Resumen y sinopsis de Beautiful player. Un seductor irresistible de Christina Lauren
Tercera entrega de la serie «Beautiful».
Un empresario acomodado y una jovencita inexperta protagonizan una versión moderna y traviesa de My Fair Lady.
Recién llegada a Nueva York, Hanna Bergstrom recibe un tirón de orejas de su hermano por estar demasiado centrada en su carrera y no tener vida social. Por eso le propone -con la bendición de toda la familia- que llame a Will Summer, su mejor amigo del instituto, para salir y divertirse. Hanna sabe que debería hacer un esfuerzo para ser un poco más «normal», pero ella no es como las demás. Su cabeza está estructurada para analizarlo todo desde un punto de vista científico. Eso es lo que la impulsa a coger el teléfono para llamar al aventurero, exitoso y mujeriego Will que tanto la sacaba de quicio; está decidida a investigar a fondo su nuevo campo de estudio: las relaciones.
Will acepta la misión con escepticismo y buen humor, convencido de que su única responsabilidad será sacara a pasear de vez en cuando a la hermana empollona de su amigo. Sin embargo, no tarda en descubrir que Hanna solo necesita un pequeño empujoncito para convertirse en una mujer que no pase desapercibida. La repelente rata de biblioteca que recordaba se ha esfumado y parece que la inexperta, inocente y seductora Hanna Bergstrom se haya propuesto terminar con su estilo de vida desenfadado y sin ataduras.
Un seductor irresistible es una comedia romántica muy divertida que se lee en un suspiro y resulta genial para desconectar el cerebro. Lo mejor del libro es ver qué pasa cuando chocan la lógica de la ciencia con el arte de la seducción, presentándonos a Hanna, una científica brillantísima para los estudios, pero bastante patosa para socializar, y a Will, el típico ligón experto que se ofrece a ayudarla a soltarse. El contraste entre la mente tan racional de ella y los impulsos de él provoca un montón de situaciones cómicas, diálogos muy chispeantes y una tensión picante y muy potente. Además, es genial ver cómo evoluciona la protagonista sin perder nunca su inteligencia por el camino.
Por otra parte, la historia no inventa nada nuevo y abusa un poco de los trucos de siempre una vez que pasas la novedad del principio. El personaje de Will es el clásico ligón que va de duro, pero se enamora sin querer, y sus quejas para no aceptar lo que siente por Hanna se vuelven bastante pesadas y repetitivas en el último tercio del libro. Como en la trama no pasa absolutamente nada más allá de sus citas y sus encuentros, el argumento se vuelve muy plano en cuanto se resuelve el misterio de si van a estar juntos o no. En definitiva, es un entretenimiento sólido con personajes que tienen gancho, ideal para pasar la tarde aunque se olvide con la misma rapidez con la que se lee.