Resumen y sinopsis de Higiene del asesino de Amélie Nothomb
Al anciano Prétextat Tach, premio Nobel de Literatura y acérrimo enemigo de las entrevistas, sólo le quedan dos meses de vida. Al hacerse pública la noticia de su próximo fallecimiento, en plena guerra del Golfo, periodistas de todo el mundo solicitan un encuentro con el novelista. Sólo cinco lograrán su propósito; los cuatro primeros serán víctimas de la arrogancia y capacidad destructiva de un genio decidido a vengarse del mundo despreciándoles y sometiéndoles a toda clase de humillaciones.Ha participado en esta ficha: bclaudia
Un debut novelesco implacablemente construido a modo de diálogo teatral (podría funcionar sin mayor problema sobre las tablas), de una tensión e incomodidad crecientes, que prescinde de escenario para poner en el centro la figura grotesca, tanto en lo físico como en el plano interior, de Prétextat Tath; ganador del nobel de literatura huraño, misántropo en líneas generales, misógino en particular (tremendos parlamentos puestos en su boca por... una mujer), que se enfrenta en duelo dialéctico con distintos periodistas-entrevistadores decididos a desvelar su secreto, pero que no le duran ni dos asaltos a tan deslenguado y odioso sujeto, hasta que por fin aparece alguien que parece un rival digno para él, y aquí las cosas tomarán un rumbo aún más siniestro.
Siguiendo este desarrollo, el libro se compone de dos partes y la última y más extensa obliga a una lectura sin aliento, a un pulso que nos desafía a aguantar hasta el final. Este Tath parece aludir además a la figura de Céline, literato polémico donde los haya, incorrecto y que lanza a la cara unas verdades amargas que nadie querría escuchar, pero “puro” en comparación con otros, mientras que las alusiones a la guerra del golfo (de lo poco real exterior a los personajes), esa “guerra que no ha tenido lugar” según cierto filósofo, tal vez aluden a la corriente posmoderna y meta-literaria a la que en buena medida se adhiere aquí nuestra autora.
Tiene esta “Higiene…” algo de ajuste de cuentas con un individuo extremo en su caracterización y que pudiera ser una encarnación de lo más odiado por Nothomb, que descubre su propia maldad al tiempo que redime al contrario. El juego de literatura, vida, cómo se entrelazan, las complicadas relaciones con el público y la posteridad, o ese misterio del escritor profanado por profesionales carroñeros; el escritor perverso que hace daño, pero también el lector perverso, que lee entre líneas, sin miedo, al contrario que el lector pasivo que lee sin leer, que se mantiene distante y seguro, sin que le hieran o marquen. Tiene un punto de investigación criminal y pasados que vuelven, también de morbidez decadentista con su punto escatológico.
Higiene, o justificación de una atrocidad mediante un pensamiento elevado que ennoblece lo aborrecible; el deseo de una inocencia perpetua que se ve corrompida sin remedio al hacernos adultos, y más aún, al convertirnos en mujeres. El resultado del duelo es una transmutación o simbiosis moral entre lo que parecían dos polos opuestos, pero que acaban encontrándose como en un espejo, siendo dudoso por fin quién sale ganando o perdiendo, o quién tiene esa victoria moral; encontrar un sentido a nuestras obras, aunque sea atroz, en especial con la parca amenazando… tal vez no trata esto de otra cosa.
Una novela escrita casi exclusivamente en forma de diálogo, por lo que parece una obra teatral. Se trata de una crítica feroz contra los escritores consagrados que se creen el ombligo del mundo y que todos les debemos pleitesía. También habla del machismo de una sociedad que califica a las mujeres de débiles, histéricas y medio tontas, mientras que los hombres son inteligentes, imprescindibles y poderosos. Al final hay un giro y nos presenta una mujer que puede ser tan malvada como cualquier hombre.
El libro es original, pero la narración, los diálogos, no me han calado, no me ha creado gran interés ni el desarrollo ni el final, incluso me ha aburrido en algunas partes. No es un libro de mi gusto.
Extraordinaria novela corta. Brillante duelo dialéctico, perverso, irónico, cínico, mordaz. La segunda capa de lectura también es excelente, los conceptos atroces e insólitos que conforman la filosofía personal del personaje central generan un inmediato rechazo, pero su abyección está tan bien presentada que se hace inevitable pensar en ellos seriamente. Imperdible. El final fue lo que menos me gustó, pero la novela es extraordinaria.
Se nos ofrece un abanico de situaciones muy distintas, pero que tienen como punto de partida, lugar y personaje, la entrevista a un premio nobel. Amelie en estado puro, sardónica e histriónica, pero sin duda alguna maravillosamente genial. El final es insuperable, un broche de oro a un relato con gancho.
Lo vuelvo a leer varios años después y la sensación ha sido más impactante que la primera: un duelo de diálogos insuperable, sobre todo el último; un pulso entre preguntas y respuestas; un encuentro entre dos personas desconocidas que al final se conocen más de lo que se piensan y dan un giro total a sus vidas. Insuperable esta segunda lectura, aunque reconozco una cosa: he tenido que hacer pausas porque la intensidad y fuerza de la última entrevista-encuentro es insuperable y así lo requería. Me ha gustado mucho volver a encontrarme con ese autor y premio Nobel borde, antipático, repulsivo y engreído.
Como ocurre en "Cosmética del Enemigo", sobresale la brillantez del nivel dialéctico y la capacidad de inventiva de esta escritora que no necesita grandes escenarios para contar algo y que nuevamente, te introduce en una atmósfera asfixiante de la mano de un personaje abominable. Amélie Nothomb sigue sorprendiéndome.
Es un libro demasiado denso, como para penetrar completamente en el, y muy complejo. Te cuesta mantener el ritmo, en parte por que la lógica del protagonista es aberrante y está muy distorsionada. Eso si, esto último solo lo descubres en la entrevista final, que dicho sea de paso, es lo mejor de todo el libro. Y el final, aún con todo, me pareció de una simpleza y previsibilidad que clamaba al cielo.
En resumen, a pesar de las críticas tan favorables, me ha parecido un libro arrogante, superficial y muy pomposo, como su protagonista. No me ha calado en ningún momento y tampoco te deja un mensaje claro al que pueda agarrarme. Sin embargo, y en su defensa, diré que está excepcionalmente bien escrito, sobre todo los diálogos que son de una brillantez absoluta, y que la autora es capaz de reproducir de forma sublime el ambiente asfixiante y cínico que te acompaña a lo largo de todo el libro.
Sorprendente novela que tiene como gran virtud la calidad, o mejor dicho, genialidad de sus diálogos, que confirman un estilo propio y original de la autora. Este nivel dialéctico, principalmente entre los dos personajes principales Pretextat Tach y la última entrevistadora se convierte en un combate de boxeo sólo comparable a los de Ali vs Frazier.
Este libro tiene una historia con un planteamiento y un desenlace muy originales. La novela se desarrolla a través de una serie de entrevistas que van haciendo unos periodistas a un gran escritor, premio nobel y misántropo de una gran crueldad. Es realmente divertido ver la lucha de los periodistas por quedar bien sin lograrlo e ir descubriendo poco a poco las debilidades del escritor. El broche final es perfecto.