Premio Nobel de Literatura: Hagan juego, señores

Mientras esperamos impacientes a que la academia sueca nos de el nombre del ganador del Premio Nobel de este año podríamos incluso apostar por quién va a ser el ganador. La cosa parece que va en serio y Ladbrokes -una de las mayores casas de apuestas de Inglaterra- ha sacado un listado con los más serios aspirantes a la medalla de oro, siempre y cuando según sus propias informaciones, claro.
El principal favorito, que se pagaba a un 4 a 1, es Amos Oz, escritor y político israelí que lleva en las quinielas de los entendidos hace ya bastantes años. Tras ellos, Ladbroke destaca varios autores americanos, Joyce Carol Oates está con un 5 a 1, Philip Roth 7 a 1, Pynchon, el eterno candidato, 9 a 1 y, un poco por detrás y como sorpresa, aparece Bob Dylan que ha pasado de un 500 a 1 a un 25 a 1, algo que ha extrañado a casi todo el mundo.
En lengua castellana , un poco por detrás, aparecen Vargas Llosa (16 a 1), Juan Marsé, Carlos Fuentes y Luis Goytisolo, igual se referían a su hermano Juan, que es el mejor posicionado.
La verdad es que nunca se sabe a ciencia cierta que pasa por la mente de los académicos, pero, por ejemplo, algunas voces apuntan a Herta Müller como tapada de este año, y que además no aparece mal posicionada en el listado de apuestas, si bien es cierto que en los últimos años ni siquiera se han acercado al ganador del Nobel. Supongo, claro, que ahí está precisamente la gracia de apostar, ¿no? Sin riesgo, no hay emoción, aunque estemos hablando de algo tan mortalmente serio como el Premio Nobel de Literatura.
Vía: La Jornada
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2 de noviembre de 2009 a las 8:05
[...] los críticos expertos; eso sí, para demostrar la confianza en el criterio de uno mismo, nada como apostar por el que creemos ganador y sacarnos unos euros gracias a nuestro autor favorito. [...]
25 de noviembre de 2009 a las 10:07
Desde el presuntamente prestigioso Premio Nobel, hasta nuestros premios literarios menores (incluso el Planeta) están podridos por la manipulación y la desvergüenza que en sus Jurados y en su totalidad organizativa imperan. Es inútil aspirar a la honradez en la concesión de unos galardones que de antemano ya están dados, con componendas que a veces hasta incluyen (¡horror!) la desvergúenza mayúscula de acordar repartos monetarios entre premiados y premiantes. En fin, que estamos en la época de la honestidad, y quien lo dude que lea a Càndido. Y si no, al parque…
Augusto Lázaqro
3 de junio de 2010 a las 20:23
[...] los críticos expertos; eso sí, para demostrar la confianza en el criterio de uno mismo, nada como apostar por el que creemos ganador y sacarnos unos euros gracias a nuestro autor favorito. Comments RSS [...]