Desmontando el Barómetro de Lectura 2012

Como cada año, la Federación de Gremios de Editores de España presenta su informe sobre qué y cómo se lee en España, con una gran cantidad de información, no siempre presentada de la mejor manera. Desde luego, el análisis del barómetro da para muchas interpretaciones, algunas de las cuales son preocupantes.
Las buenas noticias primero. Se lee más. Los porcentajes han subido un poco, algo que no es de extrañar, ya que si uno de los principales problemas que argumentan los encuestados para no leer es la falta de tiempo, el brutal incremento del paro en los dos últimos años ha dejado, por desgracia, a mucha gente con más tiempo para leer del que les gustaría. Curiosamente, también se han vendido menos libros y se ha aumentado la frecuencia de visitas a las bibliotecas. La situación económica cambia la forma y los hábitos de los españoles a la hora de enfrentarse a la lectura.
También nos encontramos con que el libro más leído en 2012 sigue siendo la trilogía Millenium, seguido, cómo no, de 50 sombras, y me llama la atención que no haya libros de 2012, fuera de sagas de años anteriores, entre los 25 primeros. Es más, si quitamos las novelas de E. L. James, este podría ser el listado de 2011 sin ningún problema. Esta estadística cambia cuando hablamos de más vendidos, con las sorpresas de El abuelo que saltó por la ventana y se largó o El lector de Julio Verne. A destacar, tanto en lectura como en ventas, Canción de hielo y fuego, de George R. R. Martin, creo que nunca una serie de fantasía había ocupado los puestos más altos de la lista.
En cualquier caso, creo que se aprecia poca renovación en títulos y temáticas, uno de los grandes problemas de las editoriales en España, en busca de dar el pelotazo con best-sellers de fuera y luego publicar un montón de libros clónicos con portadas tan semejantes que dan vergüenza ajena.
El apartado que menos me ha gustado es el que han dedicado a la situación del libro electrónico, quizá demasiado confuso y buscando resaltar algunas de las cifras para que se acomoden mejor a sus propios intereses como editores. Queda claro que ha aumentado mucho el parque de dispositivos lectores y que la gente lee cada vez más en formato digital. Esto es en lo positivo, en lo negativo aparece que ha bajado el porcentaje de usuarios que compraron algún ebook en 2012: tan sólo un 32% se pasó por alguna tienda online. El resto, el 68%, nada menos, se las apañó bien con libros sin derechos, bajo Creative Commons o descargadas desde alguna página amiga.
Además, el barómetro indica que los que pagan por ebooks sólo compran «4,5 de cada 10 libros». Desconozco los motivos que han llevado a presentar este dato así, cuando decir 45% queda mucho más claro. Tampoco se nos dice cuántos libros se compran, ni cuantos se leen, algo que habría sido de mucha utilidad. Ese 45% se acerca mucho a la compra en papel, si tenemos en cuenta libros que nos presten los amigos o saquemos de la biblioteca. El dato que hay que analizar es el otro, el de ese 68% en aumento que no ha comprado un sólo ebook. ¿Qué es lo que falla en el sistema? ¿Precios? ¿DRM? ¿Oferta? Sin duda un tema que se van a tener que plantear las editoriales de una vez por todas si no quieren perder el mercado digital.
Libros relacionados:El abuelo que saltó por la ventana y se largó
El lector de Julio Verne
Juego de tronos. Canción de Hielo y Fuego I
Trilogía 50 sombras de Grey
Autores relacionados:
9 de febrero de 2013 a las 8:21
Los editores deberían dejar de ser tan cerrados con el libro digital. Deben aceptar que los tiempos cambian y como consecuencia la forma de consumir. No es posible que se estén pidiendo para un e-book precios parecidos a los de formato impreso. Eso lleva a que la gente opte por conseguir de forma ilegal el producto. Y soy de los que si leen un libro bastante bueno en su formato digital luego voy y lo compro en papel para volver a leerlo.
10 de febrero de 2013 a las 8:45
Habría que preguntarse también si al mencionar las descargas en el estudio se ha considerado la lectura de libros digitales gratuitos, teniendo en cuenta, por ejemplo, que en Amazon hay más de mil libros gratuitos, o los libros de dominio público, o la lectura a través de plataformas como 24symbols. Analizar sólo la descarga de ebooks y el pago por ellas es un análisis demasiado sesgado y parcial de la edición digital.
Qué bien que la Federación de Gremios de Editores de España sepa cuántos ebooks se venden -y cuántos se piratean- porque ese dato es inaccesible para cualquier persona que quiera conocerlo…
11 de febrero de 2013 a las 15:46
Como bien apunta Mariana, habría que saber si se han tenido en cuenta los ebooks publicados de forma independiente (no solo los gratuitos, también los de pago), porque sin estos datos el informe resulta bastante incompleto.
11 de febrero de 2013 a las 19:46
Leo en papel y en libro digital y lo que veo es que este último sigue siendo muy caro teniendo en cuenta que te descargas un archivo que no tiene los costes añadidos del papel.Los editores deberían hacérselo ver.
11 de febrero de 2013 a las 23:15
Soy lector de entre 12 y 20 libros al año gracias a mi e-reader y hasta ahora solo he pagado por 3 ó 4 libros electrónicos.
El problema es doble, el precio y la incapacidad de prestarlo, de modo que no compramos un libro, sino una licencia de lectura.
Personalmente me niego a pagar mas de 3,49 por un ebook (4,99 si es novedad).
12 de febrero de 2013 a las 8:01
Entiendo que es una encuesta. El resultado debe ser a la pregunta de “has pagado por algún ebook en el último año”, con lo que da igual que hablemos de ediotriales grandes, pequeñas o independientes. Tampoco habla de precios.
12 de febrero de 2013 a las 21:30
¿Qué es un DRM?
13 de febrero de 2013 a las 6:47
Lo que me sorprende es que los editores se nieguen a aceptar el e-book como el futuro de la edición, como mínimo del libro de bolsillo y dejen que otras empresas como Amazon o iTunes o incluso Google les copen el mercado y no hacen nada, luego lloran por el mercado perdido…
13 de febrero de 2013 a las 8:05
El DRM es un sistema por el cual se controla el tipo y número de dispositivos en el que puedes leer un libro electrónico, así como su copia, préstamo, impresión y otros detalles relativos a los derechos de autor.
14 de febrero de 2013 a las 19:25
Ahora que España está a punto de entrar de nuevo en la lista negra internacional por no combatir la piratería, merece la pena preguntar una vez más por qué la gente roba el libro si no puede pagarlo. Nadie obliga a nadie a leer.
En Alemania, por ejemplo, el infractor recibe en su domicilio, por parte de un bufete de abogados, una cuenta por los archivos descargados ilegalmente en determinado periodo. La piratería allí es cada vez más baja.
La facturación de libros de Amazon representa solo 5% de sus ingresos. Los dispositivos electrónicos de lectura son en realidad espías del comportamiento del usuario para que compre otros productos que sí son rentables. El complejo Amazon-Google-Apple es un oligopolio diabólico que busca uniformar la diversidad cultural y susituirla con productos estadounidenses (luego serán chinos). Y todos los usuarios encantados de ir al matadero.