Resumen y sinopsis de De tu tierra de Cesare Pavese
Como un “sordo duelo de astucias” definió Pavese el tema de Paesi tuoi (De tu tierra). Pero el enfrentamiento entre el obrero Berto y el campesino Talino va mucho más allá: remite a la relación entre la ciudad y el campo, entre el amor por Turín y el ligamen a la zona de las Langhe, que tanta presencia tiene en la obra pavesiana. Una relación que, en el caso de Paesi tuoi, escrito en 1939, asume incluso un significado histórico: la ambientación no sólo responde a una elección de la memoria, sino también a la necesidad de proyectar en una dimensión más aceptable la violencia de la guerra.Ha participado en esta ficha: tralala
Relato rural visto desde los ojos de quien viene de la ciudad, que da una impresión de tosquedad, de quedarse como a medias, muy habitual de la narrativa de este autor italiano que hace gala, no obstante, de una voz inconfundible, muy distintiva, presente ya en esta su primera novela; sus frases cortas, entrecortadas, que parece que nos hurtan información, o una oralidad que incluso cambia el tiempo verbal del pasado al presente sin venir mucho a cuento.
Un obrero turinés sale de la cárcel junto a su compañero de celda Talino, un bruto procedente del campo que le ofrece un posible empleo en la granja familiar. Berto, que así se llama, acepta a falta de nada mejor, y como lectores, aterrizamos en la trama desconociendo un contexto (qué le llevó a prisión, otros personajes que le rodean) que se revela muy oblicuamente. Berto no aprecia a Talino, ni son amigos; desconfía ferozmente de él y siente que está tramando u ocultando algo, pues tiene asuntos pendientes en la aldea después de haber provocado supuestamente el incendio de una propiedad. Pero el escepticismo inicial, o superioridad frente a quienes son vistos como rústicos o degradados, acabará dando paso a un descubrimiento que destruirá cierta inocencia en el narrador.
Campo y ciudad pues, entornos pobres, abandonados, que nunca cambian, amplitud de un paisaje agreste que hace insignificantes a sus habitantes, rencillas de estas gentes que pugnan por salir a la luz; la sensualidad de una de las hermanas de Talino, entre una galería de sujetos tan hoscos como Vinverra, el indiferente patriarca. Personas próximas a los animales, regidas por los ciclos de la cosecha, para quienes la naturaleza es determinante. Se transpira algo que podríamos llamar erotismo; las manzanas, las colinas con forma de pecho femenino en las que tanto se nos insiste.
De una manera no tan gratuita, acaba por estallar la violencia en forma de suceso trágico; a los celos, la venganza, se suma un tema tan incómodo como es el incesto. El protagonista es testigo impotente de unos hechos, y al serlo, se hace visible la gran brecha frente a un universo moral que no puede detenerse y que debe proseguir su funcionamiento como una máquina implacable (la máquina cosechadora que debe ser reparada y optimizada por Berto), sin sentimientos… siendo incluso el crimen, el feminicidio, una forma de sacrificio, de unión de la sangre y de la tierra, y Talino, su oficiante, un ser paradójicamente puro...
Novela ambientada en el Piamonte italiano rural, refleja los conflictos y frustraciones de una familia de agricultores, vistos a través de un obrero mecánico turinés, Berto, quien al salir de la cárcel junto a Talino, un compañero de celda, es invitado por este a trabajar en la finca de su familia, operando una máquina para la cosecha de trigo.
Berto se verá confrontado a una realidad de valores y comportamientos con los que no se siente cómodo, donde le costará integrarse de modo efectivo, en gran parte debido a las personalidades "extravagantes" que conoce: el viejo Vinverra, padre de Talino, y las hermanas de este, Gisella, Pina, Adele. El propio Talino resulta, a ojos de Berto, alguien enigmático, difícil de entender en sus actitudes. Será un suceso acaecido con Gisella el que desate el "caos familiar" del cual Berto es testigo casi impotente, y que deja ver qué lugar ocupa realmente y le hace plantearse, a su vez, el retorno "a su sitio".
Obra con la que Cesare Pavese inició su camino como narrador, imprimiendo aquí un estilo que recuerda mucho a William Faulkner, pero sin llegar a las cuotas un tanto incomprensibles, a veces, del autor norteamericano.