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Las mejores películas de animación basadas en libros

Alfredo Álamo el 28 de julio de 2014 en Autores, best-seller, cine

Cine animación

La relación entre literatura y cine siempre ha sido tan fluida como compleja, ya que es muy difícil plasmar la visión de un autor de manera tan certera y fiel como a todos nos gustaría. En ocasiones, la imaginación del escritor puede superar tanto a la realidad que sea prácticamente imposible pasar a imágenes reales el contenido del libro, dando paso a una técnica muy diferente: la animación. Muchas veces relegada al campo infantil, las películas de animación son casi tan antiguas como las de imagen real y han demostrado su madurez desde hace décadas. Hoy os hablaremos de algunas de las mejores animaciones basadas en libros.

Roald Dahl fue uno de los autores de literatura infantil más importantes del siglo XX. Muchos de sus libros han sido adaptados al cine, pero me gustaría destacar dos de ellos: James y el Melocotón Gigante y El fantástico Sr. Fox. Ambas rodadas con la técnica stop-motion y, desde luego, dos películas maravillosas, que lograron captar el peculiar sentido del humor de Dahl.

Una de las películas animadas más famosas de los últimos años ha sido Shrek, que ha generado varias secuelas. Pocos saben que las aventuras de este gigantón verde están basadas en un divertido libro de 1990, escrito por William Steig. Shrek! es un homenaje a los cuentos clásicos con un interesante cambio de roles.

Una de mis películas favoritas es El gigante de hierro, una bonita historia que nos enseña la ciencia ficción clásica de los años 50 y que está basada en la novela El hombre de hierro de Ted Hughes, publicada por primera vez a finales de los años 60. Como curiosidad, antes de la película, Pete Towsend, de los Who, realizó en 1989 una ópera rock basada en el libro.

Del cómic al cine hay muchísimos ejemplos, pero me gustaría destacar dos. Por un lado Akira, película basada en el manga de Otomo del mismo nombre, y que supuso el salto al mercado occidental de la armada japonesa de animación. Por otro, Persépolis, basada en el tebeo de Marjane Satrapi y que refleja con gran sensibilidad la historia de una niña en el Irán de las últimas décadas.

Una mezcla entre animación japonesa y literatura occidental sería El castillo ambulante, una obra maestra de Miyazaki basada en la novela juvenil de Diana Wynne Jones. Interesante comprobar cómo las obsesiones del autor japonés dan forma a las ideas originales de la escritora inglesa. Algo parecido puede observarse en Metrópolis, anime basado en un manga escrito a partir del libro/película original.

Por último, recomendar dos películas más recientes: Cómo entrenar a tu dragón, cuya base literaria es un entretenido libro de Cressida Cowell, y Coraline, una historia de Neil Gaiman que también firmó el guión cinematográfico.

¿Y vosotros? ¿Conocéis más películas de animación basadas en libros? Sí, claro, además de las clásicas como Alicia en el país de las maravillas, Pinocho, La bella durmiente… Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Autores relacionados:
Cressida Cowell
Diana Wynne Jones
Marjane Satrapi
Neil Gaiman
Roald Dahl
Libros relacionados:
Cómo entrenar a tu dragón
Coraline
El castillo ambulante
El hombre de hierro
El superzorro

Libros malditos (I): Malleus Maleficarum

Alfredo Álamo el 25 de julio de 2014 en Divulgación, Literatura

Malleus Maleficarum

A lo largo de los siglos, varios libros han significado un antes y un después para la historia de la humanidad. Algunos con luces, otros en una difícil penumbra y otros que, los mires por donde los mires, no han traído más que desgracias. Algunos de ellos han sido responsables de la muerte de miles de personas, demostrando el tremendo poder de la palabra en determinadas circunstancias. Hoy os hablaremos del Malleus Maleficarum, el martillo de las brujas, un libro publicado por primera vez en 1487 por Heinrich Kramer.

Kramer era un sacerdote católico alemán de la orden de los dominicos, predicador y teólogo, además de encargado por el Papa Inocencio VIII de investigar casos de brujería en el norte de Alemania. Hay que tener en cuenta que hasta 1484 la Iglesia Católica desmentía la existencia de las brujas y que creer en su existencia había sido considerado una herejía. Kramer y Sprenger -a quién se le atribuye en ocasiones la coautoría del Malleus Maleficarum- recorrieron numerosos pueblos en los siguientes años, recogiendo casos y experiencias que fueron plasmadas en este libro. Este compendio, que recoge pruebas de la existencia de la brujería y de cómo se relacionan las brujas con Satán, también habla de sus hechizos y secretos, así como de los medios necesarios para acabar con las brujas. La verdad es que no se esforzaron demasiado: la tortura era el método recomendado para arrancar confesiones.

El libro se hizo muy popular a finales del siglo XV y principios del XVI pese a la posterior prohibición de la Iglesia para que fuera utilizado como referencia. En una época muy convulsa a nivel social, se desató una caza de brujas que se expandió fuera de Alemania y que causó decenas de miles de muertes (cuando no cientos de miles) a lo largo de más de trescientos años. Tanto católicos como protestantes hicieron suyas las enseñanzas del Malleus Maleficarum, llegando su uso hasta bien entrado el siglo XVIII.

Las claves del Malleus Maleficarum son varias, pero se basan en la prueba diabólica, es decir: las brujas existen y el que no esté de acuerdo, o es brujo, o cómplice de algún modo, y además las acusadas deben demostrar su inocencia, eso si no han confesado bajo tortura. Un sistema cerrado del que nadie podía escapar.

Sin duda, el Malleus Maleficarum es uno de los libros que más dolor han causado a lo largo de la historia, funcionando casi cuatrocientos años como martillo de mujeres indefensas y proporcionando excusas para la tortura y la humillación, todo bajo un tono didáctico y académico con el que se imbuyó de una falsa autoridad.

Autores relacionados:
Heinrich Kramer
Libros relacionados:
Malleus Maleficarum. El martillo de las brujas

Las más famosas islas literarias

Alfredo Álamo el 24 de julio de 2014 en Autores, Literatura

Isla

Abandonadas, selváticas, misteriosas, desconocidas, llenas de secretos… las islas tienen algo de especial que fascina a escritores y lectores. A lo largo de la historia de la literatura son miles las historias que se han ambientado en uno de estos singulares parajes, desde los autores griegos a la literatura contemporánea. Algo deben tener las islas cuando, en ocasiones, hasta se les atribuye personalidad propia. Hoy en Lecturalia repasaremos algunas de las más conocidas.

Lo mejor es comenzar por los clásicos. Según Homero La bella y poderosa Circe gobernaba en la isla de Eea, donde Odiseo hizo una parada en su larga vuelta a casa. Circe convirtió a la mitad de su tripulación en cerdos, pero cuando no pudo hacerlo con el héroe griego -que contaba con la ayuda de Hermes- se enamoró de él, ayudándolo en su viaje. Eso sí, después de que se quedara un año con ella, disfrutando de las playas del Egeo. Esta historia fue continuada por otros autores griegos, como Hesíodo o Dionisio de Halicarnaso, con la presencia de los hijos de Odiseo y Circe.

Otra isla clásica es la Atlántida. Las primeras menciones podemos encontrarlas en Platón, donde describe una gigantesca isla de gran poder militar, desaparecida tras un violento maremoto. El mito de la Atlántida se mantuvo presente hasta que a mediados del XIX tuvo un resurgimiento romántico y hoy en día forma parte de la cultura popular dedicada a lo oculto y misterioso.

Ávalon sería otra de esas míticas islas mágicas, nacida de la mitología celta y fundamental en el desarrollo de las leyendas artúricas. Lugar donde residen las reinas de las hadas y al que Morgana llevó al Rey Arturo, moribundo tras su batalla con Mordred. La ubicación de este lugar se ha discutido durante siglos, pasando de Glastonbury a Cumberland o incluso, según Graves, Mallorca.

Demos un salto hasta Shakespeare. Su isla más famosa no tiene nombre, es en la que se desarrolla La tempestad. Una isla, casi un islote, donde Próspero vive con su hija Miranda y el salvaje Calibán. Es una de las primeras historias donde la propia isla es un elemento fundamental en la narración.

Si hay una isla famosa en la literatura, esa es La isla del Tesoro, nacida de la imaginación de Robert Louis Stevenson. Basada en retazos de historia y de leyendas marítimas, la Isla del Tesoro es una mezcla de todos esos escondrijos de piratas en las Islas Vírgenes, donde enterraban cofres y abandonaban a los traidores.

H. G. Wells también inventó una isla fabulosa, y también sin nombre, en su novela de 1896 La isla del Doctor Moreau. Excusa para abordar los límites de la experimentación con animales y sus posibles futuros, lo cierto es que de nuevo el aislamiento que otorga una isla se vuelve fundamental para contar este clásico de la ciencia ficción.

Y hasta aquí nuestro primer listado de islas literarias. En los próximos días os traeremos algunas de las más conocidas de los últimos años. ¡Estad atentos! Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Autores relacionados:
Homero
Platón
Hesíodo
H. G. Wells
Robert Graves
Libros relacionados:
La isla del Dr. Moreau
La isla del tesoro
La Odisea
La tempestad

Libros legendarios: El Códice Atlántico, de Leonardo Da Vinci

Alfredo Álamo el 23 de julio de 2014 en Divulgación, Literatura

Da Vinci

Leonardo Da Vinci fue uno de los grandes genios de la historia de la humanidad y uno de los máximos exponentes del Renacimiento. Trató tantos temas como pudo, poco se le escapó, siendo un maestro tanto en arte como en ingeniería. Fue un trabajador febril y un observador incansable, su curiosidad no conocía límites y su objetivo era desentrañar la esencia misma de la creación. A lo largo de su vida tomó miles de notas y realizó numerosos diagramas y dibujos sobre sus teorías e inventos, muchas de las cuales hoy en día se han perdido. El corpus más grande de su obra es posiblemente el Códice Atlántico, que hoy día se guarda en la Biblioteca Ambrosiana de Milán.

Su historia comienza justo tras la muerte de Da Vinci, cuando el escultor Pompeo Leoni compró gran parte de sus escritos a Francesco Melzi. En principio debía constar de más material, pero se separaron varios cuadernos de esta obra magna, algunos de los cuales pueden ser el origen de otros famosos códices, como los de Madrid, el de Leicester o el Arundel.

¿Qué es lo que contiene? Pues gran cantidad de diagramas y teorías sobre mecánica, hidráulica, matemáticas, filosofía, medicina… y una gran cantidad de inventos avanzados para su época, como un curioso paracaídas, así como algunas de las armas que le fueron encargadas por el Duque de Milán. Estos escritos se completarían con los Códices de Madrid, parte del legado original, pero que fueron llevados a España por Pompeo Leoni y que acabaron en manos de Juan de Espina, un peculiar inventor. En 1712 los códices llegaron a la Biblioteca Real Española y desde entonces hasta ¡1964! se les perdió la pista.

Una tercera parte de los papeles de Da Vinci se encuentran reunidos en el Códice Arundel, actualmente en la National Library británica. El Conde de Arundel compró estos papeles en España en 1630 y los incorporó a su biblioteca, al igual que el Códice Leicester.

Todos estos papeles formarían parte del Códice Atlántico original, la mayor compilación del trabajo de uno de los mayores genios del Renacimiento. Ingeniería, matemáticas, geometría… todo un compendio de la sabiduría existente en su época, así como sus posibles aplicaciones prácticas.

Autores relacionados:
Leonardo da Vinci
Libros relacionados:
El códice Atlántico

Literatura para el verano: Space Opera

Alfredo Álamo el 22 de julio de 2014 en Autores, best-seller, Ciencia-Ficción

Space Opera

¡Grandes imperios galácticos! ¡Tramas de espionaje en colonias perdidas! ¡Tropas lanzadas de uno a otro confín del universo! ¡Romance! ¡Emoción! ¡Intriga! ¡Dolor de barriga (por la gravedad cero)! Todo esto y mucho más es lo que podéis encontrar en los grandes libros de space opera (y digo grandes, porque además de interesantes suelen ser bastante gordos), novelas perfectas para aparcar el culo en una toalla y el cerebro en las estrellas. Vamos con un listado a todas luces incompleto.

Hace pocos meses nos dejó uno de los grandes autores de ciencia ficción de las últimas décadas, Iain M. Banks, cuya serie de La Cultura nos viene como anillo al dedo para empezar a hablar de space opera. Pensad en Flebas nos sitúa en mitad de una guerra brutal, un conflicto cósmico con hondas raíces morales y religiosas. Un libro excepcional.

Si hablamos de maestras de la ciencia ficción y de la space opera en concreto, hay que nombrar irremediablemente a Lois McMaster Bujold que, con su serie protagonizada por Miles Vorkosigan, ha conseguido hacerse con numerosos Premios Hugo. La serie se puede empezar por El aprendiz de guerrero, pero cualquiera de los primeros libros sirve como iniciación a esta fantástica saga de espionaje y batallas galácticas (y algo de romance).

Para conjura política (galáctica) de altos vuelos podemos escoger un clásico con los ojos cerrados: Dune, de Frank Herbert. Todo un universo dominado por la especia, con sus casas nobles enfrentadas, los Harkonen, los Atreides; todo eso sublimado en Dune, el planeta de los gusanos de arena y la especia. Tiene continuaciones, sí. Yo, personalmente, me quedaría sólo con el primero.

Para disfrutar de más acción y un argumento más sencillo y menos dado al mesianismo que Dune tenemos La vieja guardia, de John Scalzi. Space opera siguiendo los pasos de un grupo de veteranos (no os imagináis cuanto) en el cuerpo de Defensa Colonial de la Tierra. Muy entretenido y con mucho humor.

Por último: Hyperion, de Dan Simmons, no sólo un clásico de la space opera sino de la ciencia ficción en general. Simmons compone un universo absorbente y unos personajes inolvidables dentro de un complejo sistema galáctico. Guerra, espionaje, amor; uno de los grandes libros del género. Si no lo habéis leído, es indispensable.

Estos son cinco de los mejores libros de space opera, pero hay más, claro, como la serie de La Fundación o El juego de Ender (y continuaciones). ¿Os gusta este tipo de aventuras galácticas? ¿Cuál es vuestra space opera favorita? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Autores relacionados:
Dan Simmons
Frank Herbert
Iain Banks
John Scalzi
Lois McMaster Bujold
Libros relacionados:
Dune
El aprendiz de guerrero
Hyperion
La vieja guardia
Pensad en Flebas

Anécdotas de escritores (XI)

Alfredo Álamo el 21 de julio de 2014 en Autores, Biografí­as

Taxi

Ah, los escritores. Gente peculiar, sin duda. Muchos de ellos absortos en sus obras, buscando inspiración en lugares extraños o, simplemente, con una capacidad especial para aburrirse de lo lindo. En cualquier caso, caldo de cultivo ideal para una buena ración de divertidas anécdotas que, a buen seguro, os van a interesar.

Alejandro Dumas era un lector compulsivo. Una tarde, su hijo lo encontró completamente absorto en la lectura de un manuscrito y no pudo evitar preguntarle por el libro.

-¡Es una novela fascinante! No puedo esperar para averiguar qué les va a pasar a los personajes.
-¿Y quién es el autor?
-¡Yo! ¡Lo he escrito yo!

No hay que extrañarse demasiado. Quizá Dumas encontró uno de los libros que había firmado como autor, pero que pertenecía a su factoría de autores que alimentaban los diarios de folletines con su nombre.

Goethe era un asiduo practicante del género epistolar. Sus cartas eran famosas por su ingenio y sagacidad. En una ocasión contestó a un amigo con una carta mucho más larga de lo habitual. Al final, como disculpa, escribió una posdata:

Siento mucho mandarte una carta tan larga, no he encontrado tiempo para poder escribir una más corta.

Thomas Mann recibió a un joven autor que acudía a él en busca de consejo. Éste le presentó su manuscrito y esperó impaciente la opinión del maestro.

-Creo que debería leer mucho más -dijo Mann.
-¿Por qué? -preguntó el joven.
- Porque si lee mucho, así no tendrá tiempo para escribir.

Se cuenta que bien entrada una noche, Enrique Vila-Matas se subió a un taxi y, antes de nada, le dijo al taxista:

-Usted no lo sabe, pero soy el diablo.
El conductor suspiró, ajustó el retrovisor y dijo:
-Ya lo sé, señor Vila-Matas, ya lo sé.

Lo que ya no cuenta el rumor es si el taxista devolvió al infierno a Vila-Matas.

Y hasta aquí nuestras anécdotas de hoy. Pronto volveremos con nuevos rumores y sucesos sobre los autores más conocidos. Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Autores relacionados:
Alejandro Dumas
Enrique Vila-Matas
Johann Wolfgang Goethe
Thomas Mann

Kindle Unlimited: ¿suscripción definitiva?

Alfredo Álamo el 18 de julio de 2014 en Literatura, Mundo Editorial

suscripción Amazon

Amazon está preparando el que podría ser su servicio de suscripción literaria, Kindle Unlimited, una opción en la que el gigante americano parecía haber dejado a la competencia crecer un poco, pero al que ahora ha comenzado a prestar atención. No hay nada definitivo, la noticia viene por un anuncio «capturado» en caché, pero por lo visto está en el futuro inmediato de Amazon.

Ya existen servicios similares, en España, por ejemplo, está 24 Symbols o Nubico, pero en Estados Unidos, Amazon podría ofrecer 600.000 títulos por 9.99 dólares al mes. Eso sin contar los audiolibros, más de 8.000, un mercado que aquí es todavía una incógnita, pero que allí es un negocio redondo.

Está claro que este tipo de ofertas está dirigido a un tipo de consumidor en concreto, que lee muchas novedades o que necesita acceso rápido a numerosos libros. Esos diez dólares al mes suponen un fijo en los ingresos para Amazon pero, quizá, haya que analizar, como pasa con Spotify en la música, cuánto le puede quedar al autor de este dinero.

La estrategia de Amazon será la de integrar el resto de servicios que ya posee en música y vídeo con el de libros y así poder ofrecer una oferta conjunta, posiblemente a mejor precio, y que se integre con todos sus dispositivos (teléfonos, tablets y e-readers). Desde luego, un empujón a la suscripción por ebook en Estados Unidos y una importante oportunidad para los servicios existentes en España para darse a conocer y, sobre todo, aumentar el catálogo, a día de hoy bastante escaso.

¿Y vosotros? ¿Os interesaría pagar un mínimo al mes para leer todos los libros que quisierais? Hay que dejarlo claro: no es por comprar libros, es por leerlos en cualquier momento.

Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Vía: Techcrunch

¿Se hunde el mercado editorial español?

Alfredo Álamo el 17 de julio de 2014 en Actividades, best-seller, Mundo Editorial

Editoriales españolas problemas

La venta de libros baja un 9.7% (en porcentaje de euros, no de ejemplares) en unos números que, en un primer momento, parecen demoledores. Luego, a medida que se va desgranando la información de la Federación de Gremios de Editores, uno se da cuenta que, como siempre, hay que matizar los datos que nos devuelven a un mercado de hace veinte años.

Lo primero, que en ese montante están incluidos los libros de texto para escolares. Que sí, que suponen una parte importante del mercado, pero, qué quieren que les diga, dependen tanto de subvenciones y de cómo se organicen las AMPAS para comprar a mejor precio saltándose las librerías (que lo han notado este año muchísimo), que su fuerza en este porcentaje es, quizá, más grande de lo que parece. Que las bibliotecas hayan gastado 30 millones de euros menos en fondos -sin contar las bibliotecas universitarias, que también han reducido presupuesto-, también es otro varapalo a esos números. Los precios medios también han bajado, con lo que otro poquito más de ese 9.7% viene de esa reducción debida, supongo, a la crisis.

En cualquier caso, está claro que la industria editorial española ha visto reducido tanto su número de lanzamientos como sus ventas. Sobre todo para las grandes editoriales que vagan un poco como pollos sin cabeza en busca de la tecla que les permita encontrar el próximo superventas. No hay más que ver cómo va el año, si el más vendido es Yo fui a EGB, un libro muy divertido, sí, pero que nadie esperaba que se colocara ahí arriba. Y es que las cifras han bajado tanto que un pequeño empujón en la Feria del Libro te lanza como número uno o dos.

Lo cierto es que siguen sacando cientos de libros seudoeróticos que no logran seguir el tirón de 50 sombras, pero se empecinan con ellos y les dedican no poco tiempo y dinero. ¿No sería mejor volver a editar con más tino, menos, quizá, pero de mejor calidad? O bien cambiando de consultores, ya que está visto que el camino actual de literatura histórica de sentimientos nostálgicos con mujeres de espaldas en la portada mirando al infinito no está funcionando tan bien como todos esperaban.

Ah, sí, se me olvidaba. La venta de ebooks ha subido un 8%. Todavía no llega al 5% del total, pero mantiene una buena tendencia, teniendo en cuenta los precios medios y la falta de catálogo. ¿Dedicarán más recursos las editoriales al ebook o seguirán dejándolo de lado? Mientras tanto, sí que se quejan de la piratería. ¿Habrá relación? Quién sabe…

Libros relacionados:
Yo fui a EGB

Los libros más vendidos de 2014

Alfredo Álamo el 16 de julio de 2014 en Autores, best-seller

Libros vendidos

Tras los primeros seis meses del año y dejando atrás la mayoría de las ferias del libro más importantes, es un buen momento para revisar las cifras de ventas y ver cómo se ha comportado el mundo editorial y qué libros son los más vendidos en 2014. A partir de los datos de Nielsen podemos encontrar algunas sorpresas de títulos que nadie esperaba que se auparan a los primeros puestos.

En el puesto número 10, con 47.201 ventas, tenemos el relato de la Transición Española, escrito por Pilar Urbano: La gran desmemoria. Un libro que se ha puesto de rabiosa actualidad tras la muerte de Adolfo Suárez y la abdicación de Juan Carlos I.

En el 9, Cincuenta sombras de Grey, de E. L. James, sigue ahí con casi 60.000 libros colocados en lo que va de año. Sigue siendo el referente erótico y, con toda seguridad, con el estreno de la película próximamente vuelva a resurgir en puestos todavía más altos.

Volviendo a las listas tras años de ausencia, La ladrona de libros, de Zusak, pasa de los 60.000 y aprovecha una segunda juventud gracias a la adaptación cinematográfica que le ha dado una visibilidad impresionante.

El Gran Wyoming alcanza casi 70.000 libros vendidos ya con No estamos locos. Su popularidad ha ido en aumento con su programa El intermedio y su fina ironía política ha conseguido hacerse con una legión de seguidores.

Por lo visto, la política está muy de moda. Miguel Ángel Revilla vuelve a sorprender con La jungla de los listos, demostrando que a la gente lo que le va es un poco el morbo de conocer chismorreos varios. La verdad es que se me escapa el éxito de estos libros.

En el 5 encontramos el libro que iba llamado a ser un superventas incluso antes de publicarse: La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Joël Dicker, y que ha levantado gran disparidad de opiniones, tanto a favor como en contra. Lo cierto es que sus 70.837 ejemplares vendidos lo dejan en muy buen lugar.

Una de las grandes ganadoras de la Feria del Libro de Madrid ha sido Almudena Grandes, quien con Las tres bodas de Manolita alcanza el cuarto puesto con 78.287 libros vendidos. Su crónica de la Guerra Civil y la posguerra se confirma como una de las grandes series contemporáneas.

Julia Navarro alcanza la tercera posición del podio, medalla de bronce para la autora española que con Dispara, yo ya estoy muerto, roza las 85.000 ventas, confirmando su tirón entre los lectores, y dejando claro que la mezcla de historia, suspense y grandes emociones es una apuesta segura.

En segundo lugar aparece Isabel Allende gracias a El juego de Ripper, con 90.000 ejemplares vendidos y que, a mi juicio, es una de las sorpresas del año. El libro es entretenido, pero no tiene ni la calidad ni la temática de las obras más conocidas de Allende. Pese a todo, un éxito indiscutible.

Y en el número uno de los más vendidos del año 2014 aparece el tapado, el que nadie esperaba, Yo fui a EGB, de Javier Ikaz y Jorge Díaz, que se encaraman a lo más alto de la lista tras vender más de 108.000 libros. La nostalgia y el buen humor que destila este libro han logrado un éxito sin precedentes, que se convierte en una de las sorpresas de la temporada junto con El libro troll de El Rubius.

Bien, estos son los libros más vendidos del año 2014 por el momento, aunque está claro que la publicación de auténticos superventas como El umbral de la eternidad de Ken Follett, cambiarán el orden de aquí al año que viene. ¿Qué os parecen los bestsellers que hemos comentado? ¿Ya os habéis leído alguno? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Autores relacionados:
E. L. James
El Gran Wyoming
Isabel Allende
Javier Ikaz
Joël Dicker
Libros relacionados:
Dispara, yo ya estoy muerto
El juego de Ripper
El umbral de la eternidad
La gran desmemoria
La jungla de los listos

No te mueras sin decirme cómo terminará

Alfredo Álamo el 15 de julio de 2014 en Autores

Muerte

Es indudable que entre autor y lector se forma un pacto en el momento en el que uno escribe y el otro lee, en el que uno se vacía y el otro se llena, en el que uno crea y el otro disfruta; la relación que se crea es tan cercana que sólo los separa una página llena de letras: de los dedos de uno a la cabeza del otro.

Cuando, además, un libro trasciende el mero disfrute pasajero para ir más allá, para llegar a obsesionar a cientos, miles, de lectores, ese pacto, esa relación, se desdibuja y se estira. Los seres humanos somos hedonistas e impacientes. Queremos saberlo todo, tenerlo todo, verlo todo, y lo queremos ya, ahora. La sociedad de la información se ha convertido, en cierto modo, en la sociedad de la inmediatez, donde todo parece estar al alcance de la mano, a un sencillo doble click del ratón o una pulsación del móvil.

Ya hace unos años, Neil Gaiman defendió a George R. R. Martin de algunos de sus fans más impacientes con una frase antológica: «George R. R. Martin no es tu putita», dejando claro que los escritores, aunque sean famosos, tienen vida propia. Desde que la serie de televisión basada en la serie de Canción de hielo y fuego ha ido creciendo, así lo ha hecho también la base de seguidores de los libros, que se han metido entre pecho y espalda el trabajo de veinte años (Martin comenzó a escribir el primer libro en 1991) en apenas unos meses. Y quieren más.

Hace poco, volvieron a preguntar a Martin qué iba a pasar si se moría antes de terminar los libros. Es una pregunta recurrente desde hace unos años y la verdad es que la reacción de Martin fue tajante: dedo hacia arriba y un sonoro Fuck Off. Vamos, un A la mierda de Fernán Gómez en toda regla.

Dejando a un lado la pérdida de las formas -que yo entiendo, aunque no quede bien-, parece claro que Martin está un poco harto del tema, de hecho no tiene problemas de salud y sigue trabajando a su ritmo. Pero, ¿ha pasado, por desgracia, algo parecido?

Robert Jordan pasó 21 años escribiendo una de las más largas series de literatura fantástica, La rueda del tiempo, con más de 44 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. El último libro que fue capaz de terminar fue Cuchillo de sueños, ya que la enfermedad le impidió seguir escribiendo. Sin embargo, para no dejar su trabajo inconcluso, decidió contar con Brandon Sanderson, uno de los autores más prestigiosos hoy en día dentro del fantástico, para contarle el desarrollo de las siguientes novelas y pasarle sus notas.

Otro caso de autor que tras más de veinte años trabajando ya no puede seguir adelante es el del genial Terry Pratchett, cuya serie del Mundodisco cuenta con miles de fieles seguidores. La idea de que los personajes de Pratchett desaparezcan me llena de tristeza, la verdad, sobre todo porque es un final anticipado, antes de lo que debería ser. Por el momento, parece ser que la hija de Pratchett, Rhianna, continuará la obra de su padre, de acuerdo a sus instrucciones.

¿Debe la obra de un autor sobrevivirle o estamos imponiendo nuestros propios deseos a una realidad que no podemos controlar? ¿Hasta qué punto tenemos derecho a exigir algo? Os esperamos, como siempre, en los comentarios.

Autores relacionados:
Brandon Sanderson
George R. R. Martin
Neil Gaiman
Robert Jordan
Terry Pratchett

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