o informes, o cuentos, son textos demasiado largos como para tener la necesidad de imprimirlos o llevarlos a un lector externo. Al menos si nos lo ofrecen de una manera en la que la lectura se haga llevadera.

Pues bien, en su línea de promoción del HTML5, los chicos de Google Chrome en colaboración con el equipo de diseño Fin, han desarrollado una sencilla propuesta para presentar 20 cosas que he aprendido sobre los navegadores y la web, una pequeña guía ilustrada por Christoph Niemann y que pretende ser un ejemplo de lo que nos vendrá encima dentro de poco.

La interfaz del libro está adaptada a lo que es una pantalla de monitor y, aunque mantiene todavía una cierta querencia por el aspecto y función tradicional del libro, presenta unas características que sorprenden por su sencillez. La división en columnas, la atenuación del fondo, la posibilidad de impresión total o parcial, la descarga de los datos para leer sin conexión o la implementación social de manera discreta, adaptada para cada capítulo.

HTML 5 - Libro

La verdad es que si yo fuera Google Editions y tuviera que plantear un tipo de acceso web para navegadores, tendría muy en cuenta este tipo de diseño, ya que es de lo mejorcito que he visto a la hora de ofrecer lectura y combinarla con las posibilidades del medio en el que se está trabajando.