Resumen y sinopsis de Las semillas de la violencia de Luis Rojas Marcos
Luis Rojas Marcos analiza los comportamientos violentos más comunes en nuestro tiempo y examina los aspectos que contribuyen al desarrollo de la violencia en las personas. Sugiere además estrategias preventivas y enfoca la aptitud de las personas para superar las agresiones más malévolas.
Sumamente ilustrativo, Las semillas de la violencia, es un libro que trata de mostrarnos como es posible que en toda sociedad civilizada siempre haya gente violenta, para la que la agresividad es la única manera de resolver conflictos. Este pequeño ensayo, de solo 222 páginas nos proporciona las claves del asunto así como las posibles soluciones a una violencia que no deja de crecer en los últimos años.
Luis Rojas Marcos es el autor de este pequeño libro. Es un respetado psiquiatra que fue bastante famoso en los años 90 aquí en España por sus libros sobre temas similares. Marcos es un escritor aceptable que suele usar un estilo de tipo divulgativo, es decir, claro, sencillo y con una buena ejecución, que consigue usando una prosa dinámica, profunda y con un desarrollo magnífico, un lenguaje muy bien escogido que tiene algún punto de lirismo (algo sorprendente dado el tema y la clase de libro de la que se trata) y unas descripciones que no se recrean en el sensacionalismo barato, pero que son lo suficientemente concisas para poder entenderlas completamente.
Las semillas de la violencia es un libro que dedica cada capítulo a un tipo de violencia distinta tratando de esgrimir, con datos estadísticos, ensayos científicos y mucha bibliografía, las causas, las consecuencias, las estrategias fallidas y las mejores formas para poder solucionar semejantes problemas que solo traen odio, dolor y sufrimiento a las personas. Así que por sus páginas pasan tópicos tan controversiales como el asesinato, la violación, el maltrato infantil, los crímenes rituales, las atrocidades o el papel que tienen los medios de comunicación así como la industria del cine, en la transmisión cultural de la violencia. Uno pensaría que leer un libro así es complicado. Y, no voy a mentir, hay algunos pasajes que te dejan muy mal cuerpo. Pero el autor trata el tema de manera muy respetuosa y aséptica, porque lo que busca no es impactar en el lector, solo hacerle reflexionar porque nuestras sociedades y nuestras culturas están tan imbuidas en la violencia, y como podemos asegurarnos de que la próxima generación esté más protegida de ella, evitando perpetuar los patrones que arrastran a miles de personas a una espiral de agresión y muerte.
En suma, Las semillas de la violencia es una lectura que te va a dejar pensando en varias partes mientras que no podrás evitar horrorizarte en otras. Y es que como el libro indica en alguna ocasión, todos los Seres Humanos nacemos con un potencial único e ilimitado. De nosotros depende tirar hacia el amor, la solidaridad y la compasión. O hacia el odio, la violencia y el egoísmo. Las semillas de la violencia se plantan en la infancia y, si son regadas y alimentadas convenientemente, darán frutos en la adolescencia. Unos frutos que ninguno queremos comer.