Difícil de leer

El Publishers Weekly ofreció hace poco una lista de libros que consideraba los más difíciles de leer. Se trataba de una selección realizada por Emily Colette Wilkinson y Garth Risk Hallberg, que llevan una sección especializada en la web de crítica The Millions, dedicada a comentar y analizar los libros que más trabajo les han dado como lectores, estudiantes o profesionales. Para ellos, los libros más difíciles eran El bosque de la noche, de Djuna Barnes; Historia de una bañera, de Jonathan Swift; La fenomenología del espíritu, de Hegel; Al faro, de Virginia Woolf; Clarissa, de Samuel Richardson; Finnegans Wake, de James Joyce; El ser y el tiempo, de Heidegger; La reina de las hadas de Edmund Spenser; Ser norteamericanos, de Gertrude Stein; y Mujeres y hombres de Joseph McElroy.
Más allá de su anglocentrismo (si nos ponemos a analizar las grandes obras de la historia literaria de nuestro país seguro que también damos con unas cuantas de lectura muy compleja; La voluntad de Azorín, por ejemplo, no es una obra que uno suela llevarse a leer a la playa), la lista es, por supuesto, subjetiva, y se basa en un amplio surtido de factores. Un libro no es difícil solo porque sea muy largo, o muy denso, o porque está repleto de palabras cuyo significado desconocemos. A veces la dificultad está en su tema, en su recursividad, incluso en su estructura. Y tal vez su dificultad surja del reto, de lo que todavía no hemos conseguido, ya que tendemos a considerar complicadas aquellas obras que no hemos terminado. Aquellos que hemos finalizado son ya desafíos alcanzados, y si fueron lentos, arduos y cuesta arriba no lo recordamos, debido a su característica de obra derrotada. Para mí, e imagino que para muchos, el libro difícil es aquel que he tomado una y otra vez y que nunca he sido capaz de terminar. La diferencia entre un libro difícil y un libro que no merece la pena es precisamente esa: que con el libro difícil lo seguimos intentando. En otras ocasiones, respondemos a una recomendación de personas cuyo criterio respetamos; es por esta razón por la que empiezo una y otra vez Rayuela, El cuarteto de Alejandría y La crítica de la razón pura, si bien terminan, por lo general, regresando a la estantería. Lo siento, Cortázar, y lo siento, Durrell, pero sospecho que a estas alturas debería abandonar vuestras obras. Esos son mis libros difíciles, las obras cuya prosa me cansa y aturde, cuya forma no termina de casar con la estética que busco y disfruto. Con Kant, sin embargo, lo seguiré intentando. El valor del contenido es suficiente como para intentar superar la barrera de lo espeso y en ocasiones indescifrable.
¿Cuáles son vuestros libros difíciles, aquellos que habéis intentado leer pero que os han superado? ¿Cómo diferenciáis entre libros difíciles pero meritorios y aquellos que simplemente no nos llenan, ni ahora ni nunca? Esperamos vuestras aportaciones, como siempre, en los comentarios.
Libros relacionados:Al faro
El bosque de la noche
El cuarteto de Alejandría
Fenomenología del espíritu
Finnegans Wake
Autores relacionados:
31 de agosto de 2012 a las 8:57
El hombre sin atributos de Robert Musil. Imposible pasar de las 100 primeras páginas.
31 de agosto de 2012 a las 9:12
La broma infinita (por muy largo y denso) de David Foster Wallace y sobre todo Vineland (que es una autentica locura narrativa) del nunca fácil Thomas Pynchon.
31 de agosto de 2012 a las 9:21
Tres veces empecé Rayuela y tres veces lo abandoné.
31 de agosto de 2012 a las 9:48
Yo creo que el libro que más me ha costado es Rayuela, la versión lineal. La versión larga la he leído sin problema. Es larga, claro, enrevesada y te pasas todo el rato con esa sensación de infinito porque no ves las páginas que faltan, pero la lineal, como me sé la larga, no la he conseguido nunca :S
Por otro lado, Ulises de Joyce es un libro que leí a ratos durante varios años (es que es muy grande y no se puede llevar en el metro), pero es el libro con el que más me he reído de mi vida. Joyce es genial
31 de agosto de 2012 a las 9:55
Pues “Dime Quién soy”, de Julia Navarro. Me gusta, pero se me atraganta a ratos. De hecho, aún no lo he terminado… Aunque lo haré, sin duda.
31 de agosto de 2012 a las 11:00
Sin duda “Beatus ille” de Muñoz Molina y “La inmortalidad” de Milán Kundera.Aunque conseguí acabarlos ambos, no he conseguido volver a coger de la estantería ningún otro libro de ellos…
31 de agosto de 2012 a las 11:15
“Se está haciendo cada vez más tarde” de Antonio Tabucchi.
Llevaría unas 40 páginas cuando me senté conmigo misma y me dije
- Confiésalo, no has entendido ni una sola línea de esas 40 páginas ¿qué esperanza tienes de entender las que quedan?
31 de agosto de 2012 a las 11:21
Vida y Destino, Las Benevolas, El Tambor de Hojalata y Rayuela (este último con mucha paciencia lo terminé)
31 de agosto de 2012 a las 12:27
Sólo dos libros he dejado sin terminar, y el último ha sido “IMPRIMATUR” de Rita Monaldi y Francesco Sorti. Muchos datos (bien documentado) pero de la Historia de Europa, no me ha resultado cercano y lo he dejado habiendo pasado de largo la página 100, pero se me hacía eterno. Esta esperando a un momento de “inspiración” a ver si soy capaz de retomarlo, y lo más importante, terminarlo
31 de agosto de 2012 a las 12:37
Pues a mí me encantan Kant, “La Voluntad” y “Rayuela”. Cada uno tiene sus debilidades, supongo. El único libro que he empezado mil veces y soy incapaz de terminar (con la rabia que me da eso) es “El maestro de esgrima”. Uf, en general Reverte me cuesta mucho leerlo (para mí fue un sacrificio conseguir acabar el primer volumen de “Alatriste”). Luego hay algunas obras y autores que me aburren y tengo la sensación de estar perdiendo el tiempo por lo vacío del mensaje, lo flojo de su escritura o lo repetitivo de sus estructuras (o todo a la vez) como sucede con Matilde Asensi y en general con toda la literatura comercial que tanto se lleva ahora. Uy, ahora he recordado que en la carrera me costó un montón terminar “La Galatea”, de Cervantes (suele ser buenísimo en narrativa y teatro; flojo en poesía). El único momento que me he quedado dormida leyendo. Un saludo a todos.
31 de agosto de 2012 a las 12:42
El más difícil… Si el más difícil “Fenómenología del Espíritu” de Hegel…
31 de agosto de 2012 a las 12:42
Las olas, de V. Wolf. No puedo con Javier Marías ni Alberto Moravia. Como se ve, no prejuzgo por nacionalidad.
31 de agosto de 2012 a las 13:03
El laberinto de la soledad, lo terminé pero pffff no se trataba de lo díficl sino de lo aburrido! Pudiera ser que como fué un libro “obligado” en la escuela por eso se me hizo pesadísimo.
31 de agosto de 2012 a las 13:09
Arlequin de Morris West,me resulta pesadísimo de leer pero como no me gusta dejar un libro sin terminar ….seguiré con él
31 de agosto de 2012 a las 13:21
Me ha pasado con varios libros pero el que recuerdo especialmente es El final del desfile de Ford Madox Ford.
31 de agosto de 2012 a las 13:23
Sin duda, “Madera de boj” (Cela) y “El péndulo de Foucault” (Eco)
31 de agosto de 2012 a las 13:26
Definitivamente, 20.000 Leguas de viaje submarino, de Julio Verne. Es una lectura apasionante, no lo niego, y de hecho, el libro me encantó, pero había momentos en que los datos científicos me hacían creer estar en medio de una clase de biología, y no leyendo tranquilamente en mi casa.
31 de agosto de 2012 a las 13:27
Pues me estoy dando cuenta de que me falta leer mucho. A mis 16 años me sentía una gran lectora y vamos que no he tratado de leer a Hegel, a Milán Kundera y ni siquiera a Pérez Reverté, por citar algunos de los que mencionaron. Pero de los que han caído en mis manos, “El Paciente Inglés”, de Michael Ondaatje es el que no he podido terminar… Y eso que la película me encantó. Pero bueno, a seguir leyendo y descubrir cual si y cual no. Y por supuesto, a disfrutar!
31 de agosto de 2012 a las 13:30
“El consuelo” de Anna Gavalda
31 de agosto de 2012 a las 13:34
“Dime quién soy” de Julia Navarro. Uno de los primeros que he intendado leer en tablet, algo que son duda me ha influido, pero acabé cansándome por lo repetitivo. Y ya en papel, y a pesar de ser tan celebérrimo, “Cien años de soledad” de García Márquez. En este caso, y a pesar de haberlo intentado varias ocasiones, creo que mi estado anímico me ha impedido adentrarme en su especial fantasía, sin dejar de reconocer las virtudes de su autor. Sin duda, volveré a intentarlo de nuevo.
31 de agosto de 2012 a las 13:42
Por más que lo intento y lo intento pero La Metamorfosis de Kafka nunca me deja pasar de las primeras 20 páginas.
31 de agosto de 2012 a las 13:49
pues empeze “el jardin olvidado” y “la casa de riverton” de kate morton y se me hace pesadisima la lectura, a veces describe tantos detalles y se entretiene tanto en algunas escenas, que se me hace eterno, y parece que nunca llega lo interesante…todavia no los he terminado, nose si lo hare.
31 de agosto de 2012 a las 13:52
Sin lugar a dudas Rayuela de Cortazar es un ladrillo a masticar sin dientes… Con todo respeto a la innovación y corrientes que halla querido crear, es increíblemente pesado! Igual lo leí hasta el final buscando un cierre que valiera el esfuerzo… no lo hubo a mi parecer!
31 de agosto de 2012 a las 14:11
“La caída de los gigantes”, y eso que Ken Follet me encanta, pero con tanta guerra se me hizo pesadísimo y aunque lo acabé, lo hice saltándome muchas páginas. Sé que va a tener una segunda parte, pero no creo que lo lea…
31 de agosto de 2012 a las 14:16
“El Último Dickens” de Matthew Pearl. ¡Que alivio al terminarlo!
31 de agosto de 2012 a las 15:04
Leo a Cortázar desde los 15 o 16 años. Sabiendo esto, alguien me regaló Rayuela. Intenté leerlo a esa edad y no pude. Lo retomé años más tarde y tampoco estuve listo. Recién pude leerlo completo a los 30 años.
Otro libro que aún me cuesta y algún día retomaré es La Historia, de Martín Caparrós.
31 de agosto de 2012 a las 15:06
“La mano de Fátima”. No he conseguido pasar de la mitad del libro, los personajes son insufribles y el libro ilegible. No soy una persona que deje los libros así como así, procuro terminarlos siempre, aunque haya veces que me atasque en ellos o se me hagan muy pesados, pero este ha poddido conmigo.
31 de agosto de 2012 a las 15:22
Un cuento de lewis carrol que es pura matemática… creí que me provocaría un aneurísma
31 de agosto de 2012 a las 16:03
Uno de los libros que más me ha costado terminar fue “La conjura de los necios”. Empecé a leerlo con ilusión porque me habían hablado maravillas de él, pero se me fue atragantando poco a poco y tardé casi tres meses en leérmelo. Una de esas obras maestras que a mí no me llegó ni llenó.
31 de agosto de 2012 a las 16:17
El Péndulo de Foucault es insufrible. Al final, lo dejé a un lado. Lo mismo me pasó con El Tambor de Hojalata y Crónica del Pájaro que da Cuerda al Mundo, que odié. Eso sí, respeto a Grass como autor, mientras Murakami me parece un completo engaño, alguien que se las da de “complejo” cuando su escritura es repetitiva, vacía y aburrida.
A mí Rayuela (versión larga) se me hizo pesado, pero me parece un gran libro que vale mucho la pena digerir poco a poco.
31 de agosto de 2012 a las 17:06
“LAS VUELTAS DEL TIEMPO” de Agustin Yañes,lo tuve que leer dos o tres veces para poder entender y poder terminar el libro y LOS DEMONIOS DE LANDOUX,no recuerdo el autor pero lo terminé de leero sin entederlo al 100 porciento
31 de agosto de 2012 a las 17:18
No pude con Frankenstein de Mary Shelley y mira que lo cogí con ganas.
31 de agosto de 2012 a las 17:33
El libro que no terminado pero con el que no pienso volver a intentarlo es Beloved, de Toni Morrison, creo que ni a la autora volveré. Otro autor al que tampoco volveré es Naipul: no pasé de las cincuenta páginas de su libro India. No son libros complicados pero me cansan.
Pero uno que sí me gustaría terminar es Los mares del sur, de Stevenson, que es de prosa ágil pero siempre lo he abandonado, pese a mi gusto por Stevenson.
Uno que se me hizo difícil en su momento fue La vida breve, de Onetti, creo que me tomó más de un año acabarlo. Luego todo Onetti fue más natural en mi hábito lector, en especial sus cuentos.
31 de agosto de 2012 a las 18:19
Leí el de Djuna Barnes que mencionas en el artículo, en inglés y además tuve que realizar un trabajo sobre el libro. Y para mí Tiempo de Silencio es mi némesis.
31 de agosto de 2012 a las 19:03
“Así Hablo Zaratustra” de Nietzsche y “Los Empeños de una Casa” de Sor Juana Inés de la Cruz.
31 de agosto de 2012 a las 19:21
La última parte de “El Tambor de Hojalata”
31 de agosto de 2012 a las 19:30
No son muchos los libros que empiezo y no termino, porque me da mucha rabia. Sin embargo los hay, el penúltimo ha sido: Memòria d’uns ulls pintats de LLuis Llach (creo que no es lo suyo) El último que he dejado : 50 sombras más oscuras de EL James (más de lo mismo del primero)
31 de agosto de 2012 a las 19:53
No pude con “La catedral del mar” de Ildefonso Falcones, infumable. Sin embargo, “La mano de Fátima” me gustó bastante.
31 de agosto de 2012 a las 21:24
Definitivamente ¡Absalón, Absalón! De William Faulkner y “Sobre héroes y tumbas” de Ernesto Sábato. Con Rayuela no he pasado de las tres primeras páginas.
31 de agosto de 2012 a las 21:32
La Metaforfosis de Frank Kafka. Lo he intentado ya 3 veces y siempre abandonado.
31 de agosto de 2012 a las 21:33
A mí Rayuela también me pareció un libro horrible. Me lo leí porque me obligué a mí misma. De hecho hasta me obligué a leérmelo de las dos formas… pero Cortázar nunca más.
31 de agosto de 2012 a las 21:37
definitivamente los mas difíciles fue V y El Arco Iris de la Gravedad de Thomas Pynchon, aun están descansando en la repisa para volver a ser leído. Ada y el Ardor de Nabokov por suerte lo termine, pero me quedo muy poco de la historia en la cabeza.
31 de agosto de 2012 a las 21:39
¡Qué diversidad de opiniones! A mí Rayuela me encantó las dos veces que lo leí (lineal y por el tablero) diría que es divertidísimo, sobre todo las discadas del Club de la Serpiente. Ulises es difícil, pero vale la pena el esfuerzo, está lleno de un humor muy fino y elaborado, ahora, Finnegan’s Wake es absolutamente ilegible, el propio Joyce lo reconocía. Coincido en que la Fenomenología del espíritu de Hegel es quizás el más difícil y árido, pero no es lo mismo un libro de filosofía que una novela, por definición el primero exigirá más. Creo también que hay que hacer una distinción entre difícil y aburrido, muchos libros nos exigen intelectualmente, pero las recompensas a ese esfuerzo son extraordinarias, y por otro lado hay libros muy claros pero que aburren mortalmente.
31 de agosto de 2012 a las 21:41
Cien años de soledad de G.García Márquez, lo he intentado tres veces y no puedo con él.
31 de agosto de 2012 a las 21:47
El libro más que más me ha costado leer “La mujer justa”, de Sandor Marai..Y eso que es uno de mis escritores favoritos!!! Pero no puedo. Es evidente que no es para mí.
Ah, y “Tirano Banderas”, que ya ni al autor recuerdo…
Lo que no comprendo es cómo les puede costar Rayuela, por dios, es una belleza narrativa!! ya lo he leído en varias ocasiones y en todas le encuentro algo diferente que me nutre…
31 de agosto de 2012 a las 21:54
He intentado una y otra vez “Las intermitencias de la muerte” de Saramago y nomas no puedo con él.
31 de agosto de 2012 a las 21:57
Terrible los Pilares de la Tierra no pude pasar de las 100 páginas y eso es un Best Seller.
31 de agosto de 2012 a las 21:59
Rayuela la tengo aparcada desde que creí estar leyendo una guía de París en compañía de unos artistas desbocados en contemplar su tedio, y entre los que destacaba una mujer por su ligereza…
Me cuesta renunciar pero Cortazar tendrá que entrar en mi vida con otra novela de su surtido para convencerme de su grandeza. Y a fe mía que le daré otra oportunidad pero no con la mencionada.
Por otra parte, y en relación con lo expuesto en este artículo, después de leerme muchas de las obras denominadas imprescindibles, he llegado a la convicción de que unas cuantas señaladas como tales han sido destacadas, precisamente, por difíciles, y quienes las recomiendan me temo que muestran músculo en su comentario, más que criterio, quizá pretendiendo subirse al escalón de los cultos.
Ahora bien, para ciertas obras de las denominadas “duras” es posible que se requiera otra disposición a la hora de enfrentarlas y, si me apuran, un periodo de adaptación; si es que se viene de devorar uno de esos libros de ediciones millonarias, cuyo nivel literario, por lo general, se encuentra en el límite de lo razonable y su digestión es tan fácil como darle un bocado al aire.
Un saludo y felicidades por el artículo, me ha gustado debatirlo y leer las aportaciones de quienes me preceden.
31 de agosto de 2012 a las 22:10
Empece a leer “El manual del guerrero de la luz” tres veces, de Paulo coelho y nunca puedo terminar.
31 de agosto de 2012 a las 22:18
“la montaña mágica” de Tomas Man…..No he podido con él….lo he dejado por imposible
31 de agosto de 2012 a las 22:31
Ulises de Joyce, lo he empezado un par de veces y no lo he terminado. Me costó batante la Divina Comedia, una traducción en verso, me pasé a una traducción en prosa y lo acabé.
La Biblia, la he empezado (por interés meramente literario), está aparcada hace meses…
Ahora me estoy “peleando” con “Las mil y una noches”, laaaargo.
31 de agosto de 2012 a las 22:47
Jamas he conseguido terminar”El Castillo”,de F.Kafka,siempre me ha podido la angustia.Conseguí terminar “Ulises”deJ.Joyce e incluso releerlo,pero en aquella época no hubiera podido pasar un control antidoping,así que no creo que sea homologable.
31 de agosto de 2012 a las 23:01
El de Clorofilia de Andrei Rubanov, y 50 sombras de grey. De los peores que he tenido la desgracia de leer en año
31 de agosto de 2012 a las 23:15
La montaña mágica, de Thomas Mann
31 de agosto de 2012 a las 23:51
Que buen tema este, gracias Gabriella por el artículo y por proponerlo.
Tengo dos libros que se me hicieron difícil hasta el día de hoy, uno es: “El Recurso del Método” de Alejo Carpentier y, “Memorias de Adriano” de Marguerite Yourcenar.
Saludos desde Cusco, Perú.
1 de septiembre de 2012 a las 0:06
Ágata ojo de gato, lo intenté varias veces, y hasta tuve que copiar el trabajo de la facultad, pero hasta ahora no puedo. El estilo me atraganta.
He podido con otros plomos, pero este se resiste, algún día volveré a intentarlo.
1 de septiembre de 2012 a las 1:17
No suelo dejar libros sin leer, soy muy constante y cada día doy una nueva oportunidad a lo que estoy leyendo. He terminado libros a los que hubiera dejado mucho antes de terminar. El único que he dejado, de momento, es el “El mapa del tiempo” de Félix Palma. lo siento, pero no no pude con él.
1 de septiembre de 2012 a las 4:19
¿Rayuela? lo tomé y no pude dejar de leerlo. Y de tanto en tanto lo releo. Claro, compartía universos con Cortazar, preocupaciones, gustos. El qué no pueda entender porque lo nombran en la lista solo evidencia mi incapacidad para ver con ojos ajenos. Espero vislumbrarlo alguna vez.
En cambio el cuarteto (o tan solo Justine), me ha costado infinitamente. Me resulta inautentico, artificioso. Es mi impresión y espero poder cambiarla algún día. Le gusta mucho a un par de amigos y lo detestan otros tantos. Con un autor así, que divide a mis amigos al 50%, no queda mas que darme la pela y terminarlo.
1 de septiembre de 2012 a las 4:20
Perdón por el par de errores. .. Ese “qué” esta de colección.
1 de septiembre de 2012 a las 5:06
Me ha sido particularmente difícil Eugenia Grandet, de Balzac, libro que aún no he terminado. Los viajes de Gulliver de Swift logré terminarlo a duras penas, y únicamente porque era un clásico. En cuanto a un contenido difícil de digerir o comprender, me ha costado terriblemente acabar La metamorfosis de Kafka, libro tedioso a más no poder; Conversación en la catedral, de Vargas Llosa, me fue en principio algo difícil, pero rápidamente se me hizo ameno. Cortázar en principio se me hacía pesado, pero ahora todo, absolutamente todo lo que leo de Cortázar (excepto algún que otro texto) me encanta a un nivel casi exagerado, mi autor favorito.
Aparte, Lord Jim de Joseph Conrad también es una lectura que cuesta, a mí me fascinó hasta llegar a las partes finales, que ya me parecieron algo monótonas. Y El Aleph, de Borges, fue una lectura muy difícil y confusa, que todavía no consigo descifrar totalmente, de una riqueza notable. Y también Más allá del bien y del mal, de Nietzsche, una filosofía difícil, como Sartre o Hegel.
1 de septiembre de 2012 a las 10:00
Rayuela la tengo aparcada desde que creí estar leyendo una guía de París en compañía de unos artistas desbocados en contemplar su tedio, y entre los que destacaba una mujer por su ligereza…
Me cuesta renunciar pero Cortazar tendrá que entrar en mi vida con otra novela de su surtido para convencerme de su grandeza. Y a fe mía que le daré otra oportunidad pero no con la mencionada.
Por otra parte, y en relación con lo expuesto en este artículo, después de leerme muchas de las obras denominadas imprescindibles, he llegado a la convicción de que unas cuantas señaladas como tales han sido destacadas, precisamente, por difíciles, y quienes las recomiendan me temo que muestran músculo en su comentario, más que criterio, quizá pretendiendo subirse al escalón de los cultos.
Ahora bien, para ciertas obras de las denominadas “duras” es posible que se requiera otra disposición a la hora de enfrentarlas y, si me apuran, un periodo de adaptación; si es que se viene de devorar uno de esos libros de ediciones millonarias, cuyo nivel literario, por lo general, se encuentra en el límite de lo razonable y su digestión es tan fácil como darle un bocado al aire.
1 de septiembre de 2012 a las 11:59
Para mí, el libro más difícil de leer que he intentado ha sido Rayuela. Creo que lo regalaré porque no lo quiero ver en mi estantería.
1 de septiembre de 2012 a las 13:17
Todos los de Perez Reverte, la catedral del mar y narraciones extraordinarias de Edgar allan poe
1 de septiembre de 2012 a las 13:27
Las Benévolas (J. Litell) y The Road (C. McCarthy) por la dureza de su contenido. Tenía que irlos dejando de tanto en cuanto; Los pilares de la Tierra (K. Follet): ese no lo he terminado. Respecto a
los libros de Benito Pérez Galdós, aunque reconozco que si los empiezo, los termino, tengo que espaciar su lectura, porque me abruman.
1 de septiembre de 2012 a las 19:21
hola contestando la pregunta que hicieron, creo que el libro con el que me paso algo similar es el de cien años de soledad, que por cierto toda via no lo termino, les mando un cordial saludo y felicidades por esta pagina
2 de septiembre de 2012 a las 0:27
si yo soy una fanatica de la lectura es mi mejor distraccion, los libros que no puedo detenerme son de el escritos Dan Brow, en especial Angeles y demonios, el codigo perdido y algunos mas.
2 de septiembre de 2012 a las 2:40
Me ha costado mucho leer “Por la parte de Swann” y “A la sombra de las muchachas en Flor ” de Marcel Proust !en mi opinion muy pesado….muy lento… !!! sinembargo termine de leer estos dos porque no puedo abandonarlos . El libro una vez comenzado no soy capaz de dejarlo ,por dificil o canson que sea.
2 de septiembre de 2012 a las 8:09
Una amiga me ha prestado Lola espejo obscuro y no puedo con él, me lo recomendó pues para ella es un gran libro pero para mi solo son los artilugios de la persona que tiene que sobrevivir a través de sus artilugios como prostituta y contada por una mente masculina. Lo terminaré pero se me hace insoportable.
2 de septiembre de 2012 a las 9:01
[...] Difícil de leer, en Lecturalia: Reflexión acerca de una lista que el Publishers Weekly publicó, compilando los que considera [...]
2 de septiembre de 2012 a las 21:16
Me costó una barbaridad Laberinto de fortuna de Mena. Lo leí porque entraba en un examen que sino en la vida lo hubiera terminado.
3 de septiembre de 2012 a las 3:32
Al Faro, de Virginia Wolff, me costó bastante… creía que aun no estaba preparado para semejante libro, igual, hay momentos donde pude entrar increíblemente en la trama, y disfruté muchísimo. No conforme con eso, después, leí un libro de ensayos de Virginia también (La muerte de la polilla y otros ensayos), y me costó moderadamente, pero ya me estoy acostumbrando mas a la prosa de esta increíble mujer. Actualmente estoy leyendo “Las olas”, y me parece uno de los libros mas bellamente escritos que tuve entre mis manos.
3 de septiembre de 2012 a las 18:53
¡Me han dado tantas ganas de leerme La Montaña Mágica y el Ulises con estos comentarios! Yo tampoco he terminado de leer Rayuela, casi lo completo y la terminé tirando por ahí… y se me perdió. Compré la edición de Alfaguara y sé que algún día lo terminaré. Pero que me perdone Cortázar, porque lo suyo, lo suyo, son los cuentos.
Mmm… un libro que me costó muchísimo fue “Nieve” de Orhan Pamuk, quería estrangular al héroe de la novela, ejecutarlo, sacarle los ojos, o al menos darle unas cachetadas. Me pareció un bobalicón débil y estúpido. Un niño que llora a cada rato porque la mujer de sus sueños no es muy apta para él. Las descripciones de la lejan Kars me recordaron al vacío y la provincianidad (no existe esa palabra) de Tlaxcala, México. Que es donde yo vivo. Eso no era malo, pero me deprimía mucho el tono. En fin, tardé tres años en terminarlo.
La insoportable levedad del ser me costó igual mucho trabajo, pero con él conquisté a una novia que ya es ex, pero me sirvió de mucho pensar en esa novela, definitivamente. Tampoco he terminado libros como el de “La Reina sin nombre” de María Gudin, una novela histórica que me ha parecido muy aburrida a sus 60 páginas. Aun así lo volveré a intentar después. Lo mismo me pasó con el premio Alfaguara del 2011, Juan Gabriel Vasquez. ¡Qué horrenda novela!
Por ahora eso es todo, si se me ocurre alguna otra volveré a comentar.
3 de septiembre de 2012 a las 19:36
La Divina Comedia de Dante, me cuesta muchísimo leerla, pero ya estoy en el Paraíso… falta poco
4 de septiembre de 2012 a las 3:06
Infumables:
-El otoño del patriarca (Márquez) Cien años de Soledad no lo leí, pero debe de ser idénticamente recursivo… puro rebusque intelectual… no me llevo bien con García Márquez.
-Asesinato del perdedor (C. J. Cela).
Por Dios! Muy parecidos (salvando las distancias) al “Almuerzo desnudo” de Burroughs, con la diferencia que este último consiste en fragmentos relativamente cortos. Ilegibles 100 %
5 de septiembre de 2012 a las 16:00
Menuda sorpresa que me he llevado al pasar por aquí y ver tantísimos comentarios, se ve que he dado con un tema que apasiona… También me ha sorprendido ver que no soy la única a la que se le resiste Rayuela (y que conste que soy una apasionada del Cortázar relatista).
Por cierto, a todos los que mencionáis libros que no habéis podido terminar no por difíciles, sino por malos y tediosos, os recomendaría este otro artículo: http://www.lecturalia.com/blog/2012/08/24/detente-respira-y-escoge-la-cortisima-vida-del-lector/
8 de septiembre de 2012 a las 6:22
No pude dejar pasar un comentario de este artículo. Seré honesta, leo y termino todo libro que pasa por mis manos, sea bueno o no… so, si tardo en leerlo, no es porque me cueste trabajo sino, la falta de tiempo lo impide. En fin. el libro que más trabajo me ha costado leer -y fue por su estructura tan compleja- y claro, lo terminé en corto tiempo, ha sido “El Padrino” de Mario Puzo. Amo su obra pero si me generó dolores de cabeza con tantos detalles y, cambios de tiempo sin avisarte.
Me extraña que a muchos les costó trabajo leer “La Metamorfosis” de Kafka, ese libro me lo leí en un ratito y sin lios….creo que todo depende de tu habilidad en la lectura, la estructura del libro y tu estado anímico.
14 de septiembre de 2012 a las 0:38
El libro que no pude acabar fue El Astillero de Onetti, es un libro aburrido, que habla de la vida aburrida en un lugar aburrido.
Tampoco puedo con muchos de los libros de Cela y como otros muchos, no he podido con Rayuela de Cortázar
17 de diciembre de 2012 a las 17:32
Sólo recuerdo un libro que no pude leer, y creo que fue porque no le di el tiempo necesario. El libro se llama “Cristóbal Nonato”, de Carlos Fuentes. También a veces me confundía o me hacía salir de la trama para llevarme volando a ningún lugar. Pero lo buscaré para intentar disfrutarlo. También tardé mucho con el viejo y el mar (me dormí muchas veces al iniciarlo), pero ya está. Aaa recuerdo que tengo uno pendiente “La moral”, o algo así, de Ikram Antaki.
19 de diciembre de 2012 a las 15:20
Me encanta Virginia Woolf, es verdad que no es sencilla de leer, pero creo que es hasta que te acostumbras a su estilo. Vale la pena hacer el esfuerzo, de los textos que lei de ella el que me resultó muy aburrido fue “Los años” pero terminé de leerlos, los mejores que leí de ella (que están también dentro de los mejores libros que leí, en general) son “Orlando” y “Las olas”.
El que no pude terminar de leer es “El otoño del patriarca” creo que García Marquez quiere ser innovador, pero no lo logra y termina haciendo que sea una tarea sin sentido leer este libro, tal vez algún día le de otra oportunidad y lo retome.
5 de enero de 2013 a las 13:02
los dos libros que he empezado más de una vez y que no he conseguido terminar nunca son El Silmarrillion de JRR Tolkien y Veinte mil leguas de viaje submarino. Curiosamente siempre llego a las mismas partes. Pero aún no he desistido y este año volveré a intentar leérmelos.
1 de febrero de 2013 a las 8:02
[...] os hemos hablado en otras ocasiones de libros difíciles de leer, con independencia, muchas veces, de su nivel literario. Pues bien, una de las obras que más odio [...]
27 de marzo de 2013 a las 1:07
Rayuela. Lo voy comenzando y despertó en mi esa voz que dice: aún no estas preparado. Ademas de Zaratustra. ¡Ahh! Llevo solo la primer parte y realmente me da miedo seguir.
27 de marzo de 2013 a las 16:50
La obra de Shakespeare siempre me ha evadido, en especial por su rebuscado lenguaje. Pensé que podría leerlo siendo una quinceañera, y si bien leí sus obras, no entendí mucho en ese entonces.
29 de marzo de 2013 a las 8:00
El libro que más trabajo me ha costado leer es Ulises de James Joyce, tres veces lo he intentado y las tres he fracasado. Me parece muy complejo, mi propósito es leerlo completo este año.
19 de abril de 2013 a las 13:35
Me encanta García Márquez al completo, he leido sin problemas a Proust (los 7), Rayuela, El Cuarteto de Alejandría, todos los Episodios de Galdós… pero no pude con el Uyisses de Joyce. El capítulo de ‘El canto de las sirenas’ me hizo arrojarlo a la basura, literalmente. El único.