Nació el 26 de abril de 1898 en Sevilla en la céntrica Puerta de Jerez. Su padre, ingeniero de Ferrocarriles, es trasladado a Málaga, donde pasó su infancia. Muere en Madrid en 1984, en donde se formó como poeta.
Poeta español de la llamada Generación del 27; elegido académico en 1949, ocupó el sillón de la letra O. En 1917 conoce a Dámaso Alonso en Las Navas del Marqués, lugar donde veraneaba, y este contacto supone el descubrimiento de Rubén Darío, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. Inicia de este modo una profunda pasión por la poesía.
Su débil salud determinó su dedicación a la poesía. Permaneció en España tras la guerra civil y se convirtió en maestro de las nuevas promesas. Se puede dividir su producción poética en tres etapas: la anterior a 1936 se aprecia la influencia surrealista, donde el sentimiento amoroso y la muerte están estrechamente vinculados. El amor se concibe como una fuerza positiva y destructora de la verdadera fusión con la naturaleza que el hombre experimenta al morir; con La destrucción o el amor, la obra capital del surrealismo o irracionalismo hispano, obtiene el Premio Nacional de Literatura en 1933.
En su segunda etapa, posterior a la guerra civil española, su poesía se plasma en la solidaridad, a las relaciones interpersonales, a las incertidumbres que se avecinan… Ya en su última etapa es consciente de su propia vejez y se enfrenta con la idea de la muerte, a cuya época pertenece Poemas de la consumación.
Entre los premios de más reconocimiento literario, se encuentra el Premio Nobel de Literatura, Premio Nacional de Poesía de España y Premio de la Crítica de Poesía Castellana en los años 1963 y 1969.