Resumen y sinopsis de Lo bello y lo triste de Yasunari Kawabata
Con la excusa de escuchar las campanas del templo en el Año Nuevo, Oki Toshio, un escritor casado, viaja a Kioto. Allí visitará a Otoko, antigua amante a la que había humillado. Otoko vive con su protegida Keiko, una joven amoral, sensual y apasionada de apenas veinte años, que convertirá lo que tenía que ser un encuentro nostálgico en un drama cruel, lleno de erotismo y sensualidad. Yasunari Kawabata se quitó la vida con 72 años cumplidos y sin dejar ninguna explicación. Lo bello y lo triste es el testimonio póstumo de su maestría psicológica, de su virtuosismo y del carácter único de su obra literaria.
Ha participado en esta ficha: yiyolon
Lo bello y lo triste es una novela sutil cargada de matices emocionales; a veces romántica y muy poética, donde la seducción y el erotismo tienen su espacio. Están presentes los celos, la venganza, la obsesión, la indiferencia, la sumisión; formas del amor cuando este se tuerce.
Las descripciones de los paisajes, las montañas, jardines y campos de té japoneses son un deleite con las que el autor crea ambientes que envuelven, invitando a una lectura más introspectiva.
En toda la novela se percibe la tristeza de los personajes principales, Oki y Otoko. Guardan una relación que tuvieron en el pasado y las circunstancias que los separaron. El paso del tiempo no ha borrado las secuelas que dejó ese amor y, aunque no está vivo en ellos, si hay un sentimiento o fuerza que los ha mantenido ligados.
Hace al menos veinte años que no se ven; que todo terminó; cada uno construyó su vida; y no puedo evitar preguntarme: ¿qué sentido tiene volver a verse? ¿qué le atrae a Oki de Otoko para desear verla?
Su comportamiento me ha llevado a pensar que Oki no quiere dejar de sentirse culpable porque este sentimiento da sentido a su vida. Lo demuestra en la novela que escribe sobre Otoko, donde narra la relación que tuvieron y como ocurrió todo. Es una novela cruel y silenciosa porque no cuenta con ella en ningún sentido y la utiliza como si el personaje lo hubiera creado él. Le hace daño por segunda vez al convertirla en una historia.
Una segunda observación, consecuencia de la novela que escribe Oki, es el malestar que causa en su mujer cuando esta tiene que transcribir todo el texto. Ya estaban casados cuando tuvo la relación con Otoko, lo que demuestra que el sufrimiento de esta lo coloca en un segundo plano.
Otoko es más delicada, más elegante y sensata a la hora de construir su vida y transforma su dolor arte. Ella encarna lo bello y lo triste, por eso creo que es el personaje más interesante y se convierte en la columna vertebral de la trama. La forma en que gestiona sus sentimientos hacia Oki la convierte en un personaje fuerte. Cómo encaja la novela, cómo le afecta que una parte de su vida salga a la luz, lo hace de forma sumisa y en silencio. Su belleza nace de la herida.
Keiko es la joven protegida de Otoko, y tercer personaje importante en esta historia. No soporta la pasividad de su protectora y trata de transformar su dolor en acción. Aquí entra en juego la venganza que interrumpe ese lazo que Oki y Otoko han construido entre lo bello y lo triste.
Es una novela para entretenerse en comprender como la belleza contrasta con la tristeza en la figura de Otoko: en cómo su herida no se cierra, pero no la convierte en venganza. Su dolor encuentra la forma en la belleza.
Es entretenido, pero nada más. A mi humilde parecer, no tiene nada destacable: ni la historia ni la prosa.
No es fácil hablar de este libro teniendo en cuenta el prestigio de su autor. La verdad es que me siento hasta mal por lo que voy a decir, pero a mí el libro no me dice nada. En algunos momentos me ha despertado una ligera emoción, la cual he valorado mucho por mi necesidad de que me guste, pero lo cierto es que la historia es flojita. A mí no me ha cautivado y, además, la he sentido lejana, tanto que he sido incapaz de ponerme en la piel de los personajes, en parte también por la cantidad de descripciones detalladas que me despistaban e impedían acumular tensión. Por supuesto, la retórica es impoluta y magistral, y eso le da fuerza a la historia, pero mi 5 responde al contenido, no a la forma en la que se ha expresado.
Personajes atormentados por el pasado. Por errores cometidos que han dejado vacíos imposibles de llenar.
Penas imperecederas. Vinos amargos que calientan el espíritu, y que minan y destruyen la moral.
El universo Kawabata es un tránsito de marcas que quedan en la piel, de huellas en la arena que no pueden borrar las olas del mar.
Mística y magistral.
Flojo. Da unas expectativas argumentales que se van diluyendo. Con los temas obsesivos típicos de la literatura japonesa.
Lo bello y lo triste pudo llamarse Lo cruel y lo triste porque la historia es terrible y conlleva de lo autobiográfico : un amor destructor que implica a jóvenes doncellas.
El arte de Kawabata reside en la manera de contar la historia, con un estilo minimalista pero certero y con una propensión al estetismo impresionante. Los personajes son bastante cerebrales, poco espontáneos, pero las escenas están llenas de erotismo y de sensualidad. Los personajes saben mirar la naturaleza, pasan mucho tiempo mirándola.
Es una novela llena de tristeza. Escrita en primera y tercera persona alternativamente que a veces me deja un poco confuso, con una prosa con preciosas descripciones muy detalladas donde siempre hay una sensación de movimiento y fluidez… esas puestas de sol que aparecen en la novela son muy bonitas.
Supongo que mi cultura occidental y española hace que me cueste entender algunos de los pasajes de la novela donde el erotismo, las relaciones personales y la manera de pensar de los personajes me resultan extraños, obsesivos rallando en lo enfermizo y de una comedura de cabeza como para pasar varias sesiones intensivas con un psicólogo.
Muy recomendable. Elegante y dura aunque con ese tono asiático un tanto frío a veces
Trama muy interesante que te atrapa aunque en algunos momentos resulta algo frío
Una historia de amor y venganza enfermizos, sin duda un relato para cautivar... pese a ello el estilo me parece algo frío para lo pasional de la historia.