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VIII Festival Internacional de Poesía de Granada

AutorVíctor Miguel Gallardo el 10 de mayo de 2011 en Noticias

Festival Internacional de Poesía de Granada

No cabe ninguna duda de que el FIP de Granada, que cumple su octava edición y que arranca oficialmente el martes 10 de mayo aunque ya contará con actos, el denominado FIP Infantil, un día antes, ya se ha consolidado con creces como uno de los festivales de poesía más importantes en lengua española. Quizás uno de sus mayores méritos, aparte del de la difusión (no es una iniciativa “invisible” a la ciudadanía, que gracias al convenio con la empresa de autobuses urbanos participa pasivamente en él), es el de haber conseguido que algunas de las voces más importantes de las letras hispanas acudan a él casi desde sus primeras ediciones.

El programa de este año es ciertamente apetitoso, pudiendo dividirse en cuatro bloques muy bien diferenciados. En primer lugar, un ciclo dedicado a la ganadora del Premio Intenacional de Poesía Federico García Lorca Ciudad de Granada (sí, ese es su complicado nombre) a la poeta malagueña María Victoria Atencia, una de las escritoras más importantes del último medio siglo, cuyo punto cumbre será precisamente la entrega de dicho premio durante la inauguración oficial de la noche del martes.

El segundo bloque sería el estándar a este tipo de festivales: una retahíla de presentaciones de libros y de lecturas poéticas, además de emisiones de programas de radio en directo, entre las que cabe destacar este año como participantes a los españoles Juana Castro, Felipe Benítez Reyes o Raquel Lanseros, la venezolana Yolanda Pantin, el salvadoreño Jorge Galán, el mexicano Ali Calderón y la colombiana Andrea Cote. También hay que mencionar la proyección del documental Amargo como la vida, dulce como el amor, suave como la muerte, de José Sánchez Montes, bajo el título genérico de Poesía por la libertad, poetas del pueblo saharaui, y que contará con la lectura de poemas de los autores Chejdan Mahmud y Luali Lehsen.

Los dos bloques siguientes, a desarrollar los dos últimos días del festival, jueves y viernes, son los más mediáticos, por decirlo de algún modo: el jueves se contará nada menos que con Mario Vargas Llosa, que adquirirá el protagonismo absoluto tras la lectura del Manifiesto Granada Capital Mundial de la Poesía. El autor peruano, premio Nobel 2010, conversará con Benjamín Prado y dará paso, como colofón a la jornada, a una velada poético-musical a cargo de la pianista Rosa Torres Pardo y el poeta granadino Luis García Montero.

La última jornada también es espectacular, con el ciclo Poesía y Rock, que contará con Chris Stewart (antiguo batería del grupo Genesis, aunque es mucho más conocido por su obra, escrita en la Alpujarra granadina, Entre limones. Historia de un optimista, Jesús Arias, José Ignacio Lapido (letrista del mítico grupo local 091 y uno de los músicos más influyentes del pop-rock español), Dani Rodríguez Moya, Joaquín Sabina y de nuevo Luis García Montero. El fin de fiesta volverá a unir las letras con la música, esta vez de la mano del popular grupo madrileño Pereza y del escritor Benjamín Prado.

Como se puede ver, este año el FIP tiene actos que contentarán a casi cualquier tipo de lector, y no sólo en Granada capital, ya que en esta edición habrá actos paralelos en las localidades de Huétor Santillán, Cájar, Peligros, La Malahá y Víznar.

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El retrato de Dorian Gray, sin censura

AutorGabriella Campbell el 9 de mayo de 2011 en Noticias

Dorian Gray

Tras 120 años, se publica finalmente la versión original, no censurada, de la única novela publicada de Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray. La historia de Dorian, llevada al cine en varias ocasiones (recordemos su aparición en La liga de los hombres extraordinarios, interpretado por Stuart Townsend para la versión dirigida por Stephen Norrington, basada en la novela gráfica de Alan Moore; o la más reciente Dorian, un thriller dirigido por Oliver Parker, o incluso la obra de terror de Allan A. Goldstein de 2004) narra la vida y tribulaciones de un joven muy bello, que gracias a un cuadro que guarda en su ático y que representa su auténtica edad, tanto en años como en experiencia, no envejece ni muestra en su rostro el peso de las maldades que ha cometido. Las numerosas acciones de moral discutible del protagonista ya hicieron de la obra original presa de las tijeras de la censura, pero fue sobre todo el implícito contenido homosexual el que provocó más cortes.

Finalmente, sale a la luz la obra tal como la escribió Wilde. Originalmente, la novela se publicó como folletín, de manera periódica en la publicación Lippincott’s Monthly Magazine, y ya entonces el editor, J. M. Stoddart, había suprimido párrafos completos que consideraba indecentes. Para la edición como libro en 1890, la editorial Ward, Lock, and Company tomó la decisión de eliminar y cambiar aquello que todavía quedaba en la obra que fuese intolerable para la moral de la época. La admiración homoerótica del pintor, Basil, por el protagonista, Dorian, es más que palpable en la versión recortada, y esto teniendo en cuenta que se suprimieron varias referencias, tales como “Es bastante cierto, le he consagrado a usted un sentimiento más intenso de lo que un hombre debería sentir por un amigo” (“It is quite true I have worshipped you with far more romance of feeling than a man should ever give to a friend”). Pero no fue sólo el homoerotismo lo que escandalizó a sus censores, ya que la palabra “mistress”, en referencia a las amantes femeninas de Dorian, también fue eliminada. Aunque estos datos no eran del todo desconocidos en el ámbito especializado, no ha sido hasta ahora que alguien se ha tomado la molestia de volver a editar la obra tal y como Wilde la produjo hace más de un siglo. En este caso, es gracias a la labor de la editorial de la Universidad de Harvard, la Harvard University Press, que producirá una versión original comentada.

Curiosamente, algunos opinan que esta nueva versión, que retorna al original de Wilde, no es mejor que la recortada. Algunos críticos, tales como Brooke Allen, que analizó el nuevo (o viejo) texto para la web de Barnes and Noble, insisten en que debería leerse esta versión como complemento a aquella que hemos heredado a lo largo de los últimos 120 años, no como sustituto. Allen comenta que el retorno al material del autor no significa, realmente, un perfeccionamiento estético, y que estos recortes, en algunos casos, sirvieron de hecho para mejorar el texto original.

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Publicaciones periódicas (VI): Billboard y Rolling Stone

AutorVíctor Miguel Gallardo el 8 de mayo de 2011 en Divulgación

Rolling Stone

Para los aficionados a la música la palabra inglesa Billboard trae indefectiblemente a la cabeza la imagen de listas y más listas de todo tipo, hasta el punto que, sobre todo fuera de Estados Unidos, muchos olvidamos a veces que Billboard es una revista de aparición semanal. Fundada en Cincinatti en 1894, fue una revista comercial que pronto se ocupó de dar información sobre espectáculos tales como ferias, circos, carnavales, parques de atracciones, etc. En la primera década del siglo XX empezó a cubrir también actos relacionados con el cine, y en los años 20 también añadiría la radio. Sin embargo, ha sido la música lo que realmente ha dado notoriedad a Billboard: su primer ránking musical no llegó hasta principios de 1936, y en los años 50 la música ya tenía un papel tan importante en la publicación que los demás temas salieron de ella (formando una publicación propia), convirtiéndose Billboard en el referente que hoy es para toda la industria musical.

Sus dos listas más populares son la Billboard 200 (en la que aparecen los doscientos discos más vendidos en Estados Unidos en la semana en curso) y, sobre todo, la Billboard Hot 100, que mide la popularidad y las ventas de las canciones. Esta lista apareció por primera vez en 1958, y proviene de dos de las listas que Billboard ya tenía, Best Sellers in Stores (que hacía referencia a las ventas) y Most Played by Jockeys (después llamada Airplay, y que mide las veces que una canción es radiada). También, en menor medida, le influyó una tercera lista de los Billboard de la época, desaparecida en 1957, llamada Most Played in Jukeboxes, y que medía la popularidad de las canciones en las gramolas de bares y restaurantes, que solían tener públicos muy jóvenes interesados en rock and roll.

Hoy día Billboard mantiene su prestigio intacto, y sigue siendo usada hasta la saciedad ya no sólo por los aficionados en general a la música, sino por la propia industria musical. Sus listas, además, ya incluyen desde hace años información sobre ventas digitales, y Billboard trabaja con algunas de las empresas de análisis más importantes del mundo, que legitiman su trabajo.

En contrapartida a Billboard y sus bien argumentadas listas (más les vale ya que una buena parte de la industria musical lleva décadas observándolas de reojo) estaría la mucho más reciente Rolling Stone. Nacida en 1967 al calor del movimiento hippy, aunque siempre evitó emitir opiniones extremas, adquirió pronto una importancia capital, sobre todo dentro de lo que podríamos considerar como más alternativo. Sin embargo, y después de la importancia de los 60 y 70, Rolling Stone fue decayendo paulatinamente, llegando al fin de siglo muy debilitada. Aun así, un cambio de línea editorial que la acercó dolorosamente (al menos para los fanáticos de la publicación de toda la vida) a posiciones comerciales la salvó por completo, gozando hoy de una relativa buena salud en un contexto que, por lo general, no es demasiado favorable para las publicaciones periódicas en papel.

Relacionar Billboard con Rolling Stone no es gratuito: existen muchas otras revistas musicales en el mundo, pero estas son las dos que elaboran listados más influyentes. Sin embargo, Rolling Stone no se especializa en teoría en ellos, lo que no le impide publicar cada cierto tiempo extensísimas enumeraciones arbitrarias que siempre resultan muy polémicas pero cuya importancia en el mundo de la música actual no puede negarse.

Alquilando periódicos

AutorGabriella Campbell el 7 de mayo de 2011 en Noticias

Prensa

Constantemente hablamos de los nuevos formatos, de la transformación del acto de leer, que se halla en un proceso revolucionario semejante al que experimentaron los primeros en tener en sus manos un producto de imprenta, allá por el 1450. Sin embargo, más allá de la inundación de lo digital, de los gadgets y del consumo de ocio de nuevas y extrañas maneras, prevalece siempre la noción de que la mayor madre de la inventiva es, cómo no, la necesidad. Damos por sentado la libre accesibilidad a la información: desde la televisión a internet o a la radio, gozamos de vías de conocimiento (sin entrar, claro, en la calidad o relevancia de dicho conocimiento) con las que otros tan sólo pueden soñar. Un claro ejemplo de esto es un nuevo y lucrativo negocio que ha surgido en Etiopía: el alquiler de periódicos.

En un país en el que la mayor parte de la prensa es producida por el estado, son los periódicos independientes los que realmente lo arriesgan todo (en toda Etiopía sólo hay 24). Y esta nueva tendencia de pagar por el uso limitado de un periódico, en vez de comprarlo, les afecta negativamente. Pero es inevitable que lo que perjudica a estos medios de comunicación es, precisamente, lo que beneficia a muchos: a los pequeños emprendedores que montan un pequeño puesto a la sombra con un puñado de publicaciones, y a los miles de graduados universitarios en paro, por ejemplo, que necesitan usar los periódicos para buscar empleo pero que no pueden permitirse comprarlos todos los días. Un periódico medio en Addis Abeba cuesta seis birr (unos 24 céntimos de euro). Sin embargo, cuesta menos de un céntimo de euro alquilar uno de estos periódicos durante 20 ó 30 minutos (según el vendedor). El sistema es sencillo y, de manera parecida a un alquiler de dvd o de libro, si excedes el tiempo permitido tienes que pagar un extra. Este recurso permite a varias familias de la capital poder mantenerse, aunque han de estar atentos a los frecuentes ladrones de periódicos. Por otro lado, estos periódicos manoseados luego pueden venderse a los comerciantes locales, que los usan para envolver sus productos. Lamentablemente, también reduce la venta de periódicos, lo que, como ya hemos mencionado, no favorece en absoluto a una industria que se las ve y se las desea para mantenerse a flote, tanto por presión política como económica (la tirada de la mayor de estas publicaciones semanales no excede los 50000 ejemplares).

De cualquier manera, los lectores no tienen muchas opciones, ya que hay pocos puestos de venta (esto requeriría un capital de inversión del que pocos emprendedores de las grandes ciudades etíopes disponen), y aun menos dinero para comprar. Un solo ejemplar puede dar mucho de sí: las publicaciones son semanales (no hay periódicos diarios en el país), por lo que una misma unidad puede ser leída cientos de veces en el mismo puesto de alquiler. Este fervor por la lectura, posibilitada por el sistema de alquiler, se debe, como hemos dicho, sobre todo a la búsqueda de empleo, pero también a la necesidad, siempre urgente, de saber qué ocurre a su alrededor, además de una fuente sencilla y barata de ocio, para disfrutar de algo que nosotros, expuestos a una saturación informativa, damos totalmente por sentado.

Políticos contra escritores

AutorAlfredo Álamo el 6 de mayo de 2011 en Divulgación

Neil Gaiman

No, pese al complicado clima que pesa cerca de elecciones, no voy a hablar de escritores metidos en política ni políticos que se pasan a la literatura, como Leguina o Jordi Sevilla. En realidad quiero hablaros de una anécdota que ha saltado en Estados Unidos y que debería servir para varias reflexiones.

El republicano Matt Dean acusó al autor británico Neil Gaiman de ser una «pequeña comadreja de cuello de lápiz que robó 45.000 dólares» por dar una conferencia en una biblioteca. Estas declaraciones han levantado ampollas entre muchos de los contactos de Gaiman en la red, hay que recodar que tiene más de un millón y medio de seguidores en Twitter, y han provocado cierta polémica sobre su conducta.

Lo cierto es que esa cifra, 45.000 dólares, es muy elevada para una conferencia de una hora, pero si el político americano hubiera preguntado, algo a lo que por lo visto no es muy aficionado, habría descubierto ciertos datos curiosos. El primero, que Gaiman no suele dar ese tipo de charlas ni atender conferencias. El mismo explica que se ve incapaz de atender los cientos de peticiones que le llegan así que decidió ponerse un precio absurdo que nadie quisiera pagar. Cuando la oferta llegó a Gaiman decidió aceptarla tras explicarle que venía de una fundación y que, de no gastarse, se perdería para el uso bibliotecario. Al cobrar donó ese dinero a varias obras de caridad, entre las que se encontraba una dedicada a mejorar las bibliotecas públicas de los suburbios de la ciudad.

Gaiman se ha defendido de una manera que yo creo ejemplar, y siempre sin entrar en un debate político. Dice que él tiene lectores conservadores y progresistas, vegetarianos, anarquistas, neoliberales, etc. y que le ha encantado lo de «comadreja de cuello de lápiz» ya que es un insulto que tiene la palabra lápiz y que con un lápiz se puede dibujar y escribir maravillas. En cuanto al político, dice que le sabe mal lo de comadreja y no lo de ladrón.

¿Mi reflexión? Que hay que tener la cabeza muy fría para no entrar en un juego tan traicionero como la política y que hoy en día parece en manos de pistoleros de gatillo fácil dispuestos a disparar contra cualquiera que pueda proporcionarle un puñado de votos. Bien por Gaiman, mal por Dean.

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La librería de un único libro

AutorAlfredo Álamo el 5 de mayo de 2011 en Divulgación

Librería Ed's Martian Book

En un mundo donde la globalización, la larga cola, la saturación de información, Internet o las redes sociales con cientos de contactos nos bombardean diariamente con miles de estímulos diferentes, resulta curiosa la iniciativa de Andrew Kessler y su local situado en el West Village de Nueva York.

Kessler es el autor de Verano marciano: Brazos robóticos, vaqueros robóticos y mis 90 días como la misión Phoenix-Mars (Martian Summer: Robot Arms, Cowboy Spacemen, and My 90 Days With the Phoenix Mars Mission), un libro en el que narra su experiencia asistiendo a la sala de control de la NASA durante tres meses en los que cubrió una de las misiones más satisfactorias de la agencia americana durante los últimos años. Tras publicarlo con la editorial Pegasus, Kessler tuvo una idea original: abrir una librería dedicada en exclusiva a la venta de su libro.

Kessler viene del mundo de las relaciones públicas y el periodismo, así que no esperemos encontrar un local abarrotado de libros desordenados y llenos de polvo; su librería es una exposición dedicada a la misión de la NASA, con mapas, fotos a gran resolución e incluso obras de arte inspiradas en el libro. De ese modo, aunque el local esté ocupado por tres mil copias del mismo libro la sensación es la de asistir a un espectáculo único, en el que se puede participar con la compra de Verano marciano.

Frente a la comodidad virtual y su frialdad, Kessler se ha liado la manta a la cabeza y ofrece un trato personal y cálido a sus clientes, aunque muchos entran en su local movidos únicamente por la curiosidad. Además, muchos se preguntan cómo puede pagar el alquiler y el mantenimiento con su peculiar oferta, ya que no está instalado precisamente en un barrio de las afueras.

Kessler no es el primer caso de librería que pone a la venta sólo un libro, Walter Swan hizo lo mismo durante años con una antología que vendía en Bisbee, un pueblo de Arizona. Kessler se inspiró en este antecedente para su propia, y más cara, versión. Además, estar en Nueva York sirve para tener que aclarar alguna que otra vez que no, no son la librería de la Iglesia de la Cienciología.

Vía: City Room Blog (NYT)

Fallece Ernesto Sabato

AutorVíctor Miguel Gallardo el 4 de mayo de 2011 en Noticias

Ernesto Sabato

No pudo ser: el escritor argentino Ernesto Sabato falleció a menos de dos meses de cumplir cien años. También es cierto que no necesitaba de esto para agrandar su figura: estamos ante, sin duda, uno de los literatos más importantes en lengua española del siglo XX. Y eso que su producción, exceptuando el ensayo, no fue especialmente fecunda.

Tampoco lo necesitó: con tan sólo tres novelas publicadas fue más que suficiente para comprender que el genio literario que residía en Sabato era de una escala que está reservada sólo a unos pocos elegidos, sobre todo al acercarnos detenidamente a las dos primeras. Imposible una ópera prima mejor que El túnel (1948), imprescindible en cualquier compendio de buena literatura del siglo pasado que, como tantas y tantas veces ha pasado con grandes obras, fue rechazada por docenas de editoriales hasta que por fin pudo verse publicada. No es una novela al uso, ya que aunque habla de un crimen (el asesinato de María Iribarne a manos de Juan Pablo Castel), éste, que culmina la historia, es conocido desde el principio, y conforme vamos leyendo la obra iremos desentrañando los entresijos que llevarán a los protagonistas al fatal desenlace, final lógico tras una historia que, empezando en el amor, acabará en el odio más absoluto.

La segunda novela de Sabato, Sobre héroes y tumbas, también imprescindible, se publicó en 1961 y terminó de consolidar la carrera del autor, ya suficientemente importante debido a sus numerosos trabajos ensayísticos. Relataba la decadencia de una familia argentina de rancio abolengo, y pretendía, en palabras del propio autor

penetrar en ese corazón que alberga el amor y el odio, las grandes pasiones y las infinitas contradicciones del ser humano en todos los tiempos y circunstancias, lo que sólo se logra mediante lo que debe llamarse poesía, no en el estrecho y equivocado sentido que se le da en nuestro tiempo a esa palabra, sino en su más profundo y primigenio significado.

En comparación, la tercera novela tiene un peso específico menor en la obra del autor: se trata de Abaddón el exterminador, y se publicó en 1974, y es con mucho la más experimental de sus obras, con un estilo fragmentario y de corte autobiográfico, entroncada argumentalmente con su segunda novela.

Dejando a un lado su obra literaria, Sabato tuvo un importante papel durante los años posteriores a la dictadura militar. Así, presidió a instancias del presidente de gobierno, Raúl Alfonsín, la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), cuya investigación dio lugar al libro Nunca Más, que recoge íntegramente el informe con que concluyó, y que es también conocida bajo el nombre de Informe Sabato. Su trabajo al frente de la Comisión le valió ser reconocido como un icono de la restauración democrática argentina.

Sabato falleció justo el año en que Buenos Aires había sido designada como Capital Mundial del Libro, y cuando las celebraciones por su Centenario ya estaban siendo planificadas. No podrán realizarse más que póstumamente, por desgracia, pero su obra estará siempre presente para millones de lectores de todo el mundo que lloran la muerte de un autor cuya obra ya es inmortal.

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Asesinato en el Savoy, de Maj Sjöwall y Për Wahlöö

AutorRaquel Vallés el 3 de mayo de 2011 en Reseñas

Asesinato en el Savoy

Asesinato en el Savoy es el sexto libro de la serie de Martin Beck de los escritores nórdicos Maj Sjöwall y Per Wahlöö y sigue la senda de la crítica política y social que caracteriza a sus obras. Beck es ahora jefe de la brigada de homicidios en Estocolmo, se ha separado de su mujer quitándose de encima una relación moribunda que va camino de deshacerse definitivamente. Su nuevo cargo no le evita el tener que enfrentarse continuamente a la ineficiencia de buena parte de sus compañeros, al tiempo que le acerca a la parte más política que policial de su trabajo, teniendo que aguantar presiones absurdas.

El detonante de este caso es el asesinato de Viktor Palmgren, empresario de éxito, en medio de una cena de negocios, en pleno comedor del hotel Savoy. Un asesinato extraño por su ejecución, a la vista de cualquiera, cuyas implicaciones políticas llevan a intervenir a la policía secreta y que lleva también a la intervención de la policía de Estocolmo aunque el asesinato se produce en Malmö. Las características especiales del caso, más bien del muerto, hacen que se recurra a Beck para ayudar en su resolución, que ha de ser rápida y discreta.

Negocios poco claros en países del tercer mundo, tráfico de armas, mujeres trofeo, especulación, envidias, evasión de divisas, prostitución de lujo… un cóctel explosivo que no impide ver el trasfondo de especulación, de pobreza y desigualdad que denuncian Sjöwall y Wahlöö en cada uno de sus libros, esa realidad tras la máscara de la socialdemocracia sueca.

Como en el resto de libros de Beck la colección de secundarios es el contrapunto perfecto para la novela. La dedicada ineficacia de Backlund, el egoísmo y brutalidad de Larsson o la absoluta estupidez de algunos agentes contrasta con los intentos de Beck y de Per Mansson por llevar adelante el caso, a pesar de las presiones políticas. Uno de los aciertos de la historia es el marcado contraste entre Mansson y el mundo de la víctima, sobre todo, en su encuentro con la viuda.

En definitiva, un buen libro que sin ser de los mejores de la serie sí que ofrece una buena historia en un momento importante de la evolución del personaje principal.

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David Ferry gana uno de los mayores premios de poesía del mundo

AutorGabriella Campbell el 2 de mayo de 2011 en Noticias

David Ferry

Dotado con cien mil dólares americanos, es posible que el premio de poesía Ruth Lilly sea uno de los más importantes, si no el que más, premio poético del mundo. Su origen también es notable, una septuagenaria millonaria, la Sra. Lilly, donó la nada despreciable cantidad de cien millones de dólares a una pequeña fundación sin ánimo de lucro, la Poetry Foundation, conocida sobre todo por ser la responsable de publicar la revista Poetry, una publicación que desde el año 1912 lleva luchando por acercar la poesía al público estadounidense. La gracia del asunto es que la generosa benefactora había sido rechazada por los editores de esta revista para publicar sus propios poemas muchos años antes, algo por lo que, parece ser, no les guarda mucho rencor. No era la primera donación de este tipo por parte de esta notable mujer, heredera de la prestigiosa compañía farmacéutica Eli Lilly and Company, fundada por su bisabuelo, el Coronel Eli Lilly. En 1985 creó la cátedra Ruth Lilly de poesía para la Universidad de Indiana, y en 1989 creó varias becas de poesía valoradas en 15000 dólares cada una (donadas a estudiantes preuniversitarios a través de un concurso nacional). Su monumental presente a la Fundación llegó en 2002, posibilitando que ésta continuara su labor tanto con su revista (en un tiempo en que este tipo de publicación está en franco declive) como con su espectacular dotación en un premio que ha adquirido un prestigio, además, innegable.

El certamen se lleva celebrando desde 1986, y este año le ha tocado a David Ferry, traductor y poeta original de Nueva Jersey. Ferry nació en 1924, así que el premio le ha llegado con 87 años. Pero Ferry no es un octogenario cualquiera, sigue trabajando como profesor emérito de Wellesley College y como docente activo en las Universidades de Boston y de Suffolk. En la actualidad está realizando una nueva traducción de la Eneida de Virgilio, y el año que viene saldrá a la venta su próximo poemario, Bewilderment. Aunque es más conocido como traductor, Ferry lleva publicando poesía durante más de cincuenta años. Éste no es, ni mucho menos, su primer galardón literario, ya que además de ser miembro de la American Academy of Arts and Sciences (Academia americana de las artes y las ciencias), tiene en su haber el Premio Teasdale, la Beca John Simon de la Fundación Guggenheim, el Premio Nacional Rebekah Johnson Bobbitt y el Premio Ingram Merril, entre otros, aparte de los que ha recibido como traductor (como el William Arrowsmith, administrado por la revista AGNI).

Aquí podréis ver al poeta recitando algunas de sus obras. La poesía de Ferry suele definirse como aparentemente tranquila y suave, con un efecto subterráneo, casi sísmico. Lamentablemente no he podido encontrar ediciones impresas de su poesía traducida al español (si alguien ha encontrado alguna ruego lo indique en los comentarios), y posiblemente no lleguemos a verlas. La poesía sigue siendo, qué remedio, un producto de consumo minoritario.

El Buen Libro. Una biblia para ateos

AutorGabriella Campbell el 1 de mayo de 2011 en Divulgación

El buen libro, de A.C. Grayling

El filósofo británico A. C. Grayling ha despertado el interés de los lectores del mundo anglosajón gracias a su publicación de una biblia para ateos. Se trata de una recopilación, en un formato muy similar al de la biblia tradicional, de citas de filósofos, historiadores, científicos y grandes pensadores en general de la historia de la humanidad. Aunque todas las citas provienen de personajes reales, en su biblia humanista Grayling no hace mención de sus fuentes, pero son reconocibles algunos de los dichos más populares de grandes como Isaac Newton, Sócrates o Darwin. Grayling pretende compensar de esta manera la ausencia, en su opinión, de un libro de referencia moral para los no creyentes. El autor, que se ha especializado siempre en aspectos éticos relacionados con la búsqueda de la felicidad por parte del hombre contemporáneo, define su obra como un compendio de la búsqueda de lo bueno, de lo que nos hace felices.

Lejos de criticarlo por ello, algunos sectores religiosos incluso lo han apoyado. Algunas voces seculares han apuntado la necesidad de historias diferentes para los no creyentes, que también buscan las cosas buenas de la vida. Grayling apunta a una visión sorprendentemente benévola del ser humano, asegurando que hay más bondad que maldad en el hombre, y que todos debemos estar abiertos a encontrarla, algo para lo que serviría este tomo de versículos de sabiduría histórica. Grayling desconfía de los intentos de constituir una religión humanista, con rituales y formas semejantes a las de las grandes religiones monoteístas, como ya intentó hacer Auguste Comte en su momento, pero insiste en las ventajas de tener un libro semejante en formato a la Biblia cristiana, debido a su composición de pequeños textos, que nos permiten abrir el libro en cualquier página y encontrar una frase sobre la que meditar. A ello ha dedicado este filósofo anglosajón treinta años de su vida.

Y Grayling no es un filósofo cualquiera. Profesor de filosofía de la Universidad de Londres, educado en Oxford, ha publicado más de veinte libros sobre filosofía. Ha sido columnista de The Guardian y The Times, dos de los periódicos anglosajones más importantes, además de ser locutor en varias emisoras de radio. Es editor de varias publicaciones académicas y en 2003 fue miembro del jurado del Premio Man Booker, y fue miembro del Foro Económico Mundial, parte del grupo de mediación entre Occidente y el mundo islámico. También es miembro de la Sociedad Real de Literatura y de la Sociedad Real de las Artes, y fue durante diez años el Secretario Honorífico de la Sociedad Aristotélica, la asociación filosófica más relevante del Reino Unido. En resumen, si alguien iba a construir una biblia para no creyentes, este autor tiene todos los credenciales necesarios. Es curioso que, tal vez para no distraer al lector en su reflexión, estos versículos ateos no incluyan referencia alguna al autor de cada cita, por lo que varios críticos han comentado que su lectura es imposible sin tener una pantalla de ordenador al lado, convenientemente aparcada en Google o algún buscador similar.

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