Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

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¿Hacia dónde va el precio del libro electrónico?

AutorAlfredo Álamo el 4 de febrero de 2010 en Opinión

Kindle DX

El gran debate en Estados Unidos está servido tras el acuerdo de Apple con varias de las grandes editoriales americanas y la polémica con Amazon. Aquí, estando como estamos viéndolas venir y con casi todo el mercado por articular, se sigue con interés el desenlace por parte, sobre todo, de las editoriales.

Pongámonos en antecedentes. Amazon, dispuesto a convertir a su Kindle en el e-reader más usado del mundo, llega a un acuerdo con las editoriales para vender las novedades a 9.99$, siendo en algunos casos capaz de pagar a la editorial un suplemento para que no pusieran problemas a la hora de discutir el precio. Amazon lograba esto gracias a su posición de poder como el mayor vendedor de libros electrónicos en EEUU, con lo que las editoriales tenían poco margen de maniobra.

Tras la presentación del iPad de Apple, el cual va asociado a una tienda de libros electrónicos en formato ePub -ojo, en ePub pero con DRM de Apple, con lo que demuestran lo mucho que aprendieron con la música-, en la que los editores pueden poner el precio que les venga bien a sus libros, dejando las novedades de 12 a 15$. A los cuatro días el ultimátum es directo, MacMillan, que ya ha firmado con Apple, le dice a Amazon que ponga los libros al mismo precio que en la BookStore mientras que la librería americana decide, en un primer momento, eliminar a MacMillan del sistema.

Finalmente ha sido Amazon quien ha tenido que bajarse de su posición y ha accedido a las condiciones de la editorial. Aquellos que quieran pagar los quince dólares correspondientes podrán hacerlo, no sin que Amazon, en su página web, manifieste su total desacuerdo con dicho precio.

El movimiento de MacMillan , mega-editorial con nombres como Douglas Preston, Orson Scott Card, o Tatiana de Rosnay (por poner tres ejemplos completamente diferentes de sus cientos de autores) es un golpe encima de la mesa confiando en que el iPad funcione y la Bookstore sea un éxito… algo que puede o no puede ser y que tardará bastante en probarse. En el caso de que los libros caros con DRM de Apple no se vendan Amazon volverá a plantar cara a los editores para vender su formato DRM más barato -eso sí, ya desde el año pasado su sistema de protección está roto– y seguirá con su proceso monopolístico.

Por si fuera poco, Rupert Murdoch, dueño de periódicos y de un imperio editorial basado en Harper Collins, tampoco está de acuerdo con los precios de Amazon. Ha olido la sangre fresca y un tiburón como él no ha podido dejar de morder para ver si se libra de ese competidor que era la empresa librera. Lo curioso es que, como él afirma, no es por dinero ganado (ya que Amazon les paga como si los libros valieran 14 dólares), sigue con la consigna y lo hace para que no se devalúe el producto de tapa dura… impresionante.

A todo esto, parece que todo el mundo se ha centrado en Apple vs. Amazon dejando fuera del escenario al que parecía el verdadero revolucionario del mundo del e-book. O mucho me equivoco o nadie está hablando de Google, y está claro que en el futuro de todo este negocio tiene mucho que decir: a Google no le interesa el desmantelamiento de un negocio en red como el de los e-books, así en los próximos meses no sería de extrañar un nuevo movimiento por parte de la empresa más importante de Internet en estos momentos.

En España carecemos de una librería como Amazon que aglutine a casi todas las editoriales, pero me da que, tal y como han puesto los precios en las distintas tiendas virtuales que ya existen, la teoría de los 15 euros también gustará mucho por estos lares. Eso sí, luego, como estamos avisando, se preguntarán por las bajas ventas. Y entonces será, lamentablemente, demasiado tarde.

La flor del diablo, de Jörg Kastner

AutorAlfredo Álamo el 3 de febrero de 2010 en Reseñas

La flor del diablo

Via Magna nos trae la última novela del autor alemán Jörg Kastner, autor de best sellers en su país natal y que se nos ofrece como “el Dan Brown alemán

La verdad es que no he leído nada anterior de la obra de Kastner, así que me enfrenté a La Flor del diablo sin demasiados prejuicios (excepto por lo de Dan Brown… sin duda una buena frase promocional en general, pero algo amenazadora para mi gusto).

La flor del diablo es una novela de corte histórico que sigue una trama a medias entre lo detectivesco y la aventura. Kastner acierta al recrear el Amsterdam del S.XVII de manera sencilla y sin entrar en el detallismo excesivo, uno de los puntos débiles de toda novela histórica.

En La flor… nos encontramos al inspector Jeremías Kaoten, un experimentado investigador que se enfrenta a una serie de asesinatos centrados en la Asociación de Amigos del Tulipán. En las manos de los asesinados se encuentra un pétalo perteneciente a un tulipán desconocido, de color negro y con unas marcas rojo sangre. Kaoeten tendrá que enfrentarse también a unos misteriosos ladrones, a un alcahuete con el que no se lleva nada bien, y con una conspiración que amenaza la estabilidad de toda Holanda. También hay algo de sexo, pero podríamos decir que Kastner no domina demasiado el arte del erotismo.

Lo bueno de este libro es su sencillez, se lee sin problemas ya que sigue una estructura lineal y sin altibajos. Las aventuras y desventuras de Kaoeten, un personaje que cae simpático desde el principio, aunque no se intenta endulzar para nada la época o cómo se valoraba la vida de un delincuente, sigue una serie de pasos algo previsibles con los momentos justos de tensión para los que disfrutan con historias poco enrevesadas pero con el punto justo de sorpresa.

El punto original nos lo ofrece al contarnos la historia de la crisis de los tulipanes, en la que la fiebre por dicha planta produjo una debacle en la economía holandesa al crearse una inflación artificial en el precio de los tulipanes, incluso por aquellos que ni siquiera se habían plantado. ¿Familiar, verdad?

La flor… es ideal para lecturas improvisadas o tardes de verano y vacaciones en los que no hace falta tener el cerebro conectado. A mi gusto, mejor que las novelas de Brown, ya que Kastner no entra al juego de los acontecimientos y coincidencias demasiado forzadas. Una obra sincera que da exactamente lo que promete.

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Terry Pratchett y la eutanasia

AutorAlfredo Álamo el 3 de febrero de 2010 en Divulgación

Terry Pratchett

Hace unos meses que se conoce la terrible noticia de la enfermedad de Alzheimer que sufre uno de los más famosos escritores de literatura fantástica del mundo, Terry Pratchett.

Autor de las novelas situadas en el increíble Mundo Disco y protagonizadas por magos, brujas, bárbaros y turistas, Pratchett siempre ha hecho gala de un sentido del humor fuera de lo normal y un sentido común que se aprecia en cada uno de sus libros. Cada una de sus novelas se encarama en el top de las obras más vendidas, aunque ahora, entre el cansancio de la edad y la enfermedad, ha bajado el frenético ritmo que llevó durante más de diez años.

Lo cierto es que el Alzheimer de Pratchett le ha sido diagnosticado en una etapa temprana, pese a ser prematuro, y está viviendo el desarrollo de la enfermedad desde un punto de vista muy calmado y racional. Pratchett comenta que no es un accidente de coche sino que es ver como toda la maquinaria va rompiéndose poco a poco, a cámara lenta.

El autor inglés, que fue ordenado caballero el año pasado, tiene claro que por el momento no hay ninguna cura para la enfermedad que tiene, una lenta y progresiva desaparición de su propio ser que mantendrá, a la larga, su cuerpo vivo.

En una lectura emitida en la BBC, Shaking Hands With Death, y de la que hay un extracto publicado en The Guardian, Pratchett habla del suicidio asistido y de cómo la legislación, en este caso inglesa, pero podríamos hablar de la mayor parte del mundo, no contempla casos como el suyo, difíciles de comprender frente a otros como en los que el fallo casi definitivo es corporal y se sobrevive a base de máquinas.

Me gustaría destacar, además de recomendaros la lectura del texto original, una pequeña frase.

Como ya he dicho, me gustaría morir tranquilo con Thomas Tallis en mi iPod antes de que la enfermedad me sobrepase, algo que espero no suceda todavía en bastante tiempo, porque si supiera que puedo morir en cualquier momento que quiera, entonces, de repente, cada día valdría tanto como un millón de libras. Si supiera que puedo morir, podría vivir. Mi vida, mi muerte, mi elección.

El Premio Booker perdido

AutorRaquel Vallés el 2 de febrero de 2010 en Divulgación

Lost Man Booker

El Premio Man Booker nació en 1969 para premiar al mejor libro publicado en la Commonwealth o en la República de Irlanda y, en este momento, es el premio literario más importante de Gran Bretaña, hablándose de un “efecto Booker” que dispara las ventas de libro elegido. Las primeras bases del premio indicaban que el galardón se concedía a libros publicados durante el año anterior, pero el segundo año de la convocatoria pasó a premiar los publicados el mismo año de concesión del premio, pasando la fecha del fallo de abril a noviembre. El caso es que, con el cambio, en 1970 no hubo premio Booker.

Cuarenta años después los organizadores del premio, la Fundación Premio Booker, han decidido, gracias a la labor del archivero de la fundación, Peter Strauss, poner en marcha una edición única y extraordinaria del premio, bajo el nombre de El Premio Man Booker Perdido. Para ello han elaborado un listado de veintidós escritores que podrían haber ganado el premio de 1970 del que saldrán seis finalistas, elegidos por un jurado, que serán dados a conocer en marzo. Dos meses después se anunciará el ganador que habrá sido elegido por los lectores a través de una votación en la página web del premio.

Entre los seleccionados encontramos autores consagrados como Muriel Spark con La mujer al volante (The Driver’s Seat), Brian Aldiss, Patrick O’Brian con Master and Commander, Ruth Rendell con el quinto libro del Inspector Wexford En la oscuridad del bosque (A Guilty Thing Surprised), autores ganadores del Booker en ediciones posteriores, como Iris Murdoch, que publicó en 1970 Una derrota bastante honorable, o J.G. Farrell que lo ganó en 1973 con El asedio de Krishnapur o premios Nobel como Patrick White. En mayo conoceremos la obra ganadora y comprobaremos si por el “efecto Booker” no pasan los años.

Es la tercera ocasión en que el Premio Booker hace una edición extraordinaria. La primera fue al cumplir los veinticinco años en 1993 con el Booker de Bookers y al llegar a la cuarentena en 2008 con el premio al mejor Booker de todas las ediciones; en estas dos ocasiones el premio recayó en Hijos de la medianoche de Salman Rushdie que había ganado la edición de 1981.

Web: El Man Booker Perdido

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Salinger: el documental

AutorRaquel Vallés el 2 de febrero de 2010 en Noticias

Salinger

Apenas unos días después de la muerte de Salinger, el esquivo creador de Holden Caulfield vuelve a ser noticia al salir a la luz un documental de más de dos horas sobre el escritor, sospechándose que incluso pueda contener parte de una entrevista. El documental estaría firmado por Shane Salerno, guionista de superproducciones hollywoodienses como Alien vs Predator: Requiem o Armageddon. Pero no nos pongamos a gritar todavía, Salerno ha estado cinco años investigando la vida de Salinger y, aunque en principio se planteó una película, el resultado es un documental por el que desfilan muchas de las personas que estuvieron en contacto con Salinger o que se vieron influenciados por su obra, como sus compañeros del New Yorker o el escritor Gore Vidal.

Durante las más de dos horas de duración veremos a un Salinger más cercano de lo que él mismo querría, conociendo detalles de su vida ya conocidos, como el control casi maníaco con su trabajo (llegó a retirarle la palabra a un redactor del New Yorker por cambiarle una coma) y otros menos, como su decepción cuando la hija del escritor Eugene O’Neill prefirió a Charlie Chaplin antes que a él o los intentos infructuosos de sus amigos para que volviera a la vida pública. Es este aspecto uno de los que más le han llamado la atención a Salerno de Salinger, su capacidad de abandonar la fama cuando tenía el mundo a sus pies y retirarse a escribir por el placer de hacerlo.

El documental, basado en una biografía no autorizada escrita por Paul Alexander, iba a ser presentado en el festival de Sundance pero no estuvo terminado a tiempo y es posible que sea presentado en algún festival de primavera como Cannes. La noticia sobre este trabajo ha sido filtrada por un blog, Deadline Hollywood, adelantando la fecha de la noticia por la muerte de Salinger, ya que el director no quería dar a conocer el documental hasta que no estuviese finalizado. Un libro de más de setecientas páginas recoge buena parte de la documentación conseguida durante el rodaje.

Vía: El País

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El iPad y los libros

AutorAlfredo Álamo el 1 de febrero de 2010 en Opinión

iPad Bookstore

Lo reconozco, me ha sido imposible no hablar aquí del iPad también, regalándole publicidad a Steve Jobs, el reconocido Señor del Márketing, pero entiendo que un dispositivo tan mediático cuyo dossier de prensa se han comido numerosos periódicos y revistas, sin hacer un poco de análisis o crítica, merece su espacio en Lecturalia.

No voy a hablar del tema más orientado a juegos y aplicaciones, de eso ya hay otros mucho más conocedores de el estado actual de la tecnología que yo, pero teniendo en cuenta el hype generado por las capacidades como lector de libros electrónicos del iPad es necesario dejar algunos puntos claros antes de que la publicidad oficial se haga carne y se convierta en vox populi.

El nacimiento de los lectores de libros electrónicos viene determinado por la tecnología de tinta electrónica -aunque hay variantes, muchas de ellas en proceso-, y tienen éxito por convertir la lectura en la pantalla de un dispositivo en lo más parecido a leer un libro físico. Sin brillo alguno, capaces de ser expuestos a la luz directa del sol, con batería de larga duración, ligeros, los e-readers son unos aparatos dedicados a una función concreta (si dejamos al margen su capacidad para reproducir música): leer.

Por leer, claro, me refiero a que sirven tanto para veinte minutos de lectura como para cuatro horas. Es cierto que las estadísticas de lectura en iPhones e iTouchs, aparatos similares al iPad pero mucho más pequeños, habían mostrado ser altísimas, y la descarga de libros para esos dispositivos similar o incluso superior a los juegos. Sin embargo, y esta es una gran diferencia, en la pantalla de un iTouch se puede leer un rato corto, en el metro, en el autobús, mientras se está de viaje o esperando en una cola. Es un lector de libros de minibolsillo, y como tal cumple estupendamente su función. Ahora, más rato delante de la pantalla llega a ser molesto. Ese es el quid de la cuestión: el iPad es una pantalla igual que la de un ordenador, en la que se puede leer durante un rato, pero que no tiene nada que hacer en comparación con una pantalla de tinta electrónica.

Donde sí que tendrá su nicho, eso parece claro, es en el mundo de las revistas y los periódicos, ideales para lecturas rápidas y que agradecerán las capacidades multimedia -capacidades que se le suponen en un futuro, ya que ahora no hay Flash ni multitarea– que les brinda la plataforma iPad. En los cómics también parece que puede triunfar, ya que el tamaño de la pantalla y el color convierte al aparato de Apple en un gadget interesante, siempre y cuando, claro, no quieras estar muchas horas leyendo tebeos.

¿Quién se ha emocionado con el iPad y su Bookstore? Las editoriales, por supuesto. Apple ha realizado un movimiento completamente diferente al que inició con iTunes y sus canciones a un dólar: los libros van a costar 15$, mucho más que los 9,99 de Amazon y se acerca a la paridad con el libro físico de manera preocupante. Está claro que muchos editores venían reclamando ese tipo de precios desde hace tiempo para los ebooks: según ellos, bajar el precio de los libros depreciaría el valor del producto en general. Luego vendrán quejándose de la piratería, por supuesto.

En resumen, el iPad de Apple es un dispositivo para lecturas cortas y que, por ahora, no supone un cambio en el mundo del libro electrónico y es más que probable que pierda muchos enteros cuando los tablets de la competencia aparezcan con pantallas Pixel-q, capaces de pasar de modo LCD a casi tinta electrónica con sólo apretar un botón.

Las leyes de la robótica

AutorGabriella Campbell el 31 de enero de 2010 en Divulgación

Robotica

Un robot no puede lastimar a un ser humano, ni por inacción permitir que un ser humano sufra daño.
Un robot debe obedecer a un ser humano, excepto si las órdenes entran en conflicto con la primera ley.
Un robot debe proteger su existencia, siempre y cuando tal protección no entre en conflicto con la primera o segunda ley.

Formuladas por el escritor del género especulativo Isaac Asimov, las tres leyes de la robótica (actualmente consideradas válidas por la propia comunidad científica) tienen como función mantener controlados a los seres creados por el hombre. La enorme trascendencia de estas tres leyes se refleja en la literatura en general, dando origen a numerosos relatos como Tik-Tok de John Sladek, en el que un fallo de hardware anula la primera ley y convierte a un robot en un asesino; o Primera Ley del propio Asimov, donde un robot deja abandonado a un ser humano en las terribles tormentas de arena de la Luna por ir a cuidar a un animal al que ha cogido bajo su protección. La especulación al respecto de las tres leyes de la robótica ideadas por el escritor y científico es inmensa, la propia manipulación de estas leyes por parte del ser humano se observa en El pequeño robot perdido, también de Asimov, donde el ejército utiliza robots con la primera ley modificada con el fin de que no se expongan a peligros innecesariamente, ya que son demasiado valiosos.

Esta temática, repleta de los habituales temores del hombre a ser dominado por sus propias creaciones, se desarrolla ampliamente en narraciones como Yo, robot (Asimov) o Segunda Variedad (Philip K. Dick) donde, en el primer caso, una inteligencia artificial decide que para proteger a los seres humanos hay que prescindir de la opinión de los propios seres humanos, y en el segundo el hombre crea robots de guerra tan perfectos que acaban volviéndose en su contra. Dick además juega en este relato, como en tantos otros de su autoría, con la confusión hombre-máquina, la idea de que el hombre pueda crear una máquina tan parecida a él mismo que no sepa distinguirla de un ser humano. De hecho, en el cuento Infiltrado o en La hormiga eléctrica, el propio protagonista desconoce que él es un robot, y en ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? los personajes deben someterse a pruebas continuas para demostrar su condición humana. No sólo se contempla la posibilidad de ser un robot sin saberlo, Algis Budrys trata, por otro lado, la progresiva transformación de un hombre en robot y las implicaciones psicológicas que esto produce. Este constante recurso en la literatura en general y en el género de la ciencia ficción en particular nos habla de unos Estados Unidos y Europa, a mediados del siglo XX, en la que la rápida tecnificación e introducción de asombrosos inventos y avances, unidos al consumismo y a la renovación política tras la Segunda Guerra Mundial, contribuyen a un clima de esperanza y a la vez temor hacia la ciencia y su boom de aportaciones casi heréticas.

Asimov añadió posteriormente una cuarta ley, probablemente desarrollada para justificar la trama de su archiconocida Fundación, llamada la “Ley Cero”: Un robot no puede dañar a la humanidad, o a través de su inacción, permitir que se dañe a la humanidad. De esta manera, los robots pasan de estar al servicio de la Humanidad a convertirse en seres superiores, auditores del destino del hombre. El hombre ha pasado de ser Dios a crearse un nuevo Dios, su criatura ha cambiado y evolucionado, y vela por los intereses de su padre.

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La carretera, estreno en Febrero

AutorAlfredo Álamo el 30 de enero de 2010 en Noticias

La carretera

Uno de los acontecimientos literario-cinematográficos de la temporada va a ser, sin duda alguna, el estreno de la película basada en la última novela de Cormac McCarthy La carretera.

Ganadora de un premio Pulitzer y merecedora del aplauso de la crítica en todo el mundo, no deja de ser una novela difícil de leer y que puede, por su estructura y técnica, ahuyentar al lector más voluntarioso. De todas formas, desde Lecturalia recomendamos esta novela y, si acaso, el visionado de la película como zanahoria lectora.

Al desarrollarse en un entorno post-apocalíptico se ha discutido entre la crítica si La carretera debía pertenecer al género de la ciencia ficción o no, o si, de ponerle una etiqueta, no se acercaría más al terror. Lo cierto es que la película sigue los pasos del libro y se muestra poco dada a la clasificación. Lo que podemos decir es que no es una historia complaciente, que no es apta para estómagos sensibles y que puede servir para purgar el exceso de maravilla y buen rollo que se puede haber acumulado en el cuerpo después de ver Avatar.

Dirigida por John Hillcoat, autor de La propuesta, un sólido western con guión de Nick Cave, y con guión adaptado de Joe Penhall, el reparto de La carretera no está nada mal y cuenta con actores que no necesitan demasiada presentación como Viggo Mortensen, Robert Duvall o Charlize Theron.

Para los que no tengan claro de qué va exactamente la película: Un padre y su hijo tratan de sobrevivir en un entorno destrozado tras un cataclismo que ha dejado la tierra yerma y oscurecido el sol. Los dos viajan hacia el Sur en busca de calor, de esperanza. Por el camino se encuentran caníbales y bandas desesperadas mientras tratan de buscar comida y combustible…

Os dejamos, como siempre, con el tráiler de la película que se estrenará el 5 de Febrero en España.

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Ha muerto J.D Salinger: Silencio para el guardián

AutorRaquel Vallés el 29 de enero de 2010 en Divulgación

Centeno

J.D. Salinger ha muerto a los noventa y un años de edad en New Hampshire, en la misma casa en la que se refugió, huyendo de la popularidad que alcanzó con la publicación de El guardián entre el centeno en 1951, su gran obra y una de las influyentes y populares de la literatura estadounidense del siglo XX. El guardián entre el centeno narra la historia de Holden Caulfield quien, desde un hospital psiquiátrico nos hace partícipes de su vida, una acumulación de expulsiones de diferentes colegios, de odio y desengaño. Holden Caulfield se convirtió en el antihéroe de la generación de los cincuenta en los EE.UU. Tras El guardián entre el centeno, Salinger publicó tres obras más, continuando durante algún tiempo su colaboración con The New Yorker, revista donde hoy se pueden consultar las trece historias que publicó en sus páginas desde 1946 a 1965; eso sí, sólo para subscriptores.

Hace pocos meses Salinger fue noticia por paralizar la publicación de una revisión de El guardián, Sesenta años después, atravesando el centeno, tal y como ya os contamos. Defensor de sus derechos de autor y de su intimidad eran varias las denuncias que había presentado ante los tribunales por la publicación de cartas o de biografías no autorizadas.

La biografía que no pudo paralizar fue la escrita por su hija Margaret A. Salinger, quien lo describe como un tirano alejado de la realidad que no admite fallos ni defectos a su alrededor, al punto que Margaret llega a escribir:

No me extraña en absoluto que su mundo esté tan vacío de personas reales ni que sus personajes de ficción se suiciden tan a menudo.

También nos presenta a un Salinger obsesionado por la religión: de familia judía, la revelación de que su madre no lo era le provocó una crisis religiosa, llevándole a lo largo de los años a abrazar diferentes creencias, desde gurús hindús a la cienciología o la fe cristiana.

El guardián entre el centeno ha vendido más de sesenta millones de ejemplares y, cada año, doscientas cincuenta mil copias más siguen aumentando la cifra.

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Inkpop: Red literaria para adolescentes

AutorRaquel Vallés el 28 de enero de 2010 en Noticias

Top Ten 2009

Inkpop es una plataforma web en forma de red social creada por la editorial Harper Collins Children Books y centrada en el público adolescente. Se presenta como la red que conecta a jóvenes promesas de la literatura con cazatalentos y editores. El funcionamiento es el siguiente: cada miembro registrado puede subir sus creaciones literarias (libros, relatos cortos, ensayos o poesías) que serán comentadas por otros participantes, generando lista de favoritos. Cada trabajo se puede compartir en otras redes sociales como facebook o twitter.

Los trabajos de los cinco usuarios más populares de cada mes son revisados por el Consejo Editorial de Harper Collins Children Books, dándoles consejos y posibilidad de publicación. Aunque acaba de ser presentada en sociedad, Inkpop comenzó su rodaje hace un año, consiguiendo más de cien mil usuarios y otros tantos proyectos de escritura en este periodo.

Con esta red social la editorial no sólo consigue fidelizar a su público o una buena campaña de marketing, si no que consigue de primera mano una gran cantidad de información sobre las tendencias de futuro, los gustos de sus lectores o los posibles talentos escondidos. Parte de esta información la consiguen gracias a los foros donde los lectores/escritores discuten sobre personajes, relatos favoritos, se ayudan en la construcción de las historias,… una muestra perfecta de los gustos y pasiones de los que son los principales clientes de la editorial.

Por curiosidad, en este momento el top cinco tenemos cuatro libros escritos por mujeres y protagonizados también por mujeres. Y no hay ninguno de zombies entre los cinco primeros. Predominan los libros, hasta el octavo puesto no encontramos historias cortas y el primer poema aparece en decimosexto lugar; el primer ensayo en el puesto 328. Como géneros favoritos parece que las aventuras y el romance se llevan la palma. La nube de etiquetas parece un compendio de tópicos adolescentes. ¿Las etiquetas más buscadas? Amor y muerte.