Resumen y sinopsis de Blasfemia de Douglas Preston
¿Podría el acelerador de partículas más potente de la historia revelar el misterio de la creación?Misterio, aventura, acción y divulgación científca reunidos en novela que aborda un tema apasionante: el debate entre la ciencia y la religión. Una novela de absoluta actualidad sobre los límites de la ciencia, el fanatismo religioso y la corrupción urbanística.
Ha participado en esta ficha: artacho205
Me ha parecido una de las propuestas más valientes de Douglas Preston, especialmente por cómo se atreve a sentar en el mismo banquillo a la física cuántica y al misticismo más puro. El regreso del agente Wyman Ford funciona a las mil maravillas como los ojos del lector dentro de las entrañas de "Isabella", ese gigantesco acelerador de partículas oculto en el desierto de Arizona. Me fascina cómo una premisa aparentemente técnica —un posible fraude científico o un fallo de seguridad nacional— se transforma de golpe en un thriller psicológico de proporciones bíblicas cuando el director del proyecto asegura estar chateando con Dios a través del superordenador, desatando una oleada de paranoia militar y el acoso violento de un grupo de integristas religiosos que exigen apagar la máquina antes de que desate el apocalipsis.
Lo que verdaderamente me ha enganchado de esta lectura es el pulso tan vibrante con el que Preston maneja la claustrofobia de los laboratorios subterráneos y el fanatismo del exterior, logrando que los debates sobre el origen del universo se lean con la misma adrenalina que una escena de acción. El autor esquiva con acierto el discurso denso y prefiere centrarse en la fragilidad ética del progreso científico sin frenos y en cómo el miedo a lo desconocido puede hacer tambalear tanto la fe ciega como la razón más estricta. Al final, la novela se devora de un tirón gracias a un ritmo vertiginoso que te arrastra hacia un clímax donde los cables y los milagros se confunden, dejándote en la cabeza una pregunta de lo más incómoda sobre si la humanidad está madura para asimilar los secretos que la ciencia se empeña en desenterrar.
Sinceramente creo que no es un libro para recomendar, pero se lee muy bien y si no queremos más que pasar el rato entonces sí que es recomendable.
Había leído "El monstruo de Florencia" y me gustó el estilo narrativo del autor. Esta novela es totalmente diferente pero me ha gustado. El ritmo y la forma son de manual pero aún así la leí en dos días, por algo será. El tema es recurrente y sabe darle un fin pasable. Ideal para unas vacaciones.
Interesante libro, que ademas de entretener deja las puertas a una pequeña reflexión sobre la sociedad.
Eso sí, el autor repite muchos puntos de anteriores novelas por lo que si has leído el resto de su obra, el ambiente se hace algo monótono. Por lo demás, una buena novela que se lee con facilidad y deja un buen sabor de boca.