Resumen y sinopsis de Brillante como una cacerola de Amélie Nothomb
Única obra para jóvenes de esta reconocida autora de prestigio internacional. Totalmente provocadora. Excepcional edición, acompañada de los espléndidos grabados de Kikie Crêvecoeur que más que ilustrar, interpretan el texto que presenta Alfaguara.
-Leyenda quizá un poco china Un cuento oriental que nos hace reflexionar sobre la idea de belleza a través de lo absurdo.
-El holandés ferroviario Un relato contemporáneo que cuestiona la comunicación humana.
-De mejor calidad Un psicópata llevará al caso extremo el concepto de «apostar por la calidad».
-La existencia de Dios ¿Qué ocurriría si algo de este calibre se sometiera a votación?
Me apasionan los cuentos. Eso implica que jamás tengo problemas para leer cualquier antología de cuentos que caiga en mis manos. Es por eso que, pese a que la autora de este libro no termina de gustarme, decidí que merecía la pena leer, Brillante como una cacerola. Y la verdad es que me ha dejado bastante fría.
Amélie Nothomb, la escritora de estos cuentos, no es santo de mi devoción, pero debo reconocer que es una buena escritora. Posee un estilo refinado, ingenioso y con una ejecución perfecta, que consigue gracias a una prosa ágil, compleja y con un buen desarrollo, un lenguaje bien escogido y unas descripciones suficientes. Mención especial a la cuidada edición de la editorial Alfaguara que viene con unas preciosas ilustraciones de la mano de Kikie Crevecoeur.
Brillante como una cacerola es una recopilación de cuatro cuentos de la autora. Pero las historias de Nothomb son grotescas, brutales y desagradables. Así en Leyenda quizá un poco China, la autora pone el foco en la superficialidad humana, haciendo que el protagonista de esta historia siga un inusual criterio para conseguir esposa. En El holandés ferroviario, la autora recupera el tema del “holandés errante”, con lenguas y trenes de por medio. El tercer relato, De mejor calidad, para mi el peor de todos, es la historia de un vulgar asesino en serie. Y el último cuento, La existencia de Dios, consiste en la ingeniosa democratización sobre si Dios existe o no.
En definitiva, Brillante como una cacerola es una antología de cuentos curiosa aunque muy dispares entre si, que se esfuerzan por tocar algún tema sensible. La autora pincha en hueso con sus relatos para remover conciencias e invitar a una profunda reflexión sobre el tema. Tanto por esto, como por su cortísima duración creo que merece la pena embarcarte en su lectura. Y es que lo de que las apariencias engañan, está más vigente que nunca en la actualidad. Y algo tan humilde como una cacerola, puede brillar casi tanto como el sol.
No pienso que sean cuentos para adolescentes, ni mucho menos para niños de entre 9 y 12 años, como se dice. Espero que los jóvenes no se queden con estos cuentos y pasen a leer otras novelas de esta misma autora que merecen mucho más la pena. Originales ilustraciones.