Resumen y sinopsis de El jardín de verano de Paullina Simons
Tatiana y Alexander empiezan una nueva vida en Estados Unidos, junto al pequeño Anthony. Han sobrevivido a una guerra terrible, pero las heridas del alma siguen abiertas, y los difíciles años de separación los han convertido en extraños. Por primera vez desde que se enamoraron pueden convivir como una familia, pero no les resultará fácil. Durante un tiempo recorren el país buscando trabajos temporales, pero cada vez es más evidente que Tatiana le oculta algo a su marido, y que su vida nómada es una huida desesperada. El amor entre Tatiana y Alexander no llega a quebrarse, pero su felicidad se ve amenazada, y el que más padece la situación es Anthony. ¿Conseguirán dejar atrás los fantasmas del pasado y labrarse un futuro feliz en estas nuevas tierras?
Ha participado en esta ficha: bclaudia
¿Qué pasa después de que los héroes consiguen su final feliz? Paullina Simons rompe los moldes de las sagas románticas tradicionales en este cierre de trilogía, decidiendo esquivar el cuento de hadas fácil para adentrarse en el terreno, mucho más pantanoso, de la posguerra y la salud mental. La historia acompaña a Tatiana y Alexandr a lo largo de varias décadas en los Estados Unidos, mostrando que el verdadero enemigo ya no son los tanques nazis ni el espionaje soviético, sino los traumas no resueltos, el estrés postraumático y los silencios que amenazan con desgastar su relación desde dentro.
El gran acierto del libro es su valiente realismo psicológico. Al bajar el ritmo de la adrenalina bélica hacia un tono mucho más doméstico y pausado, la autora logra reflejar con una madurez excepcional el peso de los recuerdos de Leningrado en la convivencia diaria y en la crianza de los hijos. Aunque sus muchas páginas y su ritmo lento pueden exigir paciencia, cada capítulo se vuelve necesario para entender que el amor épico no es una magia que lo cura todo de golpe, sino un trabajo diario de perdón y reconstrucción. Es un broche de oro agridulce, honesto y profundamente conmovedor que demuestra que la mayor batalla de los protagonistas no fue sobrevivir a la guerra, sino aprender a vivir en paz.
Esperaba mucho más de este libro. Es mucho más flojo que los dos anteriores.
No es una novela a la usanza, es… la vida misma. Con momentos altos y bajos, con problemas, con discusiones, con frustraciones, pero también con un amor tan profundo que les permite sobreponerse a todo. Su historia nos afecta tanto porque son Tatiana y Alexander, dos personajes con los que hemos sufrido más de lo indecible, y que hemos llegado a querer demasiado. Debo reconocer que abordé la lectura con bastante cautela, porque había leído muchos comentarios repudiando principalmente algunas acciones de Alexander. Claramente él no es un angelito, yo lo tengo calzado desde la primera novela, pero, como en todo matrimonio, las culpas siempre son compartidas.
Paullina Simons demuestra una vez más una sensibilidad apabullante al momento de traspasarnos los sentimientos y emociones de ambos personajes. Creo que pocos autores logran influir tanto en mi estado anímico, incluso cuando no estoy leyendo. Por lo mismo, cuando llegaba ya a las últimas páginas, tenía una terrible sensación de pérdida por estar terminando esta maravillosa trilogía. Son pocas las veces (y esta ha sido una de ellas) en que tenido que esperar 2 o 3 días antes de poder comenzar con otra lectura. Esta última entrega es realmente conmovedora y, aunque la acción tarda un poco en arrancar, tiene muy merecida mi nota máxima.
Este tercer libro no parece escrito por la misma autora, tiene un estilo, un tono diferente. Aquí se narra la historia de Tatiana y Alexander en EEUU, cuando aparentemente ya han dejado atrás todos los problemas y la guerra, pero ahora deben luchar por ellos mismos.
Creo que es un libro más maduro, más reflexivo, con algunos diálogos muy buenos (lo mejor, una discusión que mantienen los protagonistas). Lo que no quiere decir que no haya mucho relleno, pues lo hay, algunas escenas y diálogos están de más.
Al principio, cuesta coger el “enganche” al libro, pues no esperas el cambio de ritmo respecto a los anteriores, pero luego cambia totalmente y parece una historia distinta, pues aquí cuenta los problemas de un matrimonio.
La historia final de Anthony está muy bien contada, pero parece un añadido. Yo le habría dado más importancia, por la intensidad y la emoción.
Y las últimas páginas del libro son relleno… parece que la autora estaba forzada a entregar un número determinado de palabras.
No es tan intenso como los dos anteriores,sobraba la mitad.El resultado final es bueno después de tantas hojas y el final de la historia contando con los tres libros es bonito y conmovedor.La mejor trilogía que he leído
Bueno como comente con el segundo libro de esta "saga" falta emoción.. esta bien el libro, fácil de leer pero le falta trama..