Resumen y sinopsis de Mañana matarán a Daniel de Aroa Moreno Durán
Aroa Moreno Durán desciende al pozo de la memoria para rescatar, desde la ficción, la historia silenciada de los últimos fusilados del franquismo.
Poco antes de la muerte de Franco, en la madrugada del 27 de septiembre de 1975, tres jóvenes fueron ejecutados en la sierra de Madrid. Daniel, Hidalgo y Pito habían sido detenidos y torturados por la policía, acusados de matar ese verano a un policía y a un guardia civil. La condena se impuso sin juicio legal y de forma precipitada, después de una farsa militar en la que no hubo pruebas ni posibilidad de defensa. Junto a otras dos ejecuciones, aquellos jóvenes fueron los últimos fusilados por el Régimen.
Muchos años después, Aroa Moreno Durán encuentra por casualidad, muy cerca de su casa, las huellas de aquellos asesinatos: en el monte donde tantas veces ha acampado de joven existe todavía el talud donde se llevaron a cabo las ejecuciones. ¿Cómo es posible que ella no supiera nada al respecto? ¿Cómo pudo este hecho quedar sepultado en las crónicas de nuestra historia más reciente?
A caballo entre la ficción y la crónica más personal, esta sobrecogedora novela, cimentada sobre una investigación exhaustiva y la bella prosa de Moreno Durán, ilumina uno de los episodios más siniestros del final de la dictadura española.
«Atraviesa la Historia, los hechos, les pone de nuevo conciencia, carne, emoción y mirada. Rebusca en los acontecimientos que construyeron sociedades, políticas, silencios y formas de vivir. Convierte la memoria en ficción. Y lo hace desde una narrativa propia, hermosa y aguda. Así escribe Aroa Moreno Durán las novelas». Lara Moreno
Me encontré por casualidad con este libro y esta autora. Me llamó inmediatamente la atención, pues los hechos me eran en parte conocidos: en la fecha de la ejecución, yo tenía 20 años y estudiaba en Madrid. Conocía solo de forma indirecta la agitación estudiantil, en la que —honradamente— no tomé parte, salvo dos carreras breves delante de los "grises", y fui testigo de las protestas internas y externas contra la ejecución de los cinco encausados.
He leído el libro con interés. La documentación exhaustiva, dentro de las limitaciones que la autora describe, hace del libro más un reportaje que una novela.
Se trata de un libro bien escrito, con una prosa cuidada, y un tratamiento valiente de la información. No sé si a Aroa —o incluso a mí mismo, casi 30 años mayor que ella— nos puede faltar la perspectiva necesaria para juzgar o valorar unos hechos de tanta complejidad. Sí podemos, como hace la autora, intentar meternos en la vida, las ideas y los sentimientos de las personas involucradas y acogerlos con empatía.
Las descripciones sobre el entorno político y social que se intercalan pueden ser insuficientes para formarse una opinión. Las cifras de atentados políticos entre 1975 y 1983 que la autora incluye en su libro permiten hacerse una idea de la crispación que existía en la sociedad española, incluso durante el proceso de transición hacia la ansiada democracia. Yo escuché en directo los estallidos de tres atentados en Madrid, y durante el servicio militar me negué a subirme a cualquier autobús del ejército para mis desplazamientos. Como oficial de complemento, estaba obligado a llevar una pistola al cinto (!) si salía del cuartel en uniforme.
Por otro lado, la autora logra —partiendo de la aceptación del testimonio de Daniel y de su hermana— despertar empatía por el condenado inocente y por su familia, sin dejar de lado otros aspectos, como la vida y la familia de los dos funcionarios asesinados en que se basaron los consejos de guerra.
En cualquier caso, puedo recomendar la lectura, sabiendo que no es literatura sencilla.