Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

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Cómo vender libros sin morir en Internet (I)

AutorAlfredo Álamo el 11 de marzo de 2011 en Divulgación

Desencanto, de Sergio Parra

Está claro que los editores se enfrentan a un reto nuevo a la hora de vender ebooks, e incluso de seguir vendiendo sus libros físicos de manera tradicional. Esto, para las grandes editoras, supondrá algún tipo de ajuste que no creo que desbanque su tradicional método a base de largas tiradas e invasión de escaparates que tan buen resultado le sigue dando hoy en día.

Sin embargo, para el pequeño editor surge la oportunidad de asomarse a un mercado virgen, todavía mirado con recelo por parte de los grandes y que está prácticamente vacío, a la espera de que alguien con iniciativa le de contenido. Ya os hemos hablado del Crowdfunding, que puede ser aprovechado por editoriales además de por autores, pero acercándonos más a lo que podríamos llamar «edición tradicional» encontramos nuevas formas de venta que por el momento no eran muy conocidas en el mercado en español.

Desde la editorial Grupo AJEC han decidido dar un paso hacia delante y probar con una idea que me parece acertada. Desencanto, la continuación de la excelente novela de Sergio Parra, Jitanjáfora, uno de sus más esperados lanzamientos de marzo, saldrá primero en formato ebook a un precio de 5 euros. Para ser novedad, y visto el mercado, es un precio más que razonable, pero lo interesante viene después: si el libro te ha gustado tanto que quieres tenerlo en tu librería para, no sé, acariciar sus páginas y disfrutar de su olor, se descontarían esos 5 euros del precio final del libro en papel.

Además, el libro promete. De su sinopsis:

Es hora de madurar: la magia no existe, y se acabó lo de jugar a hechiceros.

El Mal tampoco existe. Y si existe, es indudablemente menos terrorífico que el Bien. Porque todo es siempre más complicado de lo que parece. Incluso el Bien. Todo está lleno de sombras. Sombras de las que surgen arcángeles redentores, duendes adoradores del arte, brujas ninfómanas y monstruos de pesadilla, como los que habitan en una urbanización norteamericana presuntamente idílica. Y, por supuesto, sombras que esconden lo que ocurre de verdad en un gran supermercado: una batalla épica cuyo desenlace podría cambiar el mundo

Ahora sólo falta que aquellos que compren el libro físico pudieran tener algún tipo de descuento sobre el ebook -incluso, como hacen algunas editoriales, regalarlo directamente-, para que la iniciativa cobrara todavía más fuerza. Desde luego, es una excelente noticia que los editores comiencen a moverse y a probar sistemas alternativos de venta, buscando nuevos clientes y usuarios contentos con el servicio recibido.

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Guillermo del Toro abandona las Montañas de la locura

AutorAlfredo Álamo el 10 de marzo de 2011 en Noticias

Montañas de la locura

Triste noticia para todos los aficionados al cine del mexicano Guillermo del Toro y para la mayoría de los seguidores de H. P. Lovecraft: no habrá película basada en la historia del autor de Providence pese a que hace pocos días se hablar de que Tom Cruise iba a participar en el proyecto.

Al parecer, la insistencia de del Toro en no rebajar el tono terrorífico de la narración y buscar esa sensación de incomodidad y tensión permanente para entrar en un cómodo «Recomendado para mayores de 13 años» como pedía la productora, ha sido fundamental para que no se haya dado el pistoletazo de salida a la producción.

Del Toro ponía el ejemplo de Los pájaros, de Hitchcock, una película que supuso un verdadero impacto sobre el terror de su época y que pasó a convertirse en todo un éxito y una película de culto gracias a la producción de alto presupuesto con la que contó el director inglés. Las montañas de la locura, al menos según la versión que quería del Toro, necesitaría un presupuesto de alto nivel, algo demasiado arriesgado para una cinta de terror tan impactante de acuerdo a los ejecutivos hollywoodienses.

Así que nos vamos a quedar sin conocer cómo son los horrores innombrables de Lovecraft en 3 dimensiones tras haber pasado por la coctelera terrorífica que es la mente de Guillermo del Toro. Habrá quienes respiren aliviados por haber salvado un clásico de las garras de las adaptaciones cinematográficas, pero la verdad es que, personalmente, me hacía ilusión ver a los Mi-Go y a los Primigenios, a los Shoggoth

Las montañas de la locura está considerada como una de las mejores narraciones de H. P. Lovecraft y su adaptación ha sido siempre un proyecto pendiente del género fantástico. La H. P. Lovecraft Historical Society ha realizado una recreación radiofónica y gran parte de la historia se puede ver en un musical del mismo nombre en el que participó el grupo compuesto por payasos siniestros, The Tiger Lillies. Os dejamos con el trailer del espectáculo.

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Viajando en el tiempo

AutorGabriella Campbell el 9 de marzo de 2011 en Divulgación

Máquina del tiempo

Una de las razones de ser de la ficción especulativa en general, sea cual sea su subgénero (cyberpunk, space opera, utopía, distopía, ucronía, y un muy largo etcétera) es tratar de manera más o menos literaria algunas de las consideraciones científicas que han interesado al hombre desde el principio de los tiempos. La posibilidad del desplazamiento temporal ha sido, sin duda, una de sus mayores obsesiones, debido a la curiosidad natural que todos sentimos hacia un futuro desconocido, o para conocer mejor un tiempo pasado del que sólo tenemos recuerdos de ancestros y documentos escritos (o ni tan siquiera eso). Más allá de los tratados técnicos, se trata además de un campo fértil para la literatura, ya que permite un desarrollo imaginativo, una libertad de creación, que pocos otros temas ofrecen.

Seguramente si preguntásemos a cualquier lector, el título que acudiría en primer lugar a su memoria sería La máquina del tiempo de H. G. Wells. Wells popularizó el concepto de máquina temporal, ideando un instrumento, una especie de vehículo, que podría transportar al individuo a través del tiempo, como si éste fuera más bien un concepto espacial. Wells se interesa por el futuro, y presenta un mañana poco esperanzador, en el que los temibles morlocks y los ingenuos eloi ofrecen una visión triste de lo que podría llegar a ser la Humanidad. La intención de Wells no es entrar en complicados dilemas científicos, sino en presentar un dilema social y moral respecto al futuro del ser humano. En el caso de esta temática, solemos encontrar dos tipos de ficción, la que se interesa más por el aspecto teórico del viaje en sí (considerando, por ejemplo, la complicación de la paradoja temporal, un asunto que se presenta de muchas formas diferentes en la literatura), y la que se centra en el aspecto psicológico y social. Algunas obras, como El libro del día del juicio final, de Connie Willis, por ejemplo, aúnan ambos intereses, en el que la autora evalúa el funcionamiento de la paradoja temporal al mismo tiempo que realiza un estudio casi histórico del pasado y las implicaciones de introducir en éste a un miembro del tiempo futuro. Willis también trató el viaje temporal, si bien de una forma más ligera y casi humorística, en Por no mencionar al perro.

Los métodos de transporte son muy variados, aunque conforme avanzó la tradición temática, cada vez los autores estuvieron más influidos por las diferentes teorías y campos de saber que se han centrado en el estudio de la posibilidad del viaje temporal. Así, cada vez se tiene más en cuenta la relevancia de los agujeros de gusano como vehículos de transporte temporal; y las tecnologías asociadas al viaje espacial han dado pie a considerar otras opciones como la criogenización, o el desfase temporal al viajar a velocidades superiores a la de la luz. En Puerta al verano, de Heinlein, se examinan dos tipos de viaje temporal que funcionan como tales en la misma novela: por un lado, la criogenización, por la que el protagonista es congelado y despierta en el futuro; por otro, el uso de una máquina de viaje en el tiempo “clásica” cuyo funcionamiento es sólo descrito superficialmente.

La popularidad de este tema es inmensa, y la lista de autores que lo han tratado, de una manera u otra, casi interminable. Una de mis obras favoritas en este sentido es La mujer del viajero en el tiempo, de Audrey Niffenegger, que se atreve a considerar el viaje temporal de una manera totalmente original, examinando asimismo su impacto sobre las personas que rodean al viajero que se ve obligado a desplazarse constantemente, hacia atrás y hacia adelante en su propia vida. ¿Cuál es vuestra historia de viaje temporal preferida?

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Cartelera literaria

AutorVíctor Miguel Gallardo el 8 de marzo de 2011 en Noticias

Destino Oculto, la película

Varias son las películas basadas en libros que, o bien están en cartelera, o lo estarán en las próximas semanas. Las hay para todos los gustos, y algunas son propuestas cuanto menos sorprendentes. La que se lleva la palma, a mi modo de ver las cosas, es la película australiana Mañana, cuando la guerra empiece, basada en la novela homónima de John Marsden. Tomorrow, when the war began (1993) fue la primera de siete novelas (seguidas de otras tres más que continuaron la historia de la protagonista principal) que arrasaron en los mercados australiano y neozelandés, y que han vendido millones de copias en todo el mundo siendo especialmente populares en Suecia, por poner un ejemplo. La premisa es bastante interesante: un grupo de jóvenes ven interrumpidas sus vacaciones de verano tras advertir que su país, Australia, está siendo invadido por una potencia extranjera. En las novelas nunca se especifica qué país es el invasor (de hecho, ningún país real cumple todas las premisas que Marsden ofrece), qué parte de Australia ha caído y cual resiste, etc. Es un ciclo de novelas que es especialmente recomendable para jóvenes y que incide en la necesidad de cooperar para poder superar situaciones límite. Aunque la película ha sido acogida por entusiasmo en nuestras Antípodas, en otras partes del mundo ha despertado pocas simpatías, pero es una opción curiosa de nuestros cines.

Destino oculto, sin embargo, sí está llamando más la atención, aunque muchos opinan que esta película, basada (cómo cualquiera habría adivinado tras leer su argumento) en un relato de Philip K. Dick, podría haber dado mucho más de sí si se hubiera obviado la historia de amor entre los protagonistas ahondando en la historia principal en sí. Olvidan estos críticos que la industria fílmica es un negocio, y que por mucho que nos guste Dick, y por muchos fans que tenga el bueno de Matt Damon (que poco a poco, por cierto, se está convirtiendo en un Grande con mayúsculas del cine actual), esto no basta para conseguir beneficios. La historia de amor entre Damon y la adorable Emily Blunt tiene el protagonismo necesario para llevar a las salas de cine a personas que habitualmente no consumirían historias de ciencia ficción. Los aficionados a Dick podemos darnos con un canto en los dientes y alegrarnos de que el genial autor siga estando presente en las mentes de los guionistas de Hollywood.

Otras películas que ya están en cartelera o que llegarán pronto son En el centro de la tormenta (basada en una novela de James Lee Burke), protagonizada por Tommy Lee Jones, El rito, con Anthony Hopkins y que proviene de una obra de Matt Baglio o Gnomeo y Julieta, una adaptación animada de una de las más conocidas obras de William Shakespeare (y de la cual, si hacemos caso a los críticos de allende el océano, poco podemos esperar). La más interesante es, sin duda, Nunca me abandones, no sólo porque según parece es una película más que digna, sino sobre todo por la importancia que la novela de Kazuo Ishiguro ha tenido en las letras recientes. La adaptación al cine está firmada por Mark Romanek a la dirección y Alex Garland como guionista. La participación de este último es lo que nos da esperanzas de encontrarnos ante una buena versión: estamos hablando del autor de la novela en que se inspiró La playa (bastante mejor la obra literaria que la película, por cierto), y del guionista de 28 días después o Sunshine. Además, de sus manos saldrán los guiones de la próxima adaptación de Juez Dredd a la gran pantalla (no tendrá que esforzarse mucho para mejorar la anterior versión) y del remake de La fuga de Logan.

Nunca me abandones es una de las novelas más imprescindibles de los últimos diez años: esperemos que la adaptación de Romanek y Garland al menos no la destroce.

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Perdida en un buen libro, de Jasper Fforde

AutorAlfredo Álamo el 7 de marzo de 2011 en Reseñas

Perdida en un buen libro

Si con El caso Jane Eyre, Jasper Fforde sentó las primeras bases del mundo de Thursday Next, en Perdida en un buen libro da rienda suelta a una historia que se adentra en el mundo de la verdadera ficción que antes tan sólo se intuía.

Thursday Next terminó su primer libro con un final más o menos feliz, casada, con empleo y con la satisfacción de haberle dado en los morros a la gran corporación Goliath. Bien, eso dura… apenas unas páginas de su continuación, ya que gran parte de esa felicidad se desvanece, literalmente, como si no hubiera existido.

Pero de las circunstancias personales y de la trama principal de Perdida en un buen libro no se puede hablar sin hacer enormes avances que destriparían la novela de Fforde y arruinarían el juego de viajes en el tiempo que ocupa gran parte de esta aventura de Thursday Next. Así que es mejor que hable de las novedades que introduce Fforde y que me parecen divertidas.

Lo principal es la aparición de Jurisficción, una organización del mundo ficcional dedicada a mantener la integridad de las tramas, los personajes y de la gran biblioteca donde duermen todos los libros del mundo, escritos, publicados o soñados. Next es acusada por los hechos sucedidos dentro de Jane Eyre, pero acaba formando parte de esta unidad, eso sí, como aprendiza de la inigualable Señorita Havisham, personaje creado por Dickens para Grandes Esperanzas.

En Perdida en un buen libro, Fforde explica más elementos de ese mundo tan especial que ha creado, ahondando en el problema social de los neanderthales, por ejemplo, además de la inquietante posibilidad de que Acheron Hades siga vivo de alguna manera. Por no hablar de que todo indica a que el mundo se acabará en un par de días si Next no logra desentrañar una pista que su padre le ha dejado.

En resumen, Perdida en un buen libro es una novela llena de de referencias literarias entremezcladas, quizá más que en El caso Jane Eyre, escrito con muchísimo humor y que resulta una lectura apasionante para todos los amantes de los libros de segunda mano, los dodos, los mamuts, los viajes en el tiempo y los gatos sonrientes que desaparecen.

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Amanda Hocking y los placeres de la autoedición digital

AutorAlfredo Álamo el 6 de marzo de 2011 en Noticias

Amanda Hocking

Hemos hablado largo y tendido en Lecturalia sobre las alternativas que hoy en día se le brinda a cualquier escritor a la hora de afrontar la publicación de su obra, pero hay que reconocer que el ejemplo perfecto en cuanto a liarse la manta la cabeza y lograr vender libros como loca lo tenemos en la persona de Amanda Hocking, quien ya ha logrado colocar 900 000 copias de sus libros a través de Amazon, sin tener a una editorial ni delante ni detrás.

900 000 copias son muchas copias para una joven de 26 años que vive en Austin y a la que le encanta escribir sobre zombis, trolls, vampiros y otros seres fantásticos. De hecho, más de un autor «profesional» daría su mano por unos números similares conseguidos en apenas un año. ¿Qué hay que aprender de Amanda? Por un lado su política comercial: vender los ebooks a menos de un dólar, 0.99, y los paperbacks a menos de 4, ha logrado que mucha gente le de, por lo menos, un tiento a sus creaciones. Está claro que el mercado americano de ebooks es, hoy por hoy, muchísimo más grande y activo que el español, lo que ha hecho posible la magnitud de las cifras de las que estamos hablando. Y es que Amanda se lleva el 70% -impuestos que tenga que pagar luego a parte-, una cantidad nada despreciable.

También hay que tener en cuenta una cosa, Amanda Hocking publicó su primer libro el 15 de abril de 2010 y ya lleva nueve libros -el décimo se anuncia cercano-, así que se acerca también al ritmo de publicación de autores de bolsilibro, Corín Tellado o César Vidal. Las principales quejas que recibe en Amazon son sobre las revisiones de sus libros, el acabado y la sintaxis, pese a que ella afirma haber contratado editores profesionales para revisar sus textos.

Hocking ha basado su carrera en una comunicación constante con sus lectores a través de su blog personal y de su Twitter y Facebook, desde donde ha realizado una campaña ejemplar que le ha servido como plataforma perfecta para acceder a su público potencial, aquellos que ya están acostumbrados a pagar 0.99$ por una canción en iTunes.

Los hermanos Coen y los libros

AutorVíctor Miguel Gallardo el 5 de marzo de 2011 en Divulgación

True Grit, Hermanos Coen

Una de las mejores películas de los últimos meses ha estado firmada por Joel y Ethan Coen. Se trata de True Grit (traducido en España como Valor de ley), una pequeña joya basada en una novela de Charles Portis. Portis, nació en 1933 en la pequeña localidad de El Dorado, en el condado de Union, estado de Arkansas. Naciendo en semejante lugar es evidente que se centró en el género del “western”. True Grit está ambientada en parte en Fort Smith, actualmente la segunda ciudad más importante del estado y que en el siglo XIX cobró una gran importancia como base de operaciones para miles de colonos que iban hacia el inhóspito Oeste. Portis ya vio una exitosa adaptación al cine de su novela en los años 60, película que además sirvió para que John Wayne, posiblemente el actor que más identificamos con el género, ganara su único premio de la Academia estadounidense. Los hermanos Coen, que últimamente han sido acusados de recurrir demasiado al remake (lo hicieron con The Ladykillers y lo volverán a hacer próximamente, previsiblemente sólo como guionistas y no como directores, con Gambit, cuya historia ya vimos titulada como Ladrona por amor) se han defendido diciendo que True Grit no es una versión de la película de 1969, sino que se basa directamente en la novela que Portis publicó de forma seriada en la publicación bimensual The Saturday Evening Post.

No es la primera producción de los exitosos hermanos Coen basada en una novela. Aunque la mayor parte de sus trabajos han nacido de guiones propios, en varias de sus películas han recurrido a una obra literaria. Eso sí, tras pasar por sus manos todas estas cintas adquirieron de forma irremediable el tono característico de estos dos genios del cine actual. Y da la casualidad de que tres de sus cuatro películas basadas en novelas son de lo mejor de su carrera.

La menor de estas películas, aunque notable en varios de sus planteamientos, es Quemar después de leer, una película menor en su filmografía, basada en una obra de Stansfield Turner, un antiguo director de la CIA que, tras salir de la agencia, se convirtió en una de las voces que con mayor insistencia ha pedido su disolución.

Las otras dos adaptaciones de los Coen sí que pueden ser consideradas obras maestras. Por un lado tenemos la aclamada (y muy popular en nuestro país gracias a la magistral interpretación de Javier Bardem) No es país para viejos (No country for old men), basada en una obra de Cormac McCarthy. McCarthy no es precisamente un autor menor, siendo considerado como uno de los mejores novelistas estadounidenses de su generación, y ganó el premio Pulitzer en 2007 por esa maravillosa obra que es La carretera, también llevada al cine de forma notable por John Hillcoat. No es país para viejos es la película más exitosa de los hermanos Coen, ya que ganaron tres premios Oscar que les incumben directamente (película, director y guión adaptado).

La cuarta adaptación es también sobresaliente. Muerte entre las flores, película de 1990, fue su primera obra realmente brillante, y está basada nada menos que en un libro de Dashiell Hammett, uno de los grandes nombres de la novela negra. Gracias a Hammett, además, surgieron dos de las mejores obras cinematográficas de todos los tiempos, la ya mencionada Muerte entre las flores (Miller´s Crossing) y El halcón maltés, película de 1941 (aunque ya existía una versión diez años antes) de uno de los directores míticos de la época dorada de Hollywood, John Huston.

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Precios pactados, bibliotecas y libros electrónicos

AutorRaquel Vallés el 4 de marzo de 2011 en Noticias

Censura y derechos

Si los libros electrónicos tuviesen la mitad de presencia comercial que tienen en los medios de comunicación no hay duda de que estaríamos, ahora sí, en una verdadera revolución cultural. Por ahora, debemos conformarnos con noticias sobre la evolución de las ventas, avisos de nuevos dispositivos o iniciativas personales de escritores. Estos días han sido varias las novedades, y las polémicas, que apuntan directamente al desarrollo del sector, al futuro editorial del libro electrónico. Por un lado, la investigación de las autoridades europeas de la competencia sobre la política de precios en Francia, por otro, las condiciones que la editorial Harper Collins quiere imponer a las bibliotecas en Estados Unidos.

En Francia agentes de la Comisión Europea han registrado las sedes de varias editoriales, parece ser que se trataría de Hachette, Flammarion, Gallimard y Albin Michel, buscando pruebas de un pacto en el precio de los libros electrónicos de estas editoriales, lo que vulneraría las normas de competencia de la Unión. Las editoriales acusan a Amazon de estar detrás de las denuncias que habrían llevado a esta investigación, dentro del tira y afloja que están protagonizando el mundo editorial francés y el gigante americano.

Así, mientras Amazon intenta evitar que le digan a que precio debe vender sus libros, parece que algunos editores franceses habían decidido ir más allá y pactar directamente los precios entre ellos, una práctica que ya fue investigada hace unas semanas en el Reino Unido.

En estos momentos, Francia está discutiendo un cambio legislativo que permitiría a los editores fijar el precio de sus libros electrónicos se vendan donde se vendan y opere la tienda donde de opere, lo que traducido a la venta en Internet implicaría la imposibilidad de encontrar diferentes precios para los mismos productos, lo que atenta directamente contra la competencia. La legislación europea de los ochenta permitió que los editores fueran los que deciden los precios, en una excepción cultural proteccionista, frente al liberalismo general de la CE, pero que encontraba el límite en no interferir en el intercambio comercial entre países. En España, la legislación indica que los editores pueden marcar el precio de los libros pero sólo dentro del ámbito estatal.

Tenemos, por tanto, a unos presuntos delincuentes pactando presuntamente precios e intentando mantener su nicho de mercado sea como sea. Este segundo punto es el que ha llevado a la editorial Harper Collins a intentar que las bibliotecas estadounidense acepten unos términos de contrato de compraventa de libros electrónicos que, si no fuera porque el mundo en el que estamos todo es posible en nombre del mercado, debería hacer reír a más de uno; por si acaso se le ocurre sonreír a alguno, la editorial pertenece al grupo Murdoch.

Harper Collins pretende que los libros electrónicos que adquiera la biblioteca puedan ser prestados un máximo de veintiséis veces, desapareciendo entonces de la colección. Es decir, la biblioteca compraría el acceso al libro, no el libro en si, siguiendo el modelo de negocio que otros avezados capitalistas, los editores de revistas electrónicas, llevan explotando desde hace años. La diferencia principal sería que las revistas electrónicas vienen provistas con extras maravillosos para la investigación mientras que Harper Collins ofrece exactamente el mismo producto, pero solo durante un rato. Eso sí, si la biblioteca lo compra otra vez probablemente le salga más barato al no ser novedad. Ante tanta benevolencia muchos bibliotecarios americanos han puesto el grito en el cielo e incluso empiezan a plantearse si no se está llegando al límite.

Aunque los requerimientos de Harper Collins van más allá, el miedo es que si se acepta esto otras editoriales exigirán los mismos derechos draconianos y que es muy poco el margen de acción de las bibliotecas. Una de las propuestas que pueden marcar el camino, y no solo para las bibliotecas, es negarse a comprar libros con DRM (el usuario de libros electrónicos siempre puede encontrar lo que no haya en la biblioteca de manera bastante sencilla, aunque esto es algo que nunca se le explicará en el mostrador de información). Otra opción sería hacer como los lobbies editoriales y dedicar parte del presupuesto a contratar abogados.

Proteccionismo, pacto de precios, libros que se autodestruyen… si estas son algunas de las propuestas que vienen del mundo editorial para afianzar el mercado del libro electrónico creo que vamos a acabar todos con carnet del partido pirata pero, mientras tanto, podemos pensar en la siguiente propuesta, una carta de derechos de propietarios de libros electrónicos presentada en el blog Librarian in Black.

Todos los usuarios de libros electrónicos que tiene los siguientes derechos:

  • El derecho a usar libros electrónicos según directrices que favorezcan el acceso frente a la propiedad
  • El derecho de acceso a libros electrónicos en cualquier plataforma tecnológica, incluyendo el hardware y el software que el usuario elija
  • El derecho de anotar, citar pasajes, imprimir y compartir el contenido de libros electrónicos respetando los derechos de cita y autor (fair use y copyrigth en el original; fair use sería “uso justo” un concepto más amplio que cita)
  • Aplicación de la doctrina de la primera venta extendida a los contenidos digitales, permitiendo que el dueño de libros electrónicos el derecho de conservar, archivar, compartir y volver a vender libros electrónicos comprados.

Llega Alta tensión, de Harlan Coben

AutorAlfredo Álamo el 3 de marzo de 2011 en Noticias

Alta tensión, de Harlan Coben

Hoy sale a la venta Alta tensión, la nueva entrega de Harlan Coben protagonizada por Myron Bolitar y que resultó ganadora del Premio Internacional de Novela Negra RBA.

Harlan Coben es un escritor premiado con galardones como el Edgar, el Shamus o el Anthony, convertido en uno de los más laureados de la novela criminal americana y que con Alta tensión se llevó 125 000 euros del Premio RBA. Todo un historial.

Myron Bolitar no es el clásico protagonista de novela negra que nos llega desde Estados Unidos. Lo primero: jugaba a baloncesto hasta que se lesionó. Lo segundo: es muy alto y hace taekwondo. Lo tercero: es representante de estrellas deportivas. Uno diría que es un investigador bastante atípico, pero lo cierto es que el ambiente en que se mueve, más cercano a la élite social que a los bajos fondos, más una incansable voluntad por resolver los casos a los que se enfrenta hacen de Bolitar un personaje a seguir.

Bolitar cuenta con la ayuda de Win, viejo compañero de universidad, capaz de sacar dos pistolas del deportivo y liarse a tiros sin mancharse la camisa de 300$, su socia Esperanza -con experiencia como abogada y… en la lucha libre-, así como Big Cindy, la secretaria más alta y grande que había en el mercado laboral.

En Alta tensión, Bolitar tendrá que averiguar dónde se ha metido Lex, una estrella del rock que casado con una de sus mejores clientas, Suzzie T, tenista profesional y muy, muy embarazada. Al parecer, la paternidad de Suzzie está en entredicho y Lex no se lo ha tomado demasiado bien. En su búsqueda, Bolitar tendrá un curioso encuentro: su propia cuñada, que junto con su hermano, hacía años que no veía.

Alta tensión promete revitalizar el personaje de Bolitar con nuevas claves sobre su pasado y al mismo tiempo ofrecernos una intriga capaz de pegarnos a sus páginas mientras leemos. Con el palmarés de Coben y Bolitar, estamos seguros de que lo conseguirá.

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El club de lectura de Oprah

AutorGabriella Campbell el 2 de marzo de 2011 en Divulgación

Lectura Oprah

A veces es más fácil identificar a los que marcan tendencia, a los que crean moda, que otras. En algunos ámbitos es sencillo; en el mundo del espectáculo existen figuras, ya sean actores, modelos o cantantes, que crean claves para que dé comienzo la imitación. El vestido que lleve determinada actriz en la alfombra roja de los Óscar será, seguramente, el vestido más copiado el resto del año por una gran cantidad de mujeres; la presentación en pasarela de determinada firma tendrá ocupados a miles de fábricas textiles durante la siguiente temporada. Fuera de la moda, es algo más complicado, pero sabemos que una canción de éxito puede condicionar lo que suene en nuestras radios de mano de otros músicos; sabemos que cierto comentario o el uso de determinado producto por marcadores de tendencia profesionales (lo que los anglosajones, y cada vez más periodistas españoles, denominan trendsetters) proporcionarán su irrupción en el mercado. Sin embargo, es un poco más complejo adivinar cuáles serán los libros de moda, más allá de los escritores de best-sellers habituales o de las recomendaciones de alguna publicación especializada.

En Estados Unidos no existe esta duda. Hay una sola garantía absoluta respecto al mercado editorial, y es que si tu libro sale en el show de Oprah, va a venderse como rosquillas. Oprah es el equivalente estadounidense de nuestras Ana Rosa Quintana, Mª Teresa Campos y similares, presentadora de un formato en el que tan pronto entrevistan a un senador como promocionan tintes vegetales para cubrir las canas. Y un apartado que ha tenido muchísimo éxito ha sido el de su club de lectura. En el mundo anglosajón el club de lectura es un fenómeno cada vez más popular, en el que un grupo de personas (sobre todo mujeres, aunque comienza a atraer cada vez a más hombres) se reúne de forma periódica para hablar sobre un libro en concreto. Si bien Oprah está condicionada, indudablemente, por promotores, espónsores y demás, se sabe de buena tinta que ella misma elige algunos de los títulos, lo que resulta en el éxito espontáneo de algunas obras de pequeñas editoriales o de escasa promoción. Éste ha sido el caso reciente, por ejemplo, de la obra The Velvet Rage (La ira de terciopelo), escrita por un psicólogo especializado en tratar a pacientes homosexuales, y que ha traído a palestra una interesante serie de conclusiones acerca de los resultados psicológicos del abuso sufrido por la persona homosexual desde la infancia, época en la que frecuentemente desarrolla una profunda sensación de deficiencia debido al trato discriminatorio recibido de su propia familia. La obra llegó a manos de la todopoderosa reina de la televisión estadounidense gracias a la recomendación de una colaboradora cuyo novio la había dejado por otro hombre, y que había leído el libro intentando entender el comportamiento de éste. Tras su aparición en el programa, las ventas de dicho título, un modesto librito publicado por una editorial menor, se dispararon. El programa hace uso, indiscutiblemente, del poder de la fama y la celebridad para impulsar la lectura, (muchos de los participantes de este club son personalidades del mundo de la música o el cine) lo cual, a pesar de lo vacío que puede llegar a ser el ejercicio, no puede ser del todo negativo en un país cuyo índice de analfabetismo es, como ya señaló el controvertido Harold Bloom, alarmante.