Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico 113.472 libros, 24.680 autores y 94.765 usuarios registrados

Alfredo Álamo (Página 196)

Pequeños consejos para el escritor novato

AutorAlfredo Álamo el 24 de diciembre de 2009 en Divulgación

Novato

Muchos de los visitantes que tenemos en el blog de Lecturalia y de los que pasan de vez en cuando por nuestra base de datos de libros y autores tienen, en el fondo, el sueño de convertirse en escritores, de ver sus textos publicados y de lograr, quieras que no, cierto reconocimiento a su trabajo. Incluso nos llegan de vez en cuando libros enteros a nuestro correo con la esperanza de que les demos nuestro visto bueno sin saber bien quiénes somos, unos sencillos blogueros, y los llevemos en alas hasta la fama.

Lo cierto es que todo aspirante a escritor debería tener claras unas normas básicas y un planteamiento medianamente realista. Digo medianamente por la sencilla razón de que un escritor, desde luego, no es una persona realista, ya que entonces se buscaría otra profesión, afición o sueño y no el duro oficio de escribir.

En todo proceso creativo hay que ir paso a paso. La primera norma que un aspirante a escritor debe tener clara es que hay que tener paciencia. No me refiero al tipo de paciencia necesaria para fumarse un cigarrillo mientras se espera al autobús, no, es la de esperar años antes de lograr un mísero resultado positivo. Teniendo en cuenta entonces que el proceso de llegar a publicar un libro en condiciones no es algo que se consiga de la noche a la mañana, habría que dejar claras unas cuantas normas.

Sacar tiempo de donde no lo hay. Si quieres ser escritor eso quiere decir que tienes que estar dispuesto a sacrificar muchas horas de tu tiempo libre, muchas noches, o mañanas, dedicadas a teclear como un loco delante de una pantalla vacía. La labor del escritor es una labor solitaria, y no hay nada glamuroso en ello. Tenlo en cuenta, escribir satisface la necesidad que te recorre el cuerpo, pero es una carrera de fondo. Hay que sacrificarse. Una vez que tienes claro esto…

La corrección ortográfica. No sólo hace falta creer que se escribe de manera correcta, además hay que lograrlo. Eso suele arreglarse de varias maneras, una sería leyendo mucho y fijándose en cómo se escribe de forma correcta. También, como no, un estudio de las normas ortográficas y gramaticales del castellano tampoco estaría de más. Hay diversas guías escritas ex-profeso para aquellos que se inician en la labor de la escritura. Aunque a la gente que empieza esto pueda parecerle poco importante, no hay que subestimar la capacidad de una editorial de lanzar a la basura tu manuscrito tras encontrarle cinco o seis faltas de ortografía en el primer párrafo. En un mundo saturado de aspirantes, la primera y rápida criba se fundamenta en los detalles fundamentales.

Al fin y al cabo es algo normal: si no sabes expresarte correctamente por escrito, lo más probable es que el texto resulte inconexo y poco legible. Por poner un ejemplo sencillo: es como ser fontanero y no saber cómo hacer encajar dos tuberías.

El envío a las editoriales. No basta con imprimir tu texto, meterlo en un sobre y mandarlo a cuanta editorial conozcas. Eso no funciona exactamente así. Probablemente primero deberías acudir a registrar tu obra, es relativamente sencillo y barato, y te asegurará cierta paz de espíritu si eres demasiado nervioso. Luego, ten en cuenta que la impresión resulte clara, a doble espacio, con márgenes adecuados, y que muchas editoriales prefieren que les adjuntes un buen resumen, con sinopsis corta, larga, e incluso un análisis de las probabilidades de venta y mercado. Así es probable que logres pasar un primer corte de selección.

La espera. Una vez has enviado tu manuscrito, sólo queda esperar. Unos tres meses en el mejor de los casos y la posibilidad de nunca recibir una mísera respuesta por parte de algunas editoriales que ni siquiera se preocupan de mandar una nota de rechazo. Nota de rechazo que, no os alarméis, es más que probable que recibáis en numerosas ocasiones. Un consejo: una nota de aprobación en vuestro primer texto, increíblemente optimista y maravillosa es probable que se corresponda con una editorial de autoedición. Que queráis aceptar ese tipo de publicación para vuestra novela es completamente digno y válido, pero que no os engañen apelando a la parte más débil de un escritor: su enorme Ego.

También, con el mismo proceso y con la misma dificultad, se puede acceder a la mítica figura del Agente Literario, que moverá vuestro texto por sus contactos editoriales a cambio de un 10 o un 15% de vuestro exiguo beneficio. ¿Es importante un agente literario? Sí, sin duda. Por el momento son figuras clave en la industria literaria española. Desconfiad, sin embargo, de los que os pidan dinero por adelantado para mover vuestro libro.

Los concursos. Mundo del que hemos hablado largo y tendido en Lecturalia. Qué decir, a veces están preparados u orientados a determinados participantes, a veces no. ¿Cómo diferenciar unos de otros? Es complicado y muchas veces se aprende, como todo en esta vida, a base de la prueba y el error. No hay nada como la experiencia personal para desarrollar cierto ojo crítico. De todas formas, el ganar un premio, aunque sea uno pequeño, siempre cuenta para pasar ese primer corte editorial del que hablábamos con anterioridad.

Moverse por círculos literarios. Esta parte no es sencilla. Es más fácil para aquellos que vivan en capitales importantes, tengan tiempo libre y facilidad para socializar. Acudir a presentaciones, conocer gente de la industria editorial, a otros escritores y ser simpático y agradable… pues para que os voy a engañar, es un plus que añadir a todo lo anterior.

Novato

Bien, estas son unas normas básicas. Quizá habría que añadir que lanzarse directamente a la escritura de novelas de ochocientas páginas sin haber practicado antes con cuentos o novelas cortas, tampoco es demasiado aconsejable. Que repetir los esquemas y argumentos de los autores a los que admiramos acaba por lastrar cualquier intento por nuestra parte de resultar originales. Sobre todo que para escribir es necesario tener algo que contar, necesidad por gritarlo y paciencia para apretar los dientes durante años.

En cuanto a la posibilidad de vivir exclusivamente de la literatura, hoy por hoy, es algo realmente complicado. A un 10% sobre el precio, sin IVA, de un libro, habría que vender una muy buena cantidad de libros cada año para mantenerse. A eso, claro, hay que añadir la posibilidad de dar cursos, conferencias y otros apaños a los que los escritores que no son estrellas editoriales tienen que recurrir para seguir en la brecha. Y es que escribir es una droga que no se puede eliminar una vez te ha infectado, quedándose en tu cuerpo dando vueltas para siempre jamás.

Los escritores y las redes sociales

AutorAlfredo Álamo el 23 de diciembre de 2009 en Opinión

Enfado escritor

Los tiempos en que los escritores podían parecer seres inalcanzables, lejanos en sus cristalinos pedestales, visibles apenas para compartir unos canapés cada dos años, echar unas firmitas y dar entrevistas por la radio parece que están llegando a su fin.

Si, aunque muchos todavía se aferren a sus viejas máquinas de escribir marca Olivetti mientras, supongo, ven la televisión en blanco y negro y fuman celtas sin boquilla para mantenerse auténticos, la verdad es que el mundo digital se nos viene encima a todos sin remedio y, a algunos más que a otros, les está viniendo un poco grande.

Antes apenas se mantenía contacto con los lectores más que de forma muy ocasional y, en contadas ocasiones, mediante la tradicional correspondencia. El correo electrónico empezó a facilitar el acceso a los fans a sus escritores favoritos y ahora, con las redes sociales, los blogs y las webs de literatura, como esta misma, a veces pueden generar curiosos encuentros y desencuentros.

Por ahora ha pasado varias veces, quizá el caso más sonado sea el de una escritora americana, Candance Sams, que se lanzó a degüello sobre una mala crítica que un usuario de Amazon había dejado en su último libro. Puede que ignorar a gente en el Facebook sea fácil, pero dejar pasar una mala crítica es un ejercicio zen, una labor homérica, un trabajo hercúleo para cualquier escritor, sobre todo si es mal comentario está justo al lado de “Comprar este libro“.

Anne Rice también hizo sus pinitos en el arte de la incorrección social con frases como “Has usado este sitio como si fuera un urinario público para publicar falsedades y mentiras“. Eso es el mercado americano, en el hispano no conozco demasiados casos, pero está claro que la incorporación del ejemplar autóctono a todos los aspectos de Internet todavía no ha llegado al nivel americano.

De todas formas habría que sentar unas bases, tanto para autores como para internautas. Para los autores, tienen que tener en cuenta que sumergirse en el mundo de las opiniones personales es perder la perspectiva. Antes había dos críticas, tres como mucho, ahora puede haber cientos de ellas, algunas correctas, otras no, y otras simplemente dejadas caer para hacer un poco la puñeta, que de todo hay en los mundos de la red. Contar hasta diez antes de meterse en un foro a repartir estopa es un gran consejo.

Para los internautas, poco que decir, la verdad. Tan sólo tened en cuenta que los autores pasan mucho tiempo delante de la pantalla del ordenador y que puede que se estén googleando cada diez minutos. Es un vicio habitual. Si habláis de ellos, os encontrarán. También son personas. Tratadles bien.

Autores relacionados Autores relacionados:
Anne Rice

Minicuentos (algo sangrientos) para Navidad

AutorAlfredo Álamo el 23 de diciembre de 2009 en Noticias

Nocte de Paz

La mayoría de la gente, cuando llegan estas fechas navideñas, se vuelve más afable, simpática, resuelta a disfrutar de las fiestas en familia… vale, quizás exagero, a lo mejor hay más personas de las que parece que no disfrutan de la centésima reposición de Qué bello es vivir y se plantean, como quien no quiere la cosa, que habría que esperar a Santa Claus tras alguna esquina oscura y darle lo suyo al gordo ese.

No me estoy refiriendo a vosotros, claro. Seguro que todos disfrutáis de unas navidades edulcoradas con villancicos, turrón y cava. Sin embargo, a lo mejor, os gustaría dar rienda suelta a ese impulso oscuro y destructivo que se enfrenta a los Papás Noeles escaladores que trepan por la fachada de tu casa o ese cuñado que se te bebe el güisqui de marca cada cena de nochebuena.

Si ese es el caso, estáis de enhorabuena. La Asociación Española de Escritores de Terror NOCTE, con una firme voluntad de servicio público, os ofrece gracias a Ediciones Efímeras una desestresante antología de minicuentos de terror dedicada a estas fiestas entrañables. De manera totalmente gratuita y en formato PDF o ePub, podréis relajaros con animadas fantasías de la mano de autores como David Jasso, Rubén Serrano, Sergio Mars, Roberto Malo, Santiago Eximeno y Óscar Bribián, entre otros.

Desde los relatos de un par de líneas a los de apenas media página, tan sólo unos segundos bastan para leer uno o dos relatos, trinchar el pavo, agarrar con fuerza el cuchillo y sonreír enseñando mucho las encías para disfrute de los sobrinos y miedo de familiares adultos.

Puchero de Navidad, gambas y langostinos, candelabros coronados por velas rojas, música alegre de villancicos y alrededor de la mesa mi madre, mi padre, mi hermana pequeña, los primos Tomás y Andrés, la tía Rebeca y el abuelo Antonio. Nunca un rápido curso de taxidermia logró Navidades tan hermosas.

Todo esto y mucho más en Nocte de paz.

Autores relacionados Autores relacionados:
David Jasso
Oscar Bribián Luna
Roberto Malo
Rubén Serrano Calvo
Santiago Eximeno

Tanga y el gran leopardo

AutorAlfredo Álamo el 22 de diciembre de 2009 en Reseñas

Tanga y el gran leopardo

Desde Comanegra nos traen uno de los regalos perfectos para estas navidades. Me refiero al libro escrito por Roberto Malo y Francisco Javier Mateos, e ilustrado por David Laguens, Tanga y el gran leopardo, uno de esas pequeñas joyitas que, por cómo están narradas, dibujadas y publicadas, nunca pasan de moda.

La historia está dedicada a un sector infantil, pero no por eso se nos presente de manera condescendiente. La historia de Tanga, la hija del hechicero de la tribu, uno de esos personajes fuertes y valientes, se enfrenta al Gran Leopardo, el personaje malvado de la historia.

Tanga y el gran leopardo nos cuenta uno de esos cuentos que bien podrían ser tradicionales, una historia para ser contada a la luz de una hoguera, de noche, bajo las estrellas. A destacar las fantásticas ilustraciones llenas de vida y color que ha preparado David Laguens y a cómo, finalmente, la historia se ha integrado con el dibujo de una manera sencilla pero adecuada.

La edición de Comanegra es un acierto, la verdad es que en el sector del libro infantil se está apostando por una calidad en general muy alta, buscando atrapar al consumidor por los ojos. En este caso, además, la historia detrás está a la altura, así que desde aquí un aplauso a todos los involucrados en Tanga y el gran leopardo.

Autores relacionados Autores relacionados:
Roberto Malo
Libros relacionados Libros relacionados:
Tanga y el gran leopardo

Libros de verdad

AutorAlfredo Álamo el 21 de diciembre de 2009 en Divulgación

Sé que hablamos mucho de los libros electrónicos y sus aparatos dedicados, es cierto. La verdad es que en Lecturalia nos encantan los libros sean como sean, digitales o en papel, escritos a mano, a máquina o dictados al vuelo.

Lo cierto es que existe algo especial en los libros de papel, algo que, a medida que las imprentas se industrializan hasta límites insospechados, el trabajo digital es el más apropiado para la producción en masa, me hace sentir, al menos así me parece, cómo ese libro se vuelve más y más un producto recubierto en plástico como un blister cualquiera y que apenas transmite más emociones que el e-reader.

Sin embargo, el libro siempre será algo más. Y lo será por gente como la que vais a ver en el vídeo que pongo a continuación. La labor artesanal del libro -bueno, casi artesanal, pero de un pasado reciente- demuestra la cantidad de emociones que para muchos despierta el tener una edición hecha con esfuerzo e interés. Reconocer en los bordes de una cubierta, en la tipografía escogida, en el papel de gramaje grueso y hasta rugoso, todo el empeño y arte del editor es una experiencia que no se debería perder. Las artes del libro son, en buena parte, esenciales en la historia occidental, y eso es algo que siempre habrá que recordar por mucho que cambie la tecnología.

Aunque, y ahora lo podréis comprobar por vuestra cuenta, hacer un libro, aunque sea una tirada minúscula, lleva un trabajo laborioso y cuidado, que no está al alcance de cualquiera que, como yo, carezca de la paciencia, y las manos, necesarias para ello.

The Complex of All of These es un vídeo de apenas cinco minutos y que está hecho a partir de 3000 fotografías que documentan la creación de un libro con una tirada de 35 ejemplares: dos meses de trabajo en el Women’s Studio Workshop de Rosendale en Nueva York.

¡A disfrutar!

El nombre del viento, de Patrick Rothfuss

AutorAlfredo Álamo el 18 de diciembre de 2009 en Reseñas

El nombre del viento

Patrick Rothfuss tardó siete años en escribir El nombre del viento, obsesionado con terminar ese libro que le quemaba los dedos. Revisión tras revisión, rechazo tras rechazo, fue dando forma a una de las más interesantes propuestas de los últimos años dentro de la literatura fantástica.

El nombre del viento nos cuenta la historia de Kvothe, un héroe -o antihéroe-, un hijo de la palabra, de la actuación, del teatro, pero también de la magia, del mito y del destino. Un personaje poderoso, con el que te identificas enseguida y que camina por un mundo creado con un nivel de detalle maravilloso.

De este libro se ha hablado mucho en los últimos meses y tanto la obra como su autor han sido comparados desde con Ursula K. Le Guin hasta incluso con Tolkien y su Señor de los Anillos. Rothfuss, sin embargo, bebe poco de estas fuentes, incluso muy poco de la fantasía clásica, y sí mucho de influencias más cercanas en el tiempo como Harry Potter.

Los rasgos más destacables de El nombre del viento son dos. Por un lado el lirismo con el que la historia está contada, buscando un estilo quizá algo artificial pero de gran belleza, algo a lo que la traductora, Gemma Rovira, habrá aportado su granito de arena. Por otro, tenemos la facilidad con la que Rothfuss hace que nos encariñemos con el personaje principal, lleno de defectos pero también de habilidades.

Sin embargo, he de decir que El nombre del viento me ha decepcionado un poco. Quizá por esas esperanzas creadas a su alrededor, quizá porque, aunque me cuenta una bonita historia, no es en absoluto una historia demasiado original, o puede ser que al final se pase un poco con hacernos querer tanto a los personajes, algo que con ese lenguaje precioso acaba por resultar un tanto ñoño.

La verdad es que me parece un libro más cercano al género juvenil que a una narrativa adulta, a lo mejor por ser el primer volumen y ser en el que se cuenta la infancia y adolescencia del protagonista. Toda la reflexión y el buen acierto que resulta de la combinación de dos tiempos, con el Kvothe joven y el adulto, se pierde en una repetición de las mismas situaciones y una poco afortunada visión de la Universidad donde estudia, en la que no podía dejar de ver guiños a Hogwarts y a la Universidad Invisible de Pratchett.

Name of the wind

Sin embargo, y esto reconozco que es algo personal, lo que menos me ha gustado es su complacencia. El nombre del viento es un libro de más de quinientas páginas, pero lo que se cuenta en él podría haberse quedado en menos de la mitad a poco que se hubiera hecho un esfuerzo. La pirotecnia linguística se agradece, pero si te deja a medias, apenas comenzada el nudo de la historia, te quedas con la sensación de que, en realidad, apenas ha pasado nada.

Pese a todo, El nombre del viento es muy interesante. Las ideas son buenas, está muy bien escrito y sobresale de propuestas muy inferiores y refritos auténticos que apenas aportan nada más que el papel donde están escritos, obras todas muy comunes en el mercado del género fantástico actual. Sin duda una obra que me habría entusiasmado hace diez años y que sólo me ha hecho pasar un buen rato ahora.

Eso sí, señor Rothfuss, quiero ese segundo libro terminado lo antes posible.

Autores relacionados Autores relacionados:
J. R. R. Tolkien
Patrick Rothfuss
Terry Pratchett
Ursula K. Le Guin
Libros relacionados Libros relacionados:
El nombre del viento

Noticias sobre Pixel Qi

AutorAlfredo Álamo el 17 de diciembre de 2009 en Noticias

Pixel Qi

De Pixel Qi ya hemos hablado alguna vez en el blog, pero no estaría de más entrar a hablar un poco más en profundidad sobre uno de los productos que podrían revolucionar el mercado de la pantallas para e-books tal y como lo conocemos.

Los e-books actuales funcionan gracias a la tinta electrónica, es decir, presentan unos niveles de gris determinados, se leen gracias a la luz que les llega -no son retroalimentadas-, y tienen una velocidad de refresco lenta si las comparamos con las pantallas LCD tradicionales.

Bien, el proyecto Pixel Qi iba dirigido al malogrado proyecto de Negroponte y su One Laptop per Child, pero al final, como casi todo en esa idea -por otro lado, loable-, no se llevó a buen término. Lo cierto es que desde la empresa no dejaron de trabajar y después de un par de años han anunciado que están a punto de entrar en producción de su primera pantalla a nivel industrial.

Al parecer, tendrá 10 pulgadas y será montada en un portátil del que se desconoce fabricante. Pero es un dato a tener en cuenta, con la primera producción a gran escala se verá la facilidad que han prometido a las fábricas de LCD para pasarse a Pixel Qi; 10 pulgadas es un tamaño interesante, ya que puede ser funcional para un ultraportátil y también para un tablet pc, como el que lleva anunciando Apple más de medio año.

Hay que recordar que Pixel Qi promete una lectura parecida a la de un e-book, pero que también, con un simple click, puede transformarse en una pantalla casi igual que la de un LCD, con todas las ventajas para la navegación web y la reproducción de vídeo que eso conlleva.

Lo cierto es que hay poca información visual más allá de la que desde la empresa de Pixel Qi van soltando con cuentagotas, así que tampoco está muy claro cómo se va a ver definitivamente a la luz del día, aunque hay unas fotos prometedoras, y cómo va a ser la diferencia con los ebooks de nueva generación que ya se están preparando.

Gratuidad, promoción y ventas en la era de la cultura digital

AutorAlfredo Álamo el 16 de diciembre de 2009 en Divulgación

Saud

Nos encontramos ante un cambio de modelo en lo que a los modelos actuales de la industria creada alrededor de la cultura se refiere. Sin embargo, existen grandes conflictos y un montón de confusión alrededor de los movimientos que se están realizando justo ahora, cuando la mayor parte de las partes se encuentran en tierra de nadie.

Es una premisa esgrimida por los que esgrimen la bandera de la gratuidad del formato digital que esa presencia web, libre y accesible, es la mejor de las promociones y que aquellos autores que optan por dejar a disposición de todo el mundo sus obras ven aumentadas de esa forma su venta en formato físico e incluso la predisposición a la compra o donación en sucesivas obras.

Los ejemplos que se ponen son siempre los mismos: Cory Doctorow, Vázquez Figueroa o, más recientemente, Paulo Coelho. Son ejemplos en los que, de eso no hay duda, la promoción de la gratuidad ha sido más que rentabilizada. Sin embargo, ¿de qué estamos hablando?

Por un lado, ni Cory Doctorow -habitual de Boing Boing, uno de los sitios más visitados en el mundo de internet con millones de usuarios al mes-, ni Figueroa o Coelho han llegado donde están gracias al modelo de la gratuidad. Durante años -menos en el caso de Doctorow, por supuesto-, han sido escritores fieles del sistema superventas en el que la editorial no ha cejado en hacer publicidad y largas tiradas de sus libros -por su propio interés en ganar dinero, no creamos ahora en la editorial víctima-, así que ahora, momento en el que disfrutan de una más que aceptable posición, utilizan el viejo sistema para promocionarse y… vender más libros físicos.

Aquí es donde me pierdo. Aunque el mercado del e-book no llegue a eliminar al del libro físico, estoy seguro que en los próximos años lo va a transformar. No puedes sustentar el modelo de la gratuidad poniendo como ejemplo a figuras consagradas, bien sea por su popularidad previa en Internet o por sus decenas de libros superventas, y apoyando el mercado físico de los libros como el único rentable. ¿Cuál es el modelo de futuro, si las editoriales pierden ese poder de lanzamiento? ¿Qué incentivo hay en los portales de ebook más allá de algo de publicidad? Por lo visto, Figueroa lo tiene claro, ya que desde su web oficial enlaza con una página de ebooks no oficiales (eso sí, bastante limitadita para lo que ya se empieza a ver por la red).

Por otro lado, muchas editoriales españolas siguen pensando que un libro electrónico puede venderse por doce euros mientras el físico está en dieciséis. Tampoco se puede estirar tanto, como por ejemplo, al vender cuentos populares libres de derechos de autor a más de cinco euros. Ahí hay un claro error de concepto.

Pero claro, si tenemos en cuenta que Random House -la casa americana, está por ver la actitud de Random-Mondadori– se ha lanzado a una auténtica guerra por los derechos de autor, quién sabe qué puede pasar en los próximos meses. Random House ha decidido reclamar la explotación de los derechos de autor sobre los libros en contratos anteriores a la eclosión de internet y el libro electrónico, algo a lo que los autores, con toda lógica, no les ha hecho la más mínima gracia. Cuando las grandes editoriales se lanzan a la yugular de esa manera es que el negocio es más grande y está más cerca de lo que pensamos.

Hay otros ejemplos de caminos a recorrer por parte de los autores, como es el caso de Stephen Covey, conocido por su libro Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, que ha decidido saltarse a la editorial y llegar a un acuerdo directamente con Amazon, con lo que sería una medida de presión, además de un buen porcentaje sobre las ventas totales. Una estrategia, por otra parte, sólo al alcance de unos pocos superventas.

Aquí lo dejo, seguiremos con el tema: es una amenaza, y os dejo con la pregunta de siempre. ¿Tienes un lector de libros electrónicos? ¿Pagarás por ebooks a un precio razonable? ¿Cuánto sería eso? ¿Te interesaría una suscripción o una tarifa plana de lectura?

Autores relacionados Autores relacionados:
Alberto Vázquez-Figueroa
Cory Doctorow
Paulo Coelho

El artista y el matemático, de Amir Aczel

AutorAlfredo Álamo el 16 de diciembre de 2009 en Reseñas

El artista y el matemático

Gedisa nos trae un interesante ensayo: El artista y el matemático, una crónica más o menos resumida de la aparición de uno de los matemáticos más importantes del S.XX, Nicolas Bourbaki.

Si hiciéramos caso a las informaciones sobre Bourbaki a principios de los años treinta nos encontraríamos con un matemático poldavo cuyos primeros trabajos eran quizá poco ortodoxos. Luego, sin embargo, el nivel de sus presentaciones aumentó hasta tal punto que podríamos estar hablando de uno de los más grandes matemáticos de la historia… sólo que no era así en absoluto.

Nicolas Bourbaki nunca exisitió. Fue una creación de André Weil junto con otros jovenes matemáticos, quienes continuaron una broma universitaria. Al parecer, Poldavia, su patria, era la nacionalidad de los matemáticos cuando salían a tomarse unas copas de más por Montparnasse.

Así que Bourbaki era un nombre utilizado por una serie de grandes matemáticos, en su mayoría franceses, que imprimieron una exigencia nunca antes vista en las publicaciones que mandaban con esa firma. Los miembros de la sociedad Bourbaki han ido cambiando a lo largo de los años, e incluso hoy en día se presentan estudios atribuidos a Bourbaki; por tener hasta tienen su propia web.

El acierto de Amir Aczel es presentar una parte de la historia de la humanidad como es la Segunda Guerra Mundial desde un punto de vista que a la mayor parte de la gente le puede parecer extraño: a través de los ojos de varios matemáticos y cómo, en un mundo cambiante, justo en la posguerra, la matemática que luego Bourbaki defendería se mezcla con todo tipo de nuevos pensadores o artistas, como Picasso o Lévi-Strauss.

El artista y el matemático es un entretenido ensayo al alcance de todos y que nos ofrece, a través de ese imposible pensador, un viaje a través de la historia de las matemáticas, Europa y el pensamiento humano. Es interesante leer cómo se entrelazan, al final con Bourbaki como catalizador, la vida y pensamiento de intelectuales tan dispares y, como ya he dicho, la perspectiva, para mi toda una sorpresa, de los matemáticos frente a la guerra, algo sobre lo que nunca había leído antes.

Autores relacionados Autores relacionados:
Amir Aczel
Pablo Picasso
Libros relacionados Libros relacionados:
El artista y el matemático

Cuentos a la venta

AutorAlfredo Álamo el 14 de diciembre de 2009 en Divulgación

Edna O'Brien

Dentro de los movimientos que algunas editoriales están tomando a la hora de posicionarse frente a las nuevas tecnologías, hay que destacar la opción que ha tomado Atlantic Magazine en Amazon.

Siguiendo el camino de la música, con iTunes como claro referente, han comenzado a vender cuentos sueltos a través de la red. De ese modo, y por 4$, estamos delante de lo que puede ser una auténtica revolución en el mundo de las antologías. Por ahora venden obras de Edna O’Brien y Christopher Buckley, dos reconocidos autores de su catálogo.

Es una prueba de concepto, con toda seguridad. Pero si funciona y bajan los precios podríamos asistir a la creación de nuestros propios volúmenes de cuentos, antologías creadas por y para nuestros intereses. Tanto para regalar como para preparar viajes concretos. Imaginad visitar una ciudad y llevar en el ereader una serie de relatos dedicados a sus calles, podríamos leer historias del mismo lugar donde estábamos paseando unas pocas horas antes. Con un sistema de geolocalización sería incluso más interesante, pudiendo acceder directamente a los cuentos sin necesidad de preparación.

No sé, quizá sea una manera de revitalizar la ficción corta más allá de las antologías cocinadas o las dedicadas en exclusiva a un autor. Si se aplica un buen sistema de recomendaciones el salto de un escritor a otro puede llegar a ser de lo más interesante para aquellos aficionados a descubrir historias nuevas y voces diferentes.

Motoko Rich, del New York Times ha comentado que esto puede ser la Itunización del cuento… ¿sería una oportunidad para aquellos autores que no dan la talla en la novela? En una sociedad cada vez con menos tiempo, creo que los cuentos van a dar mucho más que hablar en el futuro de lo que están haciendo ahora, siempre relegados a la todopoderosa novela.

Vía: The Guardian

Autores relacionados Autores relacionados:
Edna O'Brien