Como en "Historia de una escalera", Buero Vallejo vuelve a presentar a varias generaciones de personajes para demostrar que, con el tiempo, las ideas de unos adolescentes, después de treinta años, serán las mismas que las de sus padres. De nuevo, pues, tenemos el tiempo cíclico que se repite una y otra vez, con lo que se volverán a incurrir en los mismos errores. Si en "Historia de una escalera" el elemento común que vertebra la historia es una escalera, en esta ocasión será una farola. Me pareció una repetición de la anterior obra, por lo que no me convenció demasiado.
Como en "Historia de una escalera", Buero Vallejo vuelve a presentar a varias generaciones de personajes para demostrar que, con el tiempo, las ideas de unos adolescentes, después de treinta años, serán las mismas que las de sus padres. De nuevo, pues, tenemos el tiempo cíclico que se repite una y otra vez, con lo que se volverán a incurrir en los mismos errores. Si en "Historia de una escalera" el elemento común que vertebra la historia es una escalera, en esta ocasión será una farola. Me pareció una repetición de la anterior obra, por lo que no me convenció demasiado.