Resumen y sinopsis de El laberinto griego de Manuel Vázquez Montalbán
Carvalho y el amor irracional.Una bella extranjera acude a Carvalho para que encuentre al hombre de su vida. Al final de una laberíntica búsqueda por una ciudad que se autodestruye para autoconstruirse, aparecerá el griego buscado, un fugitivo del amor y de la muerte. Paralelamente otras dos mujeres también buscan al hombre de su vida, y una de ellas, Charo, acaba convirtiéndose en el principal personaje, aunque ausente, de una novela dedicada a la irracionalidad del amor.
El laberinto griego fue llevada al cine en 1993 con Rafael Alcázar como director y con Omero Antonutti, Aitana Sánchez Gijón y Eusebio Poncela como protagonistas.
En El laberinto griego, Manuel Vázquez Montalbán sitúa al detective Pepe Carvalho en los meses previos a los Juegos Olímpicos de 1992, retratando esa mezcla de emoción por el futuro y miseria que se vivía en Barcelona. Todo empieza cuando una elegante mujer francesa contrata a Carvalho para encontrar a su amante, un joven griego desaparecido. Este caso obligará al detective a recorrer una ciudad que se está maquillando para quedar bien ante el mundo, pero que en sus callejones oscuros sigue escondiendo las mismas pasiones destructivas y desigualdades de siempre.
Lo mejor del libro es cómo usa la idea del "laberinto" para hablar del lío mental de una sociedad que, por querer ser moderna, está perdiendo su identidad. Carvalho se muestra muy acertado en sus críticas mientras se encierra a cocinar para huir de un entorno que ya no reconoce. Sin embargo, la trama de la investigación policial pierde fuerza a mitad de camino y se vuelve un tanto lenta y enrevesada, lo que puede cansar a quien busque un misterio con más ritmo y acción. Aunque el retrato social de la Barcelona olímpica es brillante, el exceso de personajes perdidos en sus propias obsesiones hace que el ritmo se estanque un poco, quedándose un escalón por debajo de los libros más redondos de la saga.
Otro episodio de Carvalho en el que más que una historia detectivesca, se narran relatos del paso de la edad, de la decadencia humana, de la nostalgia del pasado representado por una Barcelona que se cae para rehacer otra nueva (la Barcelona olímpica), mediática, de acero y plástico, sin vida. Se trata de una de las obras más superficial y menos conseguidas en la que, con el trasfondo habitual, el sostén detectivesco apenas es una sombra de otras de sus entregas.