Resumen y sinopsis de Las mil y una noches de Hortensia Romero de Fernando Quiñones
La protagonista de la novela, por mal nombre “Legionaria”, relata, de forma descarnada y sin ningún pudor, sus múltiples experiencias eróticas y anécdotas cotidianas durante los años que ejerció el oficio más antiguo del mundo en Sevilla y, sobre todo, en el prostíbulo La Plata de Cádiz, al que considera «su casa». Sus clientes van desde chiquillos vírgenes, poetas, pintores y aristócratas hasta viejos sin escrúpulos con enfermedades venéreas. El contacto con las más sórdidas miserias humanas ha ido acentuando su espíritu de tolerancia y su escepticismo frente a la condición humana y a los “valores” sociales. En la obra, finalista del Premio Planeta de 1979, FERNANDO QUIÑONES hace un agudo y malicioso retrato de la sociedad gaditana. Al atractivo de la narración contribuyen la variada galería de personajes secundarios y los diversos relatos intercalados. Un glosario final ayuda a descifrar los términos de jerga callejera y las expresiones típicas del lugar.
Las mil noches de Hortensia Romero destaca por su arrolladora fuerza lingüística y por rescatar con maestría el habla popular de Cádiz a través del monólogo de su inolvidable protagonista. Hortensia es un personaje lleno de frescura y desparpajo que ofrece un valioso retrato social de la España marginal, logrando un notable equilibrio entre el drama y el humor castizo.
Sin embargo, este torrente verbal es también su mayor obstáculo, ya que la estructura resulta caótica, divaga en exceso y carece de un hilo conductor claro. El ritmo se estanca en fragmento repetitivos que exigen una paciencia extra al lector, convirtiendo a esta obra en un experimento audaz pero deslavazado que se queda a las puertas de ser una novela redonda.