Resumen y sinopsis de Azaña de Carlos Rojas
Azaña, novela galardonada con el Premio Planeta 1973, no es un libro más sobre nuestra guerra civil. Es, ante todo, un extraordinario retrato del que fue preseidente de la República española; retrato que, enmarcado en un contexto histórico documentado con minucia y rigor, trasciende el estricto valor biográfico para erigirse en creación literaria de primera magnitud. El autor penetra con libertad e imaginación en la historia y , sin vulnerarla, desvela matices y claroscuros que la simple crónica omitiría; llega así, por caminos de tensión poética, al nudo existencial de su personaje. Don Manuel Azaña, ya exiliado en Francia y en los últimos meses de su vida, rememora episodios de su acción política desde el drama de Casas Viejas hasta la retirada por lo Pirineos; evoca recuerdos de infancia y juventud, paisajes irremediablemente perdidos, reflexiones filosóficas, afanes literarios, amarguras del exilio; revive sus destempladas discusiones con figuras políticas como Abad de Santillán, Prieto, Companys, Bosch Gimpera, Rojo, Hidalgo de Cisneros, y sobre todo, Negrín; el tenso duelo dialéctico que libran Azaña y Negrín descubre el hondo conflicto íntimo de aquel intelectual escéptico, espectador lúcido y torturado a la vez que protagonista directo del desastre de la República. Carlos Rojas, escritor de singular y excepcional relieve dentro de la literatura española contemporánea, nos ha dado una novela ambiciosa, de un estilo impecable, que recrea con fidelidad asombrosa el peculiar mode de hablar y escribir de Azaña. Una obra de indiscutible importancia que por su concepción y factura impresionará profundamente al lector.
Carlos Rojas se atrevió en 1973 a romper un silencio de décadas con este libro, metiéndose en la mente de Manuel Azaña cuando el personaje todavía era intocable en nuestro país. El argumento nos traslada al año 1940 en Montauban, Francia, para asistir a los últimos meses de vida del que fuera presidente de la Segunda República. La trama avanza uniendo sus momentos finales en la cama de un hospital con los recuerdos de su carrera política, dibujando a un hombre cercado por los médicos, el avance de los nazis y la tristeza de haberlo perdido todo en el destierro mientras intenta comprender por qué fracasó su proyecto de país.
Lo que más destaca del texto es el esfuerzo del autor por escribir usando las mismas palabras y el tono culto que el Azaña real plasmaba en sus propios ensayos. No vas a encontrar aquí peleas ni intrigas de despacho, sino una profunda charla con uno mismo sobre la soledad que da el poder y lo poco que vale la inteligencia cuando se desatan el fanatismo y las armas. El libro, que se llevó el Premio Planeta, hace un gran trabajo al devolverle la humanidad a un personaje histórico clave, ofreciendo una lectura ideal para captar la amargura del exilio y el dolor de ver cómo tu mundo se cae a pedazos.