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Fracis Scott Fitzgerald es uno de los escritores más importantes de la narrativa americana del siglo XX. Exponente de la Generación Perdida y portavoz de los excesos, alegrías y miserias de los años 20 y 30 en Estados Unidos. Nació en Saint Paul, Minnesota. Estudió en la universidad de Princenton, pero no acabó sus estudios y la abandonó en 1917 para alistarse en el ejercito de los Estados Unidos y participar en la Primera Guerra Mundial. Sin embargo la guerra terminó poco después de su reclutamiento y Scott Fitzgerald fue licenciado antes de participar en un solo combate. Por aquel entonces, en el campo de entrenamiento militar Camp Taylor, había comenzado a escribir su primera novela, The Romantic Egoist que sería editada posteriormente con numerosas modificaciones bajo el título de A este lado del Paraiso en 1920. Esta novela fue su primer gran éxito y supuso un giro en su vida. Con su publicación también llegó el matrimonio con la célebre Zelda Sayre. Pronto, la pareja formada por Scott y Zelda adoptó un estilo de vida excesivamente opulento. La obra de Fitzgerald se diversifico: aunque con clara intención novelística, el gasto habitual de los Fitzgerald requería de ingresos más rápidos y fáciles, con lo que comenzó a escribir también relatos a sueldo de diversas revistas; tampoco tardó en vender los derechos de su obra literaria a los estudios de Hollywood. En 1922 publicó su segunda novela, Hermosos y malditos, y En 1925 vio la luz la considerada por muchos su obra maestra: El gran Gatsby. Testigo excepcional de su mundo, los 20 habían sido para Fitzgerald años exitosos, cargados de lujo y gloria; pero como vistindo su vida de la tragedia de su momento, todo cambió en los 30. En 1930 a Zelda le diagnosticaron esquizofrenia. Scott Fitzgerald dejó de trabajar en la que sería su cuarta novela para atender a su esposa. Recurrió de nuevo a los relatos de revista para salir del paso. No es extraño que su alcoholismo en esa epoca también fuese en aumento. Poco a poco sus problemas económicos se iban haciendo peores. En 1934 se dio un breve respiro económico y personal con la publicación de Suave es la noche, su cuarta novela, tan bien acogida por crítica y público. Pero de nuevo, el altibajo al que se había condenado volvió a sumirlo en un agujero y en 1935 tuvo que empezar a trabajar en Hollywood para poder ganarse la vida. Mientras tanto su relación con Zelda empeoraba. A finales de los 30 su relación con Zelda era ya dificilmente sostenible. Ella pasaba la mayor parte del tiempo internada en centros psiquiátricos y él, totalmente alcoholizado, en la habitación de su amante. En esa situación se encontraba cuando murió en 1940 tras sufrir dos ataques cardíacos. Su quinta novela, El último magnate, estaba incompleta.
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