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Alfredo Álamo (Página 194)

El hombre inquieto, de Henning Mankell

AutorAlfredo Álamo el 25 de enero de 2010 en Reseñas

El hombre inquieto

Mankell cierra de manera definitiva su serie de novelas protagonizadas por el inspector Kurt Wallander con El hombre inquieto, una historia en la que el aspecto personal de Wallander se vuelve más importante que nunca y con una trama más cercana a la novela de espías que a la narrativa policial.

En esta historia final, Wallander investiga la desaparición de su consuegro, Hakan von Enke, antiguo comandante de submarinos en la armada sueca, enfrentándose a una trama cuyas raíces se hunden hasta los años ochenta y la parte más dura de la guerra fría.

El hombre inquieto se situó a finales de 2009 como uno de los libros más vendidos en España, Mankell siempre ha sido muy bien recibido en el mercado en español y había mucha gente esperando la novela que iba a suponer el adiós de uno de los personajes que más ha marcado la evolución del género en Europa durante los últimos años.

¿Qué nos ofrece Mankell? Por un lado tenemos la trama, la intriga, una confabulación de espionaje y política sueca que me ha dejado bastante frío, la verdad. Los años ochenta en Suecia con la socialdemocracia y Olof Palmë son, para la gente de mi generación, quizá demasiado lejanos como para seguir la trama. La política sueca y sus ramificaciones, tratadas de manera muy realista y poco sensacionalista -al contrario del ruidoso Larsson-, apenas han logrado captar mi atención. Teniendo en cuenta que son la base de la historia, la novela de espías que es El hombre inquieto roza el aprobado, y sólo gana interés en los últimos capítulos, donde Mankell se saca de la manga unos convenientes personajes para ayudar un poco a Wallander, en los que se avanza con algo más de soltura.

La trascendencia política no le sienta bien a Wallander, como en Los perros de Riga, El hombre inquieto se pierde en piruetas poco interesantes de laberintos políticos y contraespionaje, dejando la trama en un lugar muy secundario frente a lo personal, más que otras veces y perdiendo ese notable equilibrio que hacía grande al personaje.

Hay pocos personajes más maltratados por su autor que Wallander por Mankell, la verdad. Desde el principio de sus andaduras hemos visto cómo la angustia vital del inspector sueco se volvía más y más grande, bien por su relación con las mujeres -tormentosa en el mejor de los casos-, con su hija -con numerosos altibajos-, el alcohol -siempre presente-, su padre -cuya muerte es incapaz de superar-, o la propia naturaleza de su trabajo, que siempre piensa en abandonar.

Este último libro no es diferente. Wallander se enfrenta definitivamente a su vida y no sale bien parado en absoluto. Con la amenaza de la diabetes, las pérdidas de memoria, el cansancio que arrastra tras la visita de su amada Baiba… Si bien Mankell da el final que se espera tras leer todas sus novelas, no deja de ser una puñalada. Wallander desaparece de la más cruel de las maneras posibles, por muy realista que pueda ser, dejando el autor un sabor a cenizas y una sensación amarga con sus últimas líneas. Un adiós sin agradecer los servicios prestados a uno de los personajes más humanos de los últimos veinte años.

En cuanto a la traducción de Carmen Montes, buena, como en anteriores libros de Mankell, aunque en esta ocasión me ha parecido que la corrección de estilo no ha sido tan fina como en otras ocasiones, sorprendente en un libro de Tusquets.

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El libro electrónico y la limosna del escritor

AutorAlfredo Álamo el 21 de enero de 2010 en Opinión

Escritor roto

Durante las últimas semanas, y con la fiebre subida de las novedades sobre lectores de libros electrónicos -en la última feria electrónica CES hubo un buen montón de novedades sobre e-readers, la figura de la copia privada y la posición del mercado, todavía inicierta, dejan al escritor con cierto miedo al medio plazo.

Digo medio plazo porque, por mucho que se empeñen en ciertos medios, mañana por la tarde no se va a imponer el ebook haciendo desaparecer por arte de magia al libro físico de toda la vida. Es más, la inevitable comparación con el mundo de la música ha llevado los comentarios a niveles un tanto kafkianos.

Lo que despierta ahora cierta inquietud en el escritor de calle, es ese medio plazo que se nos presenta a la vuelta de la esquina. Está claro que a lo largo que la tecnología mejore y se abarate los papeles del libro electrónico y el físico se irán definiendo mucho mejor, pero ahora, que es cuando se tienen que sentar las bases del mercado, la disparidad de opiniones está siendo preocupante.

Las nuevas tecnologías obligan al cambio, es imposible que llegue el ebook y todo siga funcionando de la misma forma. Ahora, hay ciertos aspectos que se vienen comentando alrededor de la creación literaria que van calando hasta convertirse en vox populi.

Una de las ideas que más cuaja es la de que el escritor, al poder acceder a herramientas de difusión prácticamente gratuitas, será capaz de saltarse a la editorial y vender directamente al gran público. Esto presenta varios problemas, que irían desde la maquetación de los textos, la corrección y la publicidad -dejando a un lado el trabajo en las redes sociales-, un gasto monetario que difícilmente es asumible por un autor que no tenga aseguradas unas ventas considerables. ¿Nacerá la figura del escritor social? ¿Habrá darwinismo cultural 2.0? Quién sabe, no sería la primera vez que todo el negocio y el oficio tienen que cambiar de golpe.

Sin embargo, la postura que he escuchado más en los últimos días, y que me preocupa más que todo lo anterior, es la de la del lector frente al escritor. Se suele plantear una pregunta, ¿por qué escribe el escritor? La respuesta, en la mayoría de los casos, es porque se lleva dentro. Es una necesidad, una pulsión, algo que nos lleva por caminos amargos y solitarios durante meses. Es evidente que la necesidad de escribir no nace por dinero, pero, esto es algo que debería quedar claro, si se recibe una compensación económica por las horas invertidas quizá se pueda buscar la forma de tener más tiempo para escribir, mejorar y revisar los textos. Esto hay que dejarlo claro, que ya son varios los que me han comentado que con el reconocimiento los escritores ya tienen bastante, que es una actividad complementaria a otros trabajos y que por lo tanto casi nadie vive de la escritura. Cierto es que la dedicación a tiempo completo está reservada a los superventas, pero el hecho de recibir algo de dinero por derechos y buscarse la vida por otro lado puede hacer que un escritor dedique su tiempo a trabajar en la literatura y no a duplicarse en la oficina, el andamio o la fábrica.

Con estos detalles quiero decir que, si cambia el modelo, el autor necesitará todavía de un punto intermedio de promoción o filtro antes de lanzarse al mercado. ¿Cuál? Está por definir, y todo dependerá de la voluntad del lector de pagar algo por lo que lee, sea propina o tal vez limosna para poder leer el siguiente libro de su autor favorito.

Poe se queda sin rosas

AutorAlfredo Álamo el 21 de enero de 2010 en Noticias

Poe Rosas

Una de las más bonitas -al menos a para mi gusto- y misteriosas tradiciones de la literatura universal se venía dando en San Francisco desde el año 1949.

En cada aniversario del nacimiento de Edgar Allan Poe un desconocido dejaba tres rosas y media botella de coñac sobre la tumba del autor americano. Este sentido homenaje se había celebrado sin falta por cincuenta años, pero justo en este aniversario, el 201, nadie se acercó a dejar algo de licor junto a la fría lápida del cementerio donde descansa Poe. Se supone que cada una de las rosas es por los cuerpos enterrados allí (Poe, su suegra y su esposa Virginia) aunque poco se sabe del significado de esa botella medio vacía, a no ser del evidente significado de compartir un último trago.

Más de treinta incondicionales se habían reunido en el cementerio a la espera del homenaje, pero sus esperanzas de contemplar ese acto tan íntimo fueron desvaneciéndose a medida que pasaba la noche. Algunos de los presentes acudían a la cita desde 1977 y nunca antes había pasado algo similar: sobre las 5:30 siempre se producía la simbólica entrega. De todas formas, la gente allí reunida decidió quedarse y leer poemas y relatos de Poe durante toda la noche, pese al ambiente general de tristeza y desilusión.

Nadie sabe qué ha podido pasar, si el misterioso homenajeador ha caído enfermo, o algo peor, o es que al pasar el bicentenario ha decidido dejar de llevarle coñac y rosas al autor de obras como El barril de amontillado o El gato negro.

Finalmente, Cinthya Pelayo, que había viajado desde Chicago para la ocasión, acabó poniendo, de manera tardía, las tres rosas y la botella en la tumba, cumpliendo así la tradición y manteniendo tranquilo en su tumba al sombrío fantasma de Edgar Allan Poe.

Si queréis saber más sobre la tumba de Poe y la increíble historia de sus entierros, desentierros y traslados, ya publicamos un completo artículo aprovechando el aniversario del genial escritor de terror y misterio que se celebró en prácticamente todo el mundo durante el año pasado.

Vía: The Guardian

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Mi amigo Stieg Larsson (pues menos mal)

AutorAlfredo Álamo el 20 de enero de 2010 en Noticias

Kurdo Baski

Kurdo Baski, amigo del escritor sueco autor de la trilogía Millenium, que incluso llega a aparecer como personaje en sus novelas, acaba de hacer caja con la presentación de su libro Mi amigo Stieg Larsson.

Al parecer Baski hace honor a la frase “Con amigos como estos, para que quiero enemigos“, ya que le pega a Larsson un repaso en toda regla que ha hecho saltar ya tanto a la viuda, Eva Gabrielsson, como a un buen número de críticos literarios entre los que el libro no ha triunfado, precisamente.

Baski alude a algo que ya había contado con anterioridad, que Larsson no intervino al presenciar una violación y que ese hecho le llevó a crear el superpoderoso personaje de Lisbeth Salander.

Lo que en realidad ha levantado más ampollas son ciertas revelaciones sobre la figura de Larsson que no se habían hecho públicas, como que falsificó entrevistas o escribió textos muy partidistas de manera consciente. Por lo visto hay más pullas lanzadas a su amigo Larsson, pero para tener acceso a ellas tendremos que esperar a que Destino publique el libro en el mes de Abril.

Baski parece haberse adelantado a Gabrielsson, que también está preparando un libro sobre el fallecido escritor sueco, y aprovechado así la larssonmanía existente en Europa y que puede desatarse en EEUU si, como se rumorea, se vuelven a adaptar allí las novelas.

Además, por si fuera poco en este culebrón en el que se ha convertido el legado de Larsson, su viuda confirmó que tiene 200 páginas del cuarto libro y que, además, sabe cómo tiene que acabar. Al parecer se ofreció a terminarlo a cambio de los derechos de las obras, a lo que el resto de la familia Larsson se negó, un conflicto que parece imposible de resolver, aunque dentro de unos años, con el fenómeno mediático ya consumido, nunca se sabe qué puede pasar, o a quién pueden contratar para “terminar” la cuarta novela.

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Nueve millones de ejemplares

AutorAlfredo Álamo el 19 de enero de 2010 en Opinión

Nueve millones

Esa es la cifra con la que el Washington Post abre un artículo en el que analiza los datos obtenidos por una consultora estadounidense, Attributor, en un estudio sobre obras con derechos descargadas fuera de las tiendas on-line, o como las llama también El Mundo, copias piratas.

El estudio se limita al mundo americano, mucho menos aficionado a la descarga P2P que el hispano, pero con un mercado del ebook muchísimo más desarrollado que el nuestro. A primera vista podríamos decir que 9 millones de ejemplares es una cifra bastante alta… pero teniendo en cuenta que esos millones se limitan a 913 títulos, apenas una esquina de cualquier librería de tamaño mediano, la verdad es que uno se pregunta si tan limitados son los gustos americanos o es que el análisis de Attribute está demasiado limitado a lo que consideran “títulos importantes”

En el estudio han dividido los libros por categorías –autoayuda, salud-, y el resultado no ha dado como top a Dan Brown o Coelho, no, los títulos más descarados son aquellos dedicados a temas de empresa, como Freakonomics. 13.000 descargas por título en ese apartado y sólo 6.000 si nos vamos a la ficción.

Siguiendo la habitual teoría de “un libro descargado es un libro no vendido“, cifran las perdidas por esta práctica en 3.000 millones de dólares. La verdad es que me gustaría ver cómo han hecho ese estudio, y si han incluido algún otro tipo de impacto económico en cada libro, porque a 10 dólares de e-book en amazon, 9 millones de ejemplares a mi me da un resultado de 90 millones y no de 3.000.

Enseguida se ha apuntado al carro la Asociación de Editores Americana y habla ya de epidemia y, supongo, ya estará montando una campaña en relación a estos datos, de entrada bastante sesgados.

¿913 títulos? ¿En serio? Eso no da en España ni para las novedades de medio mes. Si ese es el nivel al que la “piratería” está afectando a la industria americana, desde luego que no deberían preocuparse demasiado en cuanto a la ficción. Los autores de libro de empresa, los más afectados, deberían empezar a pensar en modelos económicos alternativos, pero no por sus pérdidas, sino para hacerle un favor a sus propias editoriales y a las consultoras como Attribute.

Mientras tanto, no estaría de más que alguna empresa española echara un vistazo a los títulos disponibles en la red en castellano. Una cifra divertida sería ¿cuántos libros que no han salido en E-Book circulan en formato digital por la red? Por lo que se puede apreciar a primera vista, como no se den prisa las editoriales pronto pondrán a la venta libros que llevarán años dando vueltas, digitalizados por aficionados, y que acostumbran al lector no sólo a la gratuidad del producto sino a algo mucho más peligroso: la maquetación chapuza.

Avatar: Cameron, Anderson y los Strugatski

AutorAlfredo Álamo el 18 de enero de 2010 en Divulgación

Avatar

De todas las polémicas que están acompañando al brutal éxito de la película de James Cameron me llama la atención las voces que se han alzado desde Rusia clamando por un plagio destacado del universo de los hermanos Boris y Arkadi Strugatski.

Poco conocidos en España, si nos alejamos de los círculos dedicados a la ciencia ficción, el mayor éxito de los hermanos escritores fue Es difícil ser Dios, cuya adaptación cinematográfica, El poder de un dios, logró darle cierto empujón a su carrera en toda Europa.

Para que nos situemos, los hermanos Boris y Arkadi han publicado más de 25 novelas y dado a luz, a lo largo de veinte años de escritura, a un universo propio y detallado que, como no podía ser de otra forma, ha tratado decenas de ideas y tópicos dentro de la ciencia ficción.

Por lo visto el problema que han visto los rusos es en el nombre del planeta elegido por Cameron, Pandora (aunque por ahora nadie de Grecia ha reclamado el nombre), que en las novelas rusas también es un planeta lleno de vegetación y criaturas asombrosas. Lo cierto es que la comparación para ahí, ya que ese planeta es usado en el Universo Noon para cazar y poco más. Hay, sin embargo, otro planeta en el que podría verse una similitud, Tagora, habitado por unos seres lagarto y en el que habita, o espía, un ser humano.

También se habla de que una de las razas de Pandora, creo recordar que son una especie de perros, son llamadas Nave y los aliens de Cameron son los Navi. Bueno, ¿coincidencia? A saber.

Y es que las ideas de Cameron en Avatar no son nada nuevas, ni tienen por qué serlo, ya que su guión, además de sus evidentes similitudes con cierta historia acerca de unos colonos americanos y una princesa india, está pensado para dar rienda suelta a más de dos horas de puro espectáculo y entretenimiento palomitero. Si se disecciona la película se parecería más a Es difícil ser Dios, en la que un ser humano se mezcla con una civilización diferente, que en cualquiera de las novelas del Universo Noon.

Nueva dimensión

Además, si hay que buscar una probable influencia literaria en Avatar, sería Llamadme Joe, un relato de Poul Anderson, uno de los clásicos entre los clásicos de la ciencia ficción americana, escrito en 1957 y cuyo argumento trata de la exploración de Júpiter utilizando formas de vida artificiales controladas de manera telepática. Joe, el protagonista, usa también una silla de ruedas, como el militar de Avatar. No hay mucho más en común, ¿mucha pelea en un entorno exótico, tal vez? De cualquier forma, si hubiera que señalar a alguien como gran influencia sobre Cameron, yo creo que Anderson es más plausible que los hermanos Strugatski.

El cuento en cuestión está más que descatalogado, salió publicado en castellano en el número 108 de la mítica revista Nueva Dimensión allá por 1979, aunque si se tiene mucha curiosidad parece ser que circulan varias copias en Internet, disponibles ahora supongo que por ese parecido con Avatar del que hemos hablado.

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Cómo entrenar a tu dragón, la película

AutorAlfredo Álamo el 15 de enero de 2010 en Noticias

Como entrenar a tu dragón

Cressida Cowell es una escritora e ilustradora conocida por sus libros basados en la historia de un joven vikingo y un dragón del que se hace amigo y al que enseña numerosos trucos. Las historias sobre “Cómo entrenar a tu dragón” -que incluyen la variante de “Cómo entrenar a tu vikingo“, escrito desde el punto de vista del dragón- han logrado un gran éxito entre los más jóvenes y, como viene siendo habitual desde la Recicladora de Ideas que se ha vuelto Hollywood, ya tenemos al alcance la versión adaptada, y animada, de las historias escritas por Cowell.

El equipo encargado del guión es un experimentado grupo en su mayoría forjado en la antigua factoría Disney y la productora es la de Steven Spielberg, Dreamworks, una de las pocas capaces de hacerle sombra a Pixar con sus producciones -aunque sea más por sus historias y saber hacer que por su técnica-, como por ejemplo la serie de Schreck, por todos conocida.

La película nos vendrá, también como es habitual de un tiempo a esta parte, preparada para verse en 3D y también en IMAX, allá donde utilicen ese tipo de cines para algo diferente a poner documentales de peces. En cuanto a la historia, prometen divertidas aventuras por parte de Hipo Horrendo Abadejo III y su dragón no-demasiado-grande. De entrada, por lo que podemos ver en el avance, el dragón resulta un bicho de lo más mono y la animación en general está muy conseguida.

El estreno mundial será el 26 de marzo de 2010, así que tenemos tiempo, si queremos, de ponernos al día en el mundo vikingo creado por Cowell y aprender un poco de Dragonés, el idioma de los dragones, con otro de sus libros. Por ahora os dejo con el tráiler de la película. ¡A disfrutar!

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Snow Crash, de Neal Stephenson

AutorAlfredo Álamo el 14 de enero de 2010 en Reseñas

Snow Crash

Neal Stephenson es un personaje cuando menos peculiar: capaz de escribir largas sagas de aventuras con complejos argumentos barrocos, como ya hemos hablado en El sistema del mundo y sus partes, como de saltar a la ciencia ficción más original y rompedora.

Mientras esperamos hincarle el ojo a Anatema, su última publicación en castellano, vamos a hablar de una de sus obras más conocidas y que Gigamesh nos devuelve en una nueva edición más cuidada y revisada.

Ante todo hay que decir que Snow Crash es una obra escrita en 1992, y casi todos los conceptos que en su día podían considerarse novedosos en esta novela han sido machacados y repetidos hasta la saciedad en libros, películas y series de televisión. Es una pena entonces que un lector actual no disfrute, como entonces, de la frescura de ideas que en un principio nos enseñó Stephenson.

Snow Crash podría considerarse una obra ligera dentro del trabajo de Stephenson. Lo cierto es que es endiabladamente divertida y con una historia que, aunque en apariencia sea sencilla, se complica lo suficiente para que ningún productor cinematográfico se haya atrevido con ella ya que, por otro lado, requeriría de una cantidad impresionante de dinero para recrear el universo del libro.

Pero hablemos del libro: En el futuro del infocalipsis los americanos sólo saben hacer tres cosas bien, música, películas de acción y entregar pizza a toda velocidad. En el universo real, compuesto de microciudades y clanes, Hiro Protagonist es un repartidor de pizza, trabajo nada sencillo en ese mundo futurista, y a la vez uno de los mayores guerreros del Metaverso, un ciberespacio mucho más parecido al que podemos intuir hoy en día que el que salió de la imaginación de William Gibson.

La aventura se mueve a dos niveles, el real y el virtual, en una frenética búsqueda del origen de snow crash, una droga capaz de reventarle el cerebro al mejor de los hackers. La criptología y la nanotecnología, dos constantes en la obra de Stephenson, son también una constante en la trama. Stephenson aprovecha para mostrarnos su visión de ese futuro en lo social, desde las ciudades encerradas en sí mismas a grupos de élite social, pasando por lugares y situaciones de una acción incontestable.

Snowcrash es, después de todo, una divertida novela en la que la aventura y el sentido de la maravilla son elementos plenamente soportados por unas bases de ficción especulativa que, tras veinte años, siguen aguantando sin fisura alguna. Ciencia ficción para pasar un rato de lo más entretenido. Háganme caso y atiendan a razones, me lo agradecerán.

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Serial Chicken, novela Twitter de BCN Negra

AutorAlfredo Álamo el 14 de enero de 2010 en Noticias

Serial Chicken

Ya os hemos hablado en otras ocasiones de Twitter como herramienta creativa dentro del mundo de la literatura, tanto con minicuentos como en su faceta de creación colectiva, propiciada gracias a escritores usuarios del servicio 2.0 como Neil Gaiman e instituciones como la BBC.

En esta ocasión nos llega Serial Chicken, una iniciativa de Barcelona Negra, de la que hablaremos más adelante y que se celebra del 1 al 6 de febrero, y que pretende convertirse en la primera novela twitter de España. La verdad es que no sé a ciencia cierta si es la primera, en castellano, por lo que yo sé, no lo sería ya que hay un par de iniciativas en México, Venezuela y Bolivia, pero desde luego que se pone a la vanguardia de experimentos literarios Twitter mediante. La novela en cuestión, evidentemente negra y criminal, empezará con un par de muertes y un sospechoso muy peculiar: una gallina.

A base de 140 caracteres por mensaje, actualizando cinco capítulos al día, irán construyendo la trama, al mismo tiempo que utilizarán también otros populares servicios de la red como Facebook, Google Maps y Flickr para ir ampliando el universo Serial Chicken antes de las jornadas negrocriminales de Barcelona. En cierto modo recuerda la promoción de la última novela de Stephen King en Londres que también hizo uso de las mismas tecnologías. De todas formas, y desde el punto de vista artístico, el que esté creado por una agencia de publicidad ¿no le restaría algo de validez? ¿autenticidad? Lo cierto es que hay que tomárselo como lo que es, una divertida propuesta que muestra el potencial de las nuevas redes sociales.

¿Será la gallina una asesina serial? ¿O tal vez el culpable sea un pollo loco? Toda la intriga y el misterio en el Twitter en castellano de BCN Negra o también en su versión catalana.

Editando: Para los que podían dudar de la calidad de Serial Chicken, nos acabamos de enterar que la narración está a cargo de Jordi Cervera, periodista y escritor ganador del Premio Edebé en el año 2009. Mejor todavía, ¿verdad?

Vía: ABC

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Dune, de nuevo al cine

AutorAlfredo Álamo el 13 de enero de 2010 en Noticias

Dune

En 1984 a alguien se le ocurrió que David Lynch sería el tipo ideal para adaptar la obra de Frank Herbert, Dune, todo un superventas de la ciencia ficción -aunque si es realmente ciencia ficción o una novela de fantasía es uno de los debates recurrentes entre los aficionados al género-, que ya había sufrido un intento de adaptación por parte de Alejandro Jodorowsky que trató durante cinco años de implicar a Orson Wells, Dalí, Chris Foss a Pink Floyd y hasta a H.R. Giger -que realizó unos diseños alucinantes-, para no conseguir al final su objetivo.

Así que Lynch realizó su película ajustando bastante el metraje y… contando la historia muy a su manera, de tal forma que para muchos seguidores de Dune, el libro, la película es bastante mala y, para que no se diga, también se produjo el fenómeno inverso, con muchos fans de la película a los que la novela -y sus incontables continuaciones- les aburre sobremanera.

Bien, todo esto viene porque treinta años después, y en medio de la ola de creatividad en el cine (ejem), Paramount está preparando el remake de la película que se haya en estos momentos en los primeros pasos de su producción. De entrada ya han cambiado el director, de Peter Berg a Pierre Morel. El guión sobre el que se está trabajando es de Josh Zetumer, que hizo de una novelita corta de Fleming la película Quantum of Solace, y ahora le toca lo contrario, de una novelaza gigante reducir la historia a una película.

Pierre Morel es francés y está ligado a la factoría inagotable de Luc Besson, primero ayudando en películas como Transporter, Amor y otros desastres o War, y luego como director en Taken, una violentísima cinta protagonizada por Liam Neeson, o Distrito 13, con un montón de yamakasis haciendo piruetas por las calles de París.

Sin duda una elección interesante, a la vez que arriesgada. Uno de los problemas de Dune es la lentitud -otros lo llaman “complejidad“- de sus tramas. Desde luego, Lynch no se propuso en absoluto darle más ritmo, pero la contratación de Morel indica lo contrario, ya que pertenece a esa nueva escuela francesa capaz de ponerte los pelos de punta a base de puro movimiento de cámara.

Ahora, por favor, que no se pasen al 3D como locos, no creo que Dune sea la mejor historia del mundo para sufrir las gafotas bicolores durante mucho rato sin que haga falta en realidad. Aunque si al final la cosa va de saltar por encima de los gusanos de Arrakis dando volteretas, igual hasta se agradece.

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