Resumen y sinopsis de Nota sobre la supresión general de los Partidos Políticos de Simone Weil
Entre los filósofos europeos del siglo XX destaca la brillante figura de Simone Weil, profesora de filosofía e intelectual comprometida con el sindicalismo revolucionario. En este texto Weil denuncia el carácter dogmático de los partidos, su funcionamiento basado en la disciplina y lo que constituye verdaderamente su única finalidad: la consecución del poder y la permanencia en el mismo.
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Para Simone Weil los partidos eran nefastos porque además de que no representan al pueblo, resultan no ser escuelas de civismo sino antes lo contrario, sectas egoístas e idiotas que buscan su interés y pervierten a sus afiliados. Es interesante que, para ella, el espíritu partidista lo atribuya a la iglesia católica romana, la cual te pide que creas en ella (yo diría que te sometas al arbitrio del Papa) sin necesidad de saber a profundidad el contenido de la fe. Este modelo habría delineado a los posteriores partidos políticos. También para Weil, los partidos no son representativos porque uno no necesariamente comparte el contenido programático de "x" o "y" partido. ¿Dónde encajaría ahora un católico que no quiere ni aborto ni feminismo, pero tampoco apoya el libre mercado irrestricto? Para colmo, la (de)formación operada en los partidos conduce al relativismo axiológico y ético. Tiene razón: los políticos (y ahora los iluminados de toda tendencia) hablan desde su postura, su identidad (Weil vería en las luchas de identidad un desarrollo posterior de esta tendencia): "Como comunista...", "Como católico...". Los debates parlamentarios no son foros para discutir la verdad sino sitios para soltar ocurrencias. El juicio es severo: acabar con los partidos.
El ensayo es bastante flamígero, pero se nota que lo escribió una "revoltosa". Y en estos tiempos, un trabajo así únicamente alimenta el recelo hacia los partidos políticos, hacia la democracia liberal en general. Uno podría preguntarse ¿Este trabajo de Weil fortalece la defensa de la democracia o incentiva a los enemigos de ella?