Resumen y sinopsis de La intriga del funeral inconveniente de Eduardo Mendoza
Vuelve Eduardo Mendoza con un nuevo caso del detective sin nombre, el investigador más divertido de la literatura española.
La breve crónica de un funeral insignificante en un diario local ocasiona el despido del periodista novato que la escribe. Sin saberlo, Ramoncito Valenzuela ha provocado una reacción en cadena que desemboca en la investigación de una trama financiera de alto nivel y en una conspiración de consecuencias desproporcionadas.
Después de once años de altibajos y otras vicisitudes, el detective sin nombre de El misterio de la cripta embrujada, El laberinto de las aceitunas, La aventura del tocador de señoras, El enredo de la bolsa y la vida y El secreto de la modelo extraviada se ve envuelto una vez más en un caso que comienza como un incidente menor y acaba revelando una intrincada red de suplantaciones, engaños y chapuzas criminales.
Eduardo Mendoza vuelve a desplegar en La intriga del funeral inconveniente su inconfundible mezcla de sátira, absurdo y lucidez moral para ofrecer una disparatada trama detectivesca donde el misterio reside en entender por qué nadie desea que la verdad salga a la luz y en la que la ciudad de Barcelona es de nuevo el escenario privilegiado de una comedia humana tan hilarante como implacable.
Compré este libro con ganas de disfrutar de buena literatura castellana sin más y de pasar un buen rato en principio garantizado por la trayectoria del autor y por el conjunto de críticas profesionales (sospechosamente) unánimes en su entusiasmo. Pero resulta que, o bien mis gustos literarios han virado hasta hacer que un autor que recordaba con cariño me haya resultado poco menos que intragable, o bien es que el autor, al albur de la época estival y probablemente con pocas ganas de meterse en honduras, decidió reducir su buen hacer literario a una caricatura facilona y trasnochada de su estilo. Y es que el humor (por llamarlo de alguna manera) que exhibe esta novela me ha parecido anticuado, desfasado y ridículo; las situaciones forzadas y grotescas, pretendidamente (supongo) surrealistas y absurdas en el sentido más simple del término, y, lo que es peor, aburridas, incomprensibles y extenuantes.
En fin. Una pequeña desilusión. Como dice el dicho, “cría fama y échate a dormir”. Pues eso.
Esta novela me ha devuelto al Mendoza que más me gusta, el del humor absurdo, los personajes extravagantes y estrambóticos, las situaciones absurdas y los giros inesperados que mantienen el interés del relato de principio a fin. Es la sexta entrega de la saga del detective sin nombre, once años después de la quinta y he vuelto a encontrar el ingenio, la ironía inteligente y la sátira que son las señas de identidad del mejor Mendoza. Divertida, disparatada y una de las más entretenidas novelas de este autor. Para pasar un buen rato.
Lo siento, no lo acabé, algunos párrafos me parecieron un poco ridículos, tal vez no estaba en mi momento para leer esta novela…
Siempre he sido fan de Eduardo Mendoza, me reí como nunca con "El laberinto de las aceitunas" y con "El misterio de la cripta embrujada", pero segundo fracaso seguido tras la insulsa "Tres enigmas para la organización".
"La intriga del funeral inconveniente" aun reconociendo el estilo Mendoza me ha aburrido enormemente, no me he reído nada y el personaje que con aquellos dos libros me hizo disfrutar ha perdido toda la chispa y la gracia. Por lo demás enredos, situaciones caricaturescas y cómicas y muchos personajes. Prescindible.