Resumen y sinopsis de Cantos escogidos de Giacomo Leopardi
La obra de Leopardi, tanto en verso como en prosa, es uno de los pilares de la Biblia del pesimismo. Su voz grita el desamparo del ser humano y la crueldad de la implacable naturaleza. Pese a todo Leopardi se aferra a tres clavos ardientes: el mito de una edad de oro, que lo emparenta con Hölderlin; el recuerdo de los engaños juveniles y la evocación de cierta naturaleza acogedora y melancólica. Aunque sabe que el infinito acabará por aplastarnos, Leopardi exige de nosotros aguardar con dignidad y lucidez el peso de esa bota implacable.
"Los años paso abandonado, oculto, / sin amor y sin vida, y me he tornado / agrio entre la cuadrilla de malévolos; / de piedad me despojo, y de virtudes, / y siento hasta desprecio hacia los hombres / por esa grey que me rodea; en tanto, / vuela la amada juventud, más cara / que el laurel y la fama, que el aliento / y que la pura luz del día: te pierdo / sin un deleite, inútilmente, en esta / inhumana morada, entre congojas, / única flor de la desierta vida."
Un conjunto de versos que representan la angustia, el desamparo, el retrato íntimo del "triste Leopardi", un poeta desgarrado en lo profundo de su ser pero a la vez provisto de una gran fuerza sentimental, en la que expresa su devoción por Italia, su cultura, su gloriosa historia pasada y la naturaleza que le rodea, proyectadas desde una soledad que le permite, a su vez, contemplar los matices de la vida: en el amor, en el paso irremediable del tiempo, el temor a la muerte, el destino incierto, los sueños reveladores de miedo, la juventud ya lejana y nostálgica, imprimiendo a sus poemas un pesimismo existencial muy marcado, pero a la vez impregnado de gran contenido lírico.
Cantos como: A Italia, Sobre el monumento de Dante que se preparaba en Florencia, Último canto de Safo, El primer amor, El gorrión solitario, La noche del día de fiesta, El sueño, La vida solitaria, La resurrección, A Silvia, Los recuerdos, A sí mismo, entre otros, reflejan los estados emocionales más sombríos del poeta, las lamentaciones de la desdicha, las ausencias que duelen, en fin, esa melancolía que también forma parte de nuestro transitar por este plano terrenal.