Resumen y sinopsis de La horca del abad de Michael Jecks
La serie de misterio de los caballeros templarios
Un año más, la feria de Tavistock reúne a los comerciantes más importantes de Inglaterra y de muchos otros países. La población queda conmocionada al encontrarse entre un montón de basura un cadáver... decapitado. La llegada de la conocida pareja de detectives Baldwin Furnshill y Simon Puttock como invitados del abad será providencial para el curso de la investigación. Los detectives se ocuparán de la difícil tarea de resolver un enigmático crimen.
El regreso al ambiente clerical que propone Michael Jecks en esta entrega demuestra que el autor se mueve como pez en el agua entre los muros de los monasterios del siglo XIV. El impacto inicial está muy bien conseguido: el espantoso descubrimiento de un cadáver decapitado entre los desperdicios de la Abadía de Tavistock en plenas fiestas locales capta la atención del lector al instante. Me ha gustado mucho el retrato que se hace de la corrupción moral que anida en el clero, mostrando cómo la ambición y los pleitos económicos por las tierras de la región logran perforar el hermetismo y los supuestos votos de silencio de los monjes, creando una atmósfera de pasillos muy lograda.
A pesar de este gran despliegue inmersivo y del innegable gancho que mantiene la pareja formada por Simon y Baldwin, es evidente que la saga empieza a acusar ciertos síntomas de fatiga en su fórmula. La estructura del misterio replica de manera casi idéntica el patrón de los libros anteriores, lo que resta frescura a la investigación y puede generar una inevitable sensación de repetición si se leen las entregas de forma seguida. En resumidas cuentas, la novela no asume riesgos ni aporta giros revolucionarios, pero se sostiene con firmeza como un crimen clásico y bien documentado que cumplirá las expectativas de quienes busquen un entretenimiento histórico solvente.
coyoteLa horca del abad5
Un libro mas de templarios. Un libro aburrido. Una trama que ni fú ni fá. Un libro que no es muy grande y se hace interminable. Se lee para pasar un rato nada mas...
El regreso al ambiente clerical que propone Michael Jecks en esta entrega demuestra que el autor se mueve como pez en el agua entre los muros de los monasterios del siglo XIV. El impacto inicial está muy bien conseguido: el espantoso descubrimiento de un cadáver decapitado entre los desperdicios de la Abadía de Tavistock en plenas fiestas locales capta la atención del lector al instante. Me ha gustado mucho el retrato que se hace de la corrupción moral que anida en el clero, mostrando cómo la ambición y los pleitos económicos por las tierras de la región logran perforar el hermetismo y los supuestos votos de silencio de los monjes, creando una atmósfera de pasillos muy lograda.
A pesar de este gran despliegue inmersivo y del innegable gancho que mantiene la pareja formada por Simon y Baldwin, es evidente que la saga empieza a acusar ciertos síntomas de fatiga en su fórmula. La estructura del misterio replica de manera casi idéntica el patrón de los libros anteriores, lo que resta frescura a la investigación y puede generar una inevitable sensación de repetición si se leen las entregas de forma seguida. En resumidas cuentas, la novela no asume riesgos ni aporta giros revolucionarios, pero se sostiene con firmeza como un crimen clásico y bien documentado que cumplirá las expectativas de quienes busquen un entretenimiento histórico solvente.
Un libro mas de templarios. Un libro aburrido. Una trama que ni fú ni fá. Un libro que no es muy grande y se hace interminable. Se lee para pasar un rato nada mas...