Resumen y sinopsis de Historias de padres e hijos de Manuel Vázquez Montalbán
Nadie puede escapar a la relación padre-hijo. Todos somos hijos de alguien, aunque algunos se nieguen a ser a su vez padres. Por lo tanto el enunciado que cobija el tema de estas tres historias afecta a cualquier lector potencial. Por otra parte, cualquier relato, corto o largo, está lleno de padres e hijos o de hijos y padres. Pero creo, y de ahí el título genérico del volumen, que las historias aquí novelizadas descansan fundamentalmente en las anormales o subnormales características que a veces tienen esas relaciones. En la narración Hice de él un hombre, el padre patrón y patriarca trata de conducir el destino de su hijo, como si fuera una prolongación de su propio destino. En cambio en Desde los tejados, es el hijo, un adolescente, el que protege a un padre maltratado por toda clase de fracasos.
Ha participado en esta ficha: Isaleria
En Historias de padres e hijos, Manuel Vázquez Montalbán deja a un lado las grandes conspiraciones para meter al detective Pepe Carvalho en el terreno más complejo del mundo: las relaciones familiares. A través de una serie de relatos cortos, el libro nos muestra cómo las expectativas de los padres y las rebeliones de los hijos se convierten en el origen de crímenes, secretos y peleas. El detective tendrá que resolver estos casos usando su habitual mezcla de pasotismo y buena puntería mental, descubriendo que a veces llevar un apellido importante es más una condena que una suerte.
Lo mejor de estas historias es su trasfondo social. Montalbán utiliza los dramas familiares para hacernos pensar en cómo se heredan las culpas y lo difícil que es romper con las reglas de casa en una sociedad que cambia de costumbres muy rápido. Todo esto pasa en una Barcelona llena de contrastes, donde las familias ricas de siempre se cruzan con las nuevas formas de vida. Carvalho, con sus infaltables momentos de cocina y sus manías de siempre, funciona como un observador muy divertido de las mentiras humanas. Es una lectura directa, afilada y muy humana que demuestra que los misterios más peligrosos no están en la calle, sino detrás de las puertas cerradas de los hogares.
Tres historias cortas, con Carvalho y todo su entorno como protagonistas. Ágiles, simpáticas, como de costumbre, de lectura fácil y muy entretenidas. He pasado un buen rato.