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Corazón salvaje, de Barry Gifford

AutorAlfredo Álamo el 20 de junio de 2011 en Reseñas

Corazón Salvaje

La primera vez que me acerqué a esta historia fue a través del cine, recuerdo con simpatía la alucinógena versión que rodó David Lynch de esta historia en 1990 con Nicholas Cage y Laura Dern como protagonistas. Lo cierto es que la historia rodada por Lynch tenía momentos más cercanos a El mago de Oz que a la novela de Gifford, pero, desde luego, nada que ver con la orgía de sangre que trajo Oliver Stone cuatro años después con Asesinos Natos y que levantó una polémica que todavía colea en los Estados Unidos. También me gustó, por cierto.

Con estos dos claros referentes cinematográficos en la cabeza afronté la lectura de Corazón salvaje con unas expectativas cercanas a un libro surreal y ultraviolento, dos condiciones que están muy alejadas de la realidad de la obra de Gifford. La verdad es que creo que ese aura alrededor del libro no hace justicia al trabajo del escritor que plasma en las aventuras de Sailor y Luna una historia mucho más realista de lo que esperaba y que pese a su brevedad me ha dejado un buen sabor de boca.

Corazón salvaje nos cuenta la historia de Sailor y Lula, una pareja funcionalmente disfuncional en la que él es un exconvicto romántico y ella una soñadora de cortos vuelos para los que su relación, no sólo el sexo -que practican a todas horas, eso sí-, es lo único que tienen para llenar una vida mediocre y sin esperanzas más allá de escapar y viajar, recorrer toda la distancia posible entre su pasado y un imaginario nuevo comienzo.

El libro está contado a partir de pequeños relatos entrelazados, tanto del viaje de Sailor y Lula como de su madre y el detective que ha contratado para que los encuentre. A destacar también los relatos del propio investigador -que quiere ser escritor- intercalados en la narración como capítulos.

La sensación final que deja Corazón Salvaje es la de no haber explorado por completo el universo que plantea Gifford, pero ese no es un problema irresoluble ya que Sailor y Lula, y hasta Perdita Durango -que también tiene su adaptación al cine gracias a Álex de la Iglesia-, continuaron sus aventuras en posteriores libros del autor.

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Cuando la fama no es suficiente (II)

AutorGabriella Campbell el 19 de junio de 2011 en Divulgación

Negro literario

Aunque asociamos esa escritura fantasma, de la que hablábamos en la primera parte del artículo, a biografías de famosos y casos similares, el negro literario no se limita a este tipo de publicaciones. Si bien en nuestro país parece que sigue siendo un oficio de bajo rendimiento, en otros países es una profesión relativamente bien pagada, llegando a percibirse alrededor de $100 por página en muchos casos.

Los mercenarios de la escritura no se limitan a la biografía, como ya hemos dicho. Muchos libros de ficción, sobre todo en el caso de colecciones o sagas de libros, que necesitan una producción acelerada, deben recurrir a escritores complementarios para realizar en un espacio limitado de tiempo todo el trabajo que el escritor principal (generalmente el que ostenta el prestigio) no puede ofrecer. Y esto no es nada nuevo, se cree que en la Roma imperial ya existían textos atribuidos a grandes pensadores y escritores que realmente salían de la mano de escritores contratados. De Alejandro Dumas se decía que tenía más de setenta asistentes que le ayudaron a escribir, entre otros, El Conde de Montecristo o Los tres mosqueteros, y el celebrado autor de terror H.P. Lovecraft obtenía ingresos como negro para otros autores de su mismo género literario. Por no hablar de la inmensa producción de grandes dramaturgos como Shakespeare o Lope de Vega, que siempre ha hecho sospechar a teóricos y críticos.

Más peligroso es cuando el negro literario se asocia con la comunidad médica. Parece ser que es una práctica habitual en muchas empresas de investigación científica el pagar a escritores profesionales para crear contenido que luego lleve la rúbrica de científicos y médicos titulados. Y no nos detengamos en la investigación de laboratorio, algunos de los más inspirados textos religiosos vienen también de la mano de estos profesionales. Se sospecha, por ejemplo, de varias encíclicas papales, entre ellas la controvertida Mystici Corporis Christi, firmada por Pío XII, pero asociada generalmente a la mano del jesuita holandés Sebastiaan Tromp. Y esto no es nada, hasta los columnistas o articulistas de opinión pueden delegar en un escritor fantasma, que también puede recibir ingresos por crear contenido web en nombre de otros, escribir ensayos sobre cualquier tema, letras (y música) para grandes artistas, o incluso llevar un blog bajo el nombre del famoso de turno. La realidad del asunto es que, por mucho que sacralicemos la persona del autor, éste es tan comerciable como cualquier otro producto, y el verdadero trabajo puede quedar, como tantas otras veces, en manos de personas de talento no reconocidas y necesitadas de dinero. Se gestiona como un intercambio comercial: tú escribes, yo te pago. Pero en el fondo uno no puede dejar de plantearse por qué esto no podría realizarse de manera más justa, dando crédito también a ese escritor fantasma en la cubierta. ¿No será, ante todo, una cuestión de ego? Aunque el autor contratado se esté limitando a dar formas a determinadas ideas, incluso a transcribir de manera más aceptable las experiencias o pensamientos de otros más conocidos que él, ¿no forma parte también del proceso del libro? ¿No debería recibir su justo reconocimiento? Existen artículos sobre el tema que lo niegan, insistiendo en que la labor de dicho escritor es la de un simple intermediario. Como siempre, os animamos a expresar vuestra opinión en los comentarios.

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Conspira que algo queda (I)

AutorVíctor Miguel Gallardo el 18 de junio de 2011 en Divulgación

Conspiraciones

Ya hablamos de un libro, más bien un panfleto, Los Protocolos de los Sabios de Sión, que fue utilizado para demonizar a las comunidades judías europeas durante la primera mitad del siglo XX, y que aún hoy es considerado un texto verídico por millones de personas. No es el único caso de libro que cobra un papel relevante en las múltiples teorías de la conspiración que existen, bien sea como libro de cabecera (obra escrita por un gurú de la teoría y que se convierte en la biblia de su movimiento), bien por ser un libro escrito por alguien ajeno a las teorías que es utilizado como pretexto en las mismas. Vamos a mencionar algunos de estos libros y su relación con varias conspiraciones globales que supuestamente estamos sufriendo.

After the Ball: How America Will Conquer Its Fear and Hatred of Gays in the 90´s, de Marshall Kirk y Hunter Madsen. Publicado en 1989, pretendía concienciar a la comunidad homosexual estadounidense de la necesidad de abandonar cierto tipo de activismo pro derechos de la comunidad LGBT, digamos que más violento, por otro más moderno que hiciera que los homosexuales fueran poco a poco ganando visibilidad en la sociedad de forma no traumática para esta. Sin embargo, este libro ha sido utilizado por diversas asociaciones estadounidenses, la mayor parte de ellas de carácter cristiano y pro-familia tradicional, para hablar de una Agenda Homosexual, una conspiración de políticos, corporaciones y asociaciones LGBT para implantar en la sociedad valores homosexuales. El término Agenda Homosexual es considerado despectivo por los colectivos LGBT, que alertan de lo evidente: el libro no pretendía implantar ningún valor propio de la comunidad homosexual en los heterosexuales, sino que simplemente trazaba una hoja de ruta para profesionalizar los esfuerzos de estos por integrarse plenamente en la sociedad.

Instrucciones permanentes de la Alta Vendita, de autor anónimo. Esta obra fue dada a conocer por primera vez en 1859 de la mano de Jacques Crétineau-Joly dentro de su libro L´Eglise Romaine en face de la Révolution, y posteriormente se reprodujo en otras obras como La guerra del Anticristo con la Iglesia y la civilización cristiana, de George Dillon, o Le problème de l´heure présente, de Henri Delassus. Más conocida como Alta Vendita, relata las conspiraciones de una sociedad masónica italiana, los carboneros, para infiltrarse en las altas esferas católicas y, poco a poco, hacer crecer dentro de la Iglesia pensamientos de índole liberal. El Vaticano creyó las acusaciones de la obra, y propició su difusión al tiempo que alertaba de la inmoralidad innata de los miembros de los grupos masones.

Rusia dinamitada: Tramas secretas y terrorismo de Estado en la Federación Rusa, de Yuri Felshtinsky y Alexander Litvinenko. Publicado en 2002 por primera vez, aunque no en Rusia debido a la censura a la que fue sometido, este libro (patrocinado por el empresario Boris Berezovski, enemigo declarado de Putin) acusa al gobierno ruso de ser el responsable directo, utilizando operaciones encubiertas de bandera falsa, de los atentados que, atribuidos a las milicias chechenas, propiciaron la intervención rusa en el territorio autónomo.

Cuando la fama no es suficiente (I)

AutorGabriella Campbell el 17 de junio de 2011 en Divulgación

Negro literario

La existencia de la figura del negro literario no es algo que sorprenda a muchos lectores, si bien hizo falta un escándalo a la española, aquel famoso y aparentemente ya olvidado caso de Ana Rosa Quintana, para traer a la palestra a qué se dedica exactamente un escritor de estas características. Aunque muchas celebridades no niegan directamente que ha habido un profesional que les ha ayudado a construir su historia, muchos argumentarían que el trabajo desempleado por éste (generalmente, además, mucho peor pagado que el desempleado por la celebridad en cuestión) debería ser reconocido.

Es posible que fuera de España haya menos tabúes alrededor de esta figura. En Estados Unidos, por ejemplo, todos saben quién está detrás de las biografías más escandalosas, y muchas editoriales no tienen problema en admitir que algunos de sus escritores, aquellos que son conocidos por actividades muy distintas a la escritura, han recibido un apoyo importante por parte de un autor especializado. Las editoriales reconocen la rentabilidad del producto, la estrella reconoce el valor de perpetuar su fama en otro formato más, y el lector recibe información de primera mano del objeto de su afecto, odio o curiosidad.

Posiblemente uno de los casos más conocidos fuera de nuestro país sea el de la política estadounidense Sarah Palin, recientemente de nuevo en el ojo público debido a la liberación de los emails de su cuenta de Yahoo. Lynn Vincent, la verdadera pluma tras el Going Rouge de Palin, no tuvo que ocultar en ningún momento su trabajo, y de hecho es una autora reconocida por sí misma, con profundas convicciones religiosas y políticas que la hacían ideal para el proyecto mediático de Palin. Varias páginas web comenzaron a circular alrededor de 2009 una publicación de algunos extractos del supuesto diario de Vincent, narrando cómo Palin la contrató, con las palabras “necesito a alguien que entienda que el aborto mata a más personas en este país que el cáncer, que entienda que la Biblia es historia, que no es que nos hayamos caído de los árboles y empezado de repente a andar erguidos. Quiero a alguien, Lynn, que entienda que Dios no es el neumático de sobra. Él es el volante”. El supuesto diario parece no ser más que eso, supuesto, pero sin duda su contenido evoca a la perfección la percepción pública de estas dos mujeres política y religiosamente muy conservadoras. En cualquier caso, la unión Palin-Vincent fue tremendamente provechosa para ambas: Palin obtuvo a una autora entregada a su causa, y Vincent consiguió un medio de promoción con el que otros escritores sólo pueden soñar.

La escritura en manos del negro literario, lo que los anglosajones llaman ghostwriting (escrito por fantasmas), tiene toda una serie de connotaciones éticas, debido al engaño aparente de que si un nombre figura en una portada de un libro como autor, se sobreentiende que si dicho nombre realmente no corresponde al auténtico autor del libro, se está mintiendo directamente al lector. Y de muchas maneras este tipo de escritura, asociada generalmente a biografías, pero presente en todo tipo de literatura, desde cuentos infantiles a discursos políticos, no deja de sorprendernos, más que nada por tratarse de un sistema mucho más común de lo que creemos. Hay estimaciones, probablemente exageradas, de que un 40% de los libros publicados hoy en día están escritos por una persona diferente a la que figura en cubierta. En la segunda parte de este artículo veremos más casos relacionados con este complicado y polémico tema.

Gris de campaña, de Philip Kerr

AutorAlfredo Álamo el 16 de junio de 2011 en Reseñas

Gris de campaña

Philip Kerr retoma el personaje que le ha encumbrado, el detective Bernie Gunther, para llevarnos a ese juego de espejos que se dio tras la Segunda Guerra Mundial, en el que los servicios secretos occidentales y soviéticos luchaban en las sombras de un Berlín en plena reconstrucción.

Bernie Gunther no podía quedarse quieto en Cuba, sentado tranquilamente en una terraza bebiendo mojitos, no: tenía que meterse en líos, problemas que su turbia relación con autoridades y mafia de la isla iban a convertirse en un asunto de vida o muerte. En Gris de Campaña, Kerr hace que Gunther caiga en manos del ejército americano y de ahí, debido a su pasado en las SS, directo a Alemania para evaluar su caso, ya que podría ser acusado de crímenes de guerra.

Kerr continúa en este libro las historia que dejó en Si los muertos no resucitan, obra que le hizo ganar el Premio RBA de Novela Negra. Siguiendo con el mismo estilo, el autor nos relata dos tiempos diferentes, el presente de Gunther, encerrado e interrogado por americanos y franceses a la busca y captura de un jefe de inteligencia de la RDA, y la época que hasta ahora se había mencionado sólo de pasada: la militancia en las SS del detective y su participación en la guerra. También nos cuenta en detalle algo que sólo se había mencionado, su estancia como prisionero en un campo de prisioneros soviético y su posterior fuga.

Gris de campaña sigue la misma línea de calidad que las anteriores obras de Kerr, con una gran labor de documentación y un dominio perfecto del personaje. Gunther es como de la familia si has llegado a este libro y la verdad es que Kerr explica claves necesarias que hacen cobrar sentido a acciones y actitudes del detective berlinés en libros pasados. Desde luego, es más que recomendable a todos los seguidores de Berlín Noir, sobre todo a los más aficionados al aspecto «espía» que al «detectivesco», aunque, como siempre, encontraremos un poco de todo.

El libro no cierra las aventuras de Gunther, de nuevo en marcha tras una historia que lo lleva al límite de su resistencia. Kerr parece no querer jubilar a su personaje favorito aunque es probable que en el próximo libro se adentre peligrosamente en la sesentena. Tendremos que comprobar si el detective más mordaz de Alemania se acerca a la jubilación o tiene cuerda para rato.

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Las alas de la esfinge, de Andrea Camilleri

AutorAlfredo Álamo el 15 de junio de 2011 en Reseñas

Las alas de la esfinge

¿Dottore Montalbano?
¿Sí?
Acabo de leer la última novela en la que sale.
Ya. No está mal. Aunque Camilleri parece empeñado en llevarme por el camino de la amargura.
No se queje, dottore, que la situación con Livia es dura, pero menos que en Ardores de Agosto. Usted ya me entiende.
No, no le entiendo. Y si no quiere usted acabar en el calabozo haría bien en no mencionar lo que pasó en ese libro.
De acuerdo. En Las alas de la esfinge se ha enfrentado, de nuevo, a un asesinato.
Sí. Un chica guapa, joven. Una lástima. Además, con todo ese circo que se monta en Sicilia en cuanto preguntas a un cura, casi no puedo ni resolver el caso.
Se refiere usted a la Fundación Buena Voluntad.
Exacto, pero permítame que no hable mucho de ellos por no adelantar la historia.
Comprendo.
Camilleri ha tenido la decencia de darme un par de recetas nuevas y no fastidiarme demasiado con el calor. En eso hemos salido ganando, la verdad. Además, con la doble trama que me da con un secuestro por aquí, el asesinato por allá, que no hay pescado en la trattoria…
Y ya no está usted tan joven como antes.
Oiga, sin ofender. Que aunque me guste tomar un poquito de vino en las comidas, todavía puedo enseñarle un par de trucos a cualquiera que se crea demasiado listo.
Pero si puede evitarlo…
Mejor, claro. Tampoco hay que exagerar las cosas. Todo a su tiempo.
Pues nada, dottore, le dejo a la espera de nuevos casos.
Gracias. ¿Se queda a comer?

Bromas aparte, Las alas de la esfinge es el decimoquinto libro publicado con el Comisario Montalbano como protagonista. Camilleri sigue por un lado su vida personal, ajetreada como siempre, y sus andanzas culinarias, en las que sigue el ejemplo de su inspirador, Vázquez Montalbán.

En este libro de Camilleri se respira el mismo ambiente de los anteriores, la ausencia de un malvado enemigo, una amenaza para el protagonista, como parece ser la nota imperante en la mayoría de novelas negras y criminales que están apareciendo. Montalbano sólo corre el peligro de atragantarse con el hueso de una aceituna negra, pero no le hace falta más. Camilleri crea una historia corta, la viste de Sicilia y nos deja husmear un rato, justo el que quiere. Sin embargo… queda una sensación de rutina, de calma antes de la tempestad. ¿Me espera una gran historia de Montalbano en la pila de lectura? Espero que sí, Camilleri tiene material de sobra para conseguirlo.

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Martin no tenía suficiente con una serie en HBO

AutorGabriella Campbell el 14 de junio de 2011 en Noticias

Juego de tronos

Habéis leído bien, el movimiento Canción de hielo y fuego se extiende de nuevo más allá de lo estrictamente literario y se adapta a otro medio, esta vez al mundo del videojuego. En otoño de este año llega Génesis, basada en la muy popular novela de fantasía épica, sexo y gore, Juego de tronos, de George R. R. Martin. Cyanide ha sido la responsable de esta hazaña, y ofrece una experiencia de estrategia, desarrollo y batalla que recuerda a otros RTS (juegos de simulación en tiempo real) como la saga Age of Empire y similares. Sin embargo, lo que diferencia a Génesis de otros juegos del mismo género es, precisamente, su fidelidad al espíritu de Canción de hielo y fuego. El ganador no es, en última instancia, el que más ciudades conquiste o más cultura ostente, sino el que sepa trabajar con mayor precisión la delicada balanza de equilibrios entre las diferentes facciones del juego.

Así, una de las figuras más importantes es el espía, que puede poner a una corte foránea en tu favor, o incluso acabar con la vida de la princesa que ha enviado uno de tus rivales a una corte ajena para conseguir una alianza de sangre. Las posibilidades parecen ser inmensas, conforme te educas en el avanzado arte de la manipulación, la traición y el maquiavelismo en general. Teniendo en cuenta que muchos videojuegos simplemente utilizan el nombre de un producto para garantizar una serie de ventas, sin respetar realmente la esencia de dicho producto, será interesante ver hasta qué punto Génesis ha sabido hacer uso de las herramientas de diplomacia que Martin usa con fluidez en sus libros. Necesitarán un saber hacer original y atractivo, ya que es complicado superar (o incluso igualar), en lo que a narración se refiere, a otros juegos semejantes con toda una historia propia como es Warcraft, que supo atrapar a sus jugadores en una red narrativa mitológica con personajes y razas atractivas. Warcraft, en sus diferentes sabores (MMO, RTS, lo que quieras echarle a Blizzard) a diferencia de Génesis, no se ha basado en una serie de libros, sino que ha originado ella misma toda una literatura de fantasía épica. Como dato curioso cabe señalar que el origen de Warcraft está en un contenido inicialmente desarrollado para Games Workshop, productora de la saga Warhammer y para quien Cyanide también ha creado juegos como la notable y sangrienta BloodBowl.

Como extra, Cyanide ofrece una página web sobre Génesis que explica parte del trasfondo del juego, con anotaciones relativas a las diferentes familias presentes en Westeros (una tierra que el juego ha sabido recrear de manera bastante profesional, con una correcta producción artística). En ella se nos da un avance de lo que parece que será una detallada atención a los personajes y a las características propias de cada una de las grandes casas creadas por Martin.

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El libro de las ilusiones, de Paul Auster

AutorAlfredo Álamo el 13 de junio de 2011 en Reseñas

El libro de las ilusiones

En 2002 apareció El libro de las ilusiones, la décima novela del autor americano Paul Auster, en la que nos acerca a la ficticia y extraordinaria vida del actor de cine mudo Héctor Mann, a través de los ojos del profesor de universidad David Zimmer.

Auster deja que sea Zimmer el que lleve la voz narradora en el libro. Profesor de universidad, sufre la muerte de su mujer y su hija de una manera devastadora que le lleva a la autodestrucción. Borracho y ya sin amigos encuentra una risa oculta en su interior gracias a una vieja película de Héctor Mann, un cómico olvidado de la época muda que desapareció sin dejar rastro a finales de los años 20. Aferrado a esa sensación de nueva vida, Zimmer dedica un año entero a buscar las copias de sus películas, repartidas en varias filmotecas de Estados Unidos y Europa, para escribir un análisis pormenorizado de las cintas.

Zimmer usa el libro como una catarsis que le aleja del valle más profundo de su dolor y pronto recibe una oferta para traducir las Memorias de ultratumba, o Memorias de un muerto, de Chateubriand. Enfrascado en ese nuevo trabajo recibe una inquietante misiva: Héctor Mann está vivo, ha leído su libro y quiere conocerle en persona.

Tengo que reconocer que tengo debilidad por las obras literarias que exploran aspectos de la creación y el arte, y en El libro de las ilusiones hay mucho de las dos cosas. La responsabilidad del autor frente a su obra, la obra misma frente al mundo e incluso la desaparición de dicha obra son temas fundamentales que Auster retuerce con maestría.

La novela se divide entre la creación del libro de Zimmer, la historia de Mann a través de los años de la Gran Depresión y, finalmente, la resolución de ese posible encuentro entre los personajes. Da la impresión de que las dos primeras partes están mejor resueltas que el final, un doble final, ya que Zimmer se extiende más allá del final de la historia con Mann, y que Auster disfruta más contando las increíbles historias del joven Mann que con el sufrimiento y curación de Zimmer.

A Auster se le exige mucho, tanto que a una novela casi redonda como El libro de las ilusiones podamos sacarle punta por ese final un tanto arrastrado en el tiempo que se permite. Sin embargo, aunque anticlimático, yo creo que es necesario, estamos hablando de la historia de una caída a los infiernos y una curación, la historia de Mann es el cuento dentro del cuento que Auster prepara y con esa estructura es muy difícil salir sin sufrir algún efecto colateral.

En mi opinión, El libro de las ilusiones no es de los mejores libros de Auster pero contiene suficiente reflexión, arte y maravilla como para que perdure en nuestra memoria y nos haga soñar con imágenes en blanco y negro que nunca existieron en realidad.

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Publicaciones periódicas (y X): el prestigio francés

AutorVíctor Miguel Gallardo el 12 de junio de 2011 en Divulgación

Cahiers

Concluyo esta serie de pequeños artículos dedicados a las revistas más influyentes del mundo, que para nada quiere ser ni completista ni exhaustiva, con un breve repaso a algunas publicaciones francesas que, por un motivo u otro, han sido y son especialmente relevantes en diferentes ámbitos culturales. Porque, por mucho que pensemos que son las revistas anglosajonas las más populares e influyentes, nos olvidamos de que el que podríamos denominar como pensamiento francés contemporáneo ha tenido un peso específico enorme en el resto del mundo en múltiples campos. Me limitaré a reseñar muy brevemente algunas de estas publicaciones y sus respectivas áreas de influencia:

Cahiers du Cinéma, fundada en 1951 a partir de la Revue de Cinéma, es la revista sobre el séptimo arte más influyente de Europa, hasta tal punto que se considera que reinventó tanto la crítica cinematográfica como la teoría del cine.

France Football es, junto con la alemana Kicker, el referente europeo en cuanto a fútbol. Aunque Kicker es significativamente más antigua (nació en 1920 mientras que France Football lo hizo en 1946), FF es bastante más popular sobre todo gracias a iniciativas como la concesión del premio denominado Balón de Oro, entre otros.

L´Oeil nació en 1955, y es una de las revistas sobre arte más influyentes a nivel mundial. Fue fundada para difundir el arte de forma más sencilla que el resto de publicaciones que tratan la materia.

L´Express, fundada en 1953, sigue el patrón de la estadounidense Time. Una de sus fundadoras fue también la artífice de la revista femenina Elle.

Les Inrockuptibles, una publicación sobre música nacida en 1986, y ampliamente influyente en el país vecino. No se centra sólo en música, sino que también habla de otras manifestaciones culturales.

Marie Claire, una de las revistas dedicadas al público femenino más importantes del mundo, nació en 1937 y fue prohibida por la ocupación nazi en 1942. Hasta los años 50 no se relanzó, ya de forma mensual y no semanal, y es una de las pocas publicaciones francesas que han pasado a ser de capital extranjero, ya que en la actualidad pertenece al grupo Hearst.

Le Nouvel Observateur, fundada en 1954, es la revista francesa de información general de mayor tirada. Se define a sí misma como semanario cultural y político.

Paris Match nació en 1949 de las cenizas de Match, un antiguo semanario deportivo (luego reconvertido a semanario de actualidad) que dejó de publicarse durante la Segunda Guerra Mundial. Paris Match tomó como modelo la estadounidense Life en cuanto a dar gran importancia a la información gráfica exclusiva y a los grandes reportajes.

Esprit es una de las revistas intelectuales por excelencia del país vecino. fundada en 1932, ha ido basculando ideológicamente, siempre dentro de posiciones izquierdistas, y es un punto de encuentro fundamental dentro de la nueva izquierda europea.

Annales, nacida en 1929 de la mano de Marc Bloch y Lucien Febvre, es la revista sobre historia más importante del mundo, hasta el punto de que se habla de una Escuela de Annales. Ha cambiado dos veces de nombre completo según iban cambiando las tendencias historiográficas.

Le Monde Diplomatique, fundada en 1954, es una de las revistas más importantes a nivel europeo que habla sobre política y actualidad mundial. El 49% de la revista pertenece a sus lectores, una manera de mantener su independencia y de asegurarse de que nunca será vendida a grupos editoriales ajenos a su línea.

El Brontë menos conocido

AutorGabriella Campbell el 11 de junio de 2011 en Divulgación

Branwell Brontë

Rara vez ha producido la historia una familia tan artística como la de los hermanos Brontë. Aunque los nombres que han permanecido en los anales de la literatura han sido los de las mujeres, las hermanas Anne, Emily y Charlotte Brontë, seguramente fue su hermano, el poeta y artista Branwell Brontë, el que tuvo la vida más acorde con el romanticismo de la época.

Patrick Branwell Brontë (1817-1848) fue el cuarto de los seis vástagos de Patrick Brontë y de Maria Branwell Brontë, y el único varón que tuvieron. Él y sus famosas hermanas (Anne, Charlotte y Emily) fueron los que sobrevivieron a la edad adulta, ya que sus hermanas Maria y Elizabeth fallecieron de tuberculosis a raíz de su estancia en el internado Cowan Bridge, una experiencia que compartieron las hermanas de Branwell y que fue reflejada por Charlotte en su aclamada novela Jane Eyre. Branwell, sin embargo, recibió su educación en casa, de manos de su padre. Además de una completa formación clásica, se especializó en pintura. El retrato más conocido de sus hermanas fue pintado por él, y en principio incluía su propia imagen, que fue eliminada más tarde (se desconoce si por él mismo o por su padre, y por qué razón). En su adolescencia se entregó también a los placeres de la escritura, creando con su hermana Charlotte el mundo imaginario de Angria.

Tras varios empleos de corta duración, entre los cuales Branwell comenzó a desenvolverse como poeta, finalmente consiguió un puesto estable como profesor particular del hijo menor del Reverendo Edmund Robinson. Mientras ocupó este puesto se enamoró perdidamente de la esposa de su patrón, Lydia Robinson, una mujer significativamente mayor que él. Es posible que esta Señora Robinson fuera la inspiración para la novela de 1963 El graduado de Charles Webb, que obtuvo gran reconocimiento gracias a su adaptación cinematográfica con Dustin Hoffman y Anne Bancroft en los papeles protagonistas y a una espléndida banda sonora de Simon and Garfunkel. Es muy probable que Lydia le correspondiera, y que Edmund Robinson descubriera su affaire, ya que en 1845 fue despedido sin explicaciones, aunque Branwell recibió posteriormente varias cantidades de dinero de Lydia.

La separación de Lydia nunca fue superada por el poeta y pintor, quien se entregó al alcohol y a los opiáceos. Mientras sus hermanas comenzaban a cosechar fama (buena y mala) gracias a la publicación de Cumbres borrascosas, Jane Eyre y La inquilina de Wildfell Hall, Branwell comenzaba a mostrar síntomas de tuberculosis, si bien nadie se percató de ello debido al mal estado de salud ocasionado por sus adicciones. Finalmente, falleció de manera inesperada en 1848. En ese mismo año murió su hermana Emily, y en mayo del año siguiente le llegó el turno a Anne.

Aunque de Branwell no se conserva gran cosa en lo que se refiere a su producción poética y artística, su trágica vida ha inspirado a bastantes novelistas y biógrafos. Ante todo, fue el gran favorito de sus hermanas, quienes con frecuencia lo consideraban colérico y narcisista pero a quienes sirvió, constantemente, de inspiración en sus obras como el clásico personaje byroniano tan popular en su tiempo.