Resumen y sinopsis de Los asesinos del grial de Michael Clynes
Tras los episodios relatados en Los crímenes de la rosa blanca y El cáliz envenenado, Roger Shallot cuenta en esta nueva entrega de sus memorias el caso de Stafford, duque de Buckinham, quien, en su búsqueda del Santo Grial y Excalibur, tuvo la osadía de enfrentarse a los templarios. Actuando en la sombra y sin hacer mucho ruido, los templarios están intrigando para acabar con los Tudor y, además de aclarar la muerte de Stafford, Shallot deberá desenmascarar al templario que se ha infiltrado en la corte.
Imagínate que una ejecución real en la corte del rey Enrique VIII fuera solo la primera pieza de un tablero de ajedrez mortal relacionado con los caballeros templarios. Esto es lo que nos propone Los asesinos del grial, donde el duque de Buckingham es decapitado por traición, destapando una conspiración enorme. Resulta que esta muerte es la llave que abre un misterio oculto durante siglos: el legado secreto de la Orden del Temple, el Santo Grial y la mítica espada Excalibur. El pícaro Roger Shallot y su inteligente amigo Benjamín se ven atrapados en una investigación llena de peligros y asesinatos rituales por culpa de unos fanáticos que intentan usar estos conocimientos prohibidos para acabar con la dinastía de los Tudor.
La historia avanza a un ritmo genial, mezclando los datos históricos reales con leyendas antiguas y misterios esotéricos sin que la lectura se vuelva aburrida en ningún momento. Lo que hace que el libro sea tan divertido es el tono gamberro y cínico de Roger Shallot, que sirve como guía en una Inglaterra sumamente peligrosa. Como él no es ningún héroe y le aterroriza la idea de morir, sus quejas y su forma tan poco romántica de ver las intrigas de palacio te hacen pasar un rato divertidísimo. En definitiva, es una novela de aventuras y espías superadictiva, perfecta para quienes disfrutan de los puzles clásicos de misterio donde las leyendas más antiguas se convierten en amenazas muy reales.
No pierdan el tiempo.
Mala redacción, una historia sin interés y con un final tan ridículo que lo firmaría un estudiante de primero de Historia.