La labor del traductor: Entrevista a Cristina Macía

Aunque Cristina Macía ya gozaba de una interesante carrera como traductora profesional (y como escritora), es conocida últimamente sobre todo por su trabajo en la saga Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin. Hemos querido hacerle algunas preguntas para aprender un poco más sobre el oficio del traductor.
-¿Cuánto tiempo llevas en esto de la traducción? ¿Cómo empezó todo?
Llevo… Uff, más de lo que me apetece recordar. Como decía un amigo, llegas a una edad en la que dices “Eso fue hace veinte años”, y de repente ves que fue hace casi treinta…
Vale, pues hace veintipicomuchos años, trabajaba como coordinadora de diversas colecciones de cómic en Fórum, y nos falló un traductor. Le metí mano al tema, y así fue como el mundo perdió una coordinadora y ganó una traductora. Léase lo de “ganó” con cierto retintín y coña marinera.
-¿Utilizas algún software específico para trabajar?
El diccionario Babylon e Internet, básicamente. También utilizo Wordfast para traducciones no literarias. Lo cierto es que me pregunto cómo diantres traducíamos sin foros, correo electrónico, diccionarios on-line… Diantres, si hasta me puedo preguntar cómo traducíamos sin ordenadores. Me respondo a mí misma que yo lo hacía con una Olivetti mamporrera, pero solo porque sé que lo hacía, no porque entienda cómo lo hacía.
-¿Hay algún proyecto en particular que recuerdes con especial cariño, con el que te divertiste más que con otros?
Me lo pasé en grande traduciendo a Terry Pratchett, pero ahora mismo, volviendo la vista atrás, me hace mucha gracia recordar cómo fueron los días de traducción de El modelo Jonás, de Ian Watson. Por motivos obvios (el motivo obvio está leyendo esto por encima de mi hombro y se descuajeringa de risa): esa novela la traduje hace casi veinticinco años, y ahora mismo, desde hace dos, Ian es mi pareja. Así que ya sabéis, chicas: dedicaos a la traducción, que al final se liga.
-¿Cuáles dirías que son las mayores dificultades con las que te encuentras al enfrentarte a un texto para traducir, los mayores quebraderos de cabeza?
Hoy en día tengo dedicación casi exclusiva a Canción de Hielo y Fuego, así que la mayor dificultad y el peor quebradero de cabeza son los seguidores de la serie, o más concretamente la dificultad para separar el grano de la paja, las críticas inteligentes de los imbéciles integrales. La mayoría de los aficionados proporciona una cantidad de información impagable: detectan errores, aportan soluciones, sugieren ideas excelentes… Todo eso se aprovecha en las reediciones de los libros. Luego están Los Otros
-¿Alguna manía especial? ¿Trabajas con música, con alguna distracción o eres de los que necesitan silencio y concentración absoluta?
La radio por las mañanas y la tele por las tardes, sin prestar la menor atención a ninguna de las dos cosas. Ruido de fondo, vamos. Si alguien me habla, lo mato. Es muy educativo, en cuanto lo haces un par de veces ya nadie te habla.
-¿Algún consejo o sugerencia que quieras darle a los que están comenzando en esta profesión? ¿Cuál es la mejor forma de empezar en este terreno?
Tal como está el patio, el mejor consejo es que se dediquen a otra cosa: la traducción en general está mal pagada, y la literaria aún más. Pero, si insisten, que lean mucho, mucho, mucho. En el idioma destino. Y que escriban mucho, mucho, mucho. Si no sabes escribir, no puedes traducir. Punto pelota.
-Muchísimas gracias por tu tiempo.
Autores relacionados:
20 de julio de 2012 a las 13:37
Se nota que ha traducido a Pratchett ja ja ja ja, geniales las respuestas.
20 de julio de 2012 a las 14:21
Estoy de acuerdo con Cristina, para saber traducir hay que saber escribir
20 de julio de 2012 a las 18:22
Muy bueno el articulo
20 de julio de 2012 a las 21:52
Muchas veces la labor de los traductores no está reconocida que debería, nos olvidamos de ellos y son la diferencia entre un buen libro y uno pésimo
21 de julio de 2012 a las 23:15
¿Cuándo sale el libro? Es para saber con cuántos años de adelanto me he leído el quinto.
25 de julio de 2012 a las 22:23
Hablando de fans pedantes…
26 de julio de 2012 a las 12:49
“Así que ya sabéis, chicos: dedicaos a la escritura, que al final se liga.” Eso va por Ian Watson, también conocido como ‘el motivo obvio’. Y sí sí y sí – tanto para escribir como para traducir (¡que de verdad Cristina hace de maravilla!!) hay que leer, o al menos haber leído, bastante, y no sólo en tu género preferido.
26 de julio de 2012 a las 16:07
Je. Anda que no he conocido escritores que decían que se habían metido en esto para ligar… De los traductores no lo había oído todavía