Lecturalia Blog: reseñas, noticias literarias y libro electrónico

113.493 libros, 24.683 autores y 95.101 usuarios registrados

Ocho años de problemas en Samoa

AutorRaquel Vallés el 21 de noviembre de 2010 en Divulgación

Ocho años de problemas en Samoa

Este año se celebra el centenario de la muerte de Robert Louis Stevenson y coincidiendo con esta fecha Ediciones del Viento nos trae Ocho años de problemas en Samoa una obra que podría estar entre el ensayo y el libro de viaje, considerada por Stevenson como “una pieza de historia contemporánea”. Sus historias sobre las islas del Pacífico son una gran fuente de información sobre una zona poco conocida en su momento, y no precisamente por ser poco explotada.

Stevenson es uno de los autores de aventuras más conocidos y que más han influenciado en otros autores como Joseph Conrad o H.G. Wells. Todos podemos reconocer al pirata Long John Silver con su loro, el Capitán Flint, de la novela juvenil La isla del tesoro, y el Doctor Jekill y Mister Hyde se han convertido en verdaderos estereotipos del terror. Además de la novela Stevenson también escribió cuentos, poemas, ensayos y libros de viaje.

Stevenson contaba con muy mala salud desde muy pequeño y su tuberculosis le recomendaba viajar a zonas cálidas, viajes de los que saldrían algunas de sus historias. El último de estos viajes fue justamente por las islas del Pacífico, estableciéndose definitivamente en Samoa. Esta isla estaba bajo el control de tres poderes coloniales, Gran Bretaña, Estados Unidos y Alemania, que intentaban ganar posiciones mientras los indígenas intentaban mantener sus estructuras intactas. Como suele pasar en el colonialismo los enemigos solo se ponen de acuerdo en que hay que quitarle poder a los indígenas (que van a saber ellos de gobernarse) lo que se transformó en este caso en un conflicto cuando hubo que suceder al rey, momento en que Stevenson apoyó a los samoanos frente a la injerencia extranjera. Si bien este apoyo les valió de poco, da idea del carácter del escocés.

En esta obra, inédita en castellano, Stevenson nos narra la historia de esos años, el enfrentamiento entre las potencias, la vida en las islas, desde su punto de vista y con su peculiar estilo. Un Stevenson menos conocido y por ello muy recomendable.

Autores relacionados Autores relacionados:
Robert Louis Stevenson
Libros relacionados Libros relacionados:
Ocho años de problemas en Samoa

El capitalismo nazi-disneyinano de Miguel Brieva

AutorVíctor Miguel Gallardo el 20 de noviembre de 2010 en Divulgación

Dinero, de Miguel Brieva

Miguel Brieva (Sevilla, 1974) se ha convertido, por méritos propios, en uno de los dibujantes cómicos más importantes de los últimos tiempos, y desde luego en uno de los más feroces críticos de la sociedad actual que podemos encontrar en nuestras librerías. Sus álbumes, por supuesto, se distribuyen con licencia Creative Commons, algo nada extraño en alguien que, en sus viñetas, disecciona al capitalismo en todas sus variantes. Podéis encontrar sus obras “Bienvenido al mundo. Enciclopedia Universal Clismón“, “Dinero” y “El otro mundo” en cualquier librería.

Brieva, que también hace sus pinitos en el terreno musical a través del grupo sevillano “Las buenas noches” (que también distribuye gratis su música a través de internet), empezó en el cómic autoeditándose. Ahora su obra ya está en manos de una de las mayores editoriales europeas, Mondadori, pero sigue siendo igual de ácido en la representación de sus obsesiones. Cualquiera que le haya leído habrá podido comprobar que no deja títere con cabeza, haciendo especial hincapié en algunos de los iconos de nuestro tiempo. ¿Por qué no imaginar un nazismo triunfante montando un parque temático a medias con Disney, con Goebbels preparando un montaje titulado “El Triunfo de la Voluntad sobre hielo”? ¿Por qué no convertir a Dios en un currito tras siglos de hartazgo de tantos y tantos problemas? ¿Por qué no bromear sobre las tendencias artísticas del hijo de Superman?

El estilo de Brieva es muy característico, recordándonos al de las ilustraciones comerciales estadounidenses de los años cincuenta. Si uno no se fija demasiado es justo eso lo que parecerá, pero en el momento en que entramos en el juego del autor y nos damos cuenta de que está usando ese estilo pretendidamente publicitario para masacrar el consumismo, volviéndolo todo del revés y convirtiendo el patetismo y lo ridículo en la razón de ser de su literatura (porque, para mí, los textos que acompañan a los dibujos de Brieva son pura literatura, por supuesto). Tal vez la palabra “bizarro” no esté mal aplicada en algunas de sus ilustraciones, después de todo.

El fascismo-capitalismo, los juguetes, la factoría Disney, los superhéroes, la cruel infancia, los cuentos antiguos trasplantados al ficticio mundo moderno que reside en la cabeza de Brieva, todo ello conforma una amalgama más que satisfactoria para los que todavía creemos que la política existe incluso en las pequeñas cosas, que la concienciación no tiene por qué venir disfrazada de ásperas campañas de las ONGs o de organizaciones gubernamentales sin alma (y aviesas intenciones). Leyéndolo a él, igual que cuando nos adentramos en la obra de otros “humoristas” (muchas comillas) como El Roto o Forges, nos estamos educando mucho mejor que con sesudos artículos de la élite de la intelectualidad progre. Supongo que es un pecadillo sin importancia que, además de ayudarnos a recapacitar, este tipo de historias cortas ilustradas nos diviertan.

Autores relacionados Autores relacionados:
Miguel Brieva
Libros relacionados Libros relacionados:
Bienvenido al mundo: Enciclopedia universal Clismón
Dinero: revista de poética financiera e intercambio espiritual
El otro mundo

Feliz cumpleaños, Calvin y Hobbes

AutorRaquel Vallés el 19 de noviembre de 2010 en Noticias

Calvin y Hobbes

Cuando Bill Watterson creó a Calvin y su inseparable amigo tigre Hobbes no podía tener en mente que acababa de conseguir uno de los referentes de la cultura popular más reconocibles de su época. Calvin es un niño de seis años y, como tal, es preguntón, soberbio, escatológicamente desagradable, pero, sobre todo, muy imaginativo.

Calvin recibe su nombre del teólogo Calvino y Hobbes del filósofo inglés Thomas Hobbes, siendo esta una clara declaración de intenciones: no estamos ante un tira cómica al uso, los personajes, las situaciones, las referencias literarias o culturales en general, son usados por Watterson para ofrecer su visión del mundo. Porque la inocencia de Calvin es, muchas veces, cruel y despiadada, y sus mundos imaginarios no son más fantásticos que algunos dogmas adultos. En palabras del propio autor: “No querría tener a Calvin en mi casa, pero en el papel, me ayuda a sortear y entender mejor mi vida.” Hobbes, por su parte y además de ser un gran compañero de juegos, siente un gran orgullo en no ser humano.

Al contrario que en otras tiras protagonizadas por niños, con Calvin sí conocemos a sus padres que, aunque sean figuras de autoridad y realidad frente a la mente de hiperactiva del niño, su sentido de humor lleno de sarcasmo son un contrapunto perfecto: aparte de no poder dejar de sentir empatía con ellos. Otros personajes importantes son Susie, compañera de clase de Calvin, la señora Carcoma, la maestra que debe sufrirlo en clase o la canguro Rosalyn.

Es conocida la negativa de Watterson de crear productos derivados de sus tiras, a la manera de Peanuts, desde una postura anticomercial que, si bien es loable por su coherencia, no ha dejado de fastidiar a muchos de sus fans, coleccionistas como somos de iconos culturales en forma de figuritas, pósters o camisetas. (¿Quién hubiera podido resistirse a regalar un Hobbes de peluche a cada sobrino o hijo del vecino?)

Calvin y Hobbes hicieron su primera aparición pública el dieciocho de noviembre de mil novecientos ochenta y cinco y durante diez años los personajes creados por Bill Watterson acudieron a su cita diaria con sus seguidores en multitud de diarios y revistas, donde sigue apareciendo regularmente. También podemos encontrarlo en alguno de los dieciocho volúmenes recopilatorios, con nombres tan sugerentes como Felino maníaco homicida o El ataque de los monstruosos muñecos de nieve mutantes, que contiene uno de los temas recurrentes más exitosos y divertidos de Calvin.

Los monstruos de Lovecraft y los niños

AutorAlfredo Álamo el 18 de noviembre de 2010 en Divulgación

Si dejamos a un lado la estupenda colección de peluches basados en los engendros primigenios nacidos de la mente del escritor americano H.P. Lovecraft y que hacen las delicias de hijos y sobrinos de «aficionados a la cultura popular contemporánea», más comúnmente conocidos como frikis, se diría que no hay mucha relación entre los más tiernos de los infantes y los mitos de Cthulhu, además de su posibilidad de ser sacrificados a algún dios innombrable.

Sin embargo, ese terror a lo desconocido e incognoscible queda hoy en día muy por detrás de lo que cualquier niño puede ver a la hora del telediario si se nos queda el canal puesto en los informativos en lugar de con Bob Esponja. Es más, acostumbrados a ese mundo debajo del mar no es de extrañar que pasen cosas como la siguiente:

David Milano, escritor y creativo, da clases ocasionalmente a niños sobre literatura, dibujo o música. Aprovechando la llegada de Halloween decidió probar a contarles cuentos de Lovecraft a un grupo coral, con niños de entre 8 y 13 años. Los cuentos estaban adaptados para ellos y se hizo hincapié en las descripciones lovecraftianas de sus monstruos. Luego les pidió a los niños que los dibujaran, con lo que se lo pasaron pipa y a nosotros nos han dejado una instantánea de imaginación pura para que lo contrastemos con nuestras propias imágenes, mucho más contaminadas ya por decenas de ilustradores y juegos de todo tipo.

Aquí os dejo los dibujos que más me han llamado la atención, alguno de ellos mejor dibujado de lo que yo soy capaz.

Lovecraft 1

Lovecraft 1

Lovecraft 1

Autores relacionados Autores relacionados:
H. P. Lovecraft

Le Monde diplomatique en bande dessinée

AutorRaquel Vallés el 17 de noviembre de 2010 en Noticias

Le Monde diplomatique

Le Monde diplomatique es una de las publicaciones más prestigiosas en cuanto a periodismo internacional gracias a que lleva desde mediados de los años cincuenta ofreciendo artículos de gran calado y grandes firmas, con mucha documentación y crítica detrás, cosa que con el paso de los años se echa cada vez más de menos en el periodismo. Le monde diplomatique como espacio para pensar el mundo críticamente ha ido ampliando sus ediciones a otros países y lenguas, ofreciendo traducciones de la versión francesa y artículos locales. Y, como cualquier revista que se precie, también ha dedicado tiempo a las tiras cómicas o bande dessinée de carácter político.

Así, aparece Le Monde diplomatique en bande dessinée, un volumen de unas cien páginas en que se traslada el discurso de la publicación periódica a otro tipo de expresión sin por ello disminuir en la calidad artística o en el compromiso político. Teniendo en cuenta que estamos hablando de una publicación francesa, el paraíso del cómic junto a Bélgica, no podemos dudar de la calidad de esta propuesta. Aquellos que dominéis la lengua francesa u os atreváis a refrescar vuestros pobres conocimientos con este cómic, estoy segura que vais a disfrutar con este volumen que nos lleva desde Francia a Corea del Sur pasando por el Líbano o Gaza. Trece propuestas diferentes con una misma idea, mostrar la realidad desde un punto de vista crítico, tan necesario, desde el mundo del cómic.

La tira política ha sido desde hace mucho tiempo un elemento muy importante en la prensa política siendo utilizada en muchas ocasiones como sistema para ridiculizar al enemigo o para conseguir con una imagen y muy poco texto más que muchos artículos. Este poder como transmisor rápido de ideas también la convierte en un elemento muy manipulador que solo puede ser contrarrestado de una forma: leer más tiras. De todas formas, su capacidad de ser crípticas o de pasar desapercibidas frente a los artículos puede ofrecer al dibujante una libertad que otros no tienen, pudiendo desarrollar historias muy complejas en pocos trazos.

Más información en: Le Monde diplomatique

Muerte en el hoyo 18, cuarto libro protagonizado por Myron Bolitar

AutorAlfredo Álamo el 16 de noviembre de 2010 en Reseñas

Muerte en el hoyo 18

Harlan Coben fue el ganador del Premio Internacional RBA de Novela Negra 2010 con Live Wire, obra protagonizada por su personaje estrella Myron Bolitar, ex jugador de baloncesto, representante de deportistas y experto en resolver… problemas.

Muerte en el hoyo 18 es el cuarto de los libros de Harlan Coben con Bolitar de protagonista, aunque se puede leer de manera completamente independiente al resto de libros -siempre con esos pequeños spoilers si se va a ir hacia atrás en la lectura-, pero que no supone ningún esfuerzo para ponerse al día.

Ambientada en las jornadas finales del Open USA de golf, encontramos a Bolitar asistiendo al mayor espectáculo de un deporte que ni entiende ni le entretiene. Buscando la posibilidad de encontrar nuevos clientes, el más alto de los representantes deportivos acabará envuelto en un feo caso de secuestro.

Bolitar no trabaja solo, al menos no en los casos «especiales», pero en esta ocasión su compañero Win, experto en finanzas y en «acabar» con los problemas de la manera más directa posible, no le presta ayuda debido a cierto pasado familiar que no quiere revivir. De esa forma, Bolitar sufrirá más de la cuenta a la hora de encontrar al hijo de uno de los dos finalistas que se juegan el torneo.

Myron Bolitar es un personaje peculiar, un detective amateur con la boca demasiado grande y pocas ganas de aburrirse. Consciente de sus capacidades no dudará en huir si la ocasión lo requiere, pero no dudará en partir unas cabezas si es que no hay más remedio. Divertido, rápido y plagado de buenos diálogos, el estilo de Coben es muy dinámico, sin complicaciones, y que hace disfrutar del libro con velocidad.

La intriga se ve venir, pero los personajes y sus propios problemas ayudan a que no sea una novela-tipo. Los secundarios están bien trazados y hay un par de giros interesantes. Sin embargo, es quizá demasiado ligero como para merecer una relectura. Desconozco cómo será Live Wire pero en este, la diferencia con otros ganadores como Philip Kerr o Andrea Camilleri, es notable.

Autores relacionados Autores relacionados:
Harlan Coben
Libros relacionados Libros relacionados:
Muerte en el hoyo 18

Novedades en ebooks y lectores electrónicos: Noviembre

AutorAlfredo Álamo el 15 de noviembre de 2010 en Noticias

Nook Color

De nuevo estamos ante un nuevo mes cargado de novedades en el mundo de los libros electrónicos. Como son tantas y tan variadas vamos a tratar de hacer un resumen y de poneros al día de la mayor parte de noticias que rodean al mundo de la literatura electrónica y que han ido apareciendo en las últimas semanas.

Nook anunció una novedad deslumbrante, y desde luego que luz tenía. El Nook Color, el nuevo producto de Barnes & Noble, es un híbrido entre tablet y e-book que se queda en tierra de nadie y que es una apuesta arriesgada por parte de la gran cadena de librerías. Si bien se muestra ideal para ver cómics o revistas, sigue afectándole el mal de las pantallas LCD, el brillo, pese a que afirman haber puesto una capa que filtra parte de la luz. Habrá que ver cómo evoluciona.

Amazon sigue a lo suyo. Si ya ofrecía un reparto del 70/30 a los autores que publicaran directamente con ellos, ahora han decidido ofrecer el mismo trato a periódicos y revistas para que sigan pensando en su plataforma a la hora de desarrollar y no se olviden de ellos en favor del iPad de Apple. Además, se están planteando la venta de cuentos y relatos sueltos a precios realmente bajos, una manera de potenciar un consumo más compulsivo, pero seguimos sin saber si se implantará uno de nuestras peticiones favoritas: las antologías a la carta.

En cuanto al mercado español, Movistar ha iniciado la fase de pruebas de su tienda de ebooks. Al parecer han elegido una tablet de Samsung para iniciar el proceso, lo que si bien por un lado puede parecer una mala elección -una tablet no es un libro electrónico-, el que funcione con un sistema operativo como Android significa que buscan un mercado más amplio de dispositivos. Aunque, siempre hay un aunque, con empresas como Movistar, nunca se sabe.

Se presenta un nuevo tipo de tinta electrónica a color. La verdad es que Fujitsu ya había presentado hace tiempo lectores con color, pero sus modelos eran muy caros y creo que no llegaron a pasar de los modelos de prueba. E-Ink, una de las empresas punteras en tinta electrónica, acaba de presentar Triton, un sistema de filtros que le permite mostrar color, aunque un tanto apagado, sin perder velocidad de refresco. O al menos eso dicen. LG también se ha subido al carro del color y ha enseñado unas pantallas interesantes, incluso duales e-ink tradicional y a color. Habrá que ver cómo evoluciona LG en este campo mientras esperamos las pantallas Mirasol y Pixel Qi (si salen de una vez, que se están ganando el premio vaporware del lustro).

En el mercado de los ebooks pocas novedades, excepto la toma de posiciones de CEDRO en contra de algunos blogs con enlaces a libros con derechos de autor. Como ya hemos hablado de ello hace poco, no vamos a repetirnos demasiado, solamente manifestar nuestro desacuerdo con la persecución legal y a favor del diálogo y los nuevos modelos de negocio.

Poco más, excepto que, como todos los años, se espera que estas navidades el ebook sea el regalo estrella. Por mi parte, el consejo que hay que dar cuando se acercan estas fechas para comprar cualquier producto tecnológico… esperar a mediados de enero.

Bibliomisterios I

AutorRaquel Vallés el 14 de noviembre de 2010 en Divulgación

Bibliomisterios

Dentro de todos los subgéneros de la novela negra, que mira que nos gusta clasificar las cosas casi hasta el ridículo, encontré el otro día, navegando por internet, uno que no conocía y que me llamó poderosamente la atención: los bibliomisterios. Los libros incluidos en este subgénero son libros de misterios (casi siempre del tipo enigma) con fuerte protagonismo de todo lo relacionado con el mundo del libro: autores, bibliotecas o, sobre todo, los libros mismos: Manuscritos antiguos con códigos que descifrar, libros malditos, claves escondidas en bibliotecas o archivos… y, claro está, un héroe que debe desfacer todo el entuerto mientras los muertos se acumulan o el tiempo se acaba. Esta sería la estructura de la mayoría de estas novelas pero hay mucho más.

Aprovechándonos del listado realizado por la Biblioteca Pública de Evanston (que mejor que una biblioteca para hacer una lista de una clasificación, clasificando a su vez) vamos a ver algunos ejemplos, publicados en castellano o no, de los que más me han llamado la atención, evitando en lo posible las “conspiraciones históricas que pretenden ser un misterio y que se resuelven con un deux machina” que no me parecen que encajen aquí, por mucho que haya libros, libreros y bibliotecas.

Si hablamos de bibliotecas hay que nombrar a Umberto Eco y El nombre de la Rosa, pero como etiquetar la obra del italiano parece complicado (tal como dice el mismo, no es que Dan Brown se inspire en él, es que Brown es un personaje de Eco) pasamos a cosas menores. Allen Kurzweil nos presenta en La gran complicación a Alexander Short un bibliotecario referentista, ahí es nada, cercano a la compulsión obsesiva que anota absolutamente todo en un cuaderno que lleva a todas partes. Un excéntrico bibliófilo, como no, le contrata para trabajar horas extra investigando la desaparición de un reloj de bolsillo que había pertenecido a un inventor del siglo XVIII.

Charlaine Harris está siendo publicada en España gracias al éxito de la serie televisiva True Blood basada en su serie Sookie Stackhouse, pero por ahora solo se han traducido los libros de vampiros sureños y los de Harper Connelly. Esperamos que pronto le llegue el turno a otras series de esta autora, sobre todo a la de Aurora Teagarden, joven bibliotecaria aficionada a los misterios que pertenece al club Real Murders compuesto por doce miembros que se reúnen para estudiar crímenes extraños o sin resolver. Y, claro está, se verán envueltos en un crimen real.

Hay más libros no publicados en castellano que me gustaría poder leer como el Oxford Exit de Veronica Stallwood, en que la novelista Kate Ivory se hace pasar por catalogadora en la Biblioteca Bodleiana para encontrar un hacker que está alterando el catálogo online para ocultar robos. (¿Cómo se hace una pasar por catalogadora? ¿un moño y una rebequita son suficientes?).

Autores relacionados Autores relacionados:
Charlaine Harris
Dan Brown
Umberto Eco

Hic sunt dracones. La magia del dragón

AutorGabriella Campbell el 13 de noviembre de 2010 en Divulgación

Dragón

Hay pocas bestias mitológicas que se hayan representado tanto a nivel artístico y literario como el siempre fascinante dragón. Sea éste asiático, europeo, marino o incluso más parecido a un dinosaurio patoso que a una criatura elegante y noble cubierto de escamas, sus posibilidades físicas son casi infinitas, al igual que sus capacidades (desde leer mentes a escupir fuego por la boca) y su personalidad. Así, tenemos dragones benévolos y racionales y dragones malévolos y algo desquiciados, pero en casi todos los casos hablamos de seres con una forma de pensar totalmente diferente a la del ser humano, y con una serie de debilidades, sea un amor exacerbado hacia todo lo dorado o una tendencia a devorar jóvenes vírgenes.

Aunque se ha escrito sobre el dragón desde tiempo inmemorial, nuestra bestia europea más común (el lagarto gigante que escupe fuego y guarda tesoros) toma forma en el imaginario de manera definitiva gracias al wyrm de Beowulf, una especie de híbrido del dragón escandinavo y del germánico. Tolkien, tras estudiar exhaustivamente el poema anglosajón, seguramente se inspiró directamente en este personaje para crear a Smaug, el desasosegante rival de Bilbo Bolsón en El Hobbit, y al sádico y vengativo Glaurung de Los hijos de Hurin. Aunque ésta es la figura que se mantiene como referencia en la imaginación occidental, el paso del tiempo y la influencia de otras culturas ha producido que el dragón europeo adquiera también características del dragón tradicional chino, o de otras criaturas dragoniles provenientes de India, Japón o de la tradición judía. Las posibilidades de la literatura fantástica han propiciado la aparición de todo tipo de dragones no convencionales: desde dragones elementales, hechos de fuego o hielo, a dragones imaginarios creados por la mente de un mago o hechicero. Esta gran elaboración de imposibilidades físicas también ha sido parodiada, como hizo Terry Pratchett en su popular saga del Mundodisco al presentar una variante más “real” y plausible del dragón: reptiles del tamaño de un perro que morían frecuentemente por combustión espontánea, debido a la gran conglomeración de productos químicos en su cuerpo, necesarios para producir la siempre popular bocanada de fuego.

Fujur

¿Y de dónde viene esta obsesión tan extendida por el dragón? Algunas teorías apuntan hacia el descubrimiento de restos de dinosaurios, que llevarían a los primeros arqueólogos a relacionarlos con una criatura mitológica; también la existencia de reptiles como el dragón de Komodo podría alimentar la fantasía humana: como la posible creación del unicornio a raíz del rinoceronte, o de la sirena a partir de las focas y leones marinos. Incluso hay teóricos que afirman que el dragón es simplemente un conglomerado de nuestros miedos primordiales hacia serpientes, felinos y aves rapaces. Venga de donde venga, su figura sigue presente de todas las maneras, y sigue siendo un personaje tipo de cualquier historia de fantasía épica. Algunos hemos crecido con Falkor (Fúyur), el amistoso dragón de la suerte de La historia interminable, otros se enamoraron de los protagonistas de Eragon o de la saga de Pern, y otros prefieren el Jabberwocky de Carroll o los dragones de Ursula K. Leguin en Terramar. Y tú, ¿con qué dragón te quedas?

Autores relacionados Autores relacionados:
J. R. R. Tolkien
Lewis Carroll
Terry Pratchett
Ursula K. Le Guin
Libros relacionados Libros relacionados:
El hobbit
Un mago de Terramar. Terramar I

Heraldos de la luz, de Víctor Conde

AutorRaquel Vallés el 12 de noviembre de 2010 en Reseñas

Heraldos de la luz

Vïctor Conde se adentra de lleno en la literatura juvenil con Heraldos de la Luz en una historia donde los personajes de moda, los ángeles, son los protagonistas. Pero no os asustéis, estamos hablando de ángeles de verdad, de los de espadas vengadoras, batallas eternas y bondad infinita cuando están de humor.

Tanya es una adolescente superdotada que, enfundada en su look de lolita, lleva una vida normal como muchos otros jóvenes de Madrid, esperando el fin de semana, salir con su novio y, además, apoyada en todo momento por sus padres. Es, con todo lo que implica en la adolescencia, una chica feliz. Todo cambia en el transcurso de una noche, cuando varios demonios intentan atraparla. Sólo la intervención de Séfora, un ángel con pequeños vicios mortales, y de Nínive, un espíritu encerrado en un espejo, la salvarán.

Si la vida de Tanya transcurre feliz y tranquila hasta ese momento, Erick, en cambio, no vive en ese entorno protegido y, a pesar de su juventud, trabaja de especialista de cine, un mundo que le apasiona. En su mente sus prioridades son la diversión y, como no, las chicas. Pero él es, al igual que Tanya, uno de los elegidos, lo que le convierte en una pieza a cazar para los demonios. El tercer elegido es Mauro, un joven depresivo, encerrado en un mundo de dolor y agonía. Este grupo tan dispar es el que necesita reunir Séfora para entrenarlos y que asuman su rol, al tiempo que los mantiene a salvo de los demonios. De fondo, la batalla entre el Cielo y el Infierno.

Unos personajes bien trazados, una aventura interesante que va acelerándose conforme adelantamos páginas y una curiosa reinterpretación de la mitología, permite a Víctor Conde ofrecer una novela fácil de devorar, que se presenta como la primera de una trilogía.

Autores relacionados Autores relacionados:
Víctor Conde
Libros relacionados Libros relacionados:
Heraldos de la luz