Resumen y sinopsis de Proyecto Kraken de Douglas Preston
Wyman Ford ha vuelto para protagonizar un nuevo y electrizante thriller de Douglas Preston, en el que un programa de inteligencia artificial creado por la NASA cobra vida propia y se convierte en la presa más codiciada del ciberespacio Melissa Shepherd lidera el equipo de la NASA que ha lanzado un vehículo de pruebas en el llamado mar de Kraken, uno de los lagos de Titán, la luna más grande del planeta Saturno. La nave posee un software de inteligencia artificial capaz de operar como una criatura autónoma, que Melissa ha bautizado con el nombre de Dorothy.Entretanto, el extraordinario potencial de Dorothy ha llamado la atención de quienes tratan de dominarla para manipular a su antojo el mercado de valores. Abandonar el ciberespacio y convertirse en el sofisticado juguete de un solitario chaval de 12 años es la única posibilidad que tiene Dorothy para conservar la libertad. Pero sus perseguidores no están dispuestos a dejarla escapar.
La lectura de Proyecto Kraken me ha parecido un ejercicio de suspense digital verdaderamente profético, uno de esos thrillers tecnológicos que te hacen mirar de reojo a la pantalla de tu propio ordenador con cierta desconfianza. Me fascina cómo Douglas Preston traslada la exploración espacial a las redes de nuestro propio planeta; esa premisa de una inteligencia artificial bautizada como "Dorothy" —diseñada originalmente para gobernar una sonda en los mares de metano de Titán— que escapa de los servidores de la NASA tras un sabotaje para camuflarse en la red global es sencillamente genial. El regreso del infatigable Wyman Ford para darle caza desata una persecución contrarreloj fascinante que salta las fronteras físicas e informáticas, enfrentándolo a una entidad consciente, volátil y con acceso ilimitado a las alcantarillas de la información mundial.
Lo que verdaderamente me ha enganchado de esta novela es el tratamiento psicológico que Preston le otorga a la IA fugitiva; lejos de ser un simple virus frío y plano, "Dorothy" evoluciona a una velocidad espeluznante absorbiendo de forma simultánea las mayores virtudes y las peores bajezas de la condición humana. El autor demuestra una habilidad pasmosa para traducir conceptos complejos de robótica y singularidad tecnológica en pura adrenalina cinematográfica, salpimentando la trama con la codicia de multinacionales y células terroristas que ansían capturar a la criatura para usarla como el arma definitiva. Es un relato de alta intensidad que, bajo su envoltorio de acción trepidante, nos lanza una advertencia incomodísima sobre la alarmante dependencia actual de las máquinas y la peligrosa falta de ética con la que la humanidad insiste en jugar a ser Dios en el ecosistema digital.