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El síndrome FOMO: cómo YouTube, Instagram y TikTok afectan a nuestra lista de libros pendientes

AutorYolanda Galiana el 13 de abril de 2022 en Divulgación
  • Las comunidades lectoras son un espacio fantástico para compartir experiencias, pero también conllevan una serie de problemas si no se saben gestionar.
  • Compararse con otros lectores puede generar ansiedad por no estar al día con las novedades o no llevar un ritmo de lectura “apropiado”.

Mujer sosteniendo pila de libros

Las comparaciones son odiosas. Lo sabe todo el mundo y, aun así, es inevitable mirar a quien tienes al lado y ver qué tiene esa persona que te falta a ti. Nos ocurre con el físico, con los logros profesionales, con el dinero, el amor… Y con los libros. ¿Cómo? Sí, sí, con los libros también. Desde que las redes sociales irrumpieron en nuestra vida, facilitándola y complicándola al mismo tiempo, la experiencia lectora ha dejado de ser individual para convertirse en una práctica que bebe mucho de lo colectivo.

Las comunidades literarias como Bookstagram, BookTube y Booktok nos han hecho mucho bien: formar parte de ellas nos proporciona sentido de pertenencia y nos afirma que quienes nos perdemos en las páginas de los libros no estamos solos. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce: la constante exposición a información literaria y el conocimiento de lo que otros leen y recomiendan puede tornarse en nuestra contra, afectando no solo a nuestra lista de pendientes sino también a nuestra salud mental.

A continuación te contamos qué es el síndrome FOMO y esclarecemos qué tiene que ver este con nuestro día a día como lectores. Si te sientes afectado/a por él, también te traemos un par de consejos para paliar sus efectos.

¿Qué es el síndrome FOMO?

El síndrome FOMO es el causante de esa angustiosa sensación que experimentamos los lectores cuando nos comparamos unos con otros. Su nombre lo componen las siglas de Fear of Missing Out, que en su traducción al castellano vendría a decir miedo a sentir que te estás perdiendo algo. Los estudios realizados en torno a él coinciden en que este hecho nace de la necesidad de estar siempre conectado y ser partícipes activos de la sociedad; con el auge de las redes sociales, este fenómeno se acrecienta y nos afecta en mayor profundidad.

Aunque creamos que somos inmunes a él podemos observarlo en numerosas esferas de nuestra vida: tenemos que ver esa serie de la que todo el mundo habla, no puede pasar un día más sin que escuchemos el nuevo disco de la estrella musical del momento, hay que ir al cine a ver el último estreno o nos sentiremos excluidos de cualquier conversación… A los lectores, como no podía ser de otro modo, también nos causa preocupación.

¿Cómo afecta a los lectores?

Nos encanta saber todo lo que acontece en el mundillo literario. A través de redes sociales como YouTube, Instagram, TikTok o Twitter nos informamos sobre eventos, festivales, novedades editoriales, libros virales… No queremos quedarnos atrás, no podemos pasar absolutamente nada por alto. Este sentimiento que a primera vista parece banal e inocente se puede convertir en un problema si no sabemos cómo afrontarlo.

Todo empieza cuando te cruzas en Internet con esa novela de la que todo el mundo habla pero que tú aún no has leído ya sea por falta de interés o, simplemente, porque estás sumido/a en otras obras a las que les has dado prioridad. “Ya lo leeré”, piensas, pero lo vas postergando mientras alrededor de él se generan numerosos debates, tus cuentas favoritas de Instagram y TikTok publican constantemente contenido relacionado con él que tú no comprendes. Si hasta ese autor que tanto te gusta lo ha recomendado en Twitter… Y tú te estás quedando atrás, te sientes excluido/a.

La inquietud aumenta cuando te das cuenta de que tu ritmo de lectura es mucho más lento que el del resto de usuarios de las comunidades lectoras que frecuentas. Tú has leído en un mes una cantidad de libros que otros lectores han doblado o incluso triplicado. ¿Cómo puede ser eso? Tienes que hacer algo, tienes que hacer algo ya.

Y así, poco a poco, entras en una espiral y leer se convierte en una obligación en lugar del disfrute que solía ser. Comienzas a darle oportunidades a libros que no te interesan simplemente porque están de moda, te marcas un número de lecturas al mes y te martirizas si no lo cumples, te comparas constantemente con cuentas literarias que leen a un ritmo vertiginoso…

¿Cómo evitarlo?

Si alguna vez te has sentido así, no te preocupes. Es inevitable que ocurra cuando te introduces en comunidades lectoras. Te proponemos una serie de consejos para lidiar mejor con ello y terminar de una vez con todas con esta peculiar ansiedad literaria.

Cantidad no es sinónimo de calidad. Primeramente es necesario que entiendas que no es tan importante el número de libros que leas, sino la huella que te dejen al terminarlos. Selecciona bien las obras a las que dedicas tiempo y prioriza aquellas que crees que te van a gustar más sobre las que consideras que no te van a aportar gran cosa.

No te apuntes a demasiados retos lectores. Es genial marcarte metas literarias, pero cuando estas causan estragos en tu salud mental es mejor reducirlas o incluso eliminarlas de tu rutina lectora. Si no puedes llevar demasiados retos a la vez, céntrate en uno. Y si no lo consigues no es el fin del mundo, recuerda que te has propuesto conseguirlo para pasártelo bien, para descubrir nuevos libros y diversificar tus lecturas. Leer no es una competición ni una carrera, así que tómatelo con calma.

Ponte objetivos de lectura adaptados a tu rutina. No te sobrepases, no te pongas más carga de la que puedas soportar porque corres el peligro de convertir el leer en un trabajo. Cada lector es un mundo y tiene un tiempo disponible al que debe atenerse para ajustar sus expectativas. ¿Estudias?, ¿trabajas?, ¿tienes más aficiones? Dependiendo de tu caso valora qué cantidad de libros es factible haber leído a final de mes. No se puede hacer milagros y hay que ser consciente de tus limitaciones, solo así serás capaz de liberarte de la sensación de que no estás “cumpliendo” como lector.

Limita tu compra de libros. Es más fácil decirlo que hacerlo y somos conscientes. Adquirir masivamente novelas solo va a hacer que te sientas peor cuando se te acumulen. Ponte límites a la hora de comprar como, por ejemplo, solo hacerse con un libro si sabes que te vas a poner a leerlo al momento. Otra propuesta para reducir las nuevas adquisiciones es leer dos libros —o incluso tres— de la lista de pendientes antes de añadir otro. De este modo casi sin darte cuenta irá reduciéndose el listado y haciéndose más manejable.

Intercala lecturas que estén de moda con libros que te apetezca leer. Si a pesar de saber que te genera cierta angustia quieres seguir estando al día con las novelas del momento, selecciona de entre todas ellas las que más te llaman la atención. No leas algo que realmente no te interesa solo porque se habla mucho de ello en Bookstagram, BookTube o BookTok. Hazte una lista con los libros virales que te interesan y otro con los ejemplares que quieres leer porque sí y compagina sus lecturas. Lee uno “de moda” y otro de cosecha propia, incluso puedes leer ambos a la vez si no es inconveniente para ti.

No estás solo. Es normal sentirse así de vez en cuando, pero es importante saber detectar cuándo la situación se te está yendo de las manos. Si ves que te supera, apártate por un tiempo de las redes sociales. No se van a ir a ningún lado, cuando vuelvas estarán ahí. Céntrate en conectar de nuevo con tu lado lector, relee libros que te hayan llenado, dales una oportunidad a otros que están en tu lista de pendientes desde hace siglos. Descansa del aluvión de novedades, reseñas, noticias literarias… Y regresa a las comunidades lectoras solo cuando estés preparado.

Yolanda Galiana

Lectora empedernida desde que tiene uso de razón. Disfruta perdiéndose entre las hojas de cualquier buena historia que caiga en sus manos y compartiendo las reseñas de sus lecturas en su propio blog literario, donde da rienda suelta a sus opiniones.

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