Resumen y sinopsis de Condenados a vivir de José María Gironella
Esta novela, galardonada con el Premio Planeta 1971, relata la vida de dos familias radicadas en Barcelona, a partir del año 1939 hasta el final de la década de los sesenta. El autor, combinando su capacidad de fabulación con su sentido realista, consigue recrear con exactitud el clima ambiental de una larga posguerra. Los personajes, pertenecientes a dos generaciones distintas, se enfrentan en una lucha de ideas y valores que culmina en un abismo, en el que ni siquiera el diálogo es posible. Las palabras acaban no teniendo el mismo significado para unos y otros, y los conflictos se van enconando, creando fricciones dramáticas representativas de la época. Este enfrentamiento es el reflejo de los conflictos de la clase burguesa a lo largo de veinte años. Gironella ha logrado una vez más ofrecernos un testimonio fidedigno de nuestro tiempo.
Esta novela de José María Gironella funciona como una inmensa radiografía social que te atrapa por la paciencia y el detalle con el que retrata la larga posguerra española. La trama arranca justo en 1839, con una Barcelona en ruinas tras el fin de la Guerra Civil, y nos lleva de la mano a lo largo de tres décadas para enseñarnos cómo la ciudad y sus habitantes intentan levantarse de nuevo. Lo que más me gusta del libro es que el autor no busca la acción rápida o los combates, sino que prefiere meterse en los comedores y salones de dos familias de la burguesía catalana para plasmar el tremendo abismo de incomunicación que se abre entre los padres, marcados a fuego por los traumas ideológicos del conflicto, y unos hijos que crecen en los años sesenta con una mentalidad mucho más abierta, influenciados por la llegada del turismo y el crecimiento económico.
Gironella demuestra ser un auténtico observador de la realidad al construir una "novela río" impecable que prefiere detenerse en las rutinas, las pequeñas ambiciones y las contradicciones morales de la clase media antes que en los grandes discursos políticos. Gracias a personajes como Julio Vega, el relato muestra la rigidez mental de una época gris, pero avanza con un ritmo constante que te permite saborear cómo el paso del tiempo altera el mapa urbano de Barcelona y cambia la mentalidad de su gente. Al final, esta lectura, que en su día fue galardonada con el Premio Planeta, se queda contigo como un valioso testimonio sobre la capacidad humana para adaptarse al cambio, un viaje largo pero lleno de sensibilidad que te hace comprender perfectamente el clima y la atmósfera que se respiraba en las calles durante aquellos años de reconstrucción forzosa.