Resumen y sinopsis de Zorras de Noemí Casquet
La trilogía erótica de las mujeres libres (primera parte)
¿Estás preparada para unirte al Club de las Zorras?
Nunca has leído una novela erótica como esta. Una novela en la que tres mujeres -Alicia, Diana y Emily: quédate con sus nombres porque no vas a poder olvidarlas- deciden formar un club para cumplir todas sus fantasías sexuales, más allá de cualquier límite preestablecido.
«Somos zorras, malas, libres. Somos la tentación. Somos las dueñas de nuestro cuerpo y nuestras alas. La que nos tocamos dónde y cuándo queremos. Somos las que gritamos en las calles y gemimos en las almohadas. Nos pintamos los labios de rojo y dejamos los de abajo abiertos para explotar de placer. Aquellas a las que llamabas zorras ahora follan con la liberación.»
Tienes entre tus manos una novela que empodera y libera; una novela para lectoras valientes dispuestas a descubrir quiénes son realmente y no quienes los demás quieren que sean.
Detrás de toda la publicidad ruidosa y la provocación barata que rodeó el lanzamiento de Zorras, lo único que hay en realidad es una novela vacía y terriblemente mal escrita. El libro de Noemí Casquet se vende como un gran manual de liberación para las mujeres, pero falla en lo más básico que debe tener cualquier historia: unos personajes creíbles y un mínimo de calidad literaria. La forma de escribir es tan descuidada, plana y llena de frases hechas que aburre desde las primeras páginas. Aunque la autora intenta usar un lenguaje sexual muy directo para parecer moderna, lo único que consigue es repetir las mismas escenas una y otra vez, logrando que lo que debería ser erótico termine resultando monótono, frío y pesado.
Lo peor de todo es que es imposible empatizar con las tres protagonistas porque no parecen mujeres de verdad, sino simples marionetas metidas a la fuerza para meter un mensaje político con calzador. El libro no te deja descubrir las cosas por ti mismo; se pasa todo el tiempo dándote sermones evidentes sobre cómo debes pensar y actuar, lo que vuelve la trama predecible a más no poder. Al final, la novela confunde la libertad con la falta total de estructura y de trabajo. Es una lectura superficial que se preocupa mucho más por escandalizar con el título que por currarse un buen argumento, por lo que resulta un fracaso absoluto y una pérdida de tiempo para cualquiera que busque literatura con un mínimo de cara y ojos.