Resumen y sinopsis de Amanecer en la cosecha de Suzanne Collins
Cuando te roban todo lo que amas, ¿queda algo por lo que luchar?
Amanece el día de los Quincuagésimos Juegos del Hambre y el miedo atenaza a los distritos de Panem. Este año, en honor al Vasallaje de los Veinticinco, se llevarán de sus hogares al doble de tributos.
En el Distrito 12, Haymitch Abernathy intenta no pensar demasiado en sus probabilidades. Lo único que le importa es que se acabe el día para poder estar con su chica.
Cuando anuncian el nombre de Haymitch, todos sus sueños se rompen en pedazos. Lo separan de su familia y de su amada, y lo envían al Capitolio con los otros tres tributos del Distrito 12: una amiga que es casi como una hermana pequeña para él, un chico obsesionado con analizar apuestas y la chica más estirada de la ciudad. Cuando empiezan los Juegos, Haymitch comprende que en el Capitolio quieren que fracase. Sin embargo, algo dentro de él desea luchar… y que el eco de esa lucha llegue mucho más allá de la mortífera arena.
Con Amanecer en la cosecha, Suzanne Collins demuestra que el universo de Los juegos del hambre todavía tiene historias con una fuerza tremenda para atraparnos y hacernos pensar. Esta precuela nos hace viajar al pasado para presenciar el Segundo Vasallaje de los Veinticinco, unos juegos especiales y terribles que sirven para entender cómo funciona la crueldad del Capitolio y descubrir el origen de los traumas de uno de los personajes más queridos de la saga. La historia avanza a toda velocidad desde el mismo día en que seleccionan en el Distrito 12 a un joven Haymitch Abernathy de tan solo dieciséis años. Su vida normal se rompe en mil pedazos al ser elegido para participar en una edición única de los juegos que exige el doble de participantes de lo habitual.
A partir de ahí, la trama nos mete de lleno en una arena que parece preciosa pero que esconde trampas mortales. Para sobrevivir frente a cuarenta y siete rivales en la masacre más salvaje de la historia, Haymitch tendrá que usar su inteligencia, su rebeldía contra las normas y su instinto. Lo mejor del estilo de la autora es que no busca aplaudir la violencia, sino enseñar lo caro que se paga el someterse al poder y al espectáculo de la televisión. El libro es muy crudo y habla de la manipulación, el miedo y las terribles amenazas del Presidente Snow. Además, gracias a las relaciones de Haymitch con compañeros como la inolvidable Maysilee, Collins nos enseña que el dolor de los juegos no termina cuando se apagan las cámaras, sino que se hereda y destroza a las familias de los distritos durante años. Es una novela oscura, emocionante y muy reveladora que nos recuerda que el verdadero malo de la historia no es el rival que tienes enfrente, sino el sistema que inventa las reglas del juego.
Como fan de la saga digo que es un 10, la historia enlaza gran parte de la saga principal, el porqué de muchas de las relaciones que vemos en los primeros y libros y nos da principalmente la historia más a fondo de uno de los personajes más queridos de THG.
Sin embargo, como varias precuelas y secuelas de libros, series y películas hoy en día, apela a la nostalgia y los buenos recuerdos que tenemos como generación de hace bastantes años, cuando leímos la primera trilogía, es una buena precuela eso no esta en duda, pero es algo de lo mismo que ya hemos visto.
Eso no influye en que para mí haya sido un muy buen libro que disfruté de principio a fin.
Pues es un libro para fanáticos de Los juegos del hambre. El problema es que ya sabemos quién gana los juegos, aunque no cómo no la historia que lo rodea, pero es interesante saber porque si protagonistas es como es en la trilogía. Al mismo nivel que el 4 libro.
Los Juegos del Hambre es una de esas sagas de mi adolescencia que en su momento me encantó aunque su 4to libro me dejó algo fría con su final. Tenía mucha curiosidad por saber cómo nos mostrarían otros juegos y sobre todo saber por qué Haymitch llega al punto al que llega como adulto.
La trama me ha gustado, desde el giro de tuerca inicial hasta las crueldades de la arena. Suponía que la autora tenía poco más que enseñarnos pero claramente es capaz de hacer que hasta unas ardillitas sean una pesadilla. Es capaz de unir 2 cosas, el querer seguir leyendo todo el tiempo para saber lo que sucede y el necesitar pausas para gestionar algunas de las cosas que suceden. Otro punto fuerte es hace que volvamos a odiar a Snow (aunque yo nunca dejé de hacerlo).
Como partes negativas diré que igual hay un exceso de cameos. Entiendo que la vida de Haymitch sirve de puente para varias generaciones pero en algunos momentos sentía que nos bombardeaba con guiñitos para buscar las referencias continuas. Y el otro punto flojo para mí ha sido la historia de amor. No me encajan, a ella la noto distante y como más preocupada por otras cosas queriendo resaltar mucho su faceta combativa. Y aunque de Haymitch puedo creerme que la quiere y que es uno de sus motores para volver a casa... llega un punto que parece obsesión. Y el final también es algo precipitado aunque entiendo que es para cerrar la trama con nuestro protagonista vulnerable.
Eso sí, destacar que Haymitch me ha gustado mucho como protagonista. Es duro, seco y trata de jugar con las herramientas que le dan. Pero sobre todo mis dieces a Maysilee Donner, reina desde el primer capítulo.
Un regalo volver a Panem y ahora que me traigan 40 libros para continuar, por favor y gracias.
Colibrí.