Comentarios y opiniones de Cantar de Agapito Robles
NuriaG77Cantar de Agapito Robles9.5
La lectura de Cantar de Agapito Robles me ha devuelto de golpe esa inyección de vitalidad y dinamismo que tanto se agradece tras la bruma nostálgica de la anterior entrega. Es maravilloso cómo Manuel Scorza recupera aquí un tono mucho más festivo y eléctrico, depositando el alma de la resistencia comunera sobre los hombros de un líder de un carisma incontestable. El regreso de Agapito a Yanacocha con ese poncho de colores mutantes y mágicos es un hallazgo visual soberbio; no funciona como un adorno de fantasía barata, sino como una metáfora luminosa de la esperanza y la rebeldía colectiva, un lienzo cromático que sacude la grisura de la opresión e invita a los campesinos a plantarse ante las corruptelas del juez de paz y los hacendados de la región.
Lo que verdaderamente me ha conquistado de este volumen es el magistral equilibrio que logra el autor entre el humor más corrosivo y la inminencia de la tragedia andina. Scorza desarma a los tiranos de la zona ridiculizándolos a través de situaciones de un absurdo divertidísimo, ensalzando en paralelo la astucia pacífica y la fuerza de la palabra como las mejores armas de su protagonista. Con una prosa profundamente musical, rica en imágenes y rebosante de un optimismo inédito en el ciclo de La guerra silenciosa, el libro se devora con la emoción de quien asiste a la organización de una gran revuelta, recordándonos que la creatividad y la unión comunitaria son capaces de resquebrajar el sistema más rígido.
La lectura de Cantar de Agapito Robles me ha devuelto de golpe esa inyección de vitalidad y dinamismo que tanto se agradece tras la bruma nostálgica de la anterior entrega. Es maravilloso cómo Manuel Scorza recupera aquí un tono mucho más festivo y eléctrico, depositando el alma de la resistencia comunera sobre los hombros de un líder de un carisma incontestable. El regreso de Agapito a Yanacocha con ese poncho de colores mutantes y mágicos es un hallazgo visual soberbio; no funciona como un adorno de fantasía barata, sino como una metáfora luminosa de la esperanza y la rebeldía colectiva, un lienzo cromático que sacude la grisura de la opresión e invita a los campesinos a plantarse ante las corruptelas del juez de paz y los hacendados de la región.
Lo que verdaderamente me ha conquistado de este volumen es el magistral equilibrio que logra el autor entre el humor más corrosivo y la inminencia de la tragedia andina. Scorza desarma a los tiranos de la zona ridiculizándolos a través de situaciones de un absurdo divertidísimo, ensalzando en paralelo la astucia pacífica y la fuerza de la palabra como las mejores armas de su protagonista. Con una prosa profundamente musical, rica en imágenes y rebosante de un optimismo inédito en el ciclo de La guerra silenciosa, el libro se devora con la emoción de quien asiste a la organización de una gran revuelta, recordándonos que la creatividad y la unión comunitaria son capaces de resquebrajar el sistema más rígido.