Estar solo no tiene por qué ser algo triste o negativo; al contrario, puede ser la mejor manera de protegernos del ruido y de las prisas del mundo moderno. Esta es la gran idea que defiende La soledad en armas, una de las obras más profundas de Pedro de Lorenzo. En este libro no vas a encontrar una historia de aventuras ni personajes que van de un lado a otro. Lo que vas a leer es una colección de pensamientos y recuerdos donde el autor defiende que la soledad es como un escudo o una armadura que elegimos voluntariamente para poder pensar por nosotros mismos, ser libres y defender nuestra forma de ser frente a lo que opine la mayoría.
Olvídate de leer este libro corriendo para saber qué pasa al final, porque está hecho para saborearlo muy despacio, casi frase por frase. El escritor cuida muchísimo el idioma y utiliza las palabras justas y necesarias, consiguiendo que los silencios digan tanto como lo que está escrito. A través de descripciones de paisajes que transmiten mucha paz, el texto te invita a mirar en tu propio interior y a reflexionar sobre el paso del tiempo. En resumen, se trata de una lectura bellísima y muy tranquila, perfecta para desconectar de las pantallas y recordar el valor de encontrarse con uno mismo.
Estar solo no tiene por qué ser algo triste o negativo; al contrario, puede ser la mejor manera de protegernos del ruido y de las prisas del mundo moderno. Esta es la gran idea que defiende La soledad en armas, una de las obras más profundas de Pedro de Lorenzo. En este libro no vas a encontrar una historia de aventuras ni personajes que van de un lado a otro. Lo que vas a leer es una colección de pensamientos y recuerdos donde el autor defiende que la soledad es como un escudo o una armadura que elegimos voluntariamente para poder pensar por nosotros mismos, ser libres y defender nuestra forma de ser frente a lo que opine la mayoría.
Olvídate de leer este libro corriendo para saber qué pasa al final, porque está hecho para saborearlo muy despacio, casi frase por frase. El escritor cuida muchísimo el idioma y utiliza las palabras justas y necesarias, consiguiendo que los silencios digan tanto como lo que está escrito. A través de descripciones de paisajes que transmiten mucha paz, el texto te invita a mirar en tu propio interior y a reflexionar sobre el paso del tiempo. En resumen, se trata de una lectura bellísima y muy tranquila, perfecta para desconectar de las pantallas y recordar el valor de encontrarse con uno mismo.