Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico 113.472 libros, 24.680 autores y 94.715 usuarios registrados

Alfredo Álamo (Página 161)

Amanda Hocking en castellano y cómo ha cambiado el cuento

AutorAlfredo Álamo el 25 de enero de 2012 en Divulgación

Amanda Hocking - instinto

Ya os hemos comentado con anterioridad el caso de la joven autora americana Amanda Hocking, que a base de esfuerzo y muchas horas dedicadas a chatear, dejar mensajes y, en definitiva, a venderse en la red, se convirtió el año pasado en una verdadera revelación en el top ventas de Amazon.

Además de todo su esfuerzo, Hocking tenía clara una cosa: el precio de sus libros, que en digital estaban desde a menos de un mísero dólar hasta cuatro o cinco, una vez ya tuvo un nombre hecho y sólo en las novedades. Cimentando su éxito tanto en su labor de marketing y en la agresiva política de precios, Hocking consiguió colarse en los tops de la venta online -con lo que ello supone- además de conseguir un eco impresionante en la prensa especializada de todo el mundo.

Pese a todas sus virtudes hay que decir que la crítica especializada -y la no tan especializada- no ha sido demasiado generosa con la obra de Hocking y que en numerosas ocasiones se le ha pedido que buscara a algún corrector que le ayudara con sus libros, ya que contenían numerosos errores, algo que, por otro lado, no detuvo nunca a sus fans. Claro que, por un dólar, tampoco hay que ponerse picajoso.

Pues bien, de una autora que ha basado su éxito en el trato directo y los precios bajos, primando el ebook sobre todas las cosas, nos encontramos con que Destino Joven (Grupo Planeta) se ha quedado los derechos de Amanda Hocking y ha comenzado a publicar en castellano dos de sus series fantásticas (Lazos de sangre y Tierra de magia) buscando repetir el éxito en España. Pero… ¿ha seguido el mismo camino?

En cuanto a velocidad de lanzamiento, sin duda, ya lleva dos libros y se espera el tercero en breve. En cuanto a fenómeno en la red, lo desconozco, aunque creo que sin ella, es difícil lograr repetirlo. Y bueno, en cuanto a precios, es para llorar. Salen en papel a 17 euros y en ebook a 12, demostrando que no han aprendido absolutamente nada de cómo logró tener tanto éxito Hocking en su país con sus folletines a un dólar.

Supongo que la maquinaria de Planeta le asegurará unas buenas ventas, pero no deja de ser un ejemplo sintomático de cómo se entiende el negocio del libro digital en este país, como un reflejo directo del libro físico y sin atender a las técnicas que han logrado que en Estados Unidos se vendan más ebooks que cualquier otro tipo de formato.

Autores relacionados Autores relacionados:
Amanda Hocking

Adiós a la vigilia de E.A. Poe

AutorAlfredo Álamo el 23 de enero de 2012 en Noticias

Tumba de Poe

Ya lo hemos comentado en otras ocasiones, existe la tradición de que en el aniversario de su muerte, un desconocido deje tres rosas y media botella de coñac sobre la tumba del conocido autor de cuentos terror Edgar Allan Poe.

No es una costumbre moderna, llevan fijándose en ella desde 1978, momento en el que Jeff Jerome, cuidador de la casa museo de Poe, decidió iniciar la costumbre de esperar a que un misterioso desconocido, vestido de negro, con una bufanda blanca y sombrero, realizara su curioso ritual. Con el tiempo, la vigilia cerca de la tumba de Poe se convirtió también en una costumbre, a la que Jerome invitaba a otros conocidos seguidores del escritor de Baltimore.

Sin embargo, hace tres años, el desconocido, conocido como Poe Toaster, faltó a su cita por primera vez. Muchos achacaron su desaparición a que la vigilia se había sobredimensionado, más allá del pequeño grupo de aficionados, y que la ofrenda había perdido su magia. Otros achacaron el desencuentro a una enfermedad o a algo puntual y que el año siguiente continuaría.

Pues bien, este ha sido el tercer año seguido en el que no ha acudido el Poe Toaster a su cita con los restos del maestro del horror. Según J. Jerome, la tradición se ha terminado por completo y no alberga esperanzas de que se retome, al menos no de la misma manera. El año pasado ya acudieron algunos impostores que trataron de hacerse pasar por el original, uno incluso llegó a bordo de una limusina, pero sin el verdadero creador de la tradición parece que el acto ha perdido el misterio.

Está claro que a la tumba de Poe no le van a faltar rosas y coñac, puesto que muchos de sus seguidores acuden en peregrinaje para completar la ofrenda, pero de un acto íntimo se pasa a otro de sencilla admiración. No es lo mismo y es una verdadera lástima.

Autores relacionados Autores relacionados:
Edgar Allan Poe

El Zafongate, ¿una filtración interesada?

AutorAlfredo Álamo el 20 de enero de 2012 en Noticias

Descargas de El Prisionero del Cielo

Hace pocos días nos desayunábamos la noticia de que Carlos Ruiz Zafón retiraba todos sus ebooks del mercado por unos misteriosos motivos personales. Enseguida saltaron las alarmas en todos los mentideros de Internet intentando encontrar una razón para tamaña decisión.

A las pocas horas, sin embargo, tanto Zafón como Planeta, la editorial con la que publica, emitían sendos desmentidos sobre el tema. No había retirada alguna de los libros y la relación entre las dos partes implicadas se mantenía, aunque estaban en negociaciones.

La noticia inicial parece haber saltado, en teoría, del entorno de Ruiz Zafón y era, a todas luces, una exageración. ¿Qué buscaban? Sin duda forzar un poco los movimientos de la negociación que están llevando con Planeta para la publicación en ebook de El prisionero del cielo, novela número uno en ventas (en ficción) del año pasado y que, como ya hablamos aquí, se puede encontrar disponible para descargar gratis desde incluso antes de su lanzamiento.

Sin duda las negociaciones con Zafón deben ser duras y no sé exactamente qué cláusulas y peticiones estarán manejando. ¿Cuestiones de precio y DRM o de porcentaje para el autor? Lo que está claro es que ha quedado patente el interés que existe sobre las versiones digitales de las novelas del autor, ya que el «ruido» en la red ha sido incesante.

Ahora ya se anuncia que han renovado un acuerdo que se cancelaba en 2011 y ya están trabajando para sacar El prisionero del cielo en epub, y supongo que para Amazon también, inquietos usuarios de Kindle, algo que, a todas luces llega muy, pero que muy tarde. Sólo tendrá sentido este retraso si el ebook resultante cambia en algo la dinámica de precios y no sale a quince o dieciséis euros.

De todas formas, toda esta confusión no ha quedado nada bonita. No sé de quién sería la idea de filtrar las «posibles» intenciones de Zafón, si él mismo, alguien de su entorno, o la misma Planeta, pero el buzz negativo que se ha generado con todo esto es capaz de afectar a una novela con mucha facilidad. Esto no es el mercado tradicional, aquí las cosas se mueven mucho más deprisa. Además, cada día que ha pasado sin el ebook de El prisionero del cielo en las tiendas les va a reportar una significativa pérdida de ventas. Espero que todos lo recuerden antes de volver a lanzar la piedra y esconder la mano.

Autores relacionados Autores relacionados:
Carlos Ruiz Zafón

Los libros más vendidos de 2011

AutorAlfredo Álamo el 19 de enero de 2012 en Noticias

Método Dukan

El panorama de los libros más vendidos en 2011 es desolador, y no lo digo ya por la proliferación habitual de best-sellers o novelas llevadas en volandas por la propaganda editorial a ocupar los primeros puestos, no, lo hago viendo que el primer puesto es para El método Dukan (!!!!!) y el segundo para ¡Indignaos!

Entiendo los motivos de las ventas del segundo, su precio más o menos ajustado, la situación social, el 15M, y puede ser que la gente esté obsesionada con su peso más allá de lo razonable y sigue creyendo en sacamuelas y buhoneros como explicación para el tremendo éxito del Método Dukan.

Si miramos quién sigue en la lista no encontramos demasiadas sorpresas, tenemos El prisionero del cielo, de Zafón, El tiempo entre costuras, que es de 2009, Si tú me dices ven, lo dejo todo… pero dime ven, El jardín olvidado, El ángel perdido y La caída de los gigantes de Follett cerrando la cola de perseguidores. Sinceramente, creo que el 2011 es un año olvidable en cuanto a la calidad de los libros más vendidos, casi como el 2010, y se afianza la tendencia editorial a nadar y guardar la ropa antes que arriesgarse a marcar tendencia. Todas las grandes se miran a ver cuál va a ser su siguiente movimiento y no parece que estén dispuestas a gastarse mucho dinero en promociones.

En cuanto al mercado general siguió la bajada de ingresos, con un 4% menos de ventas sintomático de la crisis económica y de la medianía de muchos lanzamientos clónicos con los que nos están regalando las editoriales. Un rasgo curioso me parece la caída de los libros juveniles (un 6%) supongo que debido a la falta de los grandes éxitos del 2010 como Los juegos del Hambre o la falta de novedad ya de Crepúsculo. Si bien los títulos de LIJ se han multiplicado no parece que nadie destaque especialmente por sus ventas. Al parecer la distopía no vende tan bien como el romance vampírico, pese a los estudios de mercado.

¿Qué panorama nos espera para este año 2012?

A falta de saber cómo se articula finalmente el libro electrónico (a ver si es posible que las editoriales adopten un criterio común, unos precios normales y un sistema de venta más sencillo) y su influencia en las ventas finales -hoy por hoy, despreciable-, no parece que la crisis anime a la experimentación. Vienen más novelas de sentimientos, otro libro de Stéphane Hessel y un montón de grandes autores reconocidos desgranarán sus novelas a lo largo de los primeros meses del año. Quedamos a la espera de que alguna novedad se convierta en fenómeno sin necesidad de prometer perder kilos o que nos crezca de nuevo el pelo en la cabeza.

Fuente: Diario Público

Autores relacionados Autores relacionados:
Carlos Ruiz Zafón
Ken Follett
Stéphane Hessel
Libros relacionados Libros relacionados:
El ángel perdido
El jardín olvidado
El método Dukan ilustrado: Cómo adelgazar rápidamente y para siempre
El prisionero del cielo
El tiempo entre costuras

Librerías y libreros digitales

AutorAlfredo Álamo el 17 de enero de 2012 en Divulgación

Librerías

Aunque el porcentaje de ventas de ebooks frente al de libros en papel se mantiene todavía muy distante en el mercado español, no pasa de la misma forma en el estadounidense, donde este año las ediciones electrónicas han pasado por encima de las tradicionales. Está claro que el dominio de Amazon es apabullante gracias a su sistema automatizado de recomendaciones, todavía en pañales en España debido a la falta de usuarios necesarios para alcanzar una masa crítica.

Lo cierto es que ese sistema de recomendaciones funciona bastante bien, lo he comprobado en varias ocasiones al comprar en las tiendas americana e inglesa, pero, de todas formas, no deja de ser una recomendación generada por un algoritmo en base a las compras y opiniones de otros usuarios. El otro día comentábamos si la crítica debía ser necesaria, ya que el nacimiento de estos sistemas podía ser suficiente para nuestras necesidades de prescripción. Esto me lleva a plantearme una cuestión sobre el futuro de las librerías y, sobre todo, de aquellas que acepten -o puedan sobrellevar- la dualidad del libro que se nos presenta en un futuro relativamente cercano.

Entiendo que es una costumbre que se va perdiendo, la del librero que aconseja por motu propio, o bien la del que conoce perfectamente el mercado editorial y puede dar respuesta a las preguntas de cualquier cliente. Es cierto que hay gente que no quiere consejo alguno y ya sabe perfectamente qué le gusta, pero nunca está de más saber qué es lo que se lleva y lo que puede interesar a cierto grupo de clientes. Tras un rápido vistazo a la mayoría de tiendas virtuales de ebooks es fácil comprobar que no hay detrás una fuerte voluntad prescriptora, más allá de recomendar lo último de Reverte, Rothfuss o la novedad Davinciana de turno. De vez en cuando aparece algo más sutil, más definido, pero lo que no encontramos es la razón o el motivo de esa selección.

Dentro de nada las tiendas virtuales se van a tener que enfrentar a Amazon y su sistema de recomendaciones, que te bombardea cada semana con productos que podrían gustarte… y con los que normalmente acierta. Pienso que las librerías virtuales deberían volverse más sociales y prescriptoras, más literarias y menos supermercado, con mayor cuidado por los libros que destacan y con la capacidad de argumentar una recomendación, aunque sea genérica. A casi todos nos gusta que nos enseñen libros curiosos, diferentes o interesantes. Si los editores digitales no se prestan a ejercer de filtro -casi no lo hacían cuando eran editores sólo de papel-, puede que el papel de los libreros se recupere a partir de compartir su pasión por los libros, por la literatura y el placer de que la gente disfrute leyendo un buen libro.

El ejército furioso, de Fred Vargas

AutorAlfredo Álamo el 16 de enero de 2012 en Reseñas

El ejército furioso - Fred Vargas

El ejército furioso es la nueva dosis concentrada de la droga que Fred Vargas nos ofrece tras Un lugar incierto. Tres años de espera para seguir las andanzas del detective que da golpes de remo entre las nubes, el bearnés Jean Baptiste Adamsberg.

Vargas nos ofrece una historia situada otra vez en la Normandía que tanto le gusta mostrar en sus novelas, en la que el comisario Adamsberg retoma un protagonismo casi absoluto que había ido dejando en manos de sus apabullantes compañeros de reparto. Con esto no quiero decir que la teniente Retancourt o Danglard no tengan su cuota del libro, pero parece que Vargas ha enfocado la lupa un poco más sobre el comisario.

La historia de El ejército furioso nos lleva, como ya he dicho, a la Normandía mítica que Vargas recrea mientras mantiene otro caso en París, el cual involucra a unos industriales de muy alto nivel. Mientras en Normandía se suceden los cadáveres y Adamsberg se desespera por encontrar al (o los) culpables, el caso de París parece claro… pero sin pruebas. Adamsberg aprovecha el caso normando para alejarse de las presiones en la capital mientras trama uno de sus planes sin sentido aparente, para el sufrimiento de Danglard.

Vargas sigue la estela de sus últimos libros y por momentos se refugia cada vez más en las leyendas, en este caso en el Ejército Furioso, conocida leyenda de la cacería salvaje en la que los muertos se llevan a los pecadores durante la noche, logrando por momentos un ambiente más cercano a una fantasía-noir que a una novela negra propiamente dicha. Esto se veía también en Un lugar incierto, pero en esta ocasión la autora francesa usa un ancla a través del caso iniciado en París y de las andanzas del hijo de Adamsberg.

El ejército furioso cumple las expectativas depositadas en Fred Vargas y resulta un libro entretenido de principio a fin, fiel a su estilo lleno de nubes y sangre, lectura de obligado cumplimiento para todos los seguidores de la autora francesa. Por otro lado, para un lector ocasional quizá suponga tanto un esfuerzo como un shock adentrarse de golpe en la mitología que Vargas ha creado alrededor de su tormentoso comisario.

Autores relacionados Autores relacionados:
Fred Vargas
Libros relacionados Libros relacionados:
El ejército furioso

La juguetería errante, de Edmund Crispin

AutorAlfredo Álamo el 14 de enero de 2012 en Reseñas

La juguetería errante - Edmund Crispin

Novela curiosa y sorprendente, La juguetería errante es, en sí mismo, un juguete obra de Edmund Crispin, un auténtico académico de Oxford con un peculiar sentido del humor.

Hay que decir que el verdadero nombre de Crispin era Bruce Montgomery, licenciado en Lenguas Modernas en el St. John”s College y maestro de coro durante algunos años. Esto quiere decir que el autor de La juguetería errante estaba bien empapado de la peculiar naturaleza de la ciudad de Oxford, santo y seña del academicismo occidental, tanto para lo bueno como para lo malo.

Crispin utiliza dos personajes de gran carisma, el poeta Richard Cadogan, típico bohemio con ínfulas, vago e inglés hasta la médula, y el que sería el gran protagonista del resto de sus obras, el profesor de literatura inglesa Gervase Fen, siempre al volante de su incontrolable deportivo rojo, el Lily Christine.

Es a partir de estos dos personajes y Oxford, un Oxford alejado de esa oscuridad rancia que destilaría la obra de autores como Colin Dexter, y que se erige como una ciudad en la que puede pasar cualquier cosa, por extravagante que sea, sin que se muestre por ello la más mínima atención.

Crispin se burla con fina ironía de las novelas enigma, sobre todo de las de «puerta cerrada» creando una trama barroca, enrevesada, llena de trampas, algunos deus ex-machina, investigaciones llevadas por pistas absurdas, engaños y persecuciones a través de los colleges de Oxford. Todo esto aderezado, como no, por numerosas citas a grandes clásicos de la literatura y algunas eruditas referencias culturales. Gran trabajo en la traducción, que no debe haber sido un trabajo sencillo.

La juguetería errante es una pequeña joya para los enamorados de las historias rocambolescas y con mucho sentido del humor. Un ejercicio de estilo que alcanza la excelencia literaria por el puro placer del disfrute literario.

Autores relacionados Autores relacionados:
Edmund Crispin
Libros relacionados Libros relacionados:
La juguetería errante

Satori, de Don Winslow

AutorAlfredo Álamo el 11 de enero de 2012 en Reseñas

Satori - Don Winslow

El autor de novelas tan conocidas como El poder del perro o Salvajes se lanza fuera de su terreno habitual con Satori, una obra de espionaje clásico ambientada en plena guerra fría.

Antes que nada hay que dejar clara una cosa, Satori es la precuela de Shibumi, una de las novelas de espías más vendidas del siglo XX y escrita por Trevanian, un escritor y académico estadounidense que vivió durante muchos años en el país vasco-francés. Shibumi supuso un ejercicio de estilo en busca de la novela de acción y espionaje definitiva, pasando a ser una obra de culto y con millones de seguidores. Desconozco si en un intento de revitalizar la novela -corren rumores de su adaptación al cine con Leonardo Di Caprio– se buscó a un autor de gran prestigio en la actualidad para poner de nuevo la franquicia en movimiento. En teoría, según reza la solapa del libro, Don Winslow se declara gran fan de Trevanian…

Lo cierto es que Satori nos lleva al nacimiento como espía y asesino de Nicolai Hel, de familia aristocrática rusa, infancia china y adiestramiento japonés. Amante del Go, de mente analítica y adiestramiento marcial impecable. En la novela de Winslow se nos cuenta cómo llegó a ser el asesino perfecto de Trevanian a través de una intriga que se mueve entre escenarios tan exóticos como el Vietnam todavía bajo el dominio francés al Pekín de la revolución cultural.

Winslow presta especial atención a los detalles, su ambientación está muy lograda y el nivel de documentación (social, política, cultural) se agradece bastante. La historia no se pierde demasiado en profundidades argumentales y sigue una línea recta llena de acción pero sin giros imprevisibles. El resultado final es, a mi juicio, un tanto decepcionante. No dudo que Winslow haya respetado el estilo original, pero puede que el problema sea ese. A falta de leer Shibumi, Satori destila un aire a ya visto, a recursos gastados; además de un Nicolai Hel demasiado hierático y perfecto hasta límites insospechados. Reconozco que el género de espías no es mi favorito, pero parece que Winslow se ha esforzado por lograr una recreación perfecta del material original y no ha sido capaz de insuflarle ese toque especial necesario para sobresalir por encima del resto.

Satori es una novela correcta, de buen ritmo y con grandes escenarios. Agradará a aquellos que no busquen sorpresas y me temo que decepcionará a los que busquen al Winslow de El poder del perro.

Autores relacionados Autores relacionados:
Trevanian
Don Winslow
Libros relacionados Libros relacionados:
Satori
Shibumi

Nuevas (y viejas) maneras de editar y de escribir

AutorAlfredo Álamo el 8 de enero de 2012 en Divulgación

Folletín

A nadie se le escapa que el formato de novela es el rey indiscutible del sector editorial, donde se centran los mayores esfuerzos tanto por parte de los escritores como de las propias editoriales. La novela en sí se ha convertido en un icono literario que lleva asociado un lanzamiento y una promoción -así como una producción industrial- que a día de hoy está perfectamente desarrollada.

El público lector también se ha acostumbrado a la novela, incluso a pagar sus buenos treinta euros por un libro con la promesa de que el resultado tras varias horas de lectura va a ser satisfactorio. Las antologías de relatos se siguen publicando pero parece vox populi entre muchos editores que son un negocio ruinoso (yo personalmente no entiendo, entonces, que las sigan publicando) aunque creo que se refieren más que otra cosa a la diferencia de ventas habitual con novelas. Del formato de novela corta parece que nadie se acuerda, con la honrosa excepción de editoriales como Libros del Zorro Rojo, Rey Lear o Nórdica, aunque con la peculiaridad de convertir las novelas cortas en preciosas joyas ilustradas.

Hay que decir también que el desarrollo tecnológico en imprentas y distribuidoras también ha favorecido que las novelas puedan crecer en cuanto a tamaño, hasta el punto en que algunos libros parecen no tener fin, como por ejemplo, las novelas de George R.R. Martin o la última de Patrick Rothfuss. Con esos tamaños a veces me pregunto si una novela de más de mil páginas sigue siendo una novela tal y como la conocimos en el siglo XX, sobre todo si sólo es una parte de una serie mayor.

Lo cierto es que la tecnología, tal y como dio el salto para permitir la aparición de novelas más largas y mejor editadas, ahora nos presenta la oportunidad de retomar una serie de formatos que, como ya hemos señalado, suelen estar marginados o dados de lado por editoriales y público. Hablamos, claro, del salto digital, de qué podemos hacer ahora que nos hemos visto liberados, por decirlo de alguna manera, del corsé impuesto por las tapas y contratapas del libro tradicional.

Los cuentos. Hoy en día los relatos se leen poco… pero son ideales para la lectura ocasional o de tiempo limitado. Leer una novela en el metro se puede hacer eterno, sin contar con el hastío que puede provocar dedicarle semanas a una trama en la que apenas se avanza. Para los viajes de metro el cuento es un producto ideal. Lo malo es que, hoy por hoy, hay que comprarlo en antologías, bien de un autor o de varios, con lo que la probabilidad de encontrarnos un libro descompensado es bastante alto. Sería interesante poder confeccionar nuestra propia antología de relatos a medida que los vayamos necesitando, a precios reducidos. Vamos, de la misma manera que puedes comprar en tiendas de música digital las canciones que componen un disco.

La novela corta. A día de hoy es un formato casi muerto por imposición editorial. Hay unos costes fijos que cubrir con la edición de un libro y muchos lectores no se atreven a arriesgar demasiado dinero con un libro «fino». El síndrome de «caballo grande, ande o no ande», está arraigado en el mundo literario. Sin embargo, y es mi opinión, la novela corta en formato digital puede ser un excelente escaparate de muy bajo precio, o incluso gratuito, para autores no demasiado conocidos por el gran público. También hay que tener en cuenta que escribir una novela corta no lleva el mismo tiempo que una novela larga, y mucho menos del tamaño que algunas editoriales demandan hoy en día. Otra ventaja del digital es que el síndrome del «caballo grande…» es menos acentuado.

El Folletín o la Novela por entregas. Una suerte prácticamente desaparecida a día de hoy. Sin embargo, puede que sea una de las que más futuro tenga si los lectores electrónicos acaban formando parte de nuestra vida diaria. Historias largas preparadas para ser leídas en capítulos cortos de gran intensidad… hay obras, ¿hablábamos de Martin?, que ya son folletines en formato de novela. Imaginad no tener que esperar cuatro años a que salga el siguiente libro de Canción de Hielo y Fuego y poder disfrutar de un par de capítulos al mes.

Supongo que a medida que avance la tecnología y los escritores intenten colocar sus obras aparecerán nuevos modos, estilos y formatos, tanto de escribir como de editar. ¿Y a vosotros? ¿Se os ocurre alguno más? ¿Creéis que la novela mantendrá su hegemonía en el siglo XXI?

¿Es todavía necesaria la crítica literaria?

AutorAlfredo Álamo el 6 de enero de 2012 en Opinión

Crítica Literaria

A nadie se le escapa que con la aparición de las nuevas tecnologías el mundo de las críticas literarias en Internet ha ido cambiando a medida que una mayor parte de la población lectora ha ido incorporándose a las redes sociales. Quizá, antes que preguntarse si la crítica literaria es necesaria, habría que preguntarse qué busca un lector ante una crítica de esa índole.

La mayoría de la gente, hoy por hoy, busca la prescripción literaria. Quiere que alguien le diga si un libro es bueno o malo, si le gustará o no, si merece la pena perder unas cuantas horas, días o incluso meses, con una historia que puede elegir entre cientos de otras novedades. Esa prescripción venía antes desde medios tradicionales y escritos, con mayor o menor fortuna, en artículos que podían variar de extensión desde un párrafo a varias páginas. Dejando a un lado a aquellos que piden, necesitan, de análisis bien estructurados y complejos que soporten sus opiniones, nos encontramos que en el mundo digital es muy complicado lograr que un lector aguante más de cinco minutos leyendo el mismo texto sin que haga click en un enlace o pase directamente a la siguiente reseña del lote.

De ahí que haya muchas webs de crítica que apenas dejan caer unas cuantas líneas en su valoración, la valoración del crítico, su opinión personal, y se empieza a perder la crítica más elaborada. En Lecturalia, por ejemplo, dejamos más espacio a la reseña que a la opinión personal, ya que la crítica bien hecha necesita de un espacio que nosotros no podemos dar. De ese modo hay que preguntarse si la nueva crítica, rápida y muchas veces poco sostenible, tiene sentido frente a la propia opinión de los usuarios.

Habría que preguntarse, desde un punto de vista prescriptivo y no académico, si la tecnología de hoy en día es superior para acertar en cuanto a gustos personalizados que la propia identificación que puede conseguir un crítico con sus lectores. En ese campo, aunque más relacionado con la compra que con el gusto, Amazon siempre ha destacado, aunque es más probable que desde una red social, con opiniones más duras, se logre un equilibrio de recomendaciones más interesante. También existen proyectos directamente dedicados a la recomendación literaria, hablamos en su día del importante Proyecto Genoma, así que quizá no esté lejano el día en que cada mañana recibamos en nuestro correo el título que más nos puede interesar leer de entre todas las novedades.

¿Dónde queda entonces el crítico? Creo que, como viene siendo habitual, irán desapareciendo los críticos ocasionales o los que hoy en día persisten pese a estar por debajo de la media. Seguirán aquellos que o bien lo toman como una afición más o los que destaquen y consigan un buen número de seguidores, y que seguirán ocupando los lugares destacados en páginas dedicadas a la cultura. También, y sigue siendo mi opinión, todos tendrán que dar un salto hacia delante en cuanto a sus lecturas, arriesgando más con textos alejados de las grandes editoriales y con autores desconocidos que, en cualquier momento, podrían convertirse en auténticos best-sellers partiendo de un simple ebook.