Resumen y sinopsis de El aire de un crimen de Juan Benet
"El aire de un crimen" discurre en Región, el escenario habitual de las novelas de Benet. La fuga de dos reclutas, la aparición en un pueblo del cadáver de un desconocido, su posterior conservación y trueque, constituyen los resortes que ponen en movimiento una serie de sucesos que por unas breves semanas alterarán la lánguida existencia de unos personajes sumidos en ese mortecino clima de Región, en esa aparente paz de la decadencia, rota por un insólito acontecimiento que pondrá de manifiesto la reprimida violencia que late bajo su manto. Pero la adaptación de los personajes a su habitual mutismo confinará los sucesos a los límites de la pequeña crónica local, y a la postre se correrá el velo del silencio sobre las fluctuaciones de unos destinos apocados.
Tenía algo de miedo de enfrentarme a Juan Benet por su fama de autor complejo y hermético, pero El aire de un crimen ha sido una sorpresa mayúscula y la puerta de entrada perfecta a su universo. Esta novela, que fuen finalista del Premio Planeta, arranca como un thriller rural clásico: aparece un cadáver misterioso en Boncentellas (dentro de su ya mítica e imaginaria "Región") y, casi a la vez, dos soldados se fugan de un penal militar cercano. Lo fascinante y absurdo empieza cuando el cuerpo original desaparece y lo suplantan por otro, desatando una red de tensiones donde se cruzan jueces corruptos, militares obsesionados y un pueblo silencioso.
A diferencia de otras obras del autor, aquí la narrativa es lineal, directa y con diálogos que fluyen muy rápido. Sin embargo, lo mejor no es la resolución del misterio en sí, sino la atmósfera que Benet logra construir. Es un ambiente denso, asfixiante y cargado de una violencia latente que retrata de maravilla la decadencia de la España profunda de la época. Es una novela negra diferente, culta y muy psicológica, donde el verdadero protagonista es el propio paisaje turbio. ¡Muy recomendada si buscas un suspense con peso literario!
Benet juega al engaño en una trama escurridiza que se burla del lector. Buen estilo. Titulada con propiedad.
Toda la obra de Juan Benet está marcada por la desolación, la renovación estética y la experimentación literaria.
En "El aire de un crimen", vuelve a aparecer Región; esa comarca enigmática, mítica e imaginaria por la que se desenvuelven sus angustiados y derrotados personajes.
Sus narraciones exigen un gran poder de concentración y de comprensión por parte del lector, ya que son historias áridas y resecas, que ocultan una profunda costra de amargura.
Hay que bucear mucho para palpar la llaga que supura.
Una narrativa muy cuidada, pero un argumento muy flojo donde a veces se confunden los personajes. Esperaba más de este libro sobre todo partiendo de un titulo tan sugestivo. Solo recomendable si no hay algo mejor para leer.
Me resultó soporífero, en ocasiones hasta insufrible. Sin ritmo, sin suspense...No lo recomiendo en absoluto.