Resumen y sinopsis de La barraca de Vicente Blasco Ibáñez
Sobre las tierras del tío Barret, que se atrevió a romper las cadenas y a cortar la cabeza del amo, don Salvador, con la consiguiente ruina de su familia, pesa una maldición. Convertidas en símbolo de la lucha contra los terratenientes, nadie debe cultivarlas. La hostilidad se desata contra un forastero, Batiste Borrull, que, con el sueño de sacar a su familia adelante, decide arrendarlas, desatando así una tempestad de odio y resentimiento que culmina trágicamente. En la mejor tradición de la novela naturalista, Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928) se demora en LA BARRACA (1898) en el análisis de la psicología colectiva y achaca la crueldad de los personajes a los bajos instintos y a la brutalidad del medio en que viven. En estas circunstancias adversas, la lucha del maestro, don Joaquín, para educar a sus alumnos, resulta infructuosa.
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Trágico y violento relato que, al igual que los personajes que lo habitan, no se entiende sin la tierra, el color local, el ambiente de la huerta valenciana donde transcurre la novela, a modo de documento social de un tiempo que el autor pinta con su vigoroso estilo habitual, cuajado de esas pequeñas y curiosas observaciones del paisaje, la fauna (a menudo con personificaciones de animales), objetos, etc. para mostrar el conflicto secular entre los hortelanos, que trabajan duramente la tierra, y una lejana oligarquía urbana, propietaria de esas tierras y que les exprime hasta la última gota de sangre y sudor.
El abuso y la explotación de los poderosos hacia uno de los miembros más respetados de la localidad acarrearán un asesinato, y como consecuencia, la ruina de una familia entera, un legado de resentimiento que harán de su vivienda o “barraca” un lugar abandonado y ruinoso, prácticamente maldito, pues según leyes no escritas, nadie podrá ocupar de nuevo esas tierras, símbolo de la injusticia; frente a una legalidad arbitraria, el pueblo administra su propia ley informal e igualmente atroz. Cuando una nueva familia llega para tomar posesión del terreno y labrarse un porvenir, no tardarán en toparse con la hostilidad cada vez más abierta de toda la comunidad. Sólo una desgracia puntual, como es la muerte de un hijo, establece al menos la tregua y logra una empatía que emana de un dolor universal y compartido por todos.
El enfoque es compasivo, por un lado, en torno a estas gentes desfavorecidas frente al hambre, la pobreza y el atraso, empeñadas en un esfuerzo por ganarse el pan que no compensa… pero también es un retrato despiadado de unas mentalidades cerriles, del odio irracional capaz de acabar con todo lo bueno. De una violencia latente que forma parte misma del tejido social y cultural, con la escopeta siempre a punto para dirimir diferencias. La colectividad, en definitiva, su lado menos idílico y más opresivo; España profunda en estado puro. Habla “La barraca”, simplificando, del estigma hacia quienes vienen de fuera y no son de los míos.
Personajes: el brutal y abúlico Pimentó, o principal instigador de ese desprecio por los recién llegados. El pastor errante, sus frases de sabiduría y de pesimismo, nostálgico de la guerra contra el francés, alguien que es parte pero también está fuera de las lógicas comunitarias. El desastrado profesor, que hace lo que puede por rectificar la ignorancia y el primitivismo galopante, pero estos no tienen remedio (figura, por cierto, nada idealizada…). Vemos también apuntes sobre el trabajo femenino en las fábricas y la prostitución como único refugio de quienes no tienen nada. El mercado, el regateo y el ingenio a la hora de comprar un animal. El tribunal de aguas de Valencia, o instancia legal arraigada en la tradición, no menos implacable.
Sin duda una gran novela. Estilo depurado, comedido en el ornamento, muy preciso en los detalles y profundo en las reflexiones. Lectura amena y rápida, pues el ritmo es muy ágil. La crítica es muy inteligente y acertada.
El lector puede pensar que, por lo menos en aquel momento, el autor no tenía demasiada confianza en la bondad humana.
Se trata del relato de los sufrimientos y las vejaciones de una inocente familia honrada que, desgraciadamente, buscan su pan en una aldea de bestias.
Una de las obras más famosas del autor, y con razón. Puro drama rural, muy de moda en la literatura española de los siglos XIX y XX. Todo el libro es una tremenda lucha del campesino con su entorno, muy hostil. Son las huertas adyacentes a la ciudad de Valencia, y una parcela que se considera maldita, ya que en el pasado los propietarios del terreno consiguieron ahogar al humilde campesino que la trabajaba. Ésta permanece intocable gracias a los vecinos de esa tierra, en homenaje al campesino fallecido, pero todo cambiará cuando sea arrendada a unos nuevos campesinos que llegan tratando de no sufrir hambre. Las hostilidades estarán servidas, y a través de ellas veremos la dureza salvaje en el campo. Muy bueno este drama y bien dibujada la tragedia rural.
Una novela muy recomendable en la cual Blasco Ibáñez retrata una sociedad que él conocía muy bien. Ambientada en el corazón de l'horta de València, la trágica historia transcurre principalmente en Alboraia, donde refleja las dificultades de la vida agraria que forjan el carácter de sus protagonistas.
El tema me ha resultado interesante, en cambio su lectura pesada. Las largas descripciones y digresiones del narrador parecen estar al servicio más de predisponer al lector a tomar parte en unas ideas (la fatalidad, los bajos instintos, la falta de justicia... entre los vecinos de la huerta), que de la historia en sí. Los personajes son simples. Esperaba más. Tendré que leer alguna otra novela de Blasco Ibáñez para tener un mejor conocimiento del autor.
La asombrosa pluma de Blasco Ibáñez vuelve a brillar de nuevo en una de sus novelas más exitosas. Ambientada en las huertas valencianas y teniendo a los humildes jornaleros como protagonistas, en ella se tratan los temas de la bondad, de la miseria humana y de cómo las circunstancias y el resto de los hombres pueden traer la desgracia a toda una comunidad.
No creo que sea lo mejor de Blasco Ibáñez, pero tiene su esencia. Desde una perspectiva costumbrista, muestra cómo funciona la huerta valenciana, desde arriba hasta abajo en un retrato de los odios y rencores que muchas veces han desembocado en crímenes. Creo que le falta profundidad a algunos personajes pero se lee bien y se aprende mucho.
Totalmente de acuerdo con Lluvera. Retrata como nadie esa España (en este caso Valencia) profunda conde el recién llegado es un enemigo. La novela al igual que la serie de TV maravillosa. Narra con infinidad de detalles el acoso al que puede ser sometido un hombre y su familia y lo que puede llegar a hacer un hombre pacífico que es sometido a tanto escarnio.
Sublime obra del señor Blasco Ibañez.
Un fantástico retrato de la Valencia profunda, de la época en la que se desarrolla la historia, unos personajes que se dejan llevar por las pasiones, y un final turbulento que no deja indiferente a nadie.
Me encantó.